miércoles, 4 de febrero de 2026

Enviados a donde duele…

Acera con grafitis. Semáforo en rojo. Dos mochilas y un corazón dispuesto. Él no envió desde un púlpito. Envió desde el polvo del camino. Ni túnica ni bastón: hoy, envía con tenis gastados, café en mano y el alma abierta. Nos sigue mandando de dos en dos… no para convencer con discursos, sino para curar con presencia.

·        Nos envía al metro lleno,

·        al aula donde nadie escucha,

·        al hospital donde el tiempo pesa,

·        al chat donde alguien ya no responde.

Nos manda sin certezas, sin seguro, sin likes garantizados. Pero con una consigna que no pasa de moda: “Digan que el Reino está cerca”. No hay que llevar mucho… Solo paz que se quede donde la reciban, y dignidad para sacudir el polvo donde no la quieran. Porque anunciar no es imponer. Y ser rechazado no es fallar.

·        El Reino se hace presente cuando alguien escucha. Cuando alguien se detiene. Cuando alguien se sienta a la orilla del otro sin prisa. Así seguimos saliendo, cada mañana, como corderos en medio del caos. Pero con el alma encendida. Porque sabemos que, antes que nosotros llegáramos, Él ya estaba ahí.

Reflexión urbana inspirada en Lucas 10, 1-12. RM

No hay comentarios.:

Publicar un comentario