jueves, 14 de mayo de 2026

Día litúrgico: Viernes VI (A) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16,20-23ª): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar. Aquel día no me preguntaréis nada».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy, Jesús repite que sentiremos su cercanía y que nos acompañará en nuestras dificultades. Hacer el bien requiere esfuerzo. Ningún ideal noble se alcanza sin sacrificio. Pero, cuando hemos cumplido el bien, la alegría es grande, y casi que ni nos acordamos de las dificultades.
—Jesucristo nos pide que luchemos por ser buenos como Él y, si aceptamos su ayuda, Dios mismo nos conduce a la santidad, al cielo. Ni aquí, ni allí, nadie podrá quitarnos la alegría de vivir con Jesús.

Cantos Gregorianos – Chicos, ¡vengan!…

Guitarra Acústica Instrumental - Música para Cafetería y Estudio Relajante...

Nana Mouskouri - Ayuda a Malono...

Efecto Otoño - ¿Qué le pasa al cuerpo cuando los días empiezan a acortarse?...

La llegada del otoño no sólo modifica la temperatura y las rutinas diarias. A medida que disminuyen las horas de luz solar, el organismo también comienza a atravesar cambios que pueden impactar directamente en el estado de ánimo, el descanso, la energía y la motivación. Aunque muchas personas lo atribuyen simplemente al cansancio o al ritmo de vida, existe una explicación biológica detrás de este fenómeno estacional.
Uno de los efectos más frecuentes durante esta época del año es la sensación de fatiga persistente. También pueden aparecer irritabilidad, dificultad para concentrarse, aumento del apetito -especialmente por alimentos ricos en carbohidratos-, cambios en el sueño y una sensación general de desgano. En algunos casos, estos síntomas pueden intensificarse y afectar la vida cotidiana.
La reducción de la luz natural altera procesos fundamentales del organismo. La menor exposición solar influye en la producción de serotonina, vinculada al bienestar emocional, y de melatonina, la hormona que regula el sueño. Además, impacta sobre el ritmo circadiano, el reloj biológico que organiza múltiples funciones del cuerpo a lo largo del día.
“El cuerpo humano está preparado para responder a la luz natural. Cuando las horas de sol disminuyen, pueden producirse cambios físicos y emocionales que muchas veces pasan desapercibidos o se naturalizan. Es habitual que las personas consulten recién cuando el cansancio o la apatía empiezan a interferir con su rutina”, explicó la Lic. Liliana Acuña, Psicóloga de Boreal Salud (Empresa argentina con 25 años de trayectoria en el mercado de la salud).
Este fenómeno puede presentarse de manera leve o más intensa. En algunos casos, incluso, se desarrolla el llamado Trastorno Afectivo Estacional (TAE), una condición reconocida por los organismos de salud mental que aparece principalmente durante los meses con menos luz solar.
Además del impacto emocional, los cambios estacionales también pueden influir sobre hábitos cotidianos como la alimentación, la actividad física y la calidad del descanso. La combinación de menos exposición al aire libre, menor movimiento y rutinas más sedentarias pueden potenciar la sensación de agotamiento y afectar el bienestar general.
“Muchas veces los síntomas se minimizan porque se consideran normales de esta época del año, pero cuando persisten o afectan la calidad de vida es importante consultar con profesionales. Existen herramientas y tratamientos eficaces para atravesar este período de manera saludable”, agregaron desde Boreal Salud.
Entre las recomendaciones más habituales se encuentran mantener horarios de sueño regulares, aprovechar al máximo las horas de luz natural, realizar actividad física y sostener espacios de socialización. En los casos más severos, los profesionales también pueden indicar psicoterapia, acompañamiento médico o tratamientos específicos como la fototerapia, que utiliza luz artificial brillante para compensar la falta de exposición solar.
Detectar los síntomas a tiempo y comprender que los cambios estacionales también pueden impactar en la salud física y emocional resulta clave para prevenir que el malestar se prolongue o se intensifique durante los meses más fríos del año. BP

Donde termina el adiós…

Pasillo de hospital, andén vacío, funeraria al anochecer.
A veces, la ciudad se detiene. No porque se apague el semáforo, sino porque alguien ya no llega.
Se siente en el asiento vacío. En el celular que no vuelve a sonar. En la palabra que no dijiste. En la fe que se pone a prueba.
Pero Cristo está ahí, en el umbral. No para cerrar puertas, sino para abrir otra: la del reencuentro eterno.
Lo que aquí es despedida, allá es abrazo. Lo que aquí es silencio, allá es canción. Lo que aquí duele, allá… sana.
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Jn 11,25) RM

Cicatrices... 02