Una Luz en el Camino
Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
jueves, 30 de abril de 2026
Las cosas buenas... 05
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
30 de Abril - Día del Trabajador Rural... 03
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
30 de Abril...
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Buenos días... 2026-117
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
miércoles, 29 de abril de 2026
Día litúrgico: Jueves IV (A) de Pascua
Texto
del Evangelio (Jn 13,16-20): Después
de lavar los pies a sus discípulos, Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os
digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía.
Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís. No me refiero a todos vosotros;
yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: el que
come mi pan ha alzado contra mí su talón. Os lo digo desde ahora, antes de que
suceda, para que, cuando suceda, creáis que Yo Soy. En verdad, en verdad os
digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a
Aquel que me ha enviado».
Comentario del Evangelio
Hoy, el Señor da una sorpresa a los Apóstoles: alguien
le va a traicionar. ¡Se quedan tristes! Jesucristo les avisa para que estén
preparados.
Sólo ‘Alguien’ —Jesús— que tiene la mirada eterna de
Dios puede decir qué es lo que va a suceder. Entonces, cuando todo eso pase,
comprobaran otra vez que Jesús es Dios, que Jesús es ‘Yo Soy’. Siglos antes,
cuando Moisés preguntó a Dios cuál era su nombre, Dios le respondió: ‘Yo Soy’…
—Jesús me lava los pies derramando su Sangre por mí.
¡Jesús, no permitas que te traicione!
Etiquetas:
Evangelio
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Tiempo de compartir...
Etiquetas:
Vídeos
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
El sonido del cine - Música clásica de películas románticas inspirada en Henry Mancini...
Etiquetas:
Vídeos
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Daniel Jordán - Lágrimas en el cielo...
Etiquetas:
Vídeos
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
¿Por qué no es bueno aguantarse los gases?...
Muchas veces, la expulsión de
los gases nos resulta vergonzosa. Especialmente, cuando nos encontramos
rodeados por otras personas. En esos momentos, normalmente, intentamos
reprimirlos para evitar dar una mala impresión. Todo lo relacionado con la ‘expulsión
de desechos’ nos resulta desagradable y poco favorecedor para nuestra imagen.
No obstante, se trata de algo natural. Y no dejar que fluya de esa manera puede
resultar perjudicial para el organismo. Por eso, en esta oportunidad develamos
qué pasa si retenemos los gases.
¿Es malo para el organismo
retener los gases?
La liberación de los gases es
algo natural y, de acuerdo a un artículo de National Institute of Diabetes and
Digestion and Kidney Diseases, expulsar entre 13 y 21 gases al día es
completamente normal. Si se consumen alimentos ricos en fibra o en gas, como lo
es el caso de las gaseosas, lo más probable es que este número aumente.
Muchas pueden ser las razones
por las que el cuerpo genera gases. Incluso, momentos de la vida que en
ocasiones, muy incómodas y desafortunadas, también se nos llena la panza de
gases. Las flatulencias pueden generarse por los alimentos que se ingieren, el
aire que se introduce al hablar o por las bacterias que se generan en el
proceso de la digestión. Si bien es comprensible que tengamos pudor o
consideración a la hora de expulsar un gas en público, tampoco debemos optar
por suprimir este impulso natural del organismo.
Todos hemos pasado por esto:
luchar contra nosotros mismos para aguantar ese proceso natural de expulsar los
aires olorosos y ruidosos. Sin embargo, aunque todos lo sospechamos, existen
consecuencias muy malas a esa acción voluntaria de retener gases en el
intestino.
Esas consecuencias varían en
función de la frecuencia con que se realice la retención de los gases. A mayor
frecuencia, mayor daño. Si bien no representa un problema grave para la salud,
algunas de las consecuencias de aguantarse los gases pueden ser muy molestas.
En la lista se encuentran las siguientes:
1. Dolor abdominal
2. Hedor más intenso
3. Dolor de estómago
4. Inflamación del abdomen
Por medio de las flatulencias
podemos saber el estado de nuestro cuerpo. El olor y los componentes que lo
causan, así como también la cantidad que se expulsa al día, evidencian cómo se
realiza el proceso digestivo. El retener un gas puede impedir que reconozcas
bien los síntomas de alguna condición importante. Tener cólicos o hinchazón
abdominal puede generarse por miles de patologías, pero si tenemos esta mala
costumbre de aguantarlos, no sabemos a qué se debe en realidad. Algunas de las
afecciones que causan exceso de flatulencias son las siguientes:
1. Proliferación de bacterias
en el intestino delgado
2. Síndrome de intestino
irritable
3. Reflujo gastroesofágico
4. Intolerancia a la lactosa,
a la fructosa y al gluten
Y recuerda, la gran máquina
bien engrasada que es el cuerpo está diseñada para expulsar todo lo que le es
inútil. Expulsar las flatulencias podría prevenir la formación de divertículos
(que derivan en diverticulitis), además de ser una barrera y un sistema de
alerta contra otras enfermedades. La recomendación principal es que las dejes
salir, pero también podrías intentar comer más despacio, evitar bebidas que
contienen gas, alimentos como la cebolla, el brócoli, e incluso evitar mascar
chicle y fumar.
Además, es importante
controlar el estado de ánimo y recordar que no es recomendable pasar demasiado
tiempo sin ir al baño. Esta visita puede ser de utilidad para eliminar las
flatulencias que se tengan. Si una persona tiene demasiadas, sí es recomendable
consultar con un especialista.
Es así que quizás lo mejor
para tu salud sea soportar la vergüenza o buscar un lugar seguro para expulsar
a tus ruidosos amigos. BP
Etiquetas:
Salud
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
El amor que no se rinde…
Puerta de hospital. Acera del reclusorio. Pasillo de una estación
migratoria.
María Magdalena no huyó. No se escondió cuando todo se vino abajo. No
renegó del que había amado. Ella permaneció. Junto a la cruz. Junto al cuerpo. Junto
al sepulcro.
Fue testigo del perdón… porque sabía lo que era ser mirada con
misericordia. Fue discípula del Camino… porque el suyo había sido largo,
doloroso y lleno de piedras. Y fue la primera en ver al Resucitado… porque fue
la última en marcharse.
En la ciudad, muchas Magdalenas siguen caminando:
— la madre que espera fuera del reclusorio con la bolsa del mandado,
— la esposa que no suelta la mano del que yace entubado,
— la hermana que busca en los archivos a su desaparecido,
— la mujer que sigue creyendo, aunque ya nadie crea con ella.
No llevan títulos. Ni púlpito. Ni poder. Pero llevan la fuerza de quien ha
sido amada profundamente… y no olvida.
Y Cristo, en su modo inconfundible, las llama por su nombre. No con voz de
trueno, sino con ternura reconocible. Porque Él nunca olvida a quienes no lo
olvidaron en su hora más oscura.
Donde todos se van, María se queda. Donde hay abandono, María espera. Y
donde parece que todo ha muerto… María es la puerta de la Resurrección. RM
Etiquetas:
Reflexión
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



