jueves, 25 de junio de 2026

Día litúrgico: Viernes XII (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio  (Mt 8,1-4): En aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte, fue siguiéndole una gran muchedumbre. En esto, un leproso se acercó y se postró ante Él, diciendo: «Señor, si quieres puedes limpiarme». Él extendió la mano, le tocó y dijo: «Quiero, queda limpio». Y al instante quedó limpio de su lepra. Y Jesús le dice: «Mira, no se lo digas a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que prescribió Moisés, para que les sirva de testimonio».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy vemos un ejemplo de cómo hay que pedirle las cosas a Dios: con fe firme. No hay mejor argumento que éste: «Si quieres, puedes limpiarme». Y, como el Señor nos ama infinitamente, no tiene más remedio que responder: «Quiero, queda limpio». Pero a Dios le hemos de pedir ‘bien’ y, además, lo ‘bueno’.
—Pedir buenas cosas, que valgan la pena: ¡eso ya no es tan fácil! Con frecuencia le pedimos lo que más ‘me’ gusta, no ‘lo más bueno’. ¿Quieres un truco?: pídele por las necesidades de los otros. La Virgen María lo hizo así y le funcionó muy bien.

Cantos Gregorianos - Verbum caro factum est - Cancionero de Uppsala (s. XVI)…

Música de flauta de pan andina - Relajación y alivio del estrés - Inspirada en Leo Rojas y Gheorghe Zamfir...

Christina Averie - Al final del día...

Cómo evitar un golazo a tu estrés durante el Mundial…

Los tiros de esquina, las patadas, las posiciones adelantadas, la ansiedad y el estrés se elevan a niveles peligrosos cuando ves a tu equipo. Tips para cuidar tu salud mental y física.
Hay pasiones que matan, dice el refrán popular. Y en medio de la pasión mundialista, hay que cuidar que ocurra todo lo bueno y nada de lo malo. La tensión cuando juega tu equipo puede causar un estrés tal que los latidos aumentan, la presión se eleva y bueno… de nuevo, hay que cuidarse.
¿Cómo lograr emocionarte con el juego sin lesionar tu salud física y mental?
Hay algunas acciones que pueden ayudarte a ver el partido con más calma. Se trata de una combinación de replanteamiento mental y mecanismos de afrontamiento físico muy útiles:
Respira profundo. Recuerda que no puedes controlar el partido, practica la respiración profunda durante los momentos intensos.
Tómate tu propio ‘time out’. Toma descansos cuando te sientas abrumado por el devenir del balón.
Evita excesos. Trata de no recurrir al alcohol o a la comida chatarra para sobrellevar si la cosa se puso difícil en la cancha.
Mantén la perspectiva. Es fácil vincular tu identidad personal y tu estado de ánimo al rendimiento del equipo, pero en última instancia, es solo un juego.
Recuerda que una derrota no define tu día, tus valores ni tus relaciones.
Enfócate en lo positivo. No te quedes rumiando por una amarilla del referí que consideras injusta y, sin embargo, celebra los buenos momentos. La buena pasada, el esfuerzo colectivo del equipo.
Todas las cosas que definen al fútbol tanto como una victoria. Lo han estado demostrando en este Mundial que se celebra en México, Estados Unidos y Canadá selecciones como las de Cabo Verde o Curazao: felices de participar, tanto los jugadores como los fans.
Es verdad: no son Francia, Portugal, Alemania, España, Argentina, sobre los que hay muchas expectativas. Pero esos equipos nuevos en mundiales sirven para recordar de lo que, en definitiva, se trata el fútbol: de disfrutar.
Cultiva tu sentido del humor y aplícalo a la naturaleza impredecible del fútbol. Lo vimos con Lionel Messi en el partido contra Austria: erró un penal y después hizo dos golazos con los que pasó a la historia, hasta ahora, como el mayor goleador en copas del mundo.
Para que esa intensidad del juego no te afecte la salud, puedes:
Practicar la respiración abdominal profunda. Cuando tu equipo recibe un gol o defiende una ventaja mínima en el tiempo de descuento, tu ritmo cardíaco y respiratorio aumentan. Ralentiza conscientemente tu respiración inhalando profundamente durante cuatro segundos, aguantando durante cuatro y exhalando durante cuatro.
Levántate y muévete. Sentarse rígido en el borde del sofá prolonga el estrés. Aléjate brevemente durante el descanso o cuando el balón salga del campo. Estírate, ve a la cocina a buscar un vaso de agua o simplemente sacude la tensión de tus brazos y piernas.
Mastica chicle. El simple acto físico de masticar engaña al cerebro haciéndole sentir más relajado, lo que ayuda a mantener la respiración constante y la concentración aguda.
Si el estrés realmente está afectando tu salud mental o te está poniendo irritable, date permiso para alejarte del televisor o silenciar la transmisión durante unos minutos.
Crea una rutina relajante. Tanto si tu equipo gana como si pierde, deja que tu sistema nervioso se calme antes de intentar dormir o continuar con tu día. Participa en una actividad relajante como leer, escuchar música tranquila o meditar para eliminar la adrenalina del día del partido.
El fútbol sigue siendo magia, alegría, esperanza colectiva. Celébralo sin riesgos
¡Y buena suerte a tu selección! CdeB

El Amor que cambió la Historia…

¿Cuántas veces te has sentido solo, incomprendido o indigno de amor? En medio del ruido del mundo, hay una verdad que permanece inalterable: alguien dio su vida por ti. No fue un acto simbólico. Fue real, crudo, sangriento y eterno. Jesús entregó su vida por ti, no por obligación, sino por amor.

Este es el corazón del Evangelio. Y aunque quizás lo hayas escuchado muchas veces, hoy quiero que lo sientas como si fuera la primera vez.

¿Qué significa que Jesús dio Su Vida por mí?

1. Un Sacrificio Intencional

Jesús no fue víctima de las circunstancias. Él eligió la cruz. Juan 10:18 dice: “Nadie me la quita, sino que yo la doy por mi propia voluntad”.

Él sabía que tú estarías aquí leyendo esto hoy. Sabía tus errores, tus luchas, tu historia… y aun así, decidió darlo todo.

2. Un Amor Personal

No es un amor general, impersonal, genérico. Es un amor con nombre propio. Tu nombre. “Con amor eterno te he amado; por eso te sigo mostrando mi bondad” (Jeremías 31:3)

3. Una Salvación Completa
No se trata sólo de perdón. Su muerte trae:
·        Libertad del pecado
·        Propósito para vivir
·        Esperanza eterna
·        Acceso al Padre
·        Transformación interior
5 Formas en que el Sacrificio de Jesús afecta tu vida hoy
1.     Te da identidad: Eres hijo(a) de Dios, no definido por tu pasado.
2.     Te sana emocionalmente: Él llevó tu dolor en la cruz.
3.     Te invita a perdonar: Así como fuiste perdonado.
4.     Te impulsa a amar: Como Él te amó.
5.     Te da esperanza eterna: Esta vida no es el final.
¿Cómo Responder al Amor de Cristo?
1. Acepta su amor
No necesitas ser perfecto. Solo di: “Jesús, gracias por dar tu vida por mí. Te recibo”.
2. Vive con propósito
Tu vida tiene valor. Cada día es una oportunidad para reflejar ese amor.
3. Comparte el mensaje
El mundo necesita esperanza. Y tú la llevas dentro.
Frases que tocar el corazón
“Diste tu vida por mí, tomaste mi lugar… no merecía tanto amor, pero me lo diste igual”.
“El verdadero amor no es el que espera algo a cambio, sino el que lo da todo sin garantías”.
Reflexión Final: ¿Lo has Aceptado realmente?
No se trata solo de saber que Jesús murió por ti. Se trata de vivir a la luz de esa verdad. De dejar que ese sacrificio cambie tu historia. No estás solo. No estás olvidado. Fuiste amado hasta la muerte… y más allá. RdeP

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