domingo, 13 de septiembre de 2026

Día litúrgico: 14 de septiembre: La Exaltación de la Santa Cruz

Texto del Evangelio (Jn 3,13-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy vemos de nuevo a Nicodemo departiendo con Jesús. Conversación de ‘alto nivel’. ¿Y de qué se habla a un nivel tan alto? Pues que Jesús ha bajado del cielo para subir a la Cruz. ¡Eso es increíble, inimaginable!
—Quizá pienses que, en fin, no hay para tanto… Pues es al revés: ¡hay para mucho! Te va la vida eterna, nada más y nada menos.

La Oración Dominical – 13 de Septiembre…

Dios nos habla
·        “Se acercó Pedro y dijo a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?» Jesús le respondió: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18, 21ss).
·        “El rencor y la ira son abominables, y ambas cosas son patrimonio del pecador.
El hombre vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevará cuenta exacta de todos sus pecados. Perdona el agravio a tu prójimo y entonces, cuando ores, serán absueltos tus pecados. Si un hombre mantiene su enojo contra otro, ¿cómo pretende que el Señor lo sane? No tiene piedad de un hombre semejante a él ¡y se atreve a implorar por sus pecados! Él, un simple mortal, guarda rencor: ¿quién le perdonará sus pecados? Acuérdate del fin, y deja de odiar; piensa en la corrupción y en la muerte, y sé fiel a los mandamientos; acuérdate de los mandamientos, y no guardes rencor a tu prójimo; piensa en la Alianza del Altísimo, y pasa por alto la ofensa” (Eclo 27,30ss).
·        “Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros, como Yo los he amado», dice el Señor” (Antífona del Aleluya).
Reflexión
“Si consideramos nuestros pecados y contabilizamos los cometidos por obra, de oídas, de pensamiento y mediante innumerables movimientos desordenados, me parece que nos acostaremos sin una blanca. Por eso, a diario pedimos, a diario llamamos importunando en la oración a Dios para que nos oiga, a diario nos postramos y decimos: Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. ¿Qué deudas? ¿Todas o sólo algunas? Responderás: Todas. Pues haz tú lo mismo con tu acreedor. Tú mismo te fijas esta norma, tú mismo pones esta condición. A este pacto y a este compromiso te remites cuando oras y dices: Perdónanos, como nosotros perdonamos a nuestros deudores” (San Agustín de Hipona, Sermón 83).
Nosotros le hablamos
·        “Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura” (Salmo 102).
·        “Míranos, Dios nuestro, creador y Señor del universo, y concédenos servirte de todo corazón, para experimentar los efectos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos” (Oración Colecta).
Nuestra vida cambia
·        ¿Pido perdón sinceramente a Dios con deseo de cambiar?
·        ¿Rezo por la conversión de los que me han hecho sufrir?

Cuerdas de Plata Vol. 32 - Marimba Alegre - Música Instrumental Fina y Romántica...

Cuando regresen las velas blancas - La balada irlandesa que te hará llorar...


Durante generaciones, las velas blancas en el horizonte significaban más que barcos regresando a la costa. Significaban que los seres queridos volvían a casa, que las oraciones habían sido respondidas y que la esperanza no se había perdido. “Cuando Regresan las Velas Blancas” es una balada original inspirada en Irlanda sobre la esperanza, la reunión y la fe silenciosa de que aquellos a quienes amamos siempre encontrarán el camino de regreso a nosotros. Nos recuerda que los mayores viajes de la vida no se miden por la distancia que recorremos, sino por los corazones que nos esperan cuando regresamos. Nunca des por sentado el hogar o a las personas que te aman. El tiempo pasa rápido, y cada despedida merece un cálido abrazo, cada reunión merece gratitud, y cada día juntos es un regalo que no puede ser reemplazado.

Primeros auxilios – El poder ciudadano de actuar a tiempo para salvar vidas…

Cada segundo sábado de septiembre se conmemora el ‘Día Mundial de los Primeros Auxilios’, una fecha instaurada en el año 2000 por la Cruz Roja Internacional con una meta clara: concientizar a la comunidad sobre la importancia vital de capacitarse en técnicas básicas de respuesta ante accidentes, descompensaciones imprevistas o situaciones de riesgo cotidiano.
Lejos de ser una temática reservada de manera exclusiva para médicos o paramédicos, el auxilio inicial interpela a toda la sociedad en su conjunto. En los primeros instantes posteriores a un evento crítico, la persona que está al lado -un familiar, un colega de trabajo o un vecino en la calle- se convierte en el eslabón decisivo entre una atención oportuna y un desenlace irreversible. Por eso, el verdadero propósito de esta jornada reside en fortalecer la preparación colectiva y garantizar que cualquier ciudadano cuente con herramientas prácticas para intervenir con serenidad y eficacia hasta el arribo de la asistencia médica profesional.
Maniobras esenciales como la correcta valoración de los signos vitales, el inicio inmediato de la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) frente a una pérdida de conocimiento sin pulso o el manejo adecuado de hemorragias y lesiones traumáticas son destrezas accesibles que demandan conocimiento y decisión. Actuar en esos minutos de oro marca la diferencia entre la vida y la muerte; además de prevenir secuelas graves y daños mayores.
Entender los primeros auxilios desde esta perspectiva transforma la prevención en un ejercicio activo de solidaridad, empatía y compromiso cívico. Hoy en día, el acceso a la formación básica se ha democratizado mediante cursos presenciales y capacitaciones virtuales gratuitas promovidas por entidades humanitarias, demostrando que no existen barreras técnicas para adquirir estas habilidades. Una sociedad entrenada es, por definición, una comunidad más resiliente, capaz de protegerse a sí misma ante contingencias domésticas, siniestros viales o catástrofes naturales.
Alineada con este compromiso social, desde la Fundación vittal asumimos como misión fundamental acercar la capacitación masiva a personas que no pertenecen al ámbito sanitario. A través de talleres prácticos y presenciales, brindamos herramientas concretas a la comunidad para que cualquier individuo aprenda a reconocer una emergencia médica y cuente con los recursos indispensables para cambiar el curso de una enfermedad repentina o un traumatismo grave, convirtiendo la vocación de servicio en un acto reflejo que salva vidas todos los días.
La verdadera preparación empieza con la decisión cotidiana de aprender a ayudar. Saber qué hacer -y qué evitar- en los minutos iniciales de una urgencia es un acto de generosidad que nos involucra a todos: capacitarse en primeros auxilios requiere solo la voluntad de ser ese puente solidario que puede devolverle el futuro a otra persona. BP

Apología del perdón…

Casi siempre que he escrito sobre el perdón he recibido cartas, por lo general anónimas, en que se me acusaba de olvidar el sufrimiento de las víctimas del terrorismo, de no entender la humillación de quien ha sido traicionado por su cónyuge, de no «tener los pies sobre el suelo» y cosas semejantes.
No me resulta difícil comprender esta resistencia al perdón. ¿Cómo no voy a intuir la rabia, impotencia y dolor de quien ha sido víctima de la violencia, el desprecio o la traición? Pero, precisamente, el resentimiento y la agresividad que se advierten tras esas líneas me hacen ver con mayor claridad qué sería de un mundo en que se suprimiera el perdón.
Hay un mecanismo de defensa bien conocido por los psicólogos. En virtud de un «mimetismo misterioso», quien ha sido víctima de una agresión tiende a su vez a imitar de alguna manera a su agresor. Se trata de una reacción casi instintiva que se desata en el inconsciente individual o colectivo y puede incluso transmitirse de generación en generación.
Si, en algún momento, no se produce una reacción de signo contrario, el mal tiende a perpetuarse. Cuando la víctima no quiere o no puede perdonar, queda en ella una «herida mal curada» que le hace daño, pues la encadena negativamente al pasado. De la misma manera, el resentimiento instalado en una sociedad hace más difícil la lucidez para buscar caminos de convivencia, y puede bloquear todo esfuerzo por encontrar solución a los conflictos.
El deseo de revancha es, sin duda, la respuesta más instintiva ante la ofensa. La persona necesita defenderse de la herida recibida, pero, como advierte el conocido experto Jacques Pohier, quien pretenda curar su herida infligiendo sufrimiento al agresor, se equivoca. El sufrimiento no posee un poder mágico para curar de la humillación o la agresión recibidas. Puede producir una breve satisfacción, pero la persona necesita algo más para volver a vivir de forma sana. Lo decía hace mucho tiempo Henri Lacordaire: «¿Quieres ser feliz un momento? Véngate. ¿Quieres ser feliz siempre? Perdona».
A veces se olvida que el proceso del perdón a quien más bien hace es al ofendido, pues lo libera del mal, hace crecer su dignidad y nobleza, le da fuerzas para recrear su vida, le permite iniciar nuevos proyectos. Cuando Jesús invita a perdonar «hasta setenta veces siete», está invitando a seguir el camino más sano y eficaz para erradicar de nuestra vida el mal. Sus palabras adquieren una hondura todavía mayor para quien cree en Dios como fuente última de perdón: «Perdonad y seréis perdonados». JAP

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13 de Septiembre - Día del Bibliotecario... 02

13 de Septiembre...

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