Unos 46.799 casos de sífilis
se notificaron en Argentina en 2025, mientras que la tasa de incidencia fue de
117,2 casos por cada 100 mil habitantes y esta situación da cuenta del aumento sostenido
que se viene registrando en el país desde hace 15 años, según informó el
Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) que indicó además que esta enfermedad
constituye un evento de notificación obligatoria y es objeto de vigilancia
continua.
Según un informe, la evolución
del número absoluto de casos notificados permite observar desde 2011 una
tendencia creciente en la notificación que se acelera a partir de 2015 y, si
bien durante 2020 y 2021, se verifica una disminución en la cantidad de
notificaciones a causa del impacto de la pandemia en el sistema de salud, a
partir de 2022 se retoma la tendencia ascendente con una mayor aceleración, en
2023 se superaron los 30.000 casos anuales por primera vez desde el inicio de
la serie y en 2025 se alcanzó el valor más alto registrado hasta el momento.
Además, se señaló que este
incremento se debe a una mayor circulación del evento, pero también al
fortalecimiento de las estrategias de vigilancia. A través de la incorporación
de nuevos efectores al proceso de la notificación, la capacitación de los
equipos de salud y la descentralización del diagnóstico mediante el uso de
pruebas rápidas, se logró mejorar la captación de casos que antes no eran
detectados por el sistema de salud.
En tanto, se indicó que el
comportamiento de la sífilis a nivel nacional se enmarca dentro de un escenario
de aumento acelerado en todo el mundo y en la Región de las Américas. En 2022,
alrededor de 8 millones de adultos de 15 a 49 años adquirieron la infección en
el mundo, mientras que se estima que solo en la Región de las Américas se
produjeron 3,36 millones de nuevas infecciones en ese mismo año y que alrededor
de 3,4 millones de personas viven con la enfermedad, lo que representa un
aumento cercano al 30% con respecto a 2020, aun considerando las interrupciones
generadas por la pandemia.
Las tasas de incidencia
regionales
La sífilis es una infección
causada por bacterias que la mayoría de las veces se transmite por contacto
sexual y se trata de una enfermedad que comienza a hacerse presente con una
llaga en los genitales, el recto o la boca, que no suele generar dolor. Esta
dolencia se transmite de persona a persona a través del contacto directo con
esas llagas, mientras que también se le puede transmitir a un bebé durante el
embarazo o el parto y, en ocasiones, también por la lactancia.
Dentro de Argentina, las tasas
de incidencia regionales mantienen comportamientos similares desde el año 2021
y son las regiones Sur y Cuyo las que se posicionan por encima del promedio
nacional. En 2025, la región Sur presentó la mayor incidencia en su población
(159,8 casos cada 100 mil habitantes), seguida por Cuyo en donde la tasa fue de
137,5 casos cada 100 mil habitantes.
En las regiones del NOA y NEA
se observa una tendencia de aumento con oscilaciones interanuales. En 2025, la
tasa de incidencia del NEA fue de 133 casos por cada 100 mil habitantes, y la
de la región del NOA, de 111,7 casos por cada 100 mil habitantes. Finalmente,
la región Centro se mantuvo por debajo del promedio nacional, con una tasa de
109,4 casos por cada 100 mil habitantes.
Siguiendo la misma tendencia
observada a nivel mundial, en Argentina la sífilis afecta mayoritariamente en
jóvenes y adultos jóvenes, mientras que el grupo de 15 a 39 años concentró el
76% del total de casos del país (35.497 registros) en 2025, la población de
entre 20 a 24 años presentó la tasa de incidencia más alta, con 290,6 casos
cada 100 mil habitantes.
En este rango, la afectación
en mujeres (366 casos cada 100 mil habitantes) es significativamente mayor que
en varones (tasa de 218,2) y, a partir de los 50 años, se observa una inversión
del perfil por sexo, mientras que las tasas comienzan a ser superiores en los
varones, duplicando la tasa femenina en el grupo de 65 a 69 años.
Ante este escenario, la cartera
sanitaria nacional informó que implementa un abordaje integral que incluye
vigilancia, diagnóstico, tratamiento y articulación estratégica. En 2025, se
creó la Mesa Ministerial de ITS, un espacio de gestión que reúne a referentes
de prevención, diagnóstico, tratamiento y vigilancia. Y también informaron que
se está trabajando en un Plan Operativo Anual para garantizar una respuesta
homogénea en todas las jurisdicciones del país a través de estrategias de
prevención combinada, testeos en puntos de atención, acceso oportuno al
tratamiento, fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y el uso de la
información para la toma de decisiones sanitarias. BP