domingo, 24 de mayo de 2026

Día litúrgico: Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia

Texto del Evangelio (Jn 19,25-34): Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed». Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido». E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado -porque aquel sábado era muy solemne- rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy hacemos memoria de María, Madre de la Iglesia. En este sentido, contemplamos la maternidad espiritual de María en conexión con la Iglesia que es —en sí misma— Madre del Pueblo de Dios, pues «nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre» (San Cipriano). María es Madre del Hijo de Dios y a la vez Madre de aquellos que aman a su Hijo y los ‘bien-amados’ de su Hijo, en conformidad con aquel «Mujer, aquí tienes a tu hijo; discípulo: Aquí tienes a tu madre» (Jn 19,26-27), tal como dijo Jesús.
—Entregando su cuerpo a los hombres y devolviendo su espíritu a su Padre, Jesucristo incluso dio sus amigos a su Madre.

La Oración Dominical – Domingo de Pentecostés…

Dios nos habla
·        “El último día de la fiesta de las Chozas, que era el más solemne, Jesús, poniéndose de pie, exclamó: «”El que tenga sed, venga a mí; y beba el que cree en mí”. Como dice la Escritura: “De sus entrañas brotarán manantiales de agua viva”». Él se refería al Espíritu que debían recibir los que creyeran en Él. Porque el Espíritu no había sido dado todavía, ya que Jesús aún no había sido glorificado” (Jn 7,37-39).
·        “El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero es Espíritu intercede con gemidos inefables. Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión en favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina” (Rm 8,26-27). 
Nosotros le hablamos
·        “Dios todopoderoso, te pedimos que hagas brillar sobre nosotros el resplandor de tu gloria, y confirmes con la luz de tu Espíritu Santo los corazones de quienes hemos renacido por tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos” (Oración Colecta).
·        “Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles  y enciende en ellos el fuego de tu amor” (Antífona del Aleluya).
Nuestra vida cambia
·        ¿Vamos continuamente a Jesús en busca de su agua espiritual?
·        ¿Experimentamos que su gracia nos fortalece y transforma?
·        ¿Nos ponemos bajo la acción del Espíritu Santo, con humildad y docilidad?

Música de Gala - Boleros Sinfónicos Elegantes para una Noche Especial...

No me debes nada - Bolero Soul que sana el corazón...

Caminata japonesa, un ejercicio que premia la constancia y mejora la salud…

En vez de enfocarse en los pasos, este tipo de entrenamiento se basa en la intensidad, los cambios de ritmo y especialmente en la consistencia a la hora de construir una rutina.
La caminata japonesa, también conocida como entrenamiento de caminata por intervalos (IWT, por sus siglas en inglés), es un ejercicio que consiste en alternar intervalos de caminata rápida y lenta para mejorar la salud cardiovascular y el estado físico general.
Se centra en la intensidad y la constancia en lugar de la cantidad de pasos.
La IWT sigue un patrón sencillo: caminar a paso ligero durante tres minutos, seguido de tres minutos de caminata suave. Este ciclo se repite durante unos 30 minutos, idealmente cuatro veces por semana.
Como parámetros para ver si se está haciendo bien esta rutina, la clave es que la caminata rápida sea lo suficientemente intensa para sentir que te cuesta hablar, mientras que la caminata suave te permita tener una conversación normal. Para poder poner a prueba esto tal vez es mejor organizar estas caminatas con una amistad.
Es ideal llevar a cabo estos paseos con un cronómetro para poder respetar bien los diferentes tiempos y ritmos de la caminata japonesa. Pero, es importante reconocer que la consistencia es la clave para que esta rutina sea exitosa: no se basa en metas numéricas, por ejemplo 10.000 pasos al día, sino en persistir en una conducta positiva para beneficio de tu organismo.
Esta forma de caminar, basada en la ciencia, fue desarrollada dos décadas atrás por los profesores Hiroshi Nose y Shizue Masuki de la Shinshu University en Matsumoto, Japón. Desde entonces, numerosos estudios han confirmado la eficacia de esta forma de ejercicio que, como bien indica un estudio realizado por investigadores ingleses y australianos, es sencillo de llevar a cabo para una población cada vez más sedentaria para la cual sería muy difícil mantener una rutina solo basada en movimientos de alta intensidad.
La caminata japonesa ha demostrado ser una buena elección a toda edad, incluso es beneficiosa para los adultos mayores.
Un estudio que comparó una rutina de 8.000 pasos al día con la caminata japonesa halló que esta última lograba una notable reducción, incuso mayor, de la presión arterial. Y otro comprobó que esta rutina protegía a las personas mayores de la pérdida de fortaleza relacionada con el envejecimiento.
Entre los beneficios, comprobados por la ciencia, de la caminata japonesa se encuentran:
·        Mejora la presión arterial
·        Por ende, la salud cardiovascular
·        Ayuda a mejorar la capacidad aeróbica y a reducir el riesgo de ACV
·        Puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre, especialmente después de comer
·        Fortalece el sistema inmune
·        Mejora el humor, y ayuda a dormir bien
Expertos dicen que también ahorra tiempo ya que en comparación con la caminata tradicional, la caminata japonesa puede ofrecer resultados similares o mejores en menos tiempo.
Por supuesto, el éxito de este ejercicio es hacerlo bien, la alternancia de ritmo en los pasos es clave.
Y, tal vez lo más relevante, no necesita una membresía en un gimnasio o costosos entrenamientos: literalmente puede hacerse en cualquier parte, incluso en una cinta en casa. CdeB

Invocación al Espíritu...

Ven, Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil, pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el amor insondable de Dios, nuestro Padre, a todos sus hijos e hijas, estén dentro o fuera de tu Iglesia. Si se apaga esta fe en nuestros corazones, pronto morirá también en nuestras comunidades e iglesias.
Ven, Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe el centro de tu Iglesia. Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca. No vivas entre nosotros sin atraernos hacia su Evangelio y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor. Que no se pierda en el mundo su memoria.
Ven, Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy, desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atentos a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por la esperanza y no minado por la nostalgia.
Ven, Espíritu Santo. Purifica el corazón de tu Iglesia. Pon verdad entre nosotros. Enséñanos a reconocer nuestros pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como todos: frágiles, mediocres y pecadores. Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad. Haz que aprendamos a caminar entre los hombres con más verdad y humildad.
Ven, Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva la vida, el mundo y, sobre todo, las personas. Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren, los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidados. Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón y el rostro de tu Iglesia. Los discípulos de Jesús irradiaremos mejor su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia los más necesitados. Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.
Ven, Espíritu Santo. Haz de nosotros una Iglesia de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa. Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús: hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso, abriendo caminos al reino de Dios. JAP

Pentecostes... 05

24 de Mayo - María Auxiliadora... 05

24 de Mayo...

Buenos días... 2026-141