Una Luz en el Camino
Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
domingo, 26 de abril de 2026
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El futuro de la prevención – Hay más de 900 vacunas en investigación…
Acertar con la puerta…
Entre
estas imágenes hay una, humilde y casi olvidada, que, sin embargo, encierra un
contenido profundo. «Yo soy la puerta». Así es Jesús. Una puerta abierta. Quien
le sigue cruza un umbral que conduce a un mundo nuevo: una manera nueva de
entender y vivir la vida.
El
evangelista lo explica con tres rasgos: «Quien entre por mí se salvará». La
vida tiene muchas salidas. No todas llevan al éxito ni garantizan una vida
plena. Quien, de alguna manera, sintoniza con Jesús y trata de seguirle, está
entrando por la puerta acertada. No echará a perder su vida. La salvará.
El
evangelista dice algo más. Quien entra por Jesús «podrá salir y entrar». Tiene
libertad de movimientos. Entra en un espacio donde puede ser libre, pues solo
se deja guiar por el Espíritu de Jesús. No es el país de la anarquía o del
libertinaje. «Entra y sale» pasando siempre a través de esa «puerta» que es
Jesús, y se mueve siguiendo sus pasos.
Todavía
añade el evangelista otro detalle: quien entre por esa puerta que es Jesús
«encontrará pastos», no pasará hambre ni sed. Encontrará alimento sólido y
abundante para vivir.
Cristo
es la «puerta» por la que hemos de entrar también hoy los cristianos, si
queremos reavivar nuestra identidad. Un cristianismo formado por bautizados que
se relacionan con un Jesús mal conocido, vagamente recordado, afirmado de vez
en cuando de manera abstracta, un Jesús mudo que no dice nada especial al mundo
de hoy, un Jesús que no toca los corazones... es un cristianismo sin futuro.
Solo
Cristo nos puede conducir a un nivel nuevo de vida cristiana, mejor
fundamentada, motivada y alimentada en el evangelio. Cada uno de nosotros
podemos contribuir a que, en la Iglesia de los próximos años, se le sienta y se
le viva a Jesús de manera más viva y apasionada. Podemos hacer que la Iglesia
sea más de Jesús. JAP



