miércoles, 13 de mayo de 2026

Día litúrgico: 14 de mayo: San Matías, apóstol

Texto del Evangelio (Jn 15,9-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
»Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
»No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy celebramos a un Apóstol ‘especial’. Fue el substituto de Judas Iscariote, el que había traicionado a Jesús. El Señor quiso perdonar a Judas y mantenerlo en el grupo de Apóstoles…, pero Judas no se dejó. Entonces hubo que elegir a otro cuando Jesucristo ya había ascendido al Cielo… ¿Cómo saber a quién elegía Dios? Lo narran los ‘Hechos de los Apóstoles’: seleccionaron dos candidatos, rezaron por ellos y lo echaron a suertes. Y la ‘suerte’ —Dios— indicó a Matías.
—¡Curioso método! ¡Ojalá lo empleáramos nosotros para nuestros asuntos!: pensar, rezar y dejarlo en las manos de Dios.

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En Argentina aumentaron los casos de Meningitis por encima de lo esperado y piden reforzar la vacunación...

La meningitis es la inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal, fundamentales para la protección del sistema nervioso central, la misma puede ser causada por distintos agentes, como virus, bacterias, hongos o parásitos, aunque las formas bacterianas son las más severas y las que generan mayor preocupación desde el punto de vista sanitario.
Estas infecciones pueden progresar rápidamente y provocar complicaciones graves, incluyendo daño neurológico permanente y hasta la muerte, especialmente en los grupos más vulnerables.
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina e incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz, náuseas, vómitos y alteraciones del estado mental. El mayor problema que presenta la enfermedad es que sus primeros síntomas muchas veces no son tratados debidamente porque son comunes a otras afecciones, por lo que el retraso en el tratamiento también aumenta el riesgo.
En bebés y recién nacidos, los signos pueden ser menos específicos y manifestarse en forma de irritabilidad, llanto persistente, somnolencia, rechazo al alimento o fontanelas abultadas. “Reconocer estos signos y consultar de forma precoz es clave para iniciar el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de secuelas”, explicó el Dr. Enrique Casanueva, infectólogo pediatra y jefe emérito del Servicio de Infectología Infantil del Hospital Universitario Austral (Buenos Aires).
En las últimas semanas, los casos de meningitis en Argentina se ubicaron por encima de lo esperado, según el Boletín Epidemiológico Nacional, un dato que destaca la importancia de fortalecer las estrategias de prevención, ya que, en lo que va de 2026 se registraron 172 casos, por encima de la mediana de 152 casos acumulados a la misma semana epidemiológica del período 2022–2025.
En paralelo, la provincia de Salta confirmó 8 casos de distintas etiologías en las últimas semanas, lo que refuerza la necesidad de sostener la vigilancia epidemiológica frente a una enfermedad que puede dejar secuelas irreversibles.
Los diferentes serogrupos
Dentro de las meningitis bacterianas, el meningococo (Neisseria meningitidis) es uno de los principales agentes asociados a cuadros graves y potencialmente fatales. Existen diferentes serogrupos -entre ellos A, B, C, W e Y- cuya circulación varía según la región y el momento epidemiológico.
La enfermedad meningocócica invasiva presenta una mayor incidencia en los primeros años de vida, especialmente en menores de 1 año, y se mantiene elevada hasta los 5 años. Además, tiene una letalidad estimada de entre el 10% y el 15%, y hasta un 20% de quienes sobreviven pueden desarrollar secuelas permanentes, como pérdida auditiva, dificultades cognitivas o trastornos neurológicos. “Más allá de su baja frecuencia, la gravedad de la enfermedad radica en que puede ser aguda y fulminante en niños previamente sanos”, señaló el especialista.
Si bien en América Latina las tasas reportadas son relativamente bajas -con incidencias de hasta 1,8 casos por cada 100.000 habitantes-, la Organización Panamericana de la Salud advierte que la carga real podría estar subestimada debido a las limitaciones que existen en los sistemas de notificación, lo que refuerza la importancia de sostener estrategias de prevención.
Vacunación, clave desde la infancia y a lo largo de la vida
En este contexto, la vacunación se posiciona como la herramienta más eficaz para prevenir las formas más graves de meningitis. En Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación incluye varias vacunas para la prevención de las causas más frecuentes de meningitis bacteriana, como el Meningococo (Neisseria Meningitidis), el Neumococo (Streptococo pneumoniae) y la Haemophilous Influenzae tipo b.
En cuanto al Meningococo, la vacuna meningocócica conjugada tetravalente es la que brinda protección frente a varios serogrupos, como A, C, Y y W. Esta vacuna se aplica desde edades tempranas, con el objetivo de proteger a los grupos de mayor riesgo y reducir la circulación de la bacteria en la comunidad.
“La vacunación oportuna permite no solo proteger a quien recibe la dosis, sino también disminuir la transmisión entre contactos cercanos. De hecho, en el caso del Meningococo, los adolescentes y adultos jóvenes presentan las tasas más altas de portación”, advirtió el Dr. Casanueva.
Sin embargo, la cobertura de vacunación, aunque alta en los primeros meses de vida, tiende a disminuir con el tiempo, generando brechas de protección en etapas clave. En Argentina, la vacuna contra el meningococo alcanza una cobertura del 83,5% en la primera dosis a los 3 meses, pero desciende al 72,9% en el refuerzo de los 15 meses y cae significativamente al 51,9% en la dosis única de los 11 años.
Esta caída resulta especialmente relevante en la adolescencia, donde aumentan los contextos de convivencia cercana y, con ello, el riesgo de transmisión. “Hace años que trabajamos para derribar la idea de que la vacunación es solo para la infancia. A lo largo de toda la vida existen vacunas que ayudan a prevenir enfermedades graves”, agregó el infectólogo del Hospital Universitario Austral.
Además, existen estrategias de inmunización que pueden ampliar la cobertura frente a otros serogrupos. En Argentina, entre 2022 y 2024, el 95% de los casos de meningococo en menores de 1 año fue causado por el serogrupo B. Este escenario refuerza la importancia de evaluar esquemas de vacunación más completos junto a profesionales de la salud, según la edad y los factores de riesgo.
En este sentido, es importante reforzar la importancia de las vacunas como una herramienta eficaz para prevenir enfermedades potencialmente graves, proteger especialmente a los grupos más vulnerables y promover el cumplimiento del Calendario Nacional de Vacunación a lo largo de toda la vida.
“Gracias a las vacunas, la vida actual ha cambiado en lo que respecta a algunas enfermedades infecciosas. Nos hemos acostumbrado tanto a ellas que corremos el peligro de no saber apreciarla y sostenerla”, reflexionó el Dr. Casanueva. BP

Construir la propia biografía…

Me levanto. Leo algunas noticias. Cuido mi aseo personal. Tomo un café y algo de fruta. Salgo a trabajar.
Cada decisión puede parecer intranscendente, pero entra en la biografía poco a poco, semana tras semana.
Hay decisiones de mayor importancia: la carrera a iniciar, el trabajo que nos ofrecen, un cambio de ciudad, un viaje que esperamos transcurra serenamente.
En ocasiones, nos toca recibir las consecuencias de lo que otros deciden, o de fenómenos externos: un terremoto marca de modo indeleble la vida de miles de personas.
Así, día a día, nos dedicamos a construir la propia biografía, esa que permanece en nuestra memoria y nos orienta a nuevas etapas de la vida.
Nos gustaría que esa biografía fuera limpia, sin errores nuestros y sin injusticias ajenas, llena de bendiciones y de triunfos.
Pero las cicatrices se acumulan con el tiempo, aunque no faltan caricias y gestos de amor que hacen más suave el camino.
Este día tomaré decisiones, en lo sencillo y rutinario, o en asuntos que pueden cambiar mi vida o la de otros.
Dios, que guarda en su corazón cada biografía humana, me observa con cariño y me invita a dar esos pasos que hagan de mi historia, y de la historia de quienes se relacionan conmigo, un pequeño canto a la justicia, al amor y a la esperanza. FP