Una Luz en el Camino
Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
sábado, 11 de julio de 2026
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Por qué la humildad es mucho más que un rasgo positivo del carácter…
En el deporte y en la vida familiar nos ayuda la tolerancia a la frustración…
Aquí te dejo mis 5Tips para educar a nuestros hijos
en la tolerancia a la frustración.
Primero. Enséñales a ver los errores como oportunidades.
Cometer errores no es malo, es humano. Cuando
perdemos un partido, fallamos en alguna tarea o no logramos algo a la primera, podemos
sentirnos desanimados o con ganas de dejarlo todo por la paz.
Sin embargo, cada error nos puede enseñar algo
valioso si tenemos la capacidad de hacer a un lado el enojo o la frustración
para poder ver con claridad en dónde podemos mejorar o qué estrategia hay que
seguir para conseguir la meta que nos fijamos.
En familia, es importante recordar además que
equivocarse forma parte del aprendizaje cotidiano que nos ayuda al crecimiento
personal.
Nuestros hijos aprenderán a ver los errores como
algo natural, de lo que se puede aprender, si nosotros los tomamos así y les
enseñamos con nuestro ejemplo como actuar correctamente cuando nos equivocamos.
Segundo. Que practiquen la paciencia y la perseverancia.
Los grandes logros no se dan de la noche a la mañana,
son el fruto de un proceso que se lleva a cabo día con día.
En el deporte se necesita entrenamiento constante y
en la vida pasa igual; para que nuestros hijos adquieran virtudes es necesario
que las practiquen día con día hasta que se vuelvan un estilo de vida.
Enseñar a los hijos a seguir adelante a pesar de
que los resultados tarden en llegar, o que no sean los esperados, forja el
carácter y fortalece valores como la constancia, la disciplina y la
responsabilidad, indispensables para lograr tener éxito en la vida cotidiana.
Tercero. Edúcalos en la inteligencia emocional.
En la actualidad esto está muy de moda por el ritmo
de vida que llevamos ya que nos provoca sentimientos y emociones que se salen
de nuestro control, provocando problemas y modificando nuestra dinámica
familiar.
La frustración puede provocar enojo profundo,
tristeza o impulsividad. Nuestros hijos no saben cómo reaccionar ante estas
emociones por lo que, como papás, nos toca enseñarles también en este aspecto
emocional. Y esto solo lo logramos con nuestro ejemplo.
Antes de responder, conviene respirar profundamente
y pensar con calma. Esta actitud nos ayuda a resolver mejor los problemas y
favorece una convivencia familiar más respetuosa y armoniosa. Y si lo
proyectamos a la sociedad, también nos ayuda para tener relaciones más sanas.
Cuarto. Valora el esfuerzo más que el resultado.
Ganar siempre es agradable, pero lo más importante
es dar lo mejor de uno mismo. Muchas veces nuestros hijos no lo comprenden y
nosotros no les ayudamos a hacerlo.
Si les exigimos que saquen la mejor calificación
sin comprender una falla, si nos burlamos de ellos cuando se equivocan y
hacemos bromas que los hacen sentir mal o que los ponen en evidencia, si no
permitimos explicaciones cuando han fallado en una tarea y solo les regañamos y
les exigimos que lo hagan mejor, estamos fomentando que tengan poca tolerancia
a la frustración.
Reconocer el esfuerzo, la dedicación y el
compromiso ayuda a formar personas seguras de sí mismas, capaces de enfrentar
los desafíos sin depender únicamente del éxito. Y lo podemos hacer con las
palabras, con nuestras actitudes y con incentivos, dependiendo de la magnitud
del caso.
Y quinto. Que sepan que en la familia tienen el mayor apoyo en la vida.
Las dificultades son más fáciles de superar cuando
contamos con el cariño y la comprensión de quienes nos rodean.
Los errores no son fáciles de aceptar, pero en
familia todo es más sencillo, así un partido perdido, un reconocimiento no
obtenido o una tarea no terminada, cobijada por el amor y la comprensión se
vuelven una oportunidad de crecimiento y un escalón para el éxito en la vida.
Una familia que escucha, anima y acompaña enseña a
sus miembros a levantarse después de una caída y a desarrollar empatía hacia
los demás.
SdelV



