jueves, 6 de agosto de 2026

Día litúrgico: Viernes XVIII (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 16,24-28): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues, ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O, ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Yo os aseguro: entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre venir en su Reino».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy Jesús nos habla de la ‘vida’ y de la ‘Vida’. ¿Pues? La ‘vida’ tiene sentido en función de la ‘Vida’ en mayúscula (la eternidad). Es una idea muy útil para nuestros tiempos, tan dados a perder la cabeza yendo tras la última moda. El problema es que las modas llegan y se van… y uno corre el riesgo de vivir de la moda sin dejar historia personal.
—También nosotros nos vamos. Pero si uno vive a la moda…, le será incómodo presentarse ante la ‘Vida’ sin ‘currículum vitae’.

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¿Por qué los adultos mayores son el grupo más vulnerable frente a las bajas temperaturas?...

Ante el descenso de las temperaturas que se registra en distintas regiones de la Argentina, los especialistas advierten que los adultos mayores constituyen uno de los grupos más vulnerables. Con el envejecimiento, el organismo pierde parte de su capacidad para conservar el calor y responder adecuadamente a los cambios de temperatura.
Las personas mayores de 65 años presentan un riesgo más elevado de sufrir complicaciones durante las jornadas frías, especialmente cuando tienen antecedentes de enfermedades cardiovasculares, respiratorias o metabólicas.
“Con el paso de los años, el cuerpo pierde eficiencia para regular su temperatura. A esto se suma que muchas personas mayores padecen enfermedades crónicas o toman medicación que puede influir en la respuesta del organismo al frío. Por eso, las bajas temperaturas no deben tomarse como una simple incomodidad, sino como una situación que requiere cuidados especiales”, explicó el Dr. Washington Burgos, médico clínico del CMC Santiago del Estero de Boreal Salud.
Las bajas temperaturas provocan una contracción de los vasos sanguíneos, lo que puede elevar la presión arterial y obligar al corazón a realizar un mayor esfuerzo. Al mismo tiempo, pueden favorecer la aparición o el agravamiento de infecciones respiratorias.
Durante el invierno también suele disminuir la sensación de sed. Esto puede incrementar el riesgo de deshidratación, especialmente entre quienes toman determinados medicamentos, presentan dificultades para movilizarse o dependen de otras personas para acceder a líquidos y alimentos.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es que las complicaciones no siempre comienzan con síntomas evidentes.
“La confusión, la somnolencia, el cansancio excesivo o la pérdida del equilibrio pueden ser las primeras manifestaciones de que algo no está bien. No siempre aparecen fiebre o escalofríos intensos. Ante cualquier cambio en el estado habitual de un adulto mayor, es importante consultar rápidamente con un profesional”, agregó el médico de Boreal Salud.
Las principales señales de alarma
Durante los períodos de bajas temperaturas, es recomendable consultar con un profesional de la salud si un adulto mayor presenta:
• Somnolencia o desorientación.
• Debilidad marcada o dificultad para caminar.
• Escalofríos persistentes.
• Dificultad para respirar.
• Dolor u opresión en el pecho.
• Tos intensa o fiebre.
• Labios o dedos muy fríos o con coloración violácea.
• Cambios repentinos en su comportamiento habitual.
Cómo reducir el riesgo
Además de mantener una temperatura adecuada en el hogar y utilizar ropa abrigada en capas, es importante que los adultos mayores sostengan hábitos saludables durante el invierno.
Permanecer muchos días dentro del hogar, reducir excesivamente la actividad física o aislarse puede favorecer el deterioro del estado general y retrasar la detección de problemas de salud. Siempre que las condiciones lo permitan, se recomienda mantener una rutina de movimiento adaptada a las posibilidades de cada persona. También resulta fundamental consumir líquidos con frecuencia, aunque no se tenga sed, y mantener una alimentación saludable, variada y suficiente.
El acompañamiento de familiares, vecinos o cuidadores permite identificar de manera temprana cambios en el comportamiento, el nivel de conciencia, la movilidad o el estado físico general.
Desde Boreal Salud recomiendan realizar un control cotidiano, prestar atención a las señales de alarma y mantener los controles médicos y la medicación habitual según las indicaciones de los profesionales. Estas medidas simples pueden contribuir a prevenir complicaciones y proteger la salud de uno de los grupos más vulnerables durante el invierno. BP

El anhelo de un padre perfecto…

Desde pequeños soñamos con un padre que siempre esté presente, que nos ame sin condiciones y que sea nuestro refugio seguro. Quizás no todos lo tuvimos en la figura terrenal, pero la buena noticia es que en Dios encontramos al Padre que siempre soñamos: amoroso, atento y lleno de gracia.
Ese deseo profundo no es casualidad; es un eco del diseño de Dios en nuestro corazón. Y cuando nos acercamos a Él, descubrimos que nunca estamos solos ni desprotegidos.
Dios: el Padre que nunca falla
A diferencia de los padres humanos —limitados por su naturaleza—, Dios es perfecto en todo. Sus promesas no se quiebran, Su amor no se agota y Su fidelidad permanece.
“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá” (Salmo 27:10)
Él es un Padre que:
·        Protege cuando sentimos miedo.
·        Provee cuando atravesamos necesidad.
·        Consuela cuando el dolor nos supera.
·        Guía cuando no sabemos qué camino tomar.
Lo que siempre soñaste y más
Quizás soñaste con un padre que te abrazara en tus derrotas, que celebrara tus victorias y que nunca te juzgara duramente. Dios hace todo eso y mucho más:
1.     Te recibe con brazos abiertos aun cuando fallas.
2.     Celebra cada paso de fe que das hacia adelante.
3.     Cree en tu propósito incluso cuando tú dudas de ti mismo.
Cómo experimentar a Dios como tu Padre
Tener a Dios como Padre no es teoría, es experiencia diaria. Para acercarte a esa realidad, puedes:
·        Hablar con Él en oración como lo harías con tu mejor amigo.
·        Leer Su Palabra y descubrir cómo cuida de sus hijos.
·        Confiar en Sus promesas, incluso en momentos de incertidumbre.
·        Rodearte de comunidad, recordando que no caminas solo.
Más allá de la religión: una relación íntima
Muchos asocian a Dios con reglas y juicios, pero Jesús nos enseñó a llamarle ‘Abba, Padre’, que significa ‘papito’. Esa palabra rompe barreras religiosas y nos invita a una relación íntima, sincera y cercana.
“Vosotros no recibisteis el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” (Romanos 8:15)
Beneficios de conocer a Dios como Padre
Cuando entiendes que Dios es tu Padre:
·        Dejas de vivir con miedo al futuro.
·        Tu identidad se fortalece.
·        Aprendes a recibir amor en lugar de buscarlo desesperadamente.
·        Vives con propósito y esperanza.
Cuando la vida no tiene respuestas
Todos atravesamos pruebas: pérdidas, traiciones, enfermedades. Pero el Padre celestial se convierte en nuestro sustento en medio de la tormenta. No significa que no habrá dolor, pero sí significa que nunca estarás solo enfrentándolo.
El desafío de confiar como hijos
La confianza no siempre es fácil. A veces sentimos que Dios está en silencio o que se ha olvidado de nosotros. Pero recuerda: los padres verdaderamente amorosos no siempre dicen ‘sí’, sino lo que es mejor.
Al confiar, aprendemos que la voluntad de Dios supera nuestra limitada visión.
Cómo compartir este amor con otros
Experimentar la paternidad de Dios nos impulsa a ser reflejo de Su amor. Puedes comenzar con gestos simples:
·        Escuchar con empatía.
·        Perdonar con gracia.
·        Afirmar y animar a quienes están desanimados.
·        Convertirte en ese reflejo del Padre celestial en la vida de alguien más.
Un Padre para todos
Dios no hace distinciones. Su amor está disponible tanto para quien creció en un hogar roto como para quien disfrutó de un padre ejemplar. En Él todos encontramos plenitud.
Reflexión final
El Padre que siempre soñaste está más cerca de lo que imaginas. No importa tu historia, tus errores ni tus carencias: Él te espera con brazos abiertos. RdeP

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