El
mejor momento para organizarse es antes de que comience la temporada. Pero
nunca es tarde. Conoce todo lo que los expertos recomiendan.
Los
huracanes y las tormentas tropicales son tormentas giratorias o circulares que
se forman sobre aguas cálidas. Estas tormentas traen vientos fuertes, lluvias
intensas, marejadas ciclónicas (aumento en el nivel del agua), inundaciones y
tornados.
El
cambio climático ha provocado que los huracanes se fortalezcan más rápido y
provoquen lluvias más intensas. La causa más común de muerte durante un huracán
es el ahogamiento. Estas tormentas son peligrosas y pueden causar daños en
lugares lejos de la costa.
Pero
podemos actuar para prepararnos.
Si
vives en zona de huracanes y tormentas tropicales, determina la mejor forma de
protegerte contra los vientos fuertes y las inundaciones. Ten un plan de
evacuación y uno para refugiarte de manera segura. Dedica tiempo ahora a reunir
los suministros y la información que necesitarás cuando llegue la tormenta. No
hay que esperar a estar en el medio de la emergencia.
Algunas
de las acciones básicas son:
Antes
del huracán
Conoce bien tu zona. ¿Vives cerca de la costa del Atlántico, sobre
las costas del mar Caribe? Averigua si resides en una zona de evacuación por
huracanes poniéndote en contacto con tu gobierno local u oficina de gestión de
emergencias, o consultando el sitio web de evacuación correspondiente.
Practica cómo ir a un refugio
seguro designado para casos de vientos fuertes. El plan B si no haces a tiempo es una habitación
pequeña e interior, sin ventanas, situada en la planta baja de un edificio
sólido y en una zona con pocas probabilidades de inundarse.
Encuentra zonas altas. Si vives en una zona propensa a inundaciones,
designa un lugar en un terreno más elevado al que puedas trasladarte antes de
que te alcance el agua producto de la inundación que pueden traer los huracanes
o tormentas fuertes.
Prepara un kit de emergencia. Reúne los elementos básicos para una emergencia:
baterías, alimentos empacados o enlatados. Revisa el equipo de emergencia, como
linternas, generadores y contraventanas de seguridad. Ten en cuenta que la
inundación puede suceder rápidamente. Cuenta con un plan para evacuar rápido
antes de que lleguen las aguas.
Elabora o revisa tu plan de
emergencia familiar. Antes
de que ocurra una emergencia, reúnete con tu familia, vecinos o amigos cercanos
y decide cómo se comunicarán, a dónde irán y qué harán en caso de emergencia.
Esta red de apoyo, de personas a las que puedes asistir y que puedan asistirte
es crítico en el momento del desastre. Guarda una copia de tu plan de acción
con tu kit de suministros de emergencia o en otro lugar seguro al que puedas
acceder en caso de desastre.
Revisa tus pólizas. Examina las pólizas de tu vivienda y de tu auto,
para asegurarte de contar con una cobertura adecuada. Pon esos papeles en la
mochila en donde está tu kit de supervivencia.
Las
viviendas móviles, prefabricadas, rodantes y vehículos recreacionales (VR) no
son seguros cuando se producen vientos de gran velocidad
Suscríbete
a los sistemas de alerta de tu gobierno local, para asegurarte de recibir
cualquier mensaje de alarma.
Durante
el huracán
·
Si las autoridades locales te
indican que evacúes, hazlo de inmediato. Lleva tu kit de evacuación. Sigue los
caminos indicados y no trates de tomar atajos porque pueden estar bloqueados.
En muchos casos negarse a evacuar puede resultar en una fatalidad.
·
Refúgiate en un lugar
designado para tormentas o en una habitación interior en donde tú y tu familia
pueda estar protegida de los vientos fuertes.
·
Mantente alejado de las
ventanas y puertas de vidrio.
·
Nunca camines, nades o
conduzcas por aguas de inundación.
Después
del huracán
·
Evita líneas eléctricas,
postes y cables dañados o caídos. Pueden electrocutar.
·
No toques las aguas de
inundación porque podrían contener desechos de alcantarillas, bacterias y
sustancias químicas que podrían enfermarte.
·
Si se corta la electricidad,
usa linternas o luces a batería para reducir el riesgo de incendio.
·
Evita el envenenamiento por
monóxido de carbono. Nunca se deben usar dispositivos con combustible, propano,
gas natural o a carbón dentro de una casa, sótano, garaje, carpa o
autocaravana, ni siquiera afuera cerca de una ventana abierta. El monóxido de
carbono no se puede ver ni oler, pero puede matar rápidamente.
·
Si comienzas a sentirte
enfermo, mareado o débil, busca aire fresco de inmediato, sin demoras.
·
Desecha los alimentos que se
mojen o descongelen.
·
Limpia y desinfecta todo lo
que se mojó.
·
No limpies solo escombros
pesados.
·
Siempre mantente comunicado y
escucha las actualizaciones de alertas.
Muy importante:
Conoce
la diferencia entre una ‘alerta de vigilancia’ y un ‘aviso’.
Mantente
atento a las alertas que el Servicio Nacional de Meteorología emita por
televisión o radio, o de ser posible busca la información en Internet. Hay dos
tipos de alerta:
·
Las alertas de vigilancia de
huracán indican que es posible que se presenten condiciones huracanadas
(vientos sostenidos de 120 km por hora o mayores) en un área determinada. Los
expertos anuncian las alertas de vigilancia de huracán 48 horas antes de que se
esperen vientos con fuerza de tormenta tropical (vientos sostenidos de 63 a 118
km/h).
·
Los avisos de huracán son más
serios. Significan que se esperan vientos con fuerza de huracán en un área
determinada. Los expertos los anuncian 36 horas antes de que se esperen estos
vientos en el área a fin de dar a las personas suficiente tiempo para prepararse
para la tormenta. Y eventualmente evacuar. CdeB