sábado, 23 de mayo de 2026

Día litúrgico: Domingo de Pentecostés

Texto del Evangelio (Jn 20,19-23): Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy celebramos la venida del Espíritu Santo. ¿Quién es? Jesucristo habló mucho del Espíritu de la Verdad. Antes de irse al cielo nos prometió que el Padre y Él nos lo enviarían para nuestro consuelo. El amor entre el Padre y el Hijo es tan grande que de Ellos procede un Amor Infinito, como otra Persona Divina.
—El Espíritu Santo es una Persona, divina como el Padre y el Hijo. Háblale: —Dios Espíritu Santo, te pido luz para actuar bien y fuerza para ser constante en las cosas buenas.

Tercera edad - Joan Manuel Serrat...

Leo Rojas y Gheorghe Zamfir - Flauta de Pan Andina...

Guadalupe Pineda - Historia de un Amor...

Enfoque mental – Cómo potenciar la concentración y no perdernos con la distracción…

Concentrarse mentalmente, lograr el enfoque mental, ofrece beneficios en todos los aspectos de la vida, desde mejorar nuestro rendimiento hasta enriquecer las relaciones personales y alcanzar un estado de paz interior, señala Félix Torán, autor del libro ‘La Mente Enfocada’.
Pasamos más de 4 horas y 21 minutos al día distraídos, perdemos la concentración unas 9 veces al día y 8 de cada 10 personas experimentamos dificultades para concentrarnos, según una investigación sobre los hábitos de productividad de más de 12.000 personas en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y España.
El estudio Juice Plus+ desvela que el estrés, realizar varias tareas a la vez, el uso excesivo del teléfono móvil y la falta de sueño, son los principales factores de distracciones diarias, convirtiéndose en el mayor obstáculo para la concentración.
“A pesar de sus ventajas, las nuevas tecnologías como el ‘smartphone’, pueden alterar la concentración diaria y favorecer la dispersión, tanto a nivel laboral como personal”, señala Paula Sáiz de Bustamante, bióloga, farmacéutica, especialista en nutrición y en la promoción de hábitos saludables.
El estudio de Juice Plus+ es solo uno de numerosos trabajos que muestran como la vida moderna, las interminables listas de tareas pendientes y las constantes distracciones digitales afectan a nuestra capacidad de concentrarnos, según los expertos.
La concentración, crucial
“La concentración es crucial”, porque “cuando nuestra mente está verdaderamente concentrada, hacemos las cosas de la mejor forma posible en todos los aspectos”, señala Félix Tóran.
Tóran trabaja como ingeniero en la Agencia Espacial Europea (ESA), combina su dedicación a la ciencia y la ingeniería con el estudio y la divulgación del crecimiento personal y la meditación y ha impartido más de mil conferencias en España y Latinoamérica.
Explica que enfocarse mentalmente tiene un poder transformador que puede impactar positivamente en los más variados ámbitos de tu vida (laboral, académico, relaciones, bienestar y paz interior) y ayuda a afrontar situaciones clave del día a día: preparar exámenes, descansar mejor, hablar en público, resolver conflictos o superar todo tipo de desafíos cotidianos. “La concentración mental no es un concepto abstracto ni una habilidad reservada a unos pocos afortunados, sino una capacidad que todos podemos desarrollar con la práctica adecuada, comenzando por dedicarle unos diez minutos al día, para empezar a entrenar la mente y ver resultados significativos”, enfatiza.
Cómo conseguir el enfoque mental
Torán describe algunos de los ejercicios para fortalecer nuestra concentración:
1.- Cuenta tus respiraciones para entrenar la atención
“Busca un lugar tranquilo donde no te molesten durante 1 o 2 minutos, siéntate cómodamente y, si lo prefieres, cierra los ojos, por completo o parcialmente. Inhala lenta y profundamente y cuenta uno, exhala y cuenta dos. Sigue contando cada inspiración y espiración”, señala Félix Torán.
“Si tu mente se distrae y pierdes la cuenta, vuelve a empezar desde ‘uno’, sin frustración alguna”, recomienda. Y explica que este ejercicio es aún más poderoso “si dejas que tu respiración funcione por sí misma, sin forzar ningún ritmo respiratorio”.
“Este hábito, repetido a diario, entrena tu mente para mantenerse en el momento presente y recuperar el enfoque rápidamente cuando lo pierdes. Con la práctica te darás cuenta de que tu manejo del estrés va mejorando”, explica el autor.
2.- Observa un objeto para desarrollar el enfoque mental
“Siéntate en un lugar tranquilo y seguro, y elige un objeto que tengas a mano, como una vela, una taza o una planta, y colócalo frente a ti. También puedes concentrarte en cualquier otro elemento que tengas a la vista desde el sitio donde estés sentada, por ejemplo, un vaso o un interruptor”, recomienda Torán.
“Dedica 1 o 2 minutos a observar el objeto elegido detenidamente y de manera consciente, solo mirándolo, sin analizar, juzgar, ni llegar a ningún tipo de conclusión”, apunta. “Si tu mente comienza a divagar, tráela de vuelta al objeto, sin juicio ni frustración. Es muy fácil que te distraigas varias veces, pero eso no debe detenerte. Es algo normal”, enfatiza.
“Este ejercicio, que entrena tu capacidad para mantener la atención enfocada en una sola cosa, es muy poderoso y exige mucha atención. Si lo repites cada día, las distracciones irán reduciéndose y tu poder de concentración se elevará considerablemente”, destaca Torán.
3.- Repite un ‘mantra’ para encontrar paz interior
“Retírate donde no te moleste nadie, escoge un ‘mantra’ (palabra o frase que se recita) que resuene contigo como paz o calma o cualquier otra expresión que te inspire, y repítelo mentalmente durante 1 o 2 minutos al ritmo que marque tu propia respiración”, aconseja. “Mantén la atención en el sonido y tu repetición. Con la práctica, tu mente asociará ese ‘mantra’ a un estado de calma, lo que te permitirá usarlo como un ancla para recuperar tu paz interior cuando más lo necesites”, explica.
4.- La ‘regla 2 cada 2’
Torán aconseja esforzarse para encontrar, en promedio, “2 minutos cada 2 horas” para realizar pequeñas prácticas para el enfoque mental, como las expuestas en los 3 ejercicios anteriores, para que el entrenamiento mental nos resulte accesible aunque nuestra agenda esté cargada de tareas. “Dos minutos cada 2 horas en promedio significa 16 minutos repartidos como mejor se pueda en una jornada normal. La vida de cada persona es diferente, con sus limitaciones, problemas y condicionantes, pero todo el mundo es capaz de encontrar esos 16 minutos distribuidos a lo largo del día”, reflexiona.
“Y si no fuera posible, que al menos sean 10 minutos de práctica diaria”, concluye Torán. BP

Cuando la sed no se apaga con refresco ni likes…

Avenida ruidosa. Pantallas encendidas. Jóvenes cruzando sin levantar la vista.
En la ciudad, todo parece urgente… pero pocas cosas son verdaderamente importantes.
La prisa nos educa a correr, pero no a encontrarnos. Nos enseña a llenar el día, pero no a colmar el alma.
Y entonces aparece Cristo. No con pancartas ni notificaciones. Sino como en Emaús: Caminando a nuestro lado, cuando pensábamos que todo había terminado. Explicándonos, con paciencia, lo que arde dentro. Partiendo el pan en medio del ruido. Abriéndonos los ojos… justo cuando ya pensábamos cerrarlos.
Porque el corazón joven no está roto: está despierto. Porque la sed de verdad no se sacia con entretenimiento. Porque el alma no necesita filtros, sino sentido.
Cristo no exige perfección. Solo sinceridad. Que abras la puerta aunque no hayas barrido. Que lo dejes entrar, aunque no tengas respuestas. Que le digas: “quédate”, aunque no sepas orar.
En esta ciudad que a veces olvida y otras veces finge, Él sigue tocando a la puerta… No para acusarte, sino para cenar contigo.
“¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino…?” (Lc 24,32) RM

La madurez... 03

Cada persona... 01

23 de Mayo...

Buenos días... 2026-140