En el ‘Día Nacional de la
Lucha contra la Obesidad’ (21-10), el Colegio de Nutricionistas de la Provincia
de Buenos Aires destaca la importancia de fortalecer la prevención y promover
entornos saludables desde edades tempranas.
Según la Cuarta Encuesta
Nacional de Factores de Riesgo (2018), realizada por el Ministerio de Salud de
la Nación, el 66,1% de la población adulta de Argentina presentaba exceso de
peso. En particular, el 32,4% presentaba obesidad y el 33,7% sobrepeso.
Estos datos ponen de
manifiesto la importancia de fortalecer las estrategias de prevención y
promover entornos que favorezcan el cuidado de la salud desde la infancia. De
acuerdo a los datos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, el
41,1% de los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años tiene exceso de peso, y
casi la mitad de ellos son obesos.
“La obesidad es una enfermedad
crónica, compleja y multifactorial. Su abordaje va más allá de las
explicaciones simplistas que reducen esta problemática a la alimentación, la
actividad física o la voluntad individual”, aseguró la licenciada en Nutrición
Yésica Suárez, matriculada en el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de
Buenos Aires.
En la entidad que nuclea a los
nutricionistas bonaerenses sostienen que el abordaje de la obesidad requiere
políticas públicas que garanticen condiciones más equitativas para el cuidado
de la salud. Esto implica no solo el acceso a alimentos nutritivos y el
fortalecimiento de los programas de educación alimentaria sino también mejorar
los entornos escolares, promover espacios seguros para la actividad física y
garantizar el acceso a equipos de salud interdisciplinarios.
En ese sentido, la Lic. Suárez
afirmó que “el rol de los nutricionistas es mucho más que la elaboración de
planes alimentarios” ya que están formados “para intervenir en la prevención de
enfermedades, la promoción de hábitos saludables, la educación alimentaria y el
acompañamiento de personas y comunidades en las diferentes etapas de la vida”.
Las instituciones educativas
representan escenarios fundamentales para trabajar la prevención y promover una
alimentación saludable desde edades tempranas. Por este motivo es necesario
avanzar en la incorporación de profesionales de la nutrición en los equipos
interdisciplinarios de escuelas públicas y privadas ya que su participación
fortalece la educación alimentaria y acompaña la planificación y supervisión
nutricional de los servicios de alimentación escolar, contribuyendo a la
construcción de entornos saludables.
“Esta tarea no debería
limitarse a aconsejar o sugerir qué alimentos consumir sino también a promover
un pensamiento crítico frente a la publicidad, las redes sociales, los ideales
corporales y los mensajes que puede condicionar la relación de los niños y
adolescentes con sus cuerpos”, explicó la nutricionista.
La obesidad requiere atención
profesional, evidencia científica, empatía y un abordaje interdisciplinario que
contemple la singularidad de cada persona. Prevenir no es solo informar qué es
conveniente comer, también es garantizar el acceso a información confiable,
profesionales capacitados y entornos que hagan posible el cuidado de la salud. BP