viernes, 15 de mayo de 2026

Día litúrgico: Sábado VI (A) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16, 23-28): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy ya no nos parece extraño tener a Dios como nuestro Padre del cielo. Pero hace 2.000 años esto fue un descubrimiento: Jesús reveló el misterio del Dios Trinitario. ¡Misterio grande!: Dios es único (sólo hay un Dios), pero no es un ‘Ser solitario’. Con razón Jesús decía: «Salí del Padre y voy al Padre».
—Pon audacia a tu fe: dirígete a Dios-Padre a través de su Hijo. ¡Jesucristo es nuestro mejor aliado!

Alleluia - Diapositiva 36...

Omar García - 15 Boleros Inolvidables...

Arcano - Tu boda...

Consejos para que tengas una Microbiota saludable y puedas ir al baño con tranquilidad…

Cuando la médico gastroenteróloga Juliana Suárez Correa empezó a publicar contenido en redes sociales, se dio cuenta de un problema importante: a la gente le incomoda hablar sobre el funcionamiento de su aparato digestivo. «Hay una vergüenza, a la gente le cuesta mucho trabajo hablar de sus síntomas», le contó a BBC Mundo.
«Y yo empecé hablando de muchos temas, de gastritis, hepatitis, pancreatitis, reflujo, y nos dimos cuenta de que hay personas que ni siquiera pueden pronunciar la palabra gastroenterólogo. Fue cuando yo hablé del popó, y empecé a mostrar figuras de popó en la cuenta, que la gente simplemente conectó. Fue cuando me bautizaron como ‘la doctora Popó’», explicó la experta colombiana.
Desde entonces, la Dra. Suárez Correa usa su cuenta en Instagram @ladoctorapopo_ para hablar sobre el correcto funcionamiento del sistema digestivo y tener una conversación seria sobre el popó. Además ha publicado un libro digital titulado ‘El arte de hacer popó: Una digestión sana. Una vida feliz’).
«Nos quitaron la curiosidad del popó cuando éramos niños -nos dijeron ‘caca, ¡feo!’- pero ahora como adultos tenemos un espacio donde podemos hablar normal sobre él». La doctora conversó con BBC Mundo sobre los principales errores que la gente comete sobre su salud digestiva y dio algunos consejos para que puedas ir al baño con regularidad.
1. Incluye más alimentos
En la actualidad, es muy difícil estar en redes sociales, viendo televisión o leyendo alguna revista sin encontrar alguna mención a las numerosas de ‘dietas milagrosas’ que prometen ayudar a perder peso mediante la eliminación de uno o varios tipos de alimentos.
Pero el consejo de la Dra. Suárez Correa es el opuesto: «Yo a la gente le digo que el problema no está en el alimento, sino en la microbiota de cada persona». La microbiota es un ecosistema de bacterias que habita nuestros sistemas digestivos, y que nos ayuda en el proceso de descomponer los alimentos que comemos. Y a la microbiota le encanta la diversidad.
La gastroenteróloga explica que la ‘obsesión’ actual en redes sociales por encontrar una ‘dieta perfecta’ ha hecho que la gente elimine de su alimentación todo tipo de alimentos, lo que ha vuelto su microbiota más débil.
«La culpa no es de la lenteja, no es del gluten -que está satanizado completamente-, no es del ajo, sino que la microbiota se ve afectada por la falta de fibra en la dieta, el estrés, la falta de ejercicio…».
«Lo que yo digo en el libro es hay que volver a comer. Pero esto es como si yo hubiera sido corredora de maratones que llevo tiempo sin entrenar y me enfrento a una maratón de 42 km: tienes que empezar a construir la microbiota de a poquito».
La especialista recomienda ir experimentando de manera gradual con agregar nuevos alimentos naturales a la dieta hasta tener presentes todos los grupos alimenticios: «lácteos, más frutas, más verduras, más fríjoles, más lentejas, más garbanzos, más nueces, más semillas».
2. Lleva una vida saludable y no te obsesiones con la dieta perfecta
Más allá del rol que tiene la microbiota a la hora de descomponer los alimentos, la doctora Suárez dice que este ecosistema que vive en nuestras panzas controla muchos procesos en nuestro cuerpo, desde el estado de ánimo hasta el sistema inmune, lo cual la hace un elemento fundamental para nuestro bienestar.
«Aquí hay un ecosistema muy importante -controla la salud metabólica, la salud cardiovascular, hormonal, la piel, las enfermedades autoinmunes-, y todavía nos cuesta entender que tenemos que alimentarlo con su alimento principal, que es la fibra y no con comidas ultraprocesadas», que son aquellas que tienen todo tipo de aditivos y conservantes.
Además, es un ecosistema particularmente sensible a muchos factores de nuestra vida, incluidos el estrés, el uso prolongado de antibióticos y el sedentarismo. «Las personas con sistemas digestivos más fuertes son las que tienen diversidad en su microbiota, son las que consumen toda una variedad de alimentos, hacen ejercicio, duermen bien y cuando se mezclan todos estos elementos, no se obsesionan si se comen una paleta por ahí o una hamburguesa por ahí».
La doctora además cree que fijarse tanto en qué comer y en qué no comer termina generando una asociación de ansiedad y hace que la gente no disfrute de la comida. «No se trata de una dieta perfecta, se trata de tomar muy buenas decisiones y siempre debe existir espacio para excepciones».
Cuenta que en casos extremos de algunos de sus pacientes, la microbiota está tan afectada que «apenas pueden comer pollo con zanahoria porque todo lo demás les hace daño».
«Cuando la comida empieza a generar síntomas, la digestión se vuelve difícil y es cuando la gente, confiando en las redes sociales y en los medios, le echa la culpa a la comida. Esto además, genera ansiedad, y hace que la gente elimine más alimentos». Para cuando se dan cuenta, han eliminado gran parte de los alimentos que necesitan para tener una microbiota saludable.
3. Empieza temprano y nunca pares
«Muchos de estos problemas empiezan en la infancia», explica la Dra. Suárez Correa. «Hay momentos puntuales del desarrollo, digamos la quitada del pañal, que pueden ser muy traumáticos. O introducir las frutas y las verduras en la dieta de los niños, que no es fácil».
Según la especialista, muchas veces, los papás fallan a la hora de exponer a los pequeños a las frutas y verduras desde la infancia. Una gran manera de hacerlo es presentándoselas como juguetes.
«Hagámosle una mascarilla de aguacate a la muñeca, y no se la va a comer pero si conoce el aguacate, y juega con él, cuando esté más grande lo va a incluir en su dieta más fácilmente». Esta exposición a nuevos sabores, olores y texturas tiene además una gran ventaja: se puede hacer en cualquier momento de la vida, como la Dra. Suárez Correa asegura que le ocurrió a ella.
«A mí la berenjena no me llamaba la atención pero la aprendí a comer hace un par de años. El aguacate nunca me gustó. Pero si no te acostumbras al sabor y a incluirlos, se van a quedar fuera de tu alimentación». Según explica la doctora, al entrenar a nuestra microbiota con estos nuevos alimentos, estamos también entrenando nuestro gusto. «Los gustos cambian porque, en gran parte, están controlados por la microbiota».
4. Escucha a tu cuerpo
Hay muchas cosas sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo que aún no entendemos del todo, pero hay muchas que, a través de arduas investigaciones científicas, hemos podido descubrir.
Y a pesar de que tenemos un universo de información a la mano, para la Dra. Suárez Correa es sorprendente lo poco que las personas saben sobre su propio organismo y la vergüenza que les genera preguntar.
«Una persona que está buscando limpiezas, que siente que tiene que limpiar, es porque no está haciendo bien popó. Nosotros como seres humanos tenemos órganos que hacen ese trabajo, tenemos riñones, hígados, pulmones o el colon, que maneja deshechos».
«Si yo soy consciente de eso, no tengo que hacerme limpiezas ni purgas sino que empiezo a comer más fibra, más frutas, más verduras, y a hacer ejercicio y dormir mejor y a hacer popó muy bien», afirma.
Y escucha a tu cuerpo, que tu cuerpo es el primero en decirte qué es lo que necesita. «Vemos a una cantidad de gente que se levanta temprano para ir al gimnasio o al trabajo, no desayunan y el reflejo de hacer popó, que suele aparecer en la mañana, aparece en el trabajo. Y hay gente que se aguanta porque cree que está ‘mal visto (hacer popó)’».
«No somos conscientes de que este es un sistema digestivo que es finalmente un tubo que conecta boca y ano, muy especializado, que toma unos nutrientes y genera unos desechos, y que si tú no estás pendiente de sacar la basura todos los días, no le das el espacio a hacer popó, vas a tener problemas», concluyó. BP

¿Por qué siempre sentimos que el tiempo no alcanza?…

¿Te ha pasado que terminas el día agotado, pero con la sensación de que no lograste nada importante? Es una frustración común. Vivimos corriendo, atrapados entre responsabilidades, redes sociales y distracciones que nos roban horas sin que lo notemos. Sin embargo, la buena noticia es que aprender a aprovechar bien el tiempo es posible si adoptas hábitos prácticos, cambios de mentalidad y, sobre todo, un enfoque que priorice lo que realmente importa.

En este artículo, te guiaré paso a paso para transformar tu relación con el tiempo, apoyado en consejos prácticos, reflexiones inspiradoras y principios espirituales que te ayudarán a vivir de forma más plena y organizada.

¿Qué significa realmente ‘aprovechar bien el tiempo’?

Aprovechar bien el tiempo no es solo hacer más cosas en menos horas, sino usar cada momento con intención y propósito. La Biblia lo expresa así: “Mirad, pues, con cuidado cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo” (Efesios 5:15-16). Esta frase nos recuerda que la verdadera gestión del tiempo no se trata de productividad vacía, sino de vivir con sabiduría y enfoque.
Identifica a tus ‘ladrones de tiempo’
Antes de cambiar tus hábitos, necesitas reconocer qué te roba horas valiosas cada día.
Algunos de los más comunes son:
·        Exceso de televisión o series: un capítulo puede convertirse en cuatro.
·        Uso desmedido del celular y redes sociales: Instagram, TikTok y notificaciones constantes.
·        Procrastinación por miedo o pereza: dejar lo importante para después.
·        Falta de planificación: no tener un plan diario claro.
“El tiempo es como dinero: si no lo administras, otros lo harán por ti”.
Pasos prácticos para recuperar tu tiempo
1. Comienza con una lista diaria de prioridades
Cada mañana, escribe tres cosas esenciales que debes lograr ese día. Esto evita que la urgencia le gane a lo importante. Pregúntate: “Si solo pudiera hacer tres cosas hoy, ¿cuáles serían?”
2. Aplica la regla del 80/20
El Principio de Pareto nos dice que el 80% de los resultados proviene del 20% de nuestras acciones. Identifica esas pocas actividades que realmente mueven tu vida o negocio hacia adelante.
3. Crea bloques de tiempo ininterrumpido
Trabaja en intervalos de 45-60 minutos sin distracciones. Apaga notificaciones, cierra pestañas y dedícate de lleno a una sola tarea.
4. Usa la tecnología a tu favor
Hay aplicaciones como Trello, Notion o Google Calendar que te ayudan a organizarte y medir tu progreso. Úsalas como aliadas, no como distracciones.
Cómo mantener la motivación
·        Celebra pequeños logros: cada tarea completada es un paso más hacia tus metas.
·        Rodéate de personas disciplinadas: su energía te impulsará.
·        Recuerda por qué empezaste: conecta cada acción con tu visión a largo plazo.
“El secreto del éxito está en tu rutina diaria, no en grandes cambios repentinos”.
Aplicando sabiduría espiritual en tu tiempo
Más allá de técnicas de productividad, tu vida necesita propósito. Dedica tiempo a actividades que nutran tu fe y tu alma: leer, meditar, orar o servir a otros. No se trata de llenar tu agenda, sino de darle significado a tus días.
Conclusión: ¿Qué harás con tu tiempo hoy?
El tiempo es el recurso más valioso que tienes, y cada minuto cuenta. Empieza ahora: haz una lista de prioridades, identifica tus distracciones y comprométete a vivir con intención. RdeP

Tu esencia... 02

15 de Mayo - Día Internacional de la Familia... 02

15 de Mayo...

Buenos días... 2026-132