lunes, 1 de junio de 2026

Día litúrgico: Martes IX (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 12,13-17): En aquel tiempo, enviaron a Jesús algunos fariseos y herodianos, para cazarle en alguna palabra. Vienen y le dicen: «Maestro, sabemos que eres veraz y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Es lícito pagar tributo al César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar?».
Mas Él, dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea». Se lo trajeron y les dice: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?». Ellos le dijeron: «Del César». Jesús les dijo: «Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios». Y se maravillaban de Él.
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy, por decirlo de alguna manera, Dios defiende su terreno: ni quiere pisotearnos ni acepta que le pisoteemos. ¿Hasta dónde llega el poder del ‘César’? ¿A partir de dónde empieza el poder de Dios? ¡Qué malos somos! ¡Incluso desearíamos poner una frontera entre ‘yo’ y ‘Dios’!: aquí está mi libertad y allí está tu cielo... Dios no quiere mezclarse en nuestros asuntos temporales, pero tampoco acepta que anulemos su voz… Cierto, ‘soy libre’; pero también es cierto que sin Dios ‘yo no sería libre’ (ni siquiera ‘yo sería’).
—«Sólo Dios es Dios, y dejemos que Dios sea Dios» (Benedicto XVI).

La Oración Dominical – Domingo de la Santísima Trinidad…

Dios nos habla
·        “En aquellos días, Moisés subió a la montaña del Sinaí, como el Señor se lo había ordenado, llevando las dos tablas en sus manos. El Señor descendió en la nube, y permaneció allí, junto a él. Moisés invocó el Nombre del Señor. El Señor pasó delante de él y exclamó: «El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad». Moisés cayó de rodillas y se postró, diciendo: «Si realmente me has brindado tu amistad, dígnate, Señor, ir en medio de nosotros. Es verdad que este es un pueblo obstinado, pero perdona nuestra culpa y nuestro pecado, y conviértenos en tu herencia»” (Ex 34, 4b-6. 8-9).
·        “Dijo Jesús: Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios” (Jn 3,16-18).
·        “Alégrense, trabajen para alcanzar la perfección, anímense unos a otros, vivan en armonía y en paz. Y entonces, el Dios del amor y de la paz permanecerá con ustedes. Salúdense mutuamente con el beso santo. Todos los hermanos les envían saludos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo permanezcan con todos ustedes” (2 Cor 13,11-13). 
Reflexión
“Creemos en el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que es fuente de la vida; y en el Hijo unigénito del Padre, que es el autor de la vida, según afirma el Apóstol; y en el Espíritu Santo de Dios, del que dice el Señor: El Espíritu es quien da vida.
Y como quiera que a nosotros, redimidos de la muerte, se nos imparte en el bautismo —como acabamos de decir—la gracia de la inmortalidad por la fe en el Padre y en el Hijo y en el Espíritu Santo, basados en esta razón creemos no estar autorizados a admitir en la santísima Trinidad nada servil, nada creado, nada indigno de la majestad del Padre; toda vez que una sola es nuestra vida, vida que conseguimos por la fe en la santísima Trinidad, y que indudablemente fluye del Dios de todo lo creado, como de su fuente, que se difunde a través del Hijo y que se consuma en el Espíritu Santo.
Teniendo, pues, esto por cierto y por bien sentado, accedemos a recibir el bautismo tal como se nos ha ordenado; creemos tal como hemos sido bautizados; sentimos tal como creemos; de suerte que, sin discrepancia alguna, nuestro bautismo, nuestra fe y nuestro modo de sentir están radicados en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo” (San Gregorio de Nisa, Carta 5). 
Nosotros le hablamos
·        “Bendito seas Tú, que sondeas los abismos y te sientas sobre los querubines, alabado y exaltado eternamente por encima de todo” (Dn 3,56).
·        “Bendita sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia con nosotros” (Antífona de entrada).
·        “Dios Padre, que revelaste a los hombres tu misterio admirable al enviar al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu santificador; te pedimos que, en la profesión de la fe verdadera, podamos conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar al único Dios todopoderoso. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos” (Oración Colecta). 
Nuestra vida cambia
·        ¿Trato de conocer cada vez más y amar mejor a Dios?
·        ¿Lo adoro y sirvo como Él lo merece?

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Cómo saber si los síntomas que tienes son de un resfriado común…

Reconocerlos y tratarlos adecuadamente ayudarán a una rápida mejora. Debes asegurarte que no se trata de gripe, una afección diferente, o COVID‑19.
Puntos clave
1.     El resfriado común es una infección de las vías respiratorias que suele mejorar por sí sola.
2.     Dos diferencias con la gripe: más secreción y congestión nasal y síntomas más leves.
3.     La causa es un virus; por lo tanto, no se deben tomar antibióticos.
4.     Los síntomas pueden aliviarse con remedios de venta libre, miel o infusiones.
El resfrío común o resfriado es una infección leve de las vías respiratorias altas (que incluyen la nariz y la garganta). Es la enfermedad más común a nivel mundial.
Los adultos tienen un promedio de 2 a 3 resfríos por año y los niños aún más. Suelen ser más comunes en invierno y primavera, pero pueden desarrollarse en cualquier momento.
Aunque comparten síntomas, los del resfriado suelen ser más leves que los de la gripe. Las personas con resfriado tienen más probabilidades de presentar secreción o congestión nasal. Por lo general, los resfriados no presentan fiebre alta y no derivan en problemas de salud graves.
En general, los síntomas de un resfrío común incluyen:
·        Estornudos
·        Nariz tapada (congestión)
·        Secreción nasal (mocos)
·        Dolor de garganta y de cabeza
·        Tos
La mayoría de las personas con síntomas de resfriado no requieren un tratamiento específico. Pueden manejar los síntomas para mejorar y para prevenir la propagación del virus, ya que es muy fácil contagiarse.
Se trata de un virus, por lo cual los antibióticos no funcionan.
Hay medicamentos contra el resfriado que pueden tomar los adultos. Los niños a partir de los 6 años pueden tomar acetaminofén o ibuprofeno para tratar la fiebre y las molestias musculares.
Siempre consulta primero con el pediatra. Los menores no deben tomar aspirina.
Si se presenta fiebre y dura más de cuatro días, puede ser gripe. Siempre es conveniente realizarse un test de COVID‑19, para descartar esta infección.
Las siguientes son algunas maneras en las que puedes sentirte mejor mientras tu cuerpo combate los síntomas del resfriado:
·        Descansar. Muchas personas intentan seguir con sus rutinas diarias y eso no ayuda a liberarse del virus.
·        Beber mucho líquido. La hidratación es esencial para sentirse mejor.
·        Mantener húmeda la habitación. Usar un humidificador ayuda a respirar.
·        Liberarse de la garganta áspera. Usar solución salina en aerosol o gotas para despejar las vías respiratorias.
·        Otras opciones. Se pueden usar pastillas para la tos, o miel con limón para aliviarla en adultos y niños que tengan 1 año o más.
No existe una vacuna para proteger contra el resfrío común. Pero es posible que se pueda reducir el riesgo de contraer o propagar un resfriado:
·        Lavándose las manos con frecuencia con agua y jabón por al menos 20 segundos.
·        Evitar tocarse la cara, la nariz o la boca con las manos sin lavar.
·        Evitar el contacto cercano, como besar, dar la mano y compartir tazas y utensilios para comer, con otras personas si están enfermos o tú estás enfermo.
·        Limpiar y desinfectar las superficies que se tocan con frecuencia.
·        Cubrirse la boca y la nariz al toser con un pañuelo desechable. Si se estornuda, nunca se debe tapar la nariz con la mano. Los virus depositados en la mano son muy fáciles de propagar.
·        Quedarse en casa si no te sientes bien.
Siempre hay que consultar con el médico de cabecera. CdeB

Agua fría, rostro digno…

Baño de una terminal

El espejo roto devolvía más dudas que rostro. Se acercó con ese andar silencioso de quienes cargan más peso del que se ve. El agua fría no era un consuelo, pero era un gesto. Un acto sencillo, casi sagrado. Se lavó la cara como quien lava el alma. No para estar limpio, sino para recordar que todavía es alguien.

No había toalla, ni jabón, ni perfume. Sólo sus manos, el agua, y la decisión de no rendirse. Nadie lo miraba, pero él salió con la frente alta. Como si ese pequeño acto fuera una victoria. Como si ese baño fuera un templo. Como si ese rostro recuperado fuera una señal de que aún hay dignidad donde todo parece perdido.

El agua no quitó el cansancio, pero sí le devolvió el rostro. Había algo de Cristo en su manera de resistir. RM

Tu camino es único... 01

Tu actitud diaria para avanzar... 01


 

01 de Junio...

Buenos días... 2026-149

domingo, 31 de mayo de 2026

Día litúrgico: Lunes IX (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 12,1-12): En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores, y se ausentó.
»Envió un siervo a los labradores a su debido tiempo para recibir de ellos una parte de los frutos de la viña. Ellos le agarraron, le golpearon y le despacharon con las manos vacías. De nuevo les envió a otro siervo; también a éste le descalabraron y le insultaron. Y envió a otro y a éste le mataron; y también a otros muchos, hiriendo a unos, matando a otros. Todavía le quedaba un hijo querido; les envió a éste, el último, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán’. Pero aquellos labradores dijeron entre sí: ‘Éste es el heredero. Vamos, matémosle, y será nuestra la herencia’. Le agarraron, le mataron y le echaron fuera de la viña.
»¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá y dará muerte a los labradores y entregará la viña a otros. ¿No habéis leído esta Escritura: ‘La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?’».
Trataban de detenerle —pero tuvieron miedo a la gente— porque habían comprendido que la parábola la había dicho por ellos. Y dejándole, se fueron.
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy la ‘Parábola de los viñadores homicidas’ nos habla de los hombres que rechazan a Dios. ¡Un misterio! Pues este rechazo no lleva a ninguna parte: ¡es como un suicidio! «Señor, ¿a dónde iremos sin ti?», le preguntó Pedro. ¡Buena pregunta! Sin Dios todo acaba aquí y no hay futuro. Curiosamente, muchos prefieren que no haya futuro a condición de que tampoco haya un Dios que pueda pedirme algo.
—¿Por qué? —Es que ‘mi’ tiempo…, ‘mi’ futuro… —Es Dios quien te da el tiempo… ¡y tu futuro le interesa! ¿Por qué huyes hacia ninguna parte?

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Las personas que olvidan siempre los nombres comparten rasgos según la Psicología…

Hay personas que jamás olvidan una cara. Te ven una vez, y se siguen acordando de ti años después. Aunque el hecho de que te recuerden, o de que les suenen tus facciones, no quiere decir que recuerden tu nombre. ¡Y qué incómodo es encontrarte con alguien a quien conoces, pero no sabes cómo se llama!
Si estás dentro de este club, no te preocupes. No eres la única. De hecho, la psicología asocia a este tipo de personas una serie de rasgos que suelen tener en común el club de los ‘me suenas, pero no recuerdo tu nombre’. Hemos preguntado al psicólogo José Martín del Pliego, responsable del área de psicología del Centro Médico Los Tilos (Segovia, España), y estas son sus conclusiones.
Son más visuales
No cabe duda de que, si lo tuyo son las caras y no los nombres, eres una persona más bien visual. Es decir, que aprender mejor por medio de la vista y no tanto en función de lo que escuchas. Esto, a lo que el experto llama ‘memoria facial’, puede ser ‘una ventaja’.
Para del Pliego, “esa facilidad de reconocimiento te va a permitir mantenerte conectado con las personas que conoces, aunque no sean demasiado próximos a ti”. Y es que, asegura, “el contacto visual activa el vago central, que es el que se encarga de la conexión y la seguridad interpersonal”. Por tanto, “si me conecto bien con el reconocimiento facial, me sentiré mejor y más seguro”.
Aunque no todo son ventajas. Que aprendas mejor los rostros que los nombres puede hacer que te encuentres en situaciones algo incómodas. “El saber el nombre de los demás hace que las personas se sientan validadas e importantes”, explica el psicólogo. Si dejamos al descubierto que no recordamos como se llama el otro, podemos “generar mucha desconexión social”.
Muy introvertidas y mentales
Quienes tienden a olvidar los nombres, continua el psicólogo, “suelen ser personas altamente introspectivas y mentales, personas muy enfocadas en lo interno”. Este tipo de personas suelen estar inmersas “en procesos cognitivos que les requieren mucha energía”, por lo que “cuando entran en la interacción social inmediata, están más hacia dentro que hacia afuera”, lo que hace que acaben “perdiéndose información como el nombre”, asegura del Pliego.
En el caso de estas personas se mezclan dos circunstancias. Por un lado, el agotamiento mental que producen todos estos procesos cognitivos de los que habla el experto que hacen que la atención disminuya y la memoria se resienta. Y por otro, esta misma tendencia a estar en las nubes que hace que sea complicado retener determinada información. En especial, cuando es algo tan particular y específico como el nombre.
Para estas personas, recomienda el experto, “se pueden usar trucos como tratar de repetir varias veces el nombre de la persona presentada, unas cuatro o cinco, durante la conversación para que no se olvide”. Así, nos obligamos a centrar la atención en lo que está sucediendo, y conseguimos retener el nombre.
Pueden tener rasgos egoístas
“Sin que sea patológico, hay personas que están muy en su discurso, en lo que ellos van a decir, y no le prestan mucha atención al otro, mucho menos a su nombre”, nos explica el psicólogo. Estas personas, que “se encuentran en su propio diálogo interno”, tienden a recordar mejor los rostros que otros detalles.
Si a ti te cuesta recordar los nombres, tranquila, esto no quiere decir que seas egoísta ni una mala persona. Quizá, sencillamente, estabas muy centrada en comunicar bien una idea cuando conociste a esa persona. O te sientas algo insegura al hablar, y te centres demasiado en hacerlo bien. Revisar estos detalles puede ayudarte a recordar mejor los nombres a partir de ahora.
Tienen signos de ansiedad
La ansiedad puede ser también responsable de que no recordemos los nombres. “En las personas con ansiedad social”, nos explica el psicólogo, “se genera tanta alerta interna ante situaciones sociales que quedarse con el nombre es lo menos importante. Su tendencia será pensar, ‘quiero salir de aquí cuando antes’. ¡Peligro!”.
En caso de que esta ansiedad tenga origen en la infancia, continua el experto, puede que las interacciones sociales “desactiven el nervio vago central, que es el de la conexión social y la seguridad, de tal manera que evitan los vínculos porque les generan alerta y pasan de puntillas por las situaciones sociales, con lo que no recordar el nombre es bastante fácil”.
Si, además, estamos en casos de ansiedad severa que llevan a la disociación, es muy habitual que los nombres desaparezcan. Estas personas, explica del Pliego, “aparentemente están ahí, pero están desconectadas, y en situaciones sociales, esto puede pasar con relativa frecuencia. Así que recordar el nombre, que requiere atención, nada de nada”. BP

Dios es de todos…

“Dios no es propiedad de los cristianos. No ha de ser acaparado por ninguna religión. No cabe en ninguna catedral, mezquita o sinagoga”.

Pocas frases habrán sido tan citadas como esta que el evangelio de Juan pone en labios de Jesús. Los autores ven en ella un resumen de lo esencial de la fe, tal como se vivía entre no pocos cristianos a comienzos del siglo II: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único».

Dios ama al mundo entero, no solo a aquellas comunidades cristianas a las que ha llegado el mensaje de Jesús. Ama a todo el género humano, no solo a la Iglesia. Dios habita en todo ser humano acompañando a cada persona en sus gozos y desgracias. A nadie deja abandonado, pues tiene sus caminos para encontrarse con cada cual, sin que tenga que seguir necesariamente los que nosotros le marcamos. Jesús le veía cada mañana «haciendo salir su sol sobre buenos y malos».

Dios no sabe ni quiere ni puede hacer otra cosa sino amar, pues en lo más íntimo de su ser es amor. Por eso dice el evangelio que ha enviado a su Hijo, no para «condenar al mundo», sino para que «el mundo se salve por medio de él». Ama el cuerpo tanto como el alma, y el sexo tanto como la inteligencia. Lo único que desea es ver ya, desde ahora y para siempre, a la humanidad entera disfrutando de su creación.

Este Dios sufre en la carne de los hambrientos y humillados de la tierra; está en los oprimidos defendiendo su dignidad, y en los que luchan contra la opresión alentando su esfuerzo. Está siempre en nosotros para «buscar y salvar» lo que nosotros estropeamos y echamos a perder.

Dios es así. Nuestro mayor error sería olvidarlo. Más aún. Encerrarnos en nuestros prejuicios, condenas y mediocridad religiosa, impidiendo a la gente cultivar esta fe primera y esencial. ¿Para qué sirven los discursos de los teólogos, moralistas, predicadores y catequistas si no despiertan la alabanza al Creador, si no hacen crecer en el mundo la amistad y el amor, si no hacen la vida más bella y luminosa, recordando que el mundo está envuelto por los cuatro costados por el amor de Dios? JAP

Reflexión... 04

31 de Mayo - Día Mundial sin Tabaco... 04

31 de Mayo...

Buenos días... 2026-148

sábado, 30 de mayo de 2026

Día litúrgico: Solemnidad de la Santísima Trinidad (A)

Texto del Evangelio (Jn 3,16-18): En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy, san Juan nos habla del amor infinito de Dios. Tanto nos ama que ha enviado al mundo a su eterno Hijo, y nos ha desvelado su propia ‘intimidad familiar’. Ahora sabemos que Dios no es un ser solitario; Él mismo es Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
—¡Qué misterio tan grande y tan precioso!: Tres Personas en un único Dios. Porque… si no fuera ‘Tres’, ¿cómo podría ser Amor? (para amar se necesita, por lo menos, ‘Otro’ más).

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Las enfermedades más comunes de los huesos…

Los 206 huesos que combinados forman el esqueleto son el pilar sobre el que se sostiene el cuerpo humano. A pesar de su apariencia robusta, también pueden desarrollar enfermedades, ya que, con el paso del tiempo, sufren una degeneración natural con la consiguiente aparición de problemas óseos.
¿Cómo evitar las enfermedades de los huesos?
Las enfermedades de los huesos o patologías óseas son propias de edades avanzadas. Sin embargo, se pueden sufrir a cualquier edad, siendo la fractura la causa más común entre los jóvenes.
Para evitar la aparición de enfermedades óseas lo principal es tener huesos fuertes. Para ello, la prevención ha de comenzar a partir de los 20 años. Las enfermedades óseas se pueden prevenir mediante una dieta rica en calcio y vitamina D, que permitan mejorar la robustez de los huesos. También son necesarios nutrientes adicionales como el magnesio, fósforo, boro, cobre, manganeso, cinc, ácido fólico y vitaminas C, D, K y B6.
Por lo tanto, una la correcta alimentación rica en verduras, cereales, caldos, productos lácteos, semillas de sésamo, girasol y calabaza nos ayuda a mantener los huesos sanos. También se recomienda la ingesta de alimentos como el pollo y la ternera y aceites de coco u oliva virgen extra. La práctica de ejercicio físico moderado pero continuo nos ayudará a evitar el desarrollo de enfermedades de los huesos.
Síntomas de las enfermedades óseas más comunes
Existen una serie de síntomas o pistas que nos indican que existen trastornos en los huesos. Entre los más habituales encontramos:
• Fragilidad en las uñas. Si se rompen con facilidad puede ser un síntoma de un problema óseo pues las uñas están formadas por colágeno y calcio.
• Reducción de encías. Cuando retroceden puede tener que ver con que la mandíbula pierde fuerza y, por tanto, masa ósea. Hay que consultar al dentista, cepillarse correctamente, usar hilo dental y fortalecer la zona.
• Pérdida de altura y densidad. Esto es posible porque la masa cartilaginosa disminuye y podría indicar un debilitamiento de los músculos.
• Falta de fuerza. Si se necesita hacer un mayor esfuerzo para realizar labores manuales, es posible que sea por problemas de huesos.
• Dolores, calambres y fracturas. La presencia de calambres nocturnos y continuos, rotura de huesos con facilidad u otros indicadores como el dolor persistente, son sinónimos de acudir al médico especialista.
• El nivel de estrógenos es bajo. Si esta hormona disminuye (lo más habitual durante la menopausia) los huesos están en peligro.
Enfermedades de los huesos más comunes
Las enfermedades de huesos o trastornos óseos son comunes en el ser humano. Aunque son numerosas, las enfermedades óseas más importantes y que aparecen con más asiduidad cuando cruzamos la barrera de los sesenta años son:
1. Osteoporosis. Es una patología de los huesos en la que la masa ósea se pierde a mayor velocidad de la que se recupera. Hay una pérdida de densidad que hace nuestros huesos más frágiles y quebradizos. Evidentemente, todos pensamos en la cadera pero también la muñeca y la columna vertebral se ven muy afectados.
2. Cáncer óseo. Salvo el habitual factor hereditario, se desconoce la causa de la aparición de este tipo de enfermedad de los huesos. El cáncer óseo presenta síntomas como dolor de huesos, inflamación en la zona donde se encuentra el tumor, tendencia fragilidad y rotura ósea, fatiga, pérdida de peso inexplicable, etc. Si el cáncer óseo está localizado, la cirugía es el tratamiento más común aunque también es posible recurrir a la radioterapia y/o la quimioterapia.
3. Osteomielitis. Viene producida por una infección que produce algún patógeno, normalmente un estafilococo. Estos pueden llegar al hueso porque se ha sufrido una enfermedad infecciosa como la cistitis, la neumonía o la uretritis.
4. Osteogénesis imperfecta. Esta enfermedad de los huesos es producida por un trastorno genético que provoca un incremento de las roturas óseas y debilidad en los huesos. Se conoce popularmente como ‘huesos de cristal’. No existe cura pero un tratamiento a base de analgésicos, fisioterapia y cirugía favorece la calidad de vida de las personas.
5. Enfermedad de Paget. También de origen genético, provoca que algunos huesos tengan un tamaño excesivo y poca densidad. No todos los huesos pueden verse afectados pero los que sí lo están presentan deformidades.
6. Osteomalacia. Es una enfermedad producida por la carencia de vitamina D que produce debilidad en los huesos. Los síntomas son, además de roturas óseas, la debilidad muscular, dolor en los huesos, calambres y entumecimiento en boca, brazos y piernas.
7. Acromegalia. Produce un crecimiento desigual de los huesos que provoca deformidades, principalmente en manos, pies y cara. El problema se encuentra en un funcionamiento anómalo de la glándula pituitaria que produce gran cantidad de hormona del crecimiento.
8. Raquitismo. Suele darse en los niños a causa de la falta de vitamina D aunque el factor genético también tiene incidencia en la aparición del raquitismo.
9. Enfermedad de Perthes. Es una patología de la niñez en la que por causas desconocidas no llega el flujo sanguíneo a los huesos de la cadera, provocando la muerte de las células óseas.
v Recuerda
• Las enfermedades de huesos son comunes en personas de edad avanzada aunque pueden aparecer a cualquier edad.
• La prevención a través de una dieta saludable y ejercicio físico es clave en las enfermedades de huesos.
• Síntomas como fragilidad y rotura ósea o debilidad en las uñas podrían ser índices de la presencia de enfermedad ósea.
• Las 9 enfermedades más comunes son la osteoporosis, cáncer óseo, osteomielitis, osteogénesis imperfecta, enfermedad de paget, osteomalacia, acromegalia, raquitismo y enfermedad de perthes. BP

El Espíritu ‘lo llevó’ al desierto…

El desierto en la Biblia
Mucho ayuda comprender el ambiente en el que fue escrita la Biblia, para entender, al menos un poco, el asunto del que hablan los autores sagrados. No podemos alcanzar una verdadera comprensión del mensaje de la Palabra de Dios si no nos situamos en el ambiente que ha sido el caldo de cultivo de lo que ahí nos es narrado. Conviene aclarar que, en el ambiente de Palestina, los desiertos no son lugares de arena, como los que vemos de este lado del mundo, sino montañas calcáreas de mínima vegetación. Son parajes despoblados (Jb 38,26), el desierto es un lugar abandonado, árido, inseguro y habitado por demonios (Jb 24,5; Is 30,6). De tal manera que es un lugar inhóspito, terrible. (cfr. HAAG Herbert, Breve Diccionario de la Biblia, 166).
La tentación en la vida de Jesús
Los sinópticos posteriores son más fértiles en los detalles sobre la estancia de Jesús en el desierto y la serie de tentaciones que experimentó en él, Lucas fundamentalmente es el que coloca un guiño entre el desierto y el Calvario. Para ayudarnos a conocer a Jesús profundamente, la Escritura nos expone esplendorosamente que Jesús vivió constantemente expuesto a la tentación. Incluso, cuando al inicio de su ministerio, allá en el desierto el tentador le sale al encuentro ofreciéndole las tentaciones por excelencia, pues fueron las tentaciones de Adán en el paraíso y las tentaciones de Israel en el desierto (Cat  IC 538), Jesús lo rechaza manteniéndose fiel. Es inmediatamente ahí donde el autor sagrado deja una afirmación sorprendente: “el tentador se fue para volver hasta el momento oportuno” (cfr. Lc 4,13). Estando Jesús en la cruz, recibe las mismas tres tentaciones, ahora de los magistrados, de los soldados, incluso de uno de los malhechores (cfr. Lc 23,35-39). Un género literario que usa la Escritura para indicar que Jesús fue tentado siempre.
El lugar de los enamorados
Es muy elocuente la manera en la que el profeta Oseas habla del desierto. Cuando Dios está hablando en un tono de enojo y molestia por las contrariedades del pueblo, en la parte de los castigos a la esposa infiel, afirma que no se compadecerá pues se siente deshonrado, es más, Él pondrá al descubierto la vergüenza de los amantes con quienes se ha prostituido la esposa infiel (imagen del pueblo y de cada uno), en lugar de proferir un castigo ejemplar y sin remedio, Dios ardiente en amor por su pueblo continua: “voy a seducirla, a llevarla al desierto para hablarle al corazón” (cfr. Os 2,16). El profeta expresa que el desierto es el lugar de los amantes, de los enamorados, de la reconciliación, de la esperanza. Es el lugar en el que Dios seduce a su pueblo infiel, es bella la imagen del desierto: el lugar de los amantes enamorados que se ofrecen esperanza.
El Espíritu nos lleva al desierto
Así como sucedió con Jesús, lo mismo sucede con nosotros, el Espíritu nos empuja al desierto para ayudarnos a fortalecer la vocación que tenemos. La tentación forma parte de la vida de todos; no podemos eludirla. Pues la tentación nos ofrece el servicio de ayudarnos a reconocer si estamos haciendo lo que tenemos que hacer en el camino de la propia vida. FO

Y para hoy... 01

Santa Juana de Arco... 01

30 de Mayo...

Buenos días... 2026-147

viernes, 29 de mayo de 2026

Día litúrgico: Sábado VIII (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 11,27-33): En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el Templo, se le acercan los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le decían: «¿Con qué autoridad haces esto?, o ¿quién te ha dado tal autoridad para hacerlo?». Jesús les dijo: «Os voy a preguntar una cosa. Respondedme y os diré con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme».
Ellos discurrían entre sí: «Si decimos: ‘Del cielo’, dirá: ‘Entonces, ¿por qué no le creísteis?’. Pero, ¿vamos a decir: ‘De los hombres’?». Tenían miedo a la gente; pues todos tenían a Juan por un verdadero profeta. Responden, pues, a Jesús: «No sabemos». Jesús entonces les dice: «Tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy nos sorprendemos viendo algunas autoridades religiosas pidiéndole cuentas a Jesús. No niegan sus milagros (curaciones, difuntos resucitados…). ¡No pueden negar la realidad! Pero, en lugar de ‘rendirse’ ante Él y adorarle reconociéndole como Dios, le someten a un interrogatorio indecente. ¡Qué arrogancia! Otras personas, con corazón sencillo se postraban ante Jesucristo. Ellos —las autoridades— no…
—Al final, no pudiendo mantenerse en esta hipocresía, acabaron por crucificar al Señor (porque hacía milagros y temían que la gente se fueran tras Él…). Ante Dios no caben ‘medias tintas’.

Alleluia - Diapositiva 40...

El suave peso del tiempo - Piano, violín, violonchelo y arpa - Música cinematográfica suave para el descanso y la relajación...

Daniel Jordán - La camisa negra...

Un poco de alcohol es bueno – El ‘disparate’ negacionista más difícil de demostrar en la consulta…

El ‘disparate’ de que el alcohol es bueno para la salud se abordó en el 31º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina General y de Familia (SEMG), que ha reunido en Las Palmas de Gran Canaria a más de 2.500 facultativos, en una jornada en la que los expertos analizaron el negacionismo en medicina y sus consecuencias clínicas para el paciente, así como las estrategias empleadas en Atención Primaria para combatirlo.
Las redes, caldo de cultivo
No es un fenómeno nuevo, ni mucho menos, pero sí que se ha intensificado con la ayuda ‘escandalosa’ de las redes sociales, tal y como apuntaron los Dres. Juan José Rodríguez Sendín, miembro del Grupo Bioética de SEMG, Cristina Santomé y Aythami Rivero Canino, pertenecientes al de Residentes y Jóvenes Especialistas de la Sociedad Científica.
“Al final, son un caldo de cultivo”, subrayó el Dr. Rodríguez Sendín. Y aunque no todos los ‘influencers’ son necesariamente malos, entre los que son buenos, muchos tienen conflictos de interés y lanzan mensajes erróneos.
Por ello, su compañera pidió “un poquito de responsabilidad” a estas figuras, porque “es una lucha eterna” corregir a personas que tienen miles de ‘likes’ en unos minutos sobre asuntos que a los científicos les lleva “meses y años” desmentir o que incluso no son capaces de desmontar nunca.
El ‘clásico’, y a la vez el más difícil de rebatir, es el del paciente que sigue negando que el alcohol le hace mal y daña su salud.
“Que en pequeñas dosis el alcohol es bueno para la salud es una gran trampa y un gran disparate; sin embargo, cuesta muchísimo desmontarlo”, lamentó el doctor.
Negacionismo y pseudoterapias
Algo parecido ocurre con el tabaco, sobre todo con los cigarrillos electrónicos o vapeadores, sobre los que planea la creencia de que son más inocuos o que sirven para dejar de fumar.
Está también “el paciente que busca cero riesgo” tras leer un prospecto de un medicamento o los que rechazan tratamientos por evitar los efectos secundarios, poniendo así en serio peligro su salud.
Otro ejemplo paradigmático fue el de la Covid-19, con la negación del virus, el rechazo de las medidas sanitarias básicas y las vacunas, impregnadas de bulos sobre infertilidad o manipulación genética.
La pandemia también dio pie al auge de ciertas pseudoterapias, como el MMS o ‘Solución Mineral Milagrosa’, en realidad clorito de sodio al 28%, muy tóxico para el ser humano, o la ozonoterapia, que se vinieron a sumar a otras ya existentes como la Medicina Germánica, una peligrosa teoría sin evidencia científica que niega la existencia del cáncer.
De todas ellas se habló en la mesa ‘Negacionismo en Medicina: Cuando la evidencia choca con la creencia, desafíos y estrategias para la práctica clínica’, en la que expertos y profesionales analizaron cómo el negacionismo está afectando a la relación médico-paciente y qué estrategias se están utilizando desde la Atención Primaria para combatirla.
Médico de familia: agente informativo
Los médicos de familia tienen que dedicar parte de su escaso tiempo a desmontar bulos y restaurar la confianza en la evidencia científica, convirtiéndose así en el último bastión frente a la desinformación.
Atajar los bulos con la ley no es fácil en una sociedad garantista y con libertad de expresión como la española, apuntó el Dr. Sendín. Por eso, la SEMG reivindica la figura del profesional de Primaria ya no sólo como clínico, también como agente formativo, por lo que considera indispensable que aumenten la formación en habilidades de comunicación, refuerzo de la alfabetización científica y la colaboración activa con medios e instituciones para frenar el avance de la desinformación. BP

Cuando una vida corta deja una luz larga…

Noche romana. Autobús detenido. Un corazón joven que se detiene… demasiado pronto.
Pascale Rafic, 18 años, egipcia. Una peregrina entre miles. Una historia que iba empezando… y que, sin aviso, se entregó del todo.
Murió camino a su parroquia de acogida, entre mochilas, cantos y rezos. No llegó al hospital, pero sí al corazón de toda una generación. Porque la muerte no le robó el sentido: lo entregó completo.
Murió en camino… como los de Emaús. Murió entre hermanos… como en familia. Murió rumbo a una iglesia… como quien iba a casa.
Y el Papa, que camina con olor a pastor, no se escondió del dolor. Se acercó a los suyos, a los peregrinos egipcios. Lloró con ellos, oró con ellos. Y dijo lo que solo la fe puede decir con verdad: “Nuestra esperanza está en Jesucristo resucitado… lloramos, sí, pero no como quienes no tienen esperanza”.
Porque la muerte no es el final cuando la vida se entrega. Porque Cristo lloró en Betania, pero resucitó a Lázaro. Porque una joven de 18 años puede iluminar con más fuerza que muchos que viven ochenta.
Hoy, la ciudad sigue su ruido. Pero en un rincón de Roma, una semilla cayó en tierra… y ya está dando fruto en miles de corazones.
“Yo soy la Resurrección y la Vida: el que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Jn 11,25) RM

Tu ejemplo deja huellas... 01

29 de Mayo - Día del Ejército Argentino... 02

29 de Mayo...