Las personas con diagnóstico
reciente de diabetes tipo 2 y sin antecedentes de enfermedad cardiovascular,
presentan una asociación positiva entre la actividad física declarada por la
persona y el riesgo de mortalidad por cualquier causa y eventos cardíacos
adversos mayores como infartos y ACV, según el estudio que se presentará en la
‘Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes’ (EASD)
de este año, en Viena, Austria (del 15 al 19 de septiembre).
Estudios anteriores han
demostrado que el ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina, el control de
la glucemia y la composición corporal en personas con diabetes tipo 2, y se
asocia con una reducción del riesgo cardiovascular en la población general. En
este nuevo estudio, los autores han analizado si la actividad física
autodeclarada puede servir como marcador pronóstico de enfermedad
cardiovascular (ECV) y riesgo de mortalidad en personas con diagnóstico
reciente de ECV y sin antecedentes de ECV.
El estudio liderado por los
doctores del Centro de Diabetes Steno de Odense del Hospital Universitario de
Odense (Dinamarca), Line Eriksen y Sidsel Domazet, utilizó datos del ‘Centro
Danés para la Investigación Estratégica en Diabetes Tipo 2’ que incluyó a
11.355 participantes diagnosticados con diabetes tipo 2 (DT2) en los 2 años
anteriores. Asimismo, la actividad física autodeclarada por los participantes
fue categorizada en sedentaria, ligera y moderada a vigorosa (AFMV).
Siguiendo un modelo
estadístico, los investigadores encontraron que el 18% de los participantes
reportaron ser sedentarios, mientras que el 62% y el 20% realizaron actividad
física ligera y AFMV, respectivamente. Durante un tiempo de seguimiento medio
de 8,4 años, ocurrieron 1.149 eventos de ECV y 1048 muertes y los niveles más
altos de actividad física se asociaron inversamente con eventos cardíacos
adversos mayores y mortalidad por cualquier causa.
En concreto, los participantes
que realizaron actividad física ligera y AFMV tuvieron un riesgo 23% y 28%
menor de eventos cardíacos adversos mayores, y un riesgo 27% y 33% menor de
mortalidad por cualquier causa, respectivamente, en comparación con los
participantes sedentarios.
No obstante, tras ajustar los
factores de riesgo de ECV (colesterol, presión arterial sistólica...), la
reducción del riesgo de AFMV se mantuvo tanto para eventos cardíacos adversos
mayores (una reducción del 30%) como para la mortalidad por todas las causas
(una reducción del 31%) en comparación con los participantes sedentarios.
Asimismo, la reducción del riesgo de actividad física ligera también se mantuvo
tanto para eventos cardíacos adversos mayores (una reducción del 20%) como para
la mortalidad por todas las causas (una reducción del 22%).
“La actividad física
autodeclarada fue un predictor independiente de mortalidad por cualquier causa
y eventos cardíacos adversos mayores en personas con diagnóstico reciente de
diabetes tipo 2 sin antecedentes de enfermedad cardiovascular. Estas
asociaciones persistieron incluso después de ajustar por factores de riesgo
clásicos de ECV”, subrayan los investigadores.
“Esto resalta los posibles
beneficios para la salud de realizar al menos algo de actividad física en lugar
de no hacer nada, en términos de prevención de enfermedades cardiovasculares y
muertes prematuras en personas con diagnóstico reciente de diabetes tipo 2”,
concluyen. BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario