¿Qué es?
Un accidente
cerebrovascular (ACV) es un problema médico. Sucede cuando el flujo de sangre
hacia su cerebro se detiene. Cuando esto sucede, las células de su cerebro
mueren (a los pocos minutos del accidente cerebrovascular). Existen dos
tipos de accidentes cerebrovasculares: accidente cerebrovascular isquémico y
accidente cerebrovascular hemorrágico. Los accidentes cerebrovasculares
isquémicos son los más comunes. Son provocados por un coágulo de
sangre. Ese coágulo bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro. En un ataque hemorrágico,
un vaso sanguíneo se rompe y sangra en el cerebro.
Si tiene un
accidente cerebrovascular, puede perder la capacidad de realizar alguna acción
que esté controlada por la parte lesionada de su cerebro. Por ejemplo, podrías
perder el uso de un brazo o de una pierna. Podría perder la capacidad de
hablar. El daño puede ser temporal o permanente. Sin embargo, cuanto antes
reciba tratamiento después de que comiencen los síntomas del ACV, mayores serán
las posibilidades de que la sangre fluya hacia su cerebro. Esto evita más
daños. Las personas que han tenido un accidente cerebrovascular tienen más
probabilidades de sufrir otro. El riesgo es especialmente alto durante el año
posterior a su primer accidente cerebrovascular.
Síntomas
Solicite ayuda de
emergencia inmediatamente si tiene alguno de los siguientes síntomas:
- Debilidad repentina o entumecimiento de la
cara, el brazo o la pierna en un lado del cuerpo.
- Oscurecimiento repentino o pérdida de la
visión, particularmente en un ojo.
- Problemas para hablar o entender lo que otros
dicen.
- Dolor de cabeza repentino y grave sin causa
conocida.
- Mareos repentinos e inexplicables.
- Caídas o inestabilidad al caminar.
Además, estos
síntomas pueden indicarle si alguien más tiene un ataque cerebral. Se llama
“prueba CDDM”:
- La C es por ‘cara caída’. ¿Se cae un lado de
la cara cuando la persona intenta sonreír?
- La primera D es por ‘debilidad en el brazo’.
Cuando la persona levanta ambos brazos, ¿se mueve uno hacia abajo?
- La segunda D es por ‘dificultad para hablar’.
¿Puede la persona repetir una oración simple (por ejemplo: “El cielo es
azul”) correctamente? ¿Arrastra las palabras?
- La M quiere decir ‘momento de llamar a un
servicio de emergencias’. Es importante pedir ayuda de inmediato si una
persona tiene alguno de estos síntomas.
Otra señal de
advertencia de un accidente cerebrovascular se llama ‘ataque isquémico
transitorio’ (AIT). Un AIT es un “miniaccidente cerebrovascular”. Causa los
mismos síntomas enumerados anteriormente. Puede durar solo unos minutos. Sin
embargo, no lo ignore. Tener un AIT aumenta el riesgo de sufrir un accidente
cerebrovascular más adelante. Llame a su médico de inmediato si cree que está
teniendo un AIT.
Causas
Ciertos factores de
riesgo contribuyen a tener un derrame cerebral. Algunos factores de riesgo de
accidente cerebrovascular se pueden cambiar, tratar o controlar. Por ejemplo,
la hipertensión arterial es el mayor factor de riesgo de accidente
cerebrovascular. La hipertensión arterial puede controlarse.
Otros factores de
riesgo incluyen:
- Fumar
- Tener sobrepeso
- Estar inactivo
- Tener diabetes no controlada
- Tener colesterol alto
- Ser mayor de 55 años
- Tener antecedentes familiares con ACV
- Ser mujer
- Haber tenido un accidente cerebrovascular o un
ataque isquémico transitorio
Diagnóstico
La atención médica
inmediata es fundamental después de un ataque cerebral. Su médico le preguntará
sus síntomas y antecedentes de salud. Le realizará una exploración física. Su
médico también querrá controlar su presión arterial y escuchar su corazón. Le
preguntará si se cayó y sufrió una lesión en la cabeza. Si su médico sospecha
que ha tenido un accidente cerebrovascular, le realizará más pruebas.
Otras pruebas
incluyen:
- Análisis de sangre. Esto le dará a su médico información
sobre la rapidez con la que se coagula la sangre y los niveles de azúcar
en la sangre, además de detectar un desequilibrio químico o una infección.
Controlar qué tan rápido se coagula su sangre y su nivel de azúcar en
sangre es necesario para evitar daños mayores.
- Tomografía computada (TC). Una tomografía computada es similar a
una radiografía. Esta prueba se realiza en la cabeza para ver el cerebro.
Las imágenes del escáner le pueden indicar a su médico si ha tenido una
hemorragia, un tumor, un accidente cerebrovascular u otras afecciones.
Algunas veces, se inyecta un tinte en su brazo para “iluminar” los vasos
sanguíneos. Esto le brinda al médico mejores detalles de lo que está
sucediendo en su cerebro y su cuello.
- Resonancia magnética (RMN). Una RMN es otro tipo de exploración que
le permite al médico ver su cerebro. Una resonancia magnética es lo
suficientemente sensible como para examinar el tejido cerebral dañado y
hemorragias. A veces, también se usa un tinte para realizar la resonancia
magnética.
- Ecografía carotidea. Esta prueba usa ondas de sonido para
crear imágenes del interior de las arterias carótidas de su cuello. Le
puede mostrar a su médico qué tan bien fluye la sangre a través de las
arterias carótidas. Además, muestra si tiene una acumulación de depósitos
de grasa (placas) en esas arterias.
- Angiograma cerebral. Esta prueba consiste en insertar un tubo
delgado y flexible en la ingle (cerca de la parte superior del muslo). El
tubo viaja por sus arterias principales hasta la arteria carótida. También
se usa un tinte para esta prueba. Una vez que está dentro, una radiografía
ayudará a su médico a tener una visión clara de las arterias del cuello y
el cerebro.
- Ecocardiograma transesofágico. Un ecocardiograma usa ondas de sonido
para darle a su médico imágenes claras de su corazón. Un ecocardiograma
puede detectar la fuente de coágulos de sangre de su corazón, que pueden
haber viajado a su cerebro y haber causado su accidente cerebrovascular.
Durante esta prueba, se inserta un tubo flexible en un pequeño dispositivo
(transductor) en la garganta. Este conecta la parte posterior de la boca
con el estómago. Esto le da a su médico imágenes claras de su corazón y de
cualquier coágulo de sangre.
Prevención
Cambiar los factores
de riesgo que puede controlar ayudará a reducir su riesgo de accidente
cerebrovascular. Esto incluye:
- Deje de fumar.
- Reduzca su consumo de alcohol.
- Controle su presión arterial.
- Controle su colesterol.
- Controle su nivel de azúcar en sangre con
medicamentos, dieta y ejercicio si tiene diabetes.
- Haga actividad física regularmente
- Mantenga un peso saludable.
Hágase chequeos
regulares para que su médico pueda ayudarlo a controlar las afecciones que
aumentan su riesgo de sufrir un derrame cerebral. Pídale consejos sobre cómo
hacer cambios en su estilo de vida para disminuir su riesgo de sufrir un
derrame cerebral. Pregunte
si tomar ácido acetilsalicílico (aspirina) en dosis bajas ayudaría a reducir su
riesgo de accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio. La aspirina
evita que la sangre forme coágulos que pueden obstruir las arterias. Si tomar
ácido acetilsalicílico en dosis bajas es adecuado para usted, es importante que
siga las instrucciones de su médico para que obtenga el mayor beneficio con la menor
cantidad de efectos secundarios.
Tratamiento
La atención rápida y
de emergencia es importante para tratar un accidente cerebrovascular. El
tratamiento en la sala de emergencias depende de si usted tuvo un accidente
cerebrovascular isquémico o hemorrágico. Las opciones de tratamiento inmediato
incluyen el uso de medicamentos anticoagulantes (que disuelven los coágulos),
cirugía u otros procedimientos.
Después del
tratamiento inmediato, es importante controlar los problemas de salud
subyacentes que causaron su accidente cerebrovascular. Eso significa controlar
la diabetes, la presión arterial y el colesterol, y hacer cambios en su estilo
de vida.
La rehabilitación
después de un accidente cerebrovascular es una parte importante de la
recuperación después de un derrame cerebral. Ayuda a construir su fuerza, su
coordinación, su resistencia y su confianza. Un objetivo principal de la
rehabilitación tras un accidente cerebrovascular es aprender a vivir con sus
consecuencias. Así, podrá ser lo más independiente posible.
Puede incluir
fisioterapia, terapia ocupacional, terapia del habla y terapia de deglución. Su
médico decidirá qué tipo de rehabilitación será útil para usted. La
rehabilitación puede comenzar tan pronto como termine el ACV y usted ya haya
sido estabilizado. En muchos casos, comienza en el hospital entre 24 y 48 horas
después del accidente cerebrovascular. La mayoría de las personas necesitan
continuar la rehabilitación durante meses o años después de un ACV.
Si tiene un ser
querido que sufrió un ACV, necesitará su ayuda y apoyo. Algunos lugares ofrecen
clases para pacientes que han tenido accidentes cerebrovasculares y sus
familias. Es recomendable asistir a algunas de las sesiones de rehabilitación
de su ser querido. Esta es una buena manera de aprender cómo funciona la
rehabilitación tras el ACV y cómo puede ayudar a que su ser querido se
mejore.
Averigüe qué puede
hacer solo, qué puede hacer con ayuda y qué es lo que no puede hacer en
absoluto. Informe al personal de rehabilitación sobre las actividades que
disfruta su ser querido. Ayude a su ser querido a practicar las habilidades
aprendidas en la rehabilitación tras un accidente cerebrovascular. Por ejemplo,
evite ayudar a su ser querido a hacer cosas que pueda hacer solo. Poner en
práctica sus habilidades construirá la confianza de su ser querido.
Vivir con un ACV
Vivir con un
accidente cerebrovascular significará controlar los problemas de salud que lo
causaron. Además, significará vivir con efectos secundarios temporales o
permanentes.
Los siguientes son
los efectos secundarios más comunes de un accidente cerebrovascular:
- Debilidad o parálisis en un lado del cuerpo
- Problemas en el habla y el lenguaje
- Problemas de equilibrio o torpeza en los
movimientos
- Desconocer un lado del cuerpo
- Dificultad al tragar
- Problemas con el control de esfínteres
- Problemas con la memoria, el pensamiento o la
resolución de problemas
- Visión deficiente o cambios en la visión
- Entumecimiento.
La lesión cerebral y
la pérdida de la función de un accidente cerebrovascular también pueden
provocar cambios emocionales. Poco después del accidente, es posible que tenga
problemas para controlar sus emociones. Sus estados de ánimo pueden cambiar más
rápido que antes del accidente cerebrovascular. Por ejemplo, de repente puede
comenzar a llorar o reír sin razón. Por lo general, esto mejora con el
tiempo.
Es normal sentirse
deprimido, triste o frustrado a medida que se acostumbra a los cambios
provocados por un derrame cerebral. Estas reacciones pueden
ser tratadas. Hable con su médico sobre cómo se siente para que pueda
ayudarlo.
Conducir es otro
problema si ha tenido un derrame cerebral. Su médico puede aconsejarle si es
seguro para usted conducir de nuevo. Tener un derrame cerebral puede afectar su
movilidad, su visión y su pensamiento. Su tiempo de reacción puede ser más
lento.
Estos cambios pueden
hacer que conducir un automóvil sea inseguro para usted y para otras personas.
Si su médico le indica que puede volver a conducir de manera segura,
comuníquese con el departamento de vehículos motorizados de su estado.
Pregunte cuáles son
las reglas para las personas que hayan tenido un accidente cerebrovascular. Es
posible que deba realizar una prueba de manejo o una clase. Suele haber
programas de capacitación para conductores a través de centros de
rehabilitación.
Puede ser frustrante
no poder conducir después de un accidente cerebrovascular. Otras opciones para
trasladarse incluyen tomar transporte público, camionetas especializadas o
taxis, o viajar como acompañante cuando conducen amigos y familiares. Los
recursos de la comunidad, como grupos de personas mayores y organismos
voluntarios locales, también pueden ayudar.
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