Presbíteros
y Mártires, 13 de Noviembre
Martirologio Romano: En
Sofía, Bulgaria, beatos Kamen Vitchev, Pavel Djidjov y Josaphat Chichkov,
presbíteros de la Congregación de los Agustinos de la Asunción, que bajo un
régimen hostil a Dios, acusados falsamente y encarcelados por ser cristianos,
merecieron recibir por su muerte el premio prometido a los discípulos de Cristo
(† 1952)
Fecha de beatificación: 26 de mayo de 2002 por S.S. Juan Pablo II.
El domingo 26 de mayo de 2002, en la ciudad búlgara de Plovdiv, el Papa Juan Pablo II beatificó a tres religiosos asuncionistas búlgaros, mártires asesinados por el entonces régimen comunista en noviembre de 1952.
Los beatos son los Agustinos de la Asunción Kamen
Vitchev (1893-1952), Pavel Djidjov (1919-1952) y Josaphat Chichkov (1884-1952)
-el primero de rito oriental y los dos segundos de rito latino-, que serán los
primeros beatos de esta congregación, fuertemente comprometida, desde su
fundación hace 150 años, en el acercamiento con el Oriente cristiano. Fue la segunda vez, después de Ucrania en junio de
2001, que Juan Pablo II beatifique fuera de Roma a mártires del comunismo.
Testimonio heroico
Los tres religiosos fueron fusilados el 11 de
noviembre de 1952 en la prisión central de Sofía, junto a Mons. Eugenio
Bossilkov, obispo de Nicopoli, beatificado en 1998. Durante su larga prisión,
los cuatro clérigos fueron torturados, tuvieron que soportar malos tratos y, a
pesar de retractarse de las confesiones que habían hecho por la fuerza, los
cuatro fueron condenados a muerte el 3 de octubre como “espías del Vaticano” y
“lacayos del imperialismo” en un proceso dirigido por Moscú contra la Iglesia.
Sus cuerpos, enterrados en una fosa común, nunca
fueron hallados.
El proceso contra 40 sacerdotes, religiosos y
laicos católicos búlgaros, entre los que se encontraban Mons. Bossilkov y los
tres asuncionistas, fue abierto el 29 de septiembre de 1952 ante la Corte
Suprema de Bulgaria, en Sofía.
Los inculpados, presos y maltratados durante varios
meses, fueron objeto de un “Acto de acusación contra la Organización Católica
de complot y espionaje en Bulgaria”. Se los acusó de haber “organizado y
dirigido, desde el 9 de septiembre de 1944, una organización que tenía como
finalidad invertir, minar y debilitar el poder democrático popular a través de
un golpe de Estado, insurrección, motines, actos terroristas, crímenes e
intervenciones armadas del extranjero”.
Además fueron declarados “miembros de una
organización de espionaje y de complot en una serie de ciudades del país para
preparar una guerra imperialista contra la URSS, Bulgaria y otros países de
democracia popular”.
La sentencia, dictada el 3 de octubre de 1952,
víspera del XIX Congreso del Partido Comunista Soviético en Moscú, declaraba a
los tres religiosos “culpables de haber organizado y dirigido en Bulgaria,
desde el 9 de septiembre de 1944 hasta el verano de 1952, una organización
clandestina, una agencia de servicios secretos del Papa y de los
imperialistas”, y los condenaba “a muerte por fusilamiento con privación de sus
derechos, confiscándoles todos sus bienes en beneficio del Estado”.
Kamen Vitchev (nacido en 1893), tal
vez el más conocido de los tres, fue profesor, un erudito, y un líder. Cuando
lo arrestaron en diciembre de 1951, era Vicario Provincial de los Asuncionistas
de Bulgaria. Había sido profesor en el seminario asuncionista de Estambul y
durante mucho más tiempo, en el colegio de San Agustín de Plovdiv. Era muy
conocido en Bulgaria como experto profesor, predicador de la fe y muy activo en
toda relación ecuménica entre las Iglesias. Escribía regularmente en la revista
asuncionista de estudios teológicos orientales “Ecos de Oriente”, y fomentaba
las buenas relaciones con el clero ortodoxo de Ploviv, al que acogía
frecuentemente la comunidad. Sus artículos versaban sobre temas especializados
de Derecho Canónico Ortodoxo, y también sobre acontecimientos destacables en
las Iglesias católica y ortodoxa, o eran reflexiones sobre la vida del
cristiano en el mundo. Es indudable que la difusión de su pensamiento sobre el
valor de la visión cristiana de la vida frente a la que tenían las doctrinas
ateas y materialistas dominantes no le granjeó el aprecio del régimen. Se hizo
“culpable” de ser un distinguido intelectual y educador, y un apasionado de la
causa de la unidad entre la Iglesia Oriental y la Iglesia Latina. Él mismo
había sido ordenado sacerdote en el rito Bizantino.
Pavel Djidjov era el más joven de los
tres (nacido en 1919). Buen atleta, hombre práctico, con estudios de Economía,
se le confió la gestión financiera de la misión asuncionista de Bulgaria, pero
volcó lo mejor de sus energías en la educación de la juventud. Durante sus años
de profesor en la escuela asuncionista de Varna, en el Mar Negro, se hizo notar
por su postura nada ambigua respecto del Partido en Bulgaria. Se hizo
“culpable” de defender la libertad religiosa frente a un régimen totalitario;
era muy querido de sus alumnos y firme en su lealtad hacia la Iglesia.
Josaphat Chichkov el de más edad de los
tres (nacido en 1884), ha sido durante mucho tiempo profesor y educador de
jóvenes aspirantes al sacerdocio. Era un hombre sencillo, especialmente eficaz
con los alumnos que tenían dificultades; y un tecnófilo, que para su ministerio
echaba mano de las herramientas “modernas” apenas se inventaban (máquinas de
escribir de caracteres cirílicos, cámaras de cine y gramófonos). Acusado de
espiar a favor del Vaticano y de las potencias occidentales, fue en realidad
“culpable” de ser un buen educador y muy popular, y un pastor afectuoso.
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