El báculo de san Pedro, con el que había vuelto Materno a la vida, se mantuvo en la ciudad de Colonia (cuya sede fue fundada por Materno) hasta el final del siglo X, cuando la mitad superior se llevó a Tréveris, y fue trasladada después a Praga por el emperador Carlos IV. En la Edad Media se creía que el papa no usa báculo, porque san Pedro había enviado el suyo a san Eucario; Inocencio III (siglo XIII) coincide con esta opinión (De Sacrif Missae, I, 62). La misma anécdota, sin embargo, está relacionada con varios otros supuestos discípulos de san Pedro. La crítica histórica interpreta el símbolo del báculo como marca distintiva del envío, especialmente de un misionero. Misioneros de siglos posteriores, por ejemplo, san Bonifacio, fueron llamados de vez en cuando «embajadores de San Pedro», por ser el papa que les envió el sucesor de Pedro. Por otra parte, en el medioevo se tendía a referir la fundación de una diócesis al tiempo más antiguo posible, para así aumentar su reputación, y quizás también sus derechos. En particular, que el obispo fundador de una sede haya sido miembro de los setenta y dos anónimos discípulos de Lucas 10 es un tópico que se repite de casi todas las sedes episcopales importantes, en especial en la Galia.
Las gestas de los santos fundadores de las sedes episcopales seguramente se han registrado en su época (la tarea de los cronistas no era desconocida); sin embargo en época posterior, posiblemente por los estragos de las invasiones normandas (siglo IX y ss.), mucho material histórico se perdió, y cuando cada ciudad reescribió su historia, llenaron esas lagunas históricas con leyendas, a menudo estereotipadas. Así se originó, por ejemplo, hacia el 1130 en el monasterio de San Matías, cerca de Tréveris, por obra del monje Goldscher o Golscher, la «Gesta treverorum», que narra las crónicas de Tréveris, con una desigual mezcla de verdades y errores, que corresponde a la crítica desentrañar. Los historiadores están en general de acuerdo que la evangelización de Tréveris debe ubicarse a mediados del siglo III.
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