lunes, 14 de diciembre de 2020

Marino, Beato

Abad, 15 de Diciembre
Elogio: En el monasterio de Cava dei Tirreni, en la Campania, beato Marino, abad, admirable por su fidelidad hacia el Romano Pontífice.
 
Séptimo abad de la famosa e importante abadía de La Trinidad de Cava dei Tirreni, fundada alrededor de 1011 por san Alferio. Fue elegido para el gobierno de la abadía el 9 de julio de 1146; sucedió al beato Falcón y gobernó por 24 años. Fue al principio un simple monje, pero se distinguió en las tareas de «vestidor», que además de proporcionar la ropa a los monjes, era también el guardián de los tesoros y documentos de archivo.

Según la costumbre de Cava, fue a Roma al inicio de su mandato para obtener la bendición papal; el papa de ese entonces, Eugenio III (1145-1153) era cisterciense, discípulo de san Bernardo, y le recibió con honor, y en esa ocasión le confió el monasterio de San Lorenzo en Panisperna, para que lo hiciera resurgir bajo las normas de Cava. El mismo papa, con bula del 6 de mayo de 1149, tomó bajo su protección la abadía, por lo que quedó sujeta a la Sede Apostólica, y por tanto independiente de la autoridad diocesana.

El gobierno del abad Marino fue fructífero en obras y en prosperidad, por las generosas donaciones de obispos, príncipes y señores feudales; otros monasterios e iglesias fueron a ponerse bajo su autoridad. La riqueza que entraba, se utilizaba para ayudar a los pobres y sufrientes, para el sustento de muchos monjes, para la construcción de edificios y para el esplendor del culto. La basílica abasial fue revestida con incrustaciones de mármol precioso, decorada con frescos y pavimentada con mosaicos polícromos. Además, por sus gestiones como plenipotenciario para conseguir la paz entre el rey de Sicilia Guillermo el Malo (1120-66) y el Papa Adrián IV (1154-59), en la corte de Palermo obtuvo del rey un diploma que confirmaba los bienes propiedad de la Abadía, y la tomaba bajo la protección real, con exención de impuestos; podría entonces nombrar vasallos, alistar soldados, nombrar jueces y notarios.

Marino murió piadosamente el 15 de diciembre de 1170, y su cuerpo fue sepultado en la basílica, cercano a san Constable. En 1648 fue encontrado y posteriormente sus reliquias -después de la confirmación del culto del beato en mayo de 1928 por el Papa Pío XI- fueron colocadas en un altar particular.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario