¿Qué
es?
El cáncer
colorrectal comienza en el colon o en el recto (la parte más grande del
intestino ubicada cerca del ano). Debido a que comparten características
comunes, estos dos tipos de cáncer a menudo se denominan cáncer colorrectal.
Los cánceres comienzan cuando las células de su cuerpo crecen rápidamente de
manera anormal. Cuando
el cáncer colorrectal se descubre temprano, generalmente es tratable y no pone
en peligro su vida. Sin embargo, puede conducir a la muerte si se descubre
demasiado tarde como para ser tratado.
Síntomas
El síntoma
principal del cáncer colorrectal es un pólipo (crecimiento) en el revestimiento
de su colon o recto. Si tiene uno, puede que ni siquiera lo sepa. Los pólipos
solo se pueden ver con una cámara especial durante una colonoscopia. Algunos
pólipos no son dañinos, pero algunos pueden volverse cancerosos.
Una vez que se
desarrolla un pólipo, puede provocar los siguientes síntomas:
·
Sangrado por el recto.
·
Sangre en las heces o en el
inodoro después de defecar.
·
Cambios en la forma o
consistencia de sus heces (diarrea o estreñimiento que dura varias semanas).
·
Calambres estomacales.
·
Malestar estomacal, como
sintiendo la necesidad de evacuar cuando realmente no necesita hacerlo.
·
Debilidad o fatiga.
·
Pérdida de peso no intencional.
Otras afecciones
médicas pueden causar estos mismos síntomas. Consulte a su médico de inmediato
para averiguar qué está causando sus síntomas.
Causas
Hay varias cosas
que pueden aumentar su riesgo de cáncer colorrectal. Estas incluyen:
·
Edad (especialmente mayores de
50)
·
Antecedentes de pólipos
·
Antecedentes familiares de cáncer
colorrectal
·
Enfermedad inflamatoria
intestinal (EII), incluida la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn
·
Síndromes genéticos hereditarios
(síndrome de Lynch, síndrome de Peutz-Jeghers)
·
Mala dieta, específicamente una
dieta baja en fibra y alta en grasas
·
Falta de ejercicio
·
Diabetes tipo 2
·
Obesidad
·
Tabaquismo
·
Consumo excesivo de alcohol
·
Tratamiento previo con radiación
para el cáncer
Después de los
50 años, los médicos recomiendan someterse a pruebas de detección cada 5 a 10
años. Si pertenece a uno de los grupos anteriores, es posible que deba hacerse
la prueba con más frecuencia.
Diagnóstico
El cáncer colorrectal
se diagnostica a través de varios métodos. Las pruebas de detección de rutina pueden encontrar
pólipos o cánceres antes de que sean lo suficientemente grandes como para
causar síntomas. Aquí es cuando el cáncer puede tratarse de manera más efectiva.
Si tiene
síntomas, su médico le realizará un examen rectal digital. En este examen, su
médico colocará el dedo enguantado en su recto para detectar crecimientos. No
es doloroso. Sin embargo, puede ser incómodo. Las pruebas adicionales pueden
incluir:
Enema de bario: Para esta prueba, se le administra un enema
(líquido inyectado en el recto). El líquido contiene un tinte que hace que su
colon aparezca en una radiografía. Su médico observa la radiografía para
encontrar puntos anormales en todo su colon. Si encuentra uno o detecta
pólipos, su médico probablemente le ordenará una colonoscopia.
Prueba de sangre oculta en heces: Esta prueba revisa las heces a fin de buscar sangre que no puede ver. Su
médico le da un kit de prueba e instrucciones para usarlo en casa. Luego,
devuelve una muestra de heces a su médico para su análisis. Si el laboratorio
encuentra sangre, se realiza otra prueba para buscar un pólipo, cáncer u otra
causa de sangrado.
Prueba de ADN en heces: Esta prueba revisa las heces en busca de células
que se desprenden de los cánceres de colon o pólipos precancerosos. Si su
prueba es positiva, su médico probablemente querrá que se haga una
colonoscopia.
Colonoscopia: Esta prueba consiste en insertar un tubo delgado y flexible en el
recto. El tubo está conectado a una pequeña cámara de video que puede ver todo
su colon. El tubo también se puede usar para eliminar pólipos y cánceres
durante el examen. Antes de hacerse esta prueba, se le administra un
medicamento para adormecerlo. Una colonoscopia puede ser incómoda. Por lo
general, no es dolorosa.
Colonoscopia virtual: Esta nueva prueba utiliza una máquina de
tomografía computada (TC) para tomar imágenes de su colon. Luego, su médico
puede ver todas las imágenes combinadas en una computadora para detectar
pólipos o cáncer. Si su médico encuentra pólipos u otras anormalidades,
necesitará una colonoscopia tradicional para realizar más pruebas o para
eliminarlos.
Sigmoidoscopia flexible: En esta prueba, su médico coloca un tubo
delgado y flexible con una luz en el extremo por el recto. El tubo está
conectado a una pequeña cámara de video para que se pueda ver el recto y la
parte inferior de su colon. Esta prueba puede hacerse en el consultorio de su
médico. Le permite ver pólipos cuando son muy pequeños (antes de que se puedan
encontrar con un análisis de sangre oculta en las heces). La sigmoidoscopia
flexible puede pasar por alto pólipos cancerosos que se encuentran en la parte
superior del colon. Por lo tanto, algunos médicos prefieren una colonoscopia.
Su médico analizará las opciones con usted. Si le diagnosticaron cáncer colorrectal, su cáncer
estará en una etapa. Las etapas del cáncer incluyen los estadios I, II, III y
IV. El estadio IV se considera cáncer avanzado. Los cánceres en etapa I ofrecen
más esperanza de conseguir un resultado exitoso después del tratamiento.
La Asociación
Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés)
recomienda la detección del cáncer colorrectal con pruebas fecales,
sigmoidoscopia flexible o colonoscopia (pruebas utilizadas para diagnosticar el
cáncer colorrectal) a partir de los 50 años y hasta los 75 años. Para los adultos entre las edades de 76 y
85, la AAFP recomienda que la decisión de detectar el cáncer colorrectal sea
individual. Su médico le ofrecerá consejos basados en su estado general de
salud y en su historial previo de detección. La AAFP recomienda no realizar
pruebas de detección de cáncer colorrectal en adultos mayores de 85 años.
Prevención
El cáncer colorrectal
no se puede prevenir ni evitar. Sin embargo, puede reducir su riesgo eligiendo
una dieta saludable y haciendo ejercicio. Además, adelgace, deje de fumar y
reduzca la cantidad de alcohol que bebe. Las pruebas genéticas pueden decirle
si tiene un gen heredado que aumenta su riesgo de cáncer colorrectal. Analice
esta opción con su médico, incluidos los costos.
Tratamiento
Si tiene cáncer
colorrectal, su médico le hablará sobre las opciones de tratamiento. Estas
incluyen:
Cirugía: Suele ser el tratamiento principal para el cáncer de colon y de
recto. Elimina el tumor.
Quimioterapia: Este es un tratamiento con medicamentos que
eliminan las células cancerosas que pueden haber quedado después de la
extirpación de un tumor mediante la cirugía. A menudo se utiliza cuando existe
el riesgo de que el cáncer de colon o de recto regrese. La quimioterapia
generalmente se combina con otro tratamiento llamado inmunoterapia. Durante la
inmunoterapia, una persona toma medicamentos que ayudan al sistema inmunitario
a combatir el cáncer. La investigación ha demostrado que la combinación de
quimioterapia e inmunoterapia es mejor que la quimioterapia sola. Algunas
veces, la quimioterapia se puede usar antes de la cirugía para reducir el
tamaño de un tumor.
Radioterapia: También conocido como radiación, este tratamiento utiliza rayos X de
alta potencia para eliminar las células cancerosas. La radioterapia se puede
utilizar de muchas maneras. La radiación se puede utilizar antes o después de
la cirugía para el cáncer de recto. También se puede combinar con quimioterapia
después de la cirugía. Se ha demostrado que una combinación de quimioterapia y
radiación mejora el resultado en el tratamiento del cáncer de recto. A veces,
se administra radiación antes de la cirugía para que el cáncer de recto reduzca
el tamaño del tumor y evitar el retorno del cáncer en esa área. Si tiene cáncer
colorrectal en estadio II o III, el riesgo de que el cáncer regrese es
significativo. Existe el riesgo de que el cáncer regrese en su área pélvica. Es
probable que su médico le recomiende radiación y cirugía, ya que la radiación
reduce este riesgo.
Terapia dirigida: Se trata de medicamentos que atacan el tipo
de células cancerosas que tiene. Este tratamiento se usa para el cáncer de
colon avanzado. El
tratamiento del cáncer afecta a las personas de manera diferente. Algunas
personas tienen pocos o no tienen efectos secundarios. Sin embargo, muchas
personas se sienten muy enfermas.
Hable con su
médico sobre los ensayos clínicos disponibles para personas con cáncer
colorrectal. Los ensayos clínicos ofrecen nuevos tratamientos basados en
investigaciones que pueden o no ser efectivos. Las personas inscritas en
ensayos clínicos deben calificar para el ensayo. AAMF
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