El amor lo hace
todo. La palabra amor es una clave de todos los tiempos. Veamos un dato. El
filósofo griego Empédocles (494 - 434 a. C) consideraba que el origen del mundo
se debe al par amor y odio, por el amor se uniría todo y por el odio se
corrompería. El amor une, construye y crea novedad. El odio separa y genera la
muerte.
Vayamos al
primer libro de la Biblia. El génesis nos ofrece los detalles de la creación.
El dato bíblico es que el origen de todo el universo se crea por amor. En la
cima de toda la obra creatural se encuentra el hombre. En efecto para resaltar
el hecho se usa la palabra ‘hagamos’.
Hay dos modos
para entender el universo y el hombre mismo. Estos son: o se entiende con un
principio y un fin cuyo motivo es el amor y libertad o se entiende como una
mera existencia sin ningún fundamento personal y mucho menos sin ningún
sentido, ¿dónde te ubicas?
La razón
fundante del ser humano está en el amor y para el amor. Todos deseamos ser
amados y queremos amar; pero ¿Qué es el amor? ¿Cómo entender la capacidad de
amar? ¿Cómo perseverar en el amor? ¿Soy realmente amado? Son interrogantes que
necesitamos encontrar respuestas.
Podemos definir
el amor como aquella capacidad que tiene todo ser libre para adherirse a los
bienes que se considera como valioso en sí mismo. Cuánto más alto e importante
sea el bien que se considera valioso mayor será el amor y la capacidad para
valorarlo así.
Por
tanto, el bien mayor que tenemos para amar es algo inmutable, eterno,
inmaterial, totalmente bello. Es alguien: Dios, la persona. Los demás son
bienes que deben ser amados en razón de instrumentos. Lo material es algo,
siempre es medio; es importante, pero no es lo definitivo.
Aquello
que realmente hace bella a una persona es su capacidad de comprometerse con
aquello que se considera un don. La conquista humana es temporal, pasa y queda
en el recuerdo de su vivencia pero ya no puedo poseerla; en el mejor de los
casos quedará como una nostalgia del pasado. Sólo cuando se ama a alguien que
es plenamente amor, belleza y libertad podemos participar del amor que nos
embriaga la vida. No nos confundamos. Cuánto más alto es el bien que amas más
alta es tu felicidad.
En
conclusión, considero que las claves para una vida feliz son: tus razones para
vivir, sé libre y ama. Al final triunfará el amor. AA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario