La viróloga Inmaculada Casas es responsable del Laboratorio de Virus
Respiratorios y Gripe del Centro Nacional de Microbiología, dependiente del
Instituto de Salud Carlos III (Madrid, España), desde donde se ha trabajado
para conocer, controlar y diagnosticar al nuevo coronavirus.
En su opinión, «el SARS-CoV-2 es un virus respiratorio que podría circular
entre nosotros porque está muy adaptado a nuestros receptores celulares, como
ocurre con otros coronavirus, en este caso estacionales, que producen resfriado
común y con el virus de la gripe».
En esta convivencia entre los humanos y el virus, son las vacunas contra la
COVID-19 las que van a evitar el impacto de la infección sobre la morbilidad y
la mortalidad.
«También la gripe es un virus que mata y las vacunas antigripales puede que
no impidan que nos infectemos, pero sí evitan la gravedad de la enfermedad y la
mortalidad asociada, en especial en personas mayores», señaló.
Lo cierto es que la ciencia también busca ahora vacunas erradicadoras del
nuevo coronavirus, igual que sigue investigando una vacuna universal contra la
gripe, ya que la evolución del virus que la causa hace necesario adaptar las
vacunas antigripales cada temporada epidémica. Asimismo, conseguir una vacuna común frente al grupo
de los coronavirus, ‘filogenéticamente parecidos’, ayudará a prevenir nuevos
escenarios de pandemia porque «ahora tenemos el SARS-CoV-2 pero nadie puede
predecir cuándo podemos tener otros tipos de SARS coronavirus». Para la investigadora, «las actuales vacunas contra el
nuevo coronavirus son una herramienta fundamental para controlar al virus, sus
infecciones y cambiar el efecto dañino a nivel social de la pandemia».
Las
vacunas responden ante las variantes
La experta
asegura que, por el momento, las variantes del SARS-CoV-2, incluida la variante
delta (detectada en India y ahora la predominante), son neutralizadas por los
anticuerpos generados por las vacunas aprobadas en la Unión Europea (Pfizer,
Moderna, AstraZeneca y Janssen). Así, en el laboratorio de riesgo biológico 3 del
Centro Nacional de Microbiología se están realizando estudios de neutralización
de anticuerpos utilizando virus infeccioso de las diferentes variantes.
«El virus se va
a ir adaptando al ser humano y la variante delta es otra variante más», apuntó
Inmaculada Casas, como lo ha sido antes la alfa (originaria de Reino Unido), la
beta (en Sudáfrica) y la gamma (en Brasil). Según la experta, «como ocurre con el resto de virus
respiratorios, cuando una variante de un virus respiratorio se vuelve
dominante, el resto se queda sin nicho ecológico donde infectar».
«Hay una
competencia entre las estrategias evolutivas del virus, de unas variantes
frente a otras, y de esta forma aparecen virus con mutaciones que les dan
ventaja para infectar de manera más eficaz, esto es la esencia de la evolución
viral», precisó.
El
reto de las pruebas diagnósticas
Otro de los
retos en lo referente a las pruebas diagnósticas de la infección por coronavirus
es, según la viróloga, incluir la detección simultánea de varios virus
respiratorios, como son los coronavirus, la gripe y otros más comunes, con el
fin de poder controlar mejor las infecciones que generan. En cualquier caso, los diferentes virus
respiratorios se cuentan por cientos y solo los del grupo de los rinovirus, que
producen catarro común, tienen más de doscientos virus diferentes
identificados.
«Por eso es muy
positivo que ahora se esté planteando unos sistemas de diagnóstico que puedan
detectar cualquier tipo de virus respiratorio, ya que es esencial para
controlar las infecciones que teóricamente empiezan en otoño», indicó la
viróloga Inmaculada Casas. BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario