De a poco comienza la época de cierre del año y se
estrena la temporada de planificación de viajes debido a las inminentes
vacaciones de verano. Sin dudas, una de las etapas más placenteras para todas
las personas y en la que los médicos comenzamos a tener consultas sobre
cuidados y prevención, teniendo en cuenta, por ejemplo, el contexto
epidemiológico que continuamos transitando.
Específicamente en el área en la cual me desempeño,
y con el foco puesto en el Día
Mundial de la Diabetes (14/11), destaco especial atención y mención a los cuidados
esenciales para las personas que usan insulina y para aquellas tratadas con
comprimidos. Recordamos que, en Argentina, según la Encuesta Nacional de
Factores de Riesgo, se estima que el 12,7 % de los argentinos de 18 años o más
tiene diabetes.
De esta manera, existen ciertos cuidados especiales
para tener en cuenta al momento de emprender un viaje para que las personas con
diabetes viajen seguras y puedan disfrutar sin correr riesgos, pautando
previamente una consulta con su médico tratante:
● Todo lo que tenga que ver con la documentación y
los medicamentos, debe ser llevado en el bolso de mano y no en las valijas, ya
que éstas se pueden extraviar por horas o días, en caso de viajes en avión. Si
esto sucediera, se interrumpiría el tratamiento y se dificultaría el acceso o
compra de los insumos, insulina o medicación oral.
● Transportar la insulina en una cartera
refrigerante para una adecuada conservación en el equipaje de mano. También,
los comprimidos deben llevarse en su envase original para evitar demoras en la
aduana frente a consultas sobre el medicamento.
● La cantidad necesaria de insumos/medicación. Se
debe contemplar llevar insumos para hasta 15 días después de la fecha de
regreso de las vacaciones, por cualquier inconveniente que pueda suceder.
● La persona debe llevar consigo una nota del
médico tratante con las indicaciones necesarias: nombre de la persona, tipo de
diabetes (1 o 2), tratamiento/medicamentos y referencia de los medicamente que
lleva consigo. En caso de viajar al exterior, deberá considerarse una nota en
el idioma del país de destino. Además, existen aplicaciones para el celular con
traductores de texto y de voz que nos permiten fácilmente comunicarnos en una
emergencia, en un idioma que no conocemos. Les recomiendo contar con ellas.
● Tarjeta de identificación: con el número del
médico tratante y datos del contacto de emergencia.
● Sobre la indumentaria, es fundamental llevar
calzado cómodo para evitar lesiones y heridas en los pies.
● Como cualquier persona que decide viajar al
exterior, es relevante informarse sobre los requisitos del país de destino en
materia de vacunas habilitadas de COVID-19, para tránsito y/o permanencia.
Además de estos consejos, dependiendo el caso, el
médico adaptará el tratamiento y la medicación teniendo en cuenta los
desfasajes en la rutina de la persona, por ejemplo, si habrá cambio de
horarios, cambio de actividades habituales, como el incremento de horas al aire
libre realizando excursiones y caminatas. La alimentación también deberá ser
revisada por el médico tratándose de un destino en donde esta sea diferente
culturalmente.
Por su parte, muchas veces los médicos recomendamos
a las personas que utilizan insulina, para prevenir hipoglucemia, que viajen
con un kit de glucagón en caso de que pierdan el conocimiento, como así
también, que tengan al alcance un jugo azucarado para este momento. Para los
adultos que viajan con niños diabéticos, recomiendo seguir de cerca los
controles de insulina en sangre, ya que, con los cambios en la rutina, esto se
puede olvidar.
Frente a estas recomendaciones y con una
planificación cuidada, viajar con diabetes es una experiencia cómoda y segura.
Los médicos estamos para brindar confianza y aliento y, frente a los avances en
estos 100 años del descubrimiento de la insulina, las personas con diabetes
pueden disfrutar de sus vacaciones y de una vida plena como la de cualquier
otra persona. GL
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