Los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC)
acordaron el viernes 17/06, levantar temporalmente los derechos de propiedad
intelectual sobre las vacunas anticovid, tras casi 20 meses de debate, aunque
las ONGs criticaron su alcance limitado por no incluir a los tests y
tratamientos, no beneficiar a todo el mundo y establecer un período de cinco
años de duración.
Los 164 países alcanzaron ese pacto ‘sin precedentes’, indicó la
directora del organismo, la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala, al anunciar la
adopción formal de los pactos que se debatieron durante la XII Conferencia
Ministerial que terminó durante la madrugada del viernes en Ginebra (Suiza),
casi 36 horas más tarde de lo previsto inicialmente en la agenda.
La resolución consensuada permite a los países en vías de desarrollo
fabricar durante 5 años las vacunas contra el coronavirus que ya se administran
de forma masiva sin pagar por las patentes.
Esto incluye la tecnología del ARN mensajero, presente en los
inmunizantes de los laboratorios Pfizer y Moderna, una novedad científica que
propulsó los tratamientos contra la pandemia. Los países que lo deseen podrán
utilizar ese método sin tener que contar con la autorización del laboratorio
que lo descubrió.
Sin embargo, una de las críticas es que el texto no obliga a las
empresas que tengan las patentes a compartir su tecnología ni los datos de sus
ensayos clínicos, que seguirán siendo secretos comerciales.
Además, varias ONGs rechazan el plazo de 5 años para la excepción, la
limitación que impone para exportar vacunas a otros países mediante licencias
obligatorias y que el acuerdo no haya alcanzado los tests y otros tratamientos
que se usan para detectar y combatir la COVID-19.
“Nos decepciona que la suspensión de patentes propuesta
en octubre de 2020, que hubiera cubierto todas las herramientas médicas para
todos los países, no haya podido lograrse, ni siquiera durante una pandemia que
causó más de 15 millones de muertos”, apuntó en un comunicado el presidente de
Médicos Sin Fronteras, Christos Christou.
El directivo de la ONG hizo referencia así al proyecto original
presentado el 2 de octubre de 2020 por India y Sudáfrica en la OMC, mucho más
abarcativo en las exenciones.
Esa iniciativa, respaldada por más de 100 países, entre ellos la Argentina
que lo acompañó como copatrocinador, exigía levantar por ‘al menos 3 años’ los
derechos de propiedad intelectual sobre los inmunizantes, tratamientos y
diagnósticos contra la Covid-19.
Los países de la Unión Europea (UE), Suiza y Reino Unido, sedes de
grandes farmacéuticas, fueron sus principales opositores, y presentaron su
propio texto que pedía crear un acuerdo multilateral que incluya ‘precios
asequibles’ de las vacunas a los países que más lo necesiten y facilitar ‘el uso
de licencias obligatorias’, lo que permitiría que más laboratorios desarrollen
fármacos genéricos a cambio del pago de un canon a aquellos que poseen las
patentes.
Esta situación frenó cualquier tipo de avances en la discusión, hasta
que en marzo pasado la UE, Estados Unidos, India y Sudáfrica lograron elevar
una iniciativa común que limitó el levantamiento de patentes solamente a
vacunas, estableció un período de tres a cinco años de duración y estableció
que solamente beneficiará a naciones que hayan fabricado menos del 10% de las
exportaciones mundiales de inoculantes en 2021.
Con este último texto como base, se alcanzó en la OMC el acuerdo que
llega en momentos en que, según la OMS, el 60% de la población mundial recibió
dos dosis de vacuna anticovid, pero con un panorama muy desigual: en Nigeria
solamente fueron inmunizados el 8% de sus habitantes, menos del 5% en Camerún y
el 17% en Libia, por ejemplo.
El acuerdo final “no logra ofrecer una solución eficaz a los problemas
de acceso que se pudieron ver en la actual pandemia, y sienta un negativo
precedente para futuras crisis sanitarias”, criticó el presidente de MSF.
Por el contrario, la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Katherine
Tai, aseguró que el pacto logrado en la OMC “facilitará la recuperación
sanitaria global” tras la pandemia.
El resultado de las negociaciones “muestra que podemos trabajar juntos
para conseguir que la OMC sea más relevante para las necesidades de la gente”,
después que la organización lograra “reaccionar rápidamente” en la crisis
sanitaria actual, subrayó Tai.
El texto final tampoco conformó a la Federación Internacional de
Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas (Ifpma), principal lobby del sector,
al asegurar que “envía un mensaje equivocado a los investigadores e
innovadores” al sugerir que la propiedad intelectual es una barrera a la
respuesta a la pandemia.
“El problema desde el principio fue la distribución.
Numerosos países productores bloquearon las exportaciones en nombre de la
soberanía sanitaria”, resaltó el presidente de la organización, Thomas Cueni. BP
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