Durante la séptima Cruzada, Gertrudis, en memoria de su padre, «tomó la Cruz» con toda su comunidad. Naturalmente su compromiso no consistía en ir a combatir en Tierra Santa, sino en sostener a los cruzados con oraciones y mortificaciones incesantes. La beata obtuvo permiso de celebrar la fiesta del Corpus en su convento hacia el año 1270 y, por consiguiente, fue una de las primeras en introducir la fiesta en Alemania. El fraile dominico Dietrich, quien escribió en 1289 la «Vida de Santa Isabel de Hungría», hacía notar en ella que todavía vivía su hija Gertrudis; efectivamente, ésta no murió sino hasta ocho años más tarde, al cabo de cincuenta años de superiorato.
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sábado, 12 de agosto de 2023
Gertrudis, Beata
Abadesa, 13
de Agosto
Elogio: En el cenobio de Aldenburg, en la
región de Wetzlar, en Alemania, beata Gertrudis, abadesa de la Orden
Premonstratense, que, siendo todavía una niña, fue ofrecida a Dios por su madre
santa Isabel, reina de Hungría, en este lugar.
País: Alemania - †: 1297
Luis de
Otranto murió en septiembre de 1227, en marcha hacia una Cruzada; dos semanas
después, su esposa, santa
Isabel de Hungría,
dio a luz a su tercera hija, a quien llamó Gertrudis. Antes de partir, el beato
Luis y su esposa habían decidido consagrar al servicio de Dios a su próximo
heredero para agradecer al Señor los años de felicidad conyugal que les había
concedido; si era una mujercita, debía ingresar en el convento de las canonesas
premonstratenses de Altenberg, cerca de Wetzlar. El director espiritual de
Santa Isabel, fray Conrado de Marburgo, quien tenía mano dura, exigió que la
promesa se cumpliese cuando Gertrudis tenía dos años, de suerte que la niña fue
internada en el convento desde esa temprana edad y, al crecer, ratificó la
promesa de sus padres, cuando los dos habían muerto ya. A los veintidós años
fue elegida abadesa del convento. Siguiendo los pasos de su madre, empleó la
herencia que recibió de su tío en edificar una iglesia para el monasterio y un
albergue para los pobres, cuya construcción dirigió personalmente. En una época
en que las abadesas de sangre real tendían más bien a ser grandes señoras,
Gertrudis no se distinguía en nada del resto de sus religiosas, cuyos trabajos
y mortificaciones compartía.
Etiquetas:
Santoral
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
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