La
menopausia es una fase importante y a menudo transformadora en la vida de una
mujer. Puede venir acompañada de una variedad de cambios físicos y emocionales
que difieren de una mujer a otra. Aunque es un proceso biológico natural, puede
resultar abrumador y generar muchas preguntas e inquietudes.
Si te
sientes confundida o intimidada por los síntomas asociados con la menopausia,
no te preocupes: no estás sola. Síntomas como sofocos, cambios de humor y
cambios menstruales te pueden hacer que busques respuestas. Afortunadamente,
tienes un recurso confiable al que recurrir: tu ginecólogo. Tu ginecólogo no
sólo es un especialista en salud reproductiva sino también un experto en
abordar los problemas de la menopausia.
Si bien
es fundamental hablar sobre el embarazo, la anticoncepción y las infecciones
ginecológicas durante las visitas de rutina, es igualmente importante
involucrar a su ginecólogo en conversaciones sobre la menopausia. Aquí hay
algunas preguntas esenciales que debería considerar hacerle a su ginecólogo
sobre la menopausia para obtener el apoyo y la orientación que necesitas.
1. ¿Cómo
sé con certeza si estoy en la menopausia?
La
menopausia se caracteriza médicamente como la ausencia de sangrado menstrual
durante un año continuo. Sin embargo, los ginecólogos afirman que a medida que
las mujeres se acercan a esta fase, sus ciclos menstruales se vuelven
irregulares, con una reducción del flujo menstrual. Además de estos cambios,
las mujeres también pueden experimentar síntomas como irritabilidad, problemas
de memoria, sofocos y sudores nocturnos. Un indicador adicional de la
menopausia es el aumento de peso, que se asocia con un metabolismo más lento,
lo que hace más difícil perder el exceso de peso. Muchas mujeres pueden
descubrir que necesitan realizar rutinas de ejercicio más prolongadas para
lograr los mismos beneficios en el control de peso.
2. ¿Qué
debo hacer con los sofocos?
Las
mujeres en la menopausia probablemente sean las más preocupadas por los sofocos
durante este período. Consulta a tu médico acerca de los posibles
beneficios de la terapia hormonal para ayudar con estos síntomas. Además, tu
médico podría sugerir tratamientos alternativos, como inhibidores selectivos de
la recaptación de serotonina (ISRS), comúnmente recetados para la depresión,
medicamentos antihipertensivos utilizados para controlar la presión arterial
alta o estabilizadores del estado de ánimo específicos. Los ginecólogos
recomiendan ajustes en el estilo de vida, como reducir el consumo de cafeína y
alcohol y aumentar la actividad física para ayudar a aliviar los sofocos.
3. ¿Cómo
afectará la menopausia a mi sueño?
Si bien
has disfrutado de una vida de descanso tranquilo, la llegada de los 40 y 50
años puede provocar interrupciones inesperadas del sueño. ¿Es esto común en las
mujeres en la menopausia? De hecho, es. Los médicos aseguran que experimentar
dificultades para dormir durante la menopausia es bastante común entre las
mujeres. Entre las preocupaciones más comunes se encuentran los sudores
nocturnos, que son similares a los sofocos pero que ocurren durante la noche.
Hacer frente a la menopausia puede provocar dificultades tanto para conciliar
el sueño como para mantenerlo, principalmente porque las fluctuaciones
hormonales afectan la regulación de la temperatura y pueden provocar inquietud
nocturna. Si enfrentas insomnio por primera vez, es recomendable consultar a tu
ginecólogo sobre posibles tratamientos. Antes de sugerir una terapia de
reemplazo hormonal, medicamentos o terapia cognitivo-conductual (TCC), tu proveedor
de atención médica puede recomendar cambios en el estilo de vida para promover
un mejor sueño. Estos cambios podrían incluir reducir la ingesta de cafeína,
aumentar tu rutina de ejercicios o mejorar tu higiene del sueño. También pueden
sugerir pruebas adicionales para descartar posibles trastornos que alteren el
sueño. Las dificultades para dormir durante la menopausia pueden aumentar otros
síntomas como el aumento de peso y la mala salud física, dicen los ginecólogos.
4. ¿Debo
esperar cambios en mi deseo sexual cuando llegue a la menopausia?
Muchas
mujeres experimentan una libido más baja durante la menopausia. Las
fluctuaciones hormonales pueden provocar una disminución de la libido y la
sequedad vaginal puede hacer que las experiencias sexuales sean menos
satisfactorias. Sin embargo, no hay garantía de que todos estos múltiples
factores afecten tu deseo sexual y no todas las mujeres experimentarán una
disminución de la libido durante el período de la menopausia. Cuando estos
síntomas se conviertan en una preocupación, considera plantear las siguientes
preguntas durante tu próxima visita al ginecólogo:
* ¿Podría
atribuirse mi pérdida de libido a cambios hormonales?
* ¿Cuáles
son sus recomendaciones de tratamiento?
Los
medicamentos, la terapia hormonal y las modificaciones del estilo de vida son
opciones potenciales para abordar la reducción de la libido. Además, tu
ginecólogo puede orientarte sobre los lubricantes adecuados, especialmente si
tienes la piel sensible o no estás segura de qué producto elegir. Además,
informa al médico sobre cualquier otro problema de salud sexual que pueda
tener, como dolor durante las relaciones sexuales o sangrado anormal.
5. ¿Qué
tratamientos existen para la sequedad vaginal durante la menopausia?
Los
ginecólogos dicen que la sequedad vaginal es un síntoma común de la
menopausia que afecta tanto la intimidad como la comodidad diaria. Si
experimentas sequedad vaginal, considera usar un lubricante de venta
libre. Es mejor evitar los productos estimulantes o calientes, ya que pueden
agravar en lugar de aliviar el sufrimiento de las mujeres en esta etapa.
También puedes encontrar útiles los humectantes vaginales de venta libre para
aliviar las molestias diarias, incluso si no practicas actividad sexual. Si es
necesario, consulta a tu proveedor de atención médica sobre las diversas
formas de estrógeno vaginal, como cremas y supositorios, aunque es posible que
estas opciones no sean adecuadas para todas las personas.
6. ¿Aún
necesito pruebas de Papanicolaou y mamografías después de la menopausia?
Absolutamente.
Es recomendable mantener las pruebas de Papanicolaou hasta los 65 años, a menos
que estén presentes ciertos factores de riesgo de cáncer de cuello uterino,
como el VIH (virus de inmunodeficiencia humana). Es importante tener en cuenta
que incluso si una mujer se ha sometido a una histerectomía, es posible que aún
sea necesario realizar pruebas de detección. En cuanto a las mamografías, la
mayoría de las mujeres con bajo riesgo de cáncer de mama pueden suspenderlas a
los 75 años. En ambos escenarios, es esencial que usted entable un diálogo
abierto con tu obstetra-ginecólogo, intercambiando información, discutiendo sus
preferencias y llegar a un calendario de detección mutuamente acordado. La
Sociedad Estadounidense del Cáncer (ACS) recomienda que las personas entre 25 y
65 años se sometan a una prueba combinada de Papanicolaou y VPH cada 5 años, o
una prueba de Papanicolaou únicamente cada 3 años. También recomiendan
mamografías anuales a partir de los 45 años para las personas con riesgo promedio
de cáncer de mama y cada dos años después de los 54 años.
7. ¿Es
la terapia hormonal adecuada para mí?
En la
terapia hormonal, anteriormente conocida como terapia de reemplazo hormonal
(TRH), el estrógeno se administra solo o en combinación con progesterona a
través de píldoras, tópicos o parches. La combinación específica prescrita
depende de si te has realizado una histerectomía. Este tratamiento puede ayudar
con los síntomas comunes de la menopausia, incluidos los sudores nocturnos
y la sequedad vaginal, y también puede ayudar con la pérdida de densidad ósea.
Por
supuesto, existe una gran cantidad de información inquietante sobre la terapia
hormonal y sus posibles vínculos con ataques cardíacos, cáncer de mama y más.
De todos modos, vale la pena señalar que el histórico estudio de 2002, que
inicialmente generó temores sobre estos riesgos, tenía ciertas limitaciones.
Este estudio se centró en un grupo específico de mujeres mayores. Actualmente,
tenemos un conocimiento más amplio de que la terapia hormonal generalmente se
considera una opción segura, especialmente para las mujeres de 50 años o menos
que están pasando por la menopausia. Si estás considerando una terapia
hormonal, habla con tu ginecólogo sobre los beneficios y desventajas, así como
si es buena para ti.
8. ¿Debo
tomar suplementos naturales para tratar mis síntomas?
Se han
realizado investigaciones limitadas sobre la seguridad y eficacia de numerosos
suplementos vegetales y herbarios. Se debe reconocer la escasa regulación que
rodea a estas sustancias, ya que algunas pueden contener concentraciones
peligrosas de hormonas como estrógeno, progesterona o testosterona. Los
suplementos de venta libre también pueden interferir con sus medicamentos
actuales o con problemas médicos preexistentes. Es por eso que se recomienda
encarecidamente consultar con tu obstetra-ginecólogo antes de incorporar
suplementos a tu rutina de manejo de los síntomas de la menopausia.
9. ¿Cuándo
puedo esperar recuperar mi vida normal antes de la menopausia?
Normalmente,
la transición a la menopausia lleva años en lugar de meses. Si bien estos
síntomas suelen durar menos de una década, es posible que notes la mayoría de
ellos en un período de uno a tres años. Sin embargo, es importante recordar que
la experiencia de cada mujer es diferente. Mientras que algunas mujeres pueden
tener síntomas de forma constante, otras, según los profesionales de la salud,
pasan por la menopausia sin síntomas visibles y simplemente dejan de menstruar.
Vale la pena enfatizar que ambos casos son valores atípicos y no la norma.
10. ¿Es
necesario visitar a un ginecólogo anualmente si no he tenido el periodo
menstrual en años?
Sí, las
visitas anuales periódicas son vitales, independientemente de tu ciclo
menstrual. Si bien es posible que ya no necesites anticonceptivos ni atención
prenatal, los obstetras y ginecólogos brindan servicios integrales de salud
para la mujer. Estas visitas incluyen exámenes de detección de cáncer e ITS,
atención de inquietudes sexuales y manejo de problemas como la incontinencia
urinaria. JQR
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