Muchos
tienden a considerar las largas horas de trabajo como una medida del nivel de
productividad de un empleado, pero desde hace tiempo se sabe que cuanto más
trabajamos, más disminuye nuestra capacidad para funcionar de manera eficiente
y adecuada. Pasar muchas horas en el trabajo puede ejercer una gran presión
tanto sobre el cuerpo como sobre la mente, y los hallazgos de un nuevo informe
de la OMS revelan que incluso puede ser muy mortal. En un estudio realizado
sobre el tema en colaboración con varias universidades de países de todo el
mundo, incluidos Suecia, Dinamarca, EEUU, Francia y Australia, se descubrió que
existe un cierto umbral de horas de trabajo semanales, superado el cual aumenta
las posibilidades de muerte por ataque cardíaco y ACV.
El estudio
que demostró: tu trabajo podría matarte
El
estudio en cuestión se realizó entre 488 millones de personas en todo el mundo,
y la OMS lo define como el primer análisis global de este tipo. Durante el
estudio, se examinaron las horas de trabajo de todos estos participantes, y los
investigadores definieron las largas horas de trabajo como 55 horas a la
semana. Se encontró que quienes trabajaban 55 horas o más por semana tenían un
35% más de probabilidades de sufrir un derrame cerebral y un 17% más de probabilidades
de sufrir un ataque cardíaco en comparación con las personas que trabajaban
entre 35 y 40 horas semanales.
La
Organización Mundial de la Salud alerta sobre la nueva epidemia
Según
la OMS, actualmente nuestras horas de trabajo están aumentando, lo que pone a
las personas en todo el mundo en un mayor riesgo de muerte prematura. La
organización expresa específicamente su preocupación por el impacto de la
pandemia de COVID-19 en nuestras horas de trabajo, ya que millones de personas
comenzaron a trabajar desde casa y desde entonces dedican más horas al trabajo
de las que dedicaban en la oficina antes de la pandemia. Además de ellos, la
ola de despidos también afectó a las horas de trabajo de quienes no fueron
despedidos y tuvieron que trabajar más, y los que fueron despedidos tuvieron
que buscar otros trabajos, lo que a menudo les exigió invertir más horas para
alcanzar el mismo nivel salarial al que estaban acostumbrados.
“El
trabajo a distancia se ha convertido en la norma en muchos sectores, y los límites
entre el hogar y el trabajo se han vuelto cada vez más difusos. Además, muchas
empresas han comenzado a reducir su personal para ahorrar dinero, lo que ha
obligado a los que se quedaron a trabajar más horas”, afirma Tedros Adhanom
Ghebreyesus, Director General de la OMS. “Ningún trabajo justifica el riesgo de
sufrir un derrame cerebral o una enfermedad cardíaca. Los gobiernos, los
empleadores y los empleados deben unirse para crear acuerdos y establecer
restricciones que protejan la salud de los trabajadores”.
La
verdad es que no se trata de una información nueva ni sorprendente
Aunque
ya existen pruebas demostradas, los expertos en salud saben desde hace tiempo
que trabajar muchas horas es perjudicial para la salud. Por ejemplo, el
síndrome de burnout ya se ha relacionado en estudios anteriores con un mayor
riesgo de resfriados y gripe, así como de problemas crónicos como dolores de
cabeza, trastornos del sueño, problemas digestivos e hipertensión arterial. El
síndrome de burnout también puede aumentar el riesgo de problemas de salud
mental, como la depresión clínica.
Los
investigadores también saben desde hace tiempo que trabajar muchas horas
perjudica la salud cardiovascular, pero el nuevo informe de la OMS muestra los
porcentajes de riesgo exactos. Todavía no está del todo claro por qué se
producen estos daños, pero se supone que las personas que trabajan muchas horas
simplemente no tienen tiempo suficiente para realizar actividades saludables
como hacer ejercicio o incluso pasar tiempo de calidad con la familia y los
amigos. La exposición limitada a la luz solar perjudica la salud y, en ciertos
lugares de trabajo, la exposición a materiales peligrosos también aumenta la
probabilidad de problemas de salud.
Sin
embargo, el informe ofrece nuevas enseñanzas
Según
el estudio, se ha descubierto que existen diferencias en los niveles de riesgo
entre las distintas personas del mundo, siendo la muerte prematura más
frecuente entre los hombres que entre las mujeres. Además, el riesgo más alto
también se daba entre las personas que vivían en Asia y, por supuesto, cuanto
mayor es la edad, mayor es el riesgo de muerte.
Sin
embargo, los resultados muestran claramente que las largas jornadas laborales
son peligrosas para todos, aunque en distintos grados. “Trabajar 55 horas o más
a la semana supone un grave riesgo para la salud”, afirma María Neira,
directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS.
“Es hora de que todos nosotros -gobiernos, empleadores y empleados- despertemos
y reconozcamos que las largas jornadas laborales conducen a una muerte prematura”.
Trabajar
incluso 40 horas a la semana puede ser perjudicial
¿Sientes
que trabajas demasiadas horas al día? Si es así, no está solo. En el mundo
occidental, muchas personas trabajan una media de 40 horas a la semana,
mientras que otras trabajan más y unas pocas afortunadas trabajan menos. Muchos
empresarios analizan esta cifra y ven una buena productividad. De hecho, a lo
largo de los años, nuestra productividad ha aumentado en comparación con las
décadas anteriores y algunas empresas están prosperando, pero ¿hay un precio
que pagar? Investigadores de Australia y Japón afirman que las largas horas de
trabajo conducen a un deterioro de la función cognitiva, lo que significa que
cuanto más trabajamos, más perjudicamos nuestra capacidad de pensar con
claridad. Se trata de una noticia preocupante, pero podría haber formas de
prevenirla.
El
proceso del estudio
En un
estudio realizado entre 2016 y 2017, en colaboración entre la Universidad de
Melbourne y la Universidad Macquarie de Australia y la Universidad Keio de
Japón, los investigadores analizaron las condiciones laborales de 6.500
australianos divididos en tres categorías: desempleados/jubilados, aquellos que
trabajan menos de 40 horas a la semana y aquellos que trabajan más de 40 horas
a la semana. Además, los participantes se sometieron a pruebas cognitivas
diseñadas para evaluar su función cerebral.
En un
estudio anterior realizado antes de este, ya se descubrió que cuantas más horas
trabaja la gente, peores puntuaciones obtiene en las pruebas de vocabulario y
que las horas de trabajo excesivas afectan negativamente a la cognición en
edades más avanzadas. El estudio actualizado se basa en los hallazgos de la
investigación anterior y busca determinar en qué medida la función cognitiva se
ve afectada por las largas horas de trabajo.
En
primer lugar, se examinó la relación entre las horas de trabajo y la función
cognitiva. A continuación, los investigadores intentaron determinar exactamente
cuántas horas causan daño y cuántas horas tienen un efecto neutro o positivo.
Las principales áreas examinadas fueron la memoria, la velocidad de reacción,
la capacidad de atención y la capacidad de lectura.
Resultados
del estudio
El
profesor Colin McKenzie de la Universidad de Keio explicó los resultados de la
siguiente manera: “El trabajo puede ser un arma de doble filo, ya que estimula
la actividad cerebral, pero al mismo tiempo, demasiadas horas de trabajo pueden
provocar fatiga y estrés, lo que potencialmente puede dañar la función
cognitiva”. En otras palabras, el trabajo puede mejorar la función cognitiva,
pero si se realiza en exceso, es perjudicial debido a los efectos negativos de
la fatiga y el estrés. Después de analizar los hallazgos, los científicos
llegaron a las siguientes conclusiones:
·
Las personas que no trabajan en absoluto
durante la semana, (desempleadas o jubiladas) obtienen las puntuaciones más
bajas en las pruebas de función cognitiva.
·
Las personas que trabajan más de 40 horas a la
semana obtienen puntuaciones ligeramente superiores a las de quienes no
trabajan en absoluto, pero significativamente inferiores a las de quienes
trabajan menos de 40 horas a la semana.
·
Las personas que trabajan a tiempo parcial, es
decir, menos de 40 horas a la semana, obtienen las puntuaciones más altas en las
pruebas de función cognitiva.
Aunque
parece que quienes trabajan más de 40 horas a la semana obtienen mejores
resultados en las pruebas que quienes no trabajan en absoluto, los
investigadores afirman que la diferencia no es especialmente significativa y
que solo quienes trabajan a tiempo parcial obtienen resultados
significativamente superiores. Además, se examinó a un pequeño grupo de
personas que trabajaban más de 55 horas a la semana y obtuvieron las puntuaciones
más bajas de todos los participantes.
¿Qué se
puede hacer?
Todos
debemos tomar en serio los hallazgos de este estudio, ya que nuestra función
cognitiva debe ser una prioridad máxima para nosotros y para nuestros
empleadores. Esto se debe a que, incluso como empleados, nuestras capacidades
se debilitan cuanto más horas pasamos en el trabajo. En cuanto a nuestras horas
de trabajo, puede que no tengamos mucho control, ya que nuestra cultura aún
considera que las largas horas son una garantía de mayor productividad. Sin
embargo, podemos ayudarnos a mantener nuestras capacidades cognitivas a través
de varias formas, que son esenciales para saber si trabajas más de 40 horas a
la semana o, por el contrario, no trabajas en absoluto:
1. Aprende
las formas de mejorar el rendimiento cerebral Si tu función cognitiva se ve afectada debido a las largas horas de
trabajo, debes asumir la responsabilidad y restaurar las capacidades de tu
cerebro antes de que sea demasiado tarde. La mayoría requiere poco esfuerzo,
solo conciencia y puesta en práctica diaria, como reducir el consumo de grasas
no saludables o aprender una nueva palabra todos los días: cambios simples que
pueden marcar una diferencia significativa.
2. Mejora
tu memoria Si te olvidas de palabras o te cuesta
localizar tu coche en un aparcamiento fuera de horario, es posible que tengas
un problema leve de memoria. No hay necesidad de entrar en pánico.
3. Toma
medidas para preservar las capacidades de tu cerebro a lo largo de los años Tanto si trabajas demasiadas horas durante la semana como si no, tu
cerebro envejece contigo y se debilita de forma natural con el tiempo. Sin
embargo, hay cosas que puedes hacer hoy mismo, tanto en casa como en la
oficina, para ayudar a mantenerlo joven durante muchos años.
4. Come
alimentos que ayuden a mantener tu cerebro joven El cerebro es el órgano más importante de nuestro cuerpo, y la
forma en que cuidamos nuestro cuerpo es la forma en que cuidamos nuestro
cerebro. Si comes bien, tu cerebro recibirá los nutrientes que necesita para
funcionar. Si no, se irá debilitando poco a poco, y si trabajas más de 40 horas
a la semana, este proceso ocurrirá más rápido de lo que crees.
Hasta
que los resultados de este estudio lleguen a las figuras más importantes que
configuran nuestra cultura laboral, seguiremos trabajando con diligencia. Pero
al menos, por ahora, vale la pena saber el precio que pagamos por ello y cómo
evitar pagarlo. Si sigues los consejos que te ofrecemos, sin duda ralentizarás
el daño que las largas jornadas laborales provocan en tu cerebro. Si es
posible, haz descansos más frecuentes, intenta no quedarte demasiado tiempo
haciendo horas extra en tu lugar de trabajo y recuerda: tu salud es lo más
importante.
JQR
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