El cáncer de ovario representa
el 3,8% de todos los tumores de la mujer ocupando el quinto lugar en frecuencia
luego del cáncer de mama, útero-cuello uterino, colon-recto y pulmón, de
acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer (INC) de Argentina.
El ovario y las trompas de
Falopio forman parte del aparato reproductor femenino contando con un ovario y
una trompa a cada lado de útero, órgano central destinado al crecimiento fetal
durante el embarazo. El peritoneo es un tejido que reviste la parte interna de
la pared del abdomen y éste a su vez se encuentra cerca de los ovarios y
trompas.
En la actualidad, la
terminología correcta es hablar de cáncer de ovario, trompas y peritoneo que,
si bien son biológicamente diferentes, son tratadas tanto quirúrgica como
oncológicamente de manera similar.
El ovario es lugar de asiento de
varios tipos de tumores, siendo más frecuentes (90%) los localizados en el
tejido superficial (capa que cubre el ovario) del mismo y son denominados
tumores epiteliales.
No se reconoce una causa específica
El cáncer de ovario es una
enfermedad que afecta predominantemente a mujeres post-menopáusicas y en la
actualidad no se disponen de métodos de detección temprana, entendiéndose como
tales aquellos estudios que detectan la enfermedad antes de que genere
síntomas.
No se reconoce una causa
específica que la produzca, pero se asocia a mujeres que no tuvieron hijos,
relacionando esto a un mayor número de ovulaciones. Por otro lado, existe un
riesgo genético (5-10%) denominado síndrome de cáncer de ovario-mama.
Produce muy pocos síntomas
Es una enfermedad que suele
producir muy pocos síntomas y, en el caso de producirlos, no son específicos.
Estos pueden variar desde un ligero malestar en la parte inferior del abdomen,
dolor en esa área, presión en región pelviana hasta distensión del abdomen. Si
los síntomas empeoran o no desaparecen se debe consultar con un ginecólogo para
diagnosticar lo más pronto posible y tratar el problema rápidamente.
Ante la sospecha de cáncer de
ovario deben solicitarse estudios para precisar el estado de la enfermedad
tales como examen físico, marcadores tumorales, ecografías transvaginales,
tomografías y resonancias determinando si la enfermedad se encuentra limitada a
los ovarios o si se ha diseminado por la cavidad abdominal.
El cáncer de ovario debe ser
tratado por ginecólogos especializados en ginecología oncológica,
subespecialistas destinados a tratar solamente enfermedades oncológicas del
aparato reproductor femenino.
Tratamiento
Su tratamiento fundamentalmente
radica en la resección o remoción del tumor junto con el útero, ganglios
pelvianos en casos detectados tempranamente o cirugías con resecciones
multiorgánicas (varios órganos) en estadios avanzados, seguido la mayoría de las
veces por quimioterapia.
Los tratamientos más efectivos
hasta el momento son aquellos en los cuales la quimioterapia es administrada
dentro de la cavidad abdominal, terapéutica denominada quimioterapia
intraperitoneal. El Hospital Alemán aplica esta terapéutica desde el año 2006,
siendo el de mayor experiencia en Argentina.
El 8 de mayo de 2013, se celebró
el primer Día mundial del Cáncer de Ovario. En este día, las organizaciones
contra el cáncer de ovario de todo el mundo se unieron para instruir a sus
comunidades sobre el cáncer de ovario y sus síntomas.
Para las mujeres que ya padecen
esta enfermedad, sus familias y amigos, el Día Mundial del Cáncer de Ovario ha
forjado y continuará forjando un sentimiento de solidaridad en la lucha contra
la enfermedad. Dr. Federico Bianchi
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