Los niveles de hemoglobina, bajos
o altos, en sangre pueden estar relacionados con un mayor riesgo de desarrollar
demencia en el futuro. Lo ha visto un equipo del Centro Médico Erasmus en Rotterdam (Países Bajos), cuyo trabajo se
publica en Neurology.
La hemoglobina es la proteína en
los glóbulos rojos responsables del transporte de oxígeno. Cuando sus niveles
están muy bajos se produce anemia y, considerando que el 10% de las personas
mayores de 65 años tienen anemia en las América y Europa, cifra que alcanza el
45% en los países de África y el sudeste asiático, apuntó el autor del estudio
M. Arfan Ikram, «estos resultados podrían tener importantes implicaciones para
la carga de la demencia, especialmente porque se espera que la prevalencia se
triplique en las próximas décadas, especialmente en los países donde la tasa de
anemia es la más alta».
En el estudio participaron 12.305
personas con una edad media de 65 años que no presentaban demencia. Los niveles
de hemoglobina de los participantes se midieron al comienzo del estudio. Un
total de 745 participantes (6%) tenían anemia.
Los participantes fueron seguidos
durante una media de 12 años. Durante ese tiempo, 1.520 personas desarrollaron
demencia; de ellos, 1.194 tenían la enfermedad de Alzheimer.
Los investigadores descubrieron
que las personas con anemia tenían un 41% más de probabilidades de desarrollar
Alzheimer y un 34% más de probabilidades de cualquier tipo de demencia que
aquellas que no tenían anemia. De las 745 personas con anemia, 128
desarrollaron demencia, en comparación con 1.392 de las 11.560 personas que no
tenían anemia.
Las personas con altos niveles de
hemoglobina también tenían más probabilidades de desarrollar demencia. Los niveles
altos también pueden ser un signo de un problema de salud. Los participantes
del estudio se dividieron en cinco grupos según sus niveles de hemoglobina. En
comparación con el grupo medio, el grupo con los niveles más altos tenía un 20%
más de probabilidades de desarrollar demencia. Los del grupo más bajo tenían un
29% más de probabilidades de desarrollar demencia que los del grupo medio.
Los resultados se mantuvieron
igual después de que los investigadores ajustaron otros factores que podrían
afectar el riesgo de demencia, como tabaco, hipertensión, colesterol alto y
consumo de alcohol.
No obstante, Ikram señaló que el
estudio no prueba que los niveles de hemoglobina bajos o altos sean un factor
que cause demencia; solo muestra una asociación. «Se necesita más investigación
para determinar si los niveles de hemoglobina juegan un papel directo en este
mayor riesgo o si estas asociaciones pueden explicarse por problemas
subyacentes u otros cambios vasculares o metabólicos», afirmó.
Una limitación del estudio fue que
los participantes eran principalmente de ascendencia europea, por lo que los
resultados pueden no aplicarse a todas las poblaciones. Por ejemplo, Ikram
explicó que una mutación genética que es común entre las personas de
ascendencia africana hace que las personas sean más propensas a tener anemia, y
que la prevalencia de la malaria y la enfermedad de células falciformes, que
pueden contribuir a la anemia, varía en todo el mundo. BP
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