Cuando nos preocupamos, vemos el futuro con pesimismo y nos
imaginamos lo malo.
La mayoría de las enfermedades son causadas por la preocupación y
el temor. La preocupación tiene su fundamento en el temor al futuro.
La preocupación viene de pensamientos que se transforman en ideas
venenosas que causan daño a la persona que los tiene y a las personas a su
alrededor.
La preocupación pone tensas e
irritables a las personas. A la preocupación se le conoce como la enfermedad de
la imaginación. Es una especie de lupa que hace ver las cosas más grandes que
lo que verdaderamente son.
La ansiedad es la manifestación
física de un alto nivel de preocupación, y se caracteriza porque pone a la
gente muy nerviosa, produce contracciones musculares y fuertes palpitaciones
del corazón. En sentido positivo, una cierta cantidad de ansiedad controlada,
funciona como un instinto de la Creación de Dios para prevenirnos de
situaciones peligrosas y nos prepara para responder apropiadamente. Pero
frecuentemente la preocupación toma una inquietud y la vuelve tóxica.
¿Que sucede cuando usted experimenta un fuerte disgusto en su vida?
Comienzan a producirse varios procesos biológicos; su cuerpo entra en acción
enviando distintas hormonas y otras sustancias haciendo que la preocupación
ponga su cerebro al rojo vivo, alterando la química del mismo.
Definitivamente la preocupación es una causa de conflictos familiares y
por esa razón debemos aprender cómo controlarla Proverbios 12:25: La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime,
más la buena palabra lo alegra. La buena palabra es la mejor solución para
controlar las preocupaciones.
La mejor palabra que podemos recibir viene de la Biblia, donde
encontramos miles de promesas que nos dan ánimo y aliento fresco. La palabra de
Dios tiene vida en sí misma y cuando meditamos en ella, nos viene un gozo y un
sentimiento de alegría, esperanza y entusiasmo.
A nivel de esposos, deben declararse mutuamente y permanentemente
palabras de vida, palabras de afirmación, de apoyo, de ánimo, de esperanza.
Cuando un matrimonio toma la decisión de enfocarse en lo bueno de su relación y
comparten mutuamente palabras positivas, el ambiente de ese hogar se transforma
en un ambiente alegre y dispuesto a la victoria.
Proverbios 15:15: Todos los días del afligido son malos, pero el de corazón alegre tiene
banquete continuo. Los que andan preocupados se les pone cada día más difícil
la situación, nada mejora y todo más bien empeora; pero los de corazón alegre
están como en fiesta permanente. Entonces nos conviene tener un corazón alegre
y para lograrlo tenemos que dedicar tiempo a meditar en la palabra de Dios y
compartirla y vivirla con nuestra pareja, con nuestra familia y con las
personas a nuestro alrededor.
Filipenses 4: 6-7: Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones
delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de
Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús.
Si has estado siendo víctima de la preocupación y de la ansiedad, sigue
la instrucción de Filipenses 4.
Preséntate delante de Dios en oración, y háblale de tus preocupaciones; y dale
gracias por su presencia en tu vida, por la vida que pone en ti.
Permanece en esa actitud. Y su promesa es que Él te llenará de su paz
que sobrepasa todo entendimiento y guardará tu corazón y tus pensamientos en el
Rey de la Victoria, Cristo Jesús. LyHF
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