El cerebro y la mente rigen todas las funciones
biológicas que nos permiten ser humanos. Junto con el amplio mundo emocional, en
un todo desde el que conformamos nuestra forma de transitar el mundo. Somos
mucho más que un cuerpo: también somos emociones; y en ese ‘combo’ aparece lo
mágico de vivir.
La ciencia avanza permanentemente con nuevos
enfoques acerca de la relación de la mente, el cuerpo y las emociones. Y hay
muchos aspectos de la mente que a ella misma ‘no le conviene’ que sepas.
Se trata de ciertas funciones, fenómenos y
características que los humanos compartimos y que, a la vez, pasan
desapercibidos si no los observamos con detenimiento.
Como los procesamos casi automáticamente los
resultados que producen, pueden alterar muchos aspectos de nuestra vida social,
emocional, afectiva; la toma de decisiones y planos concretos de su injerencia
en lo cotidiano.
En este artículo te invito a explorar 10 aspectos
que a tu mente no le conviene que sepas, ya que te convertirías en un hacker
mental de algunos de sus recursos y modalidades cuando quedan al
descubierto.
1.
La
mente es aditiva, no es sustractiva
Significa que puedes añadir nuevos pensamientos,
pero no puedes quitar los que ya tienes almacenados. Cada vez que ingresas un
pensamiento de cualquier tipo a tu mente, ya no es posible quitarlos. Por eso
es sumamente importante cuidar la calidad de información a la que le das acceso,
porque, además, esos pensamientos crean un estado interno de consciencia que es
el que, luego, verás manifestado en gran parte en tus resultados concretos y
tangibles.
2.
Disonancia
cognitiva: la base del auto engaño que tú mismo te haces
Los seres humanos somos contradictorios, y en el
mundo de la mente, los pensamientos y las decisiones también lo son. Por eso
muchas veces tomas determinaciones que van en contra de tus principios. Por
ejemplo, cuando estás haciendo dieta y comes una torta; o cuando dices que
llevas una vida saludable y fumas sabiendo incluso que es nocivo para tu salud.
3.
El
efecto halo: emitimos juicios apresurados en base a información incompleta
Imagina la situación de que entras a un lugar
desconocido, conoces a una persona que te resulta atractiva, e, internamente,
empiezas a ponerle automáticamente características positivas (qué bien viste;
qué bien huele; como llama la atención, etc.). Ahora imagina la situación
inversa: vas al mismo sitio y conoces a alguien poco atractivo en apariencia,
distante y frío en el comportamiento. Es altamente probable que automáticamente
le asignes características poco agradables. Esto sucede por el efecto halo, un
sesgo cognitivo (un atajo mental) donde se generaliza erróneamente algo a
partir de muy poca o nula información disponible. Es el caso típico cuando
escuchas una información al pasar, la asocias con datos anteriores de tus
experiencias, y lo conectas con lo actual, por más que sea totalmente fuera de
contexto y fragmentada. Como verás esto impide que tomes decisiones
asertivamente ya que promueve decisiones equivocadas.
4.
El
miedo a tener miedo
Hay personas que, desde una construcción mental,
tienen miedo al miedo. Técnicamente se llama ‘fobofobia’, y es una de las más
extrañas dentro de las más de 600 fobias registradas. Cuando una persona siente
miedo en forma subjetiva, ¿le preguntas enfática y específicamente 'Sientes
miedo a qué?”, la persona dice “no sé, siento miedo”. Y es aquí cuando se
produce este extraño fenómeno mental de tener miedo al miedo.
5.
Nos
da más bajón el invierno, y nos encendemos en verano
Esto se produce porque en la época de invierno se
produce una inhibición de la endorfina y la serotonina. Y las mismas se
segregan mucho más en verano. De allí es que, de alguna forma, los países de
climas cálidos todo el año son asociados con un espíritu de mayor alegría en
muchos casos, donde el turista reconoce un estado de felicidad en la gente. Son
generalizaciones, por supuesto, aunque influye este rasgo biológico.
6.
Cuando
te cansas mentalmente, piensas que estás físicamente agotado
Las neuronas del cerebro se conectan de distintas
formas, y si fuese un disco duro podría almacenar un estimado de 4 terabytes de
información.
Nosotros tenemos alrededor de 70.000 pensamientos
por día, muchos de ellos repetidos. El cerebro pesa sólo 1 kilo y medio en
promedio; y para funcionar consume el 20% de la energía y del aire que recibe
el organismo. Cuando estamos mentalmente agotados, por ejemplo luego de tareas
sumamente extenuantes o que requieren máximo enfoque, automáticamente pasas a
pensar que estás agotado físicamente. Esto se produce porque en el cerebro no
diferencia tanto estos dos tipos de cansancio, aunque son diferentes.
Entonces, si quienes obtener energía extra, es
importante distinguir qué tipo de cansancio tienes, ya que podrás comprobar que
aún te queda un resto para seguir adelante.
7.
La
mente mezcla realidad y fantasía
El cerebro humano tiene dificultades para
distinguir las fantasías de las experiencias reales. Es el caso cuando estás
tan metido en una película que la vives como si estuvieses ahí y sientes
emociones muy realistas… y es una ficción. De la misma forma puedes crear
pensamientos de fantasía que te limitan, y eso es lo que obtienes: experiencias
restrictivas.
La buena noticia es que puedes entrenarte en tener
fantasías positivas y, de esta forma, ayudar a crear nuevas realidades
constructivas para ti.
Otro proceso que sucede relacionado con esto es
que, con el paso del tiempo, las situaciones se recuerdan distorsionadas,
fundamentalmente por el tono emocional que le hayas puesto en aquel momento
original, y luego, en la resignificación de esas emociones cuando las revives
más adelante.
8.
Se
puede sentir el dolor ajeno como propio
Sintéticamente hay dos tipos de dolores: físico y
emocional.
Se han hecho muchas pruebas científicas donde
alguien recibía un golpe en un dedo, y quien lo observa instintivamente lo
sintió. Aquí se activan las neuronas espejo, que reproducen las experiencias
empáticamente y de allí que se puedan sentir como propias.
9.
Los
inteligentes se subestiman; los ignorantes piensan que son más brillantes
de lo que son en realidad
El ‘Efecto Dunning Kruger’ parte de la base de que
mientras más información tenemos, somos más conscientes de nuestras propias
limitaciones, incluyendo la posibilidad de estar equivocados.
Las personas que son más ignorantes tienden a
sobreestimarse pensando que son más brillantes que en la realidad; precisamente
por la falta de información para contrastar con sus niveles de conocimiento.
10. Una autopista de 1.000 kilómetros de neuronas
Los neurocientíficos han estimado que el cerebro
humano tiene casi 100.000 millones de neuronas. Si las pusieses en fila india
formarían una línea de 1.000 kilómetros.
El cerebro sigue generando neuronas hasta el día en
que morimos, de forma que aquello de que ‘a más viejo, menos neuronas’ no tiene
asidero. Y, por otro lado, se ha demostrado que hay múltiples actividades que
estimulan la creación de neuronas, siendo una de las principales el ejercicio
físico hecho con regularidad. DC
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