Uno de los firmantes de esta carta había sido Francisco Tóyama, noble samurái de Hiroshima, cristiano de vida muy ejemplar, que ‘tenía ofrecida su vida a Dios’. Su ejemplo cristiano influyó en la conversión de muchos. Por no querer apostatar, murió decapitado en su casa el 16 de febrero de 1624, después de recibir los sacramentos, teniendo en sus manos un crucifijo, mientras oraba ante el cuadro de la Virgen atribuido a san Lucas (copia del de Santa María la Mayor). Unas horas antes de morir, escribió una carta alentando a otro encarcelado, Matías Shóbara, donde manifiesta claramente su disponibilidad martirial.
Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
lunes, 15 de febrero de 2021
Francisco Tóyama Jintaró, Beato
Mártir, 16 de
Febrero
Elogio: En Hiroshima,
beato Francisco Tóyama, noble samurái, cuya ejemplar vida cristiana influyó en
la conversión de muchos. Por no querer apostatar, murió decapitado en su casa.
El 18 de
octubre de 1620, un grupo de cristianos de Japón dirigió a SS Pablo V una carta
expresando su disponibilidad de «ofrecer nuestras vidas en testimonio de Cristo
y de la santa Iglesia romana... Nada tenemos tan grabado en el corazón como el
padecer el martirio, cuando la ocasión se ofrezca, con la gracia de Dios».
Etiquetas:
Santoral
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
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