El día que mi madre fue
diagnosticada con demencia me sentí terriblemente sin esperanzas. Con los pocos
tratamientos disponibles y la falta de una señal de cura cercana, ¿cómo se
suponía que debía cuidar de ella? Terminé por aprender que no hay mucho que se
pueda hacer para evitar el degeneramiento que produce la enfermedad, pero
también descubrí que hacerla sentir amada, segura y cómoda puede dar lugar a
mejoras significativas en la vida de personas con demencia, tanto en su calidad
de vida como en su salud física.
1. Llévalos a cenar
Estudios muestran que comer o
beber algo en compañía puede ayudarlos a mejorar su calidad de vida. Los ayudan
a sentirse que pertenecen a algo, que son parte de un grupo. La demencia puede
causar que las personas que la sufren pierdan a sus amigos o sus habilidades
sociales, causando en ellos frecuentes sensaciones de soledad. Siempre que sea
posible, trata de comer con un familiar o amigo que sufra de demencia. Si eres
capaz de hacerlo, motiva a sus cuidadores para que coman con ellos también.
2. Déjalos que te miren e imiten tus actos
De acuerdo a un estudio, cenar
juntos también ayudará a las personas que sufren de Alzheimer a imitar
comportamientos particulares, si ellos han perdido la habilidad de hacerlos por
su propia cuenta. Por lo tanto, si una persona con demencia se confunde con el
uso de un tenedor y un cuchillo, y no sabe qué hacer con ello, el verte comer
puede que les haga recordar. Esta actividad no está únicamente limitada a las
cenas, puede ser aplicada en otras actividades diarias, como usar el teléfono,
poner la lavadora, cualquier actividad que pueda ser imitada. Reenseñarles
estos hábitos diarios puede ayudar a los pacientes a retener su captación
mental tanto como sea posible.
3. Prepara alimentos que ellos reconozcan
Para las personas que sufren de
demencia es mucho más fácil recordar cosas de su infancia que recordar qué pasó
ayer. Por lo que preparar una comida que ellos reconozcan instantáneamente
puede facilitarles comer. Descubre qué tipos de alimentos solían comer cuando
eran jóvenes y sorpréndelos.
4. Pídeles que toquen el piano
Este consejo aplica si ellos lo
tocaban con anterioridad. Un estudio llevado a cabo en 2015 con 200 residentes
en centros de atención, encontró que los adultos mayores que participaron en
menos actividades tenían una menor calidad de vida. También se encontró que las
actividades desarrolladas en la mayoría de los hogares de ancianos se
relacionaban más con el interés del personal que con los intereses propios de
las personas con demencia. Las actividades suelen ser estereotipadas e
incluyen: bingo, películas y manicura. Dentro del estudio, algunos de los
participantes dijeron que querían tocar el piano, pero no se animaban a
hacerlo, sobre todo debido a la suposición de que las personas con demencia no
tendrían la capacidad para hacerlo. Por consiguiente, es recomendable
invitarlos a participar en pasatiempos y actividades que antes disfrutaban, lo
que les permitirá socializar y superar la soledad y la frustración.
5. Asegúrate de que estén hidratado
La deshidratación es una de las
principales causas de muerte entre aquellos que sufren demencia. Si
efectivamente la sed disminuye con la edad, las personas con demencia a menudo
olvidan beber algo e hidratarse, ya sea por su enfermedad que les impide
recordar, por la falta de habilidades comunicativas que les impide pedir algo
para beber, o por la dificultad que tienen a la hora de tragar. Recuerda
motivar gentilmente a tu ser querido para que beba algo a lo largo del día. El
agua no siempre es la mejor opción, por lo que puedes optar por bebidas
deportivas o algo de comer. Sopas o comidas con un alto contenido de agua. Las
manzanas o los pepinos pueden ser unas muy buenas alternativas para combatir la
deshidratación.
6. Pon sus canciones favoritas
La música puede elevar nuestro
espíritu y hacernos sentir mejor, lo que la convierte en una herramienta muy
poderosa para las personas que sufren de demencia. De hecho, de acuerdo a la
Fundación Americana de Alzheimer, la música puede calmar a los pacientes
agitados, aligerando su estado de ánimo, ayudándolos con la coordinación (el
motor central de nuestro cerebro responde automáticamente a los sonidos).
Empieza con los éxitos que sonaban en su juventud y es probable que respondan
rápida y fuertemente a ellos.
7. Dales un paseo por un jardín
Siempre es bueno pasar tiempo en
la naturaleza, ya que tiene la capacidad para hacernos sentir como en casa. Un
estudio realizado en 2014 encontró que los pacientes con demencia que pasaron
tiempo en los jardines al aire libre tenían menores niveles de agitación. El
autor del estudio, Rebecca Whear, afirmó que “los jardines ofrecen una forma de
terapia mediante el cual las personas son más capaces de participar fácilmente
con su entorno”. Los pacientes con demencia suelen ser consolados por el olor
de las flores o la sensación del suelo, o incluso la memoria de cuidar de sus
propias plantas cuando eran más jóvenes. YTL
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