Un dolor tan intenso que interfiere con las actividades cotidianas,
afectando de lleno la calidad de vida y que hasta puede ser discapacitante. La
migraña es mucho más que un dolor de cabeza: se trata, de hecho, de una
enfermedad neurológica genética que suele estar acompañada de náuseas, vómitos
y sensibilidad a la luz y al sonido. Sus síntomas pueden durar varios días.
Por eso, es importante saber que existen determinadas cuestiones del
estilo de vida que no son tan complejas de implementar y que pueden ayudar a
controlarla.
Teniendo entonces en cuenta que además de la genética las cuestiones
ambientales tienen un rol central en su aparición, existen varios factores a
considerar, como sostiene la Dra. Amaal Starling, neuróloga de la Clínica Mayo,
de Estados Unidos: «Los cambios en los patrones de sueño y los niveles
hormonales, e incluso los cambios en el clima, pueden provocar migrañas. A
veces solo basta con ingerir cierto alimento», introduce la profesional. Y se entusiasma: «Las
personas se sienten empoderadas al tener en cuenta que si bien hay cosas que no
están a nuestro alcance, hay cuestiones que sí se pueden controlar».
La Dra. Starling destaca los 5 cambios en el estilo de vida que pueden
ayudar a prevenir las migrañas:
1 -
Un buen descanso
La neuróloga recomienda intentar mantener no solamente la profundidad
sino también la regularidad en el descanso. Y enfatiza que, en la medida de lo
posible, deberíamos tratar de no introducir cambios en el patrón de sueño,
incluso los fines de semana.
«Algunos de mis pacientes dicen ‘Me dan ataques de migrañas los fines de
semana, cuando no estoy trabajando’ y yo les pregunto: ‘¿A qué hora te
despiertas normalmente? ¿A qué hora te vas a dormir?’. Suele haber una
diferencia muy marcada entre los horarios habituales y los de los fines de
semana, y eso puede provocar ataques de migraña», relata. Y subraya que «la
consistencia en el patrón de sueño es muy importante».
En paralelo, un estudio publicado en Neurology, la revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología, sugiere
que los adultos y los niños con migrañas pueden tener un tiempo de sueño REM de
menor calidad que las personas que no padecen esta enfermedad.
Sin embargo, muchas veces puede no estar del todo claro el origen de una
relación que parece retroalimentarse. «¿Las migrañas causan mala calidad del
sueño o la mala calidad del sueño causa migrañas?», se preguntaba Jan Hoffmann,
el autor del estudio publicado a fines del año pasado.
2 -
Estar en movimiento
La recomendación de hacer ejercicio está presente en todas las guías
para el bienestar y la prevención de enfermedades.
Realizar actividad física por una determinada cantidad de tiempo y con
determinada frecuencia también puede ser fundamental para ayudar a elevar el
umbral para la migraña. «Según estudios realizados, alrededor de 20 minutos de
ejercicio aeróbico 3 veces por semana funciona tan bien como algunos de los
medicamentos que prescribimos», indica la especialista.
3 -
Mantener una dieta saludable
Un estudio publicado a mediados del año pasado en The BMJ halló que los pacientes que consumen una mayor proporción de
ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (que se encuentra en las nueces, la
palta, el aceite de oliva y los pescados grasos como el salmón) y una menor
proporción de omega-6 (presente en el aceite de girasol, el huevo, o los
cereales integrales) informaron menos días al mes con dolores de cabeza. Algunos pudieron hasta
disminuir la cantidad de medicamento que necesitaban para el dolor.
«Creo que esta modificación en la dieta podría tener un impacto»,
aseguró la coautora principal Daisy Zamora. «El efecto que vimos para la
reducción de los dolores de cabeza es similar al que vemos con algunos
medicamentos», agregó.
Por su parte, la Dra. Starling aconseja ingerir alimentos integrales
saludables. «Se deben evitar los procesados y se debe tratar de no tener
valores demasiado altos (picos) y valores demasiado bajos (valles) de glucosa
en la sangre», señala, y destaca la importancia de no saltarse comidas.
4 -
Evitar la deshidratación
Mantener una adecuada hidratación es una indicación general que cobra
más relevancia en personas con migraña. Y debido entre otras cosas a que su
consumo deshidrata, el alcohol está contraindicado.
Por otra parte, es central asegurarse de estar bien hidratado no
solamente cuando hace calor, sino durante todo el año. «Esto es muy importante,
sobre todo durante los meses de invierno. Las personas cuando hace más frío no
sienten tanta sed y de hecho se deshidratan más que durante el verano», afirma
la médica.
5 -
Controlar el estrés
Reducir el estrés es otra de las claves para poder disminuir la
frecuencia y la gravedad de las migrañas. Para eso, es importante aprender a
mantener la mente en calma, y en esta dirección tanto la atención plena
(mindfulness) como la meditación pueden convertirse en grandes aliados.
Si bien se entiende que es muy difícil eliminar las tensiones propias de
la vida moderna, (y potenciadas en la pandemia), se trata de encontrar la
manera de morigerar sus efectos. «Todos tenemos estrés en la vida», señala la
Dra. Starling. «En realidad, se trata de cómo lo manejamos y cómo lidiamos con
él», concluye. BP
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