Cuando
se va al gimnasio, normalmente se prefiere centrarnos en los músculos de las
extremidades y del abdomen, ya que nos dan un aspecto más tonificado. Sin
embargo, pocos de nosotros fortalecemos los ‘músculos esqueléticos’, fibras
especiales diseñadas para conectar nuestros huesos a los músculos y tendones, y
por lo tanto son esenciales para nuestro funcionamiento. Si no fortalecemos
estos músculos esqueléticos, comenzarán a desgastarse a partir de los 25 años,
lo que potencialmente aumentará el riesgo de lesiones y varios problemas como
huesos débiles, caídas y reducción de la esperanza de vida. Ya tengas 30 o 50
años, vale la pena comenzar a invertir ahora en desarrollar y fortalecer estas
áreas del cuerpo, para prevenir un deterioro muscular severo a corto plazo o
incluso en un futuro lejano. En el siguiente artículo, aprenderás un poco más
sobre las desventajas que sufren las mujeres en lo que respecta a la salud
muscular, y conocerás 4 áreas muy importantes que debes fortalecer -y por
supuesto, cómo hacerlo.
Desventajas
para las mujeres en la salud muscular
Con la
edad, los músculos de las mujeres se desgastan más rápido que los de los
hombres, por varias razones. En primer lugar, en comparación con los hombres,
las mujeres tienen menos músculos y a sus cuerpos les resulta más difícil
reconstruirlos, por lo que no pueden permitirse el lujo de perder lo que ya
tienen. Además, es importante considerar que a medida que envejecemos, a las
mujeres les resulta más difícil descomponer los alimentos en proteínas, un
componente importante que ayuda a construir huesos y tejidos en el cuerpo.
Entonces, ¿cómo podemos fortalecer nuestros músculos, prevenir su desgaste a
una edad temprana y, principalmente, evitar el dolor al realizar acciones
simples? Básicamente, puedes esperar unos años y comenzar a fortalecer el
cuerpo solo cuando comiences a sentir dolor, pero para obtener una buena red
muscular que reduzca el riesgo de que ocurra tal situación, es recomendable
comenzar a entrenar las siguientes 4 zonas ahora mismo.
1. Parte
superior del cuerpo
¿Por
qué es importante?
A
medida que envejecemos, empujamos o levantamos menos objetos, situación que
conduce al desgaste de músculos como el trapecio, el deltoides, el bíceps y el
tríceps. Como consecuencia, podemos sufrir tensión en el cuello, así como
dificultades para llevar las bolsas de la compra o levantar a los nietos para
abrazarlos, una tarea con la que probablemente muchas abuelas estén familiarizadas.
Para evitar esta situación, se recomienda hacer flexiones en la pared o en el
suelo.
·
Ponte de pie frente a una pared, a 3-4 pasos de
distancia de ella. Separa los pies a la altura de los hombros.
·
Coloca las palmas de las manos sobre la pared,
a la altura del pecho y ligeramente más separadas que el ancho de los hombros.
·
Ponte de pie sobre las puntas de los pies.
·
Acerca la parte superior del cuerpo a la pared
y, después de un segundo, vuelve a alejarte.
·
Haz 10 flexiones al día, también se pueden hacer
en el suelo.
2. Músculos
del centro del cuerpo
¿Por
qué es importante?
Generalmente,
cuando hablamos de músculos del centro del cuerpo, primero pensamos en los
músculos abdominales. Sin embargo, hay muchas más capas de músculos que vale la
pena desarrollar y fortalecer, como los oblícuos externos e internos, y muchos
otros que pueden ayudarnos en el funcionamiento diario. Su desarrollo puede
evitar tensiones en la zona, junto con el dolor causado por levantar o
transportar cargas pesadas que tensionan la espalda baja. Por lo tanto,
desarrollar la parte superior del cuerpo no solo te ayudará a desarrollar
músculos abdominales importantes y su entorno, sino que también evitará los
molestos dolores de espalda, que pueden molestarte al realizar tareas sencillas
como sentarte o caminar. Una excelente forma de desarrollar los músculos del
core es con una plancha, como la que te presentaremos a continuación.
·
Recuéstate en el suelo boca abajo, con los
brazos doblados hacia adelante, las palmas apoyadas en el suelo, los codos a
los costados y apóyate en los antebrazos.
·
Levanta la parte superior del cuerpo, sin dejar
de apoyarte en los antebrazos.
·
Apóyate sobre las puntas de los pies,
levantando las rodillas y los glúteos de manera que tu cuerpo quede recto desde
los hombros hasta los talones.
·
Mantente en esta posición durante 10 a 30
segundos, según tu capacidad.
·
Repite este ejercicio todos los días.
3. Músculos
del suelo pélvico
¿Por
qué es importante?
Muchas
de nosotras entrenamos los muslos y la zona pélvica para lograr un aspecto
tonificado y entrar en determinados tamaños de pantalones, pero resulta que
deberíamos hacerlo por otra razón. Según los expertos, es importante fortalecer
los músculos del suelo pélvico, que conectan el hueso púbico con el coxis, para
mantener la función de la vejiga y los intestinos, así como una vida sexual
satisfactoria y para dar soporte a las zonas alrededor de la pelvis, como las
que se debilitan después del parto.
·
Recuéstate boca arriba, dobla las rodillas y
apoya los pies en el suelo.
·
Coloca las manos sobre los músculos abdominales
inferiores y aplica una ligera presión en la zona.
·
Mantente en esta posición durante 5 segundos y
luego relaja.
·
Repite esto 10 veces.
·
Haz este ejercicio dos veces al día.
4. Rodillas
¿Por
qué son importantes?
Muchas
de nosotras no pensamos en ejercicios de rodillas a una edad temprana, tal vez
porque en ellas no hay músculos que se puedan desarrollar y fortalecer, sino
principalmente tendones. Sin embargo, esta zona sí tiene músculos que es importante
entrenar, como el glúteo mayor y los isquiotibiales, que ayudan a mejorar
nuestra estabilidad y a prevenir lesiones en estas importantes articulaciones.
Además, vale la pena saber que nuestras rodillas son más sensibles que las de
los hombres, porque nuestras caderas son más anchas, por lo que transfieren más
peso a estas articulaciones. Además, los tacones que muchos de nosotros usamos
no contribuyen mucho a la salud de las rodillas, ya que aplican una presión
adicional directamente en esta zona. Por eso, vale la pena empezar a entrenar
las rodillas ahora, para evitar dolores innecesarios más adelante, y una
excelente forma de hacerlo es con un curl de piernas como el que ahora
presentaremos.
·
Recuéstate boca abajo, estira las piernas hacia
atrás y apóyate en los antebrazos.
·
Dobla la pierna derecha, llevando el talón
hacia los glúteos -lo máximo que puedas-. Ten
en cuenta que el pie debe estar perpendicular a la espinilla.
·
Mantente en esta posición durante un segundo,
luego regresa lentamente la pierna a su lugar.
·
Repite el ejercicio con la pierna izquierda.
·
Haz el ejercicio 10 veces con cada pierna,
todos los días.
Unas palabras finales...
Como ya mencionamos, muchas de nosotras vamos al gimnasio para
tonificar nuestro cuerpo, y algunas lo hacen como parte de un estilo de vida
saludable que han adoptado para sí mismas. Hoy, te dimos otra razón para
comenzar a hacer ejercicio, y principalmente para fortalecer el cuerpo en áreas
que lo necesitan y que muchos descuidamos. Si quieres conservar tu cuerpo y
evitar lesiones y dolores, no te descuides y empieza a tomar medidas. Recuerda
que aunque no veas daños hoy, pueden aparecer en unos años y entonces te
arrepentirás de no haber actuado antes. Prevén el problema con antelación y,
quién sabe, puede que hasta lo disfrutes... JQR
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