Durante la época de invierno, los casos de
enfermedades respiratorias como gripe e influenza aumentan. La influenza puede
complicarse y causar cuadros de neumonía ¿cómo podemos diferenciarlos? A
continuación te damos algunas claves.
Tanto la gripe, catarro o resfriado común son
enfermedades respiratorias leves, pero no son iguales a la influenza.
La influenza es una enfermedad mucho más
severa, aunque por los síntomas que comparte con la gripe puede confundirse con
facilidad. La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa que
puede causar una enfermedad leve o grave e incluso puede ocasionar la
muerte
Los virus que causan el resfriado común o gripe
son varios y con un tratamiento adecuado puede aliviarse en un par de días.
Por su parte, la influenza es más grave y en
algunos casos, requiere hospitalización.
La influenza es una infección viral causada por el
virus de la influenza que ataca a las vías respiratorias: la nariz, garganta y
pulmones.
En la mayoría de los casos la gripe desaparece
por sí sola en unos cuantos días, sin embargo, la influenza y sus
complicaciones pueden ser mortales.
La influenza puede confundirse con gripe porque
inicia con síntomas como flujo nasal, estornudos y dolor de garganta.
La diferencia es que un resfriado se desarrolla
poco a poco, mientras que la influenza se presenta de forma repentina y grave.
Síntomas de influenza
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Fiebre de más de 38°
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Dolores musculares, especialmente en la espalda,
brazos y piernas
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Escalofríos y sudoración
·
Dolor de cabeza
·
Tos persistente y seca
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Fatiga y debilidad
·
Congestión nasal
·
Dolor de garganta
Cuando la influenza no se trata oportunamente,
puede haber complicaciones como infecciones sinusales, del oído y hasta
neumonía.
La infección de las vías respiratorias por el virus
de la influenza puede desencadenar una inflamación en el cuerpo y causar la
muerte.
Las personas con asma pueden tener complicaciones
más graves y ataques de asma más intensos.
Estar embarazada, tener más de 65 años o padecer
una enfermedad crónica como diabetes, asma o enfermedades cardíacas, eleva el
riesgo de complicaciones.
Cómo prevenir la influenza
·
La única forma de prevenir la enfermedad es
aplicando la vacuna contra la influenza, pero también manteniendo hábitos de higiene.
·
Lávate las manos muy bien de forma frecuente y
minuciosa.
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Tapa tu boca cuando tosas o estornudes,
preferentemente con un pañuelo o el lado interior del codo para evitar la
contaminación de tus manos.
·
Evita las multitudes, ya que la influenza se propaga
con más facilidad en donde hay agrupaciones y si estás enfermo.
·
En cuanto tengas síntomas debes acudir al médico y
evita automedicarte, ya que hacerlo puede empeorar la enfermedad y retrasar un
tratamiento correcto.
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