jueves, 1 de octubre de 2026

Sincronización...

El mejor Concierto Clásico de Mariachi con Orquesta Sinfónica - Una Noche Inolvidable...

Nuestro Amor Inseparable - Bolero Romántico Español...

Su corazón puede ser más viejo que usted…

Un nuevo estudio sugiere que muchas personas tienen un corazón que es biológicamente al menos una década mayor que su edad cronológica, lo que los pone en mayor riesgo de ataques cardíacos y ACV. Los hallazgos se publicaron en JAMA Cardiology.
“Aunque muchas personas de 30 o 40 años pueden sentirse ‘demasiado jóvenes’ para preocuparse por su riesgo de enfermedad cardíaca, sabemos que el riesgo a menudo puede ser silencioso hasta que es demasiado tarde”, dijo la autora principal del estudio Dra. Sadiya Khan, cardióloga y profesora asociada de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, en Chicago (EE.UU.).
La calculadora de la edad cardíaca reveló un riesgo oculto
La Dra. Khan y su equipo llegaron a estos hallazgos, publicados en JAMA Cardiology, desarrollando una Calculadora de edad cardíaca para determinar cómo el riesgo de enfermedad cardíaca se ve afectado por una amplia variedad de factores, que incluyen:
• Problemas de salud como presión arterial alta y colesterol elevado
• Características del estilo de vida, como hábitos de ejercicio y tabaquismo.
• Problemas socioeconómicos como la pobreza o la educación limitada
Luego, los científicos calcularon el riesgo cardíaco de más de 14.000 personas de entre 30 y 79 años que no tenían antecedentes de enfermedad cardíaca. Aprendieron que, en promedio, los corazones de las mujeres eran 4.1 años mayores que su edad cronológica y los corazones de los hombres eran 6.9 años mayores.
La calculadora de edad cardíaca determinó que muchas personas, aproximadamente el 16% de las mujeres y el 26% de los hombres, tenían corazones al menos una década más viejos que su edad cronológica, encontró el estudio.
La raza y la educación influyen significativamente en el riesgo de enfermedad cardíaca
La raza, los ingresos y la educación también juegan un papel importante en el riesgo de edad cardíaca avanzada, según el estudio. Los adultos negros tenían el riesgo más alto: las mujeres negras tenían una edad cardíaca promedio 6.2 años mayor que su edad cronológica, mientras que para los hombres negros era 8.5 años más alta.
Las personas hispanas tenían el segundo riesgo más alto entre los grupos raciales en el estudio: las mujeres hispanas tenían una edad cardíaca promedio 4.8 años mayor que su edad cronológica, mientras que era 7.9 años más alta para los hombres hispanos. Además, el 23% de las mujeres y el 32% de los hombres sin educación más allá de la escuela secundaria tenían un corazón al menos una década mayor que su edad cronológica. También lo hicieron el 24% de las mujeres y el 35% de los hombres con los niveles de ingresos más bajos en el estudio.
El estudio no fue diseñado para probar si factores como la raza, la pobreza o la educación limitada podrían causar directamente problemas cardíacos. En cambio, ayudó a identificar qué características podrían significar que las personas tienen factores de riesgo de enfermedad cardíaca con el potencial de envejecer prematuramente su corazón y hacer que eventos como ataques cardíacos o ACV sean más probables.
“Tener presión arterial alta, diabetes o colesterol alto puede hacer que el corazón de alguien envejezca más que su edad cronológica”, dijo la Dra. Khan. “Pero hay buenas noticias porque tenemos tratamientos que también pueden ayudar a revertirlo”.
Conocer su nivel de riesgo de enfermedad cardíaca puede ayudarlo a tomar medidas
Idealmente, debe usar una calculadora de edad cardíaca como la del estudio como parte de su examen físico anual y no solo en casa, aconseja Khan. De esa manera, dice, su médico puede proporcionar lecturas precisas de cosas como la presión arterial y los niveles de colesterol para obtener una evaluación precisa de riesgo, y luego hablar con usted sobre cualquier intervención médica o cambio de estilo de vida que pueda ser necesario para reducir su riesgo.
“Saber que está en alto riesgo le da la oportunidad de actuar antes de que ocurran problemas graves”, dijo Yu Chen, PhD, profesora de epidemiología en la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, que no participó en el estudio. “Si tiene un alto riesgo, debe trabajar con su médico para hacer cambios en el estilo de vida, como comer más sano, hacer ejercicio, dejar de fumar o comenzar a tomar medicamentos, para reducir su riesgo y proteger su corazón”.
Esto es importante porque un alto riesgo se traduce directamente en mayores probabilidades de ataques cardíacos, ACV, insuficiencia cardíaca y muerte prematura, dijo Michael Shapiro, DO, profesor de cardiología y director del Centro para la Prevención de Enfermedades Cardiovasculares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wake Forest en Winston-Salem, Carolina del Norte.
“Identificar el riesgo elevado es la puerta de entrada para intervenir temprano a través de cambios en el estilo de vida y, si es necesario, terapia médica dirigida”, dijo el Dr. Shapiro, que no participó en el nuevo estudio.
Esto es especialmente cierto si la edad biológica de su corazón es al menos una década más alta que su edad cronológica, dijo Shapiro. Es posible que necesite cambios más intensivos en el estilo de vida, medicamentos potentes para reducir el colesterol como estatinas o medicamentos para reducir drásticamente su presión arterial, agregó. “Conocer su riesgo no debe inducir miedo, debe impulsar la acción”, afirmó el Dr. Shapiro. BP

El centímetro que define tu vida…

No sé si alguna vez te has detenido a mirar con calma La creación de Adán, el fresco que Miguel Ángel pintó en la Capilla Sixtina hace más de quinientos años.
Es, probablemente, una de las imágenes más famosas de toda la historia del arte. Y, sin embargo... hay un detalle que casi siempre pasa desapercibido. Dios extiende completamente su brazo. Adán también levanta la mano. Pero no se tocan. Entre las puntas de sus dedos queda apenas un pequeño espacio. Un centímetro... tal vez menos. No sabemos con certeza qué quiso expresar Miguel Ángel con ese detalle. Se han propuesto muchas interpretaciones. Pero cada vez que lo contemplo, no puedo evitar pensar que en ese pequeño espacio está representado uno de los mayores misterios del ser humano.
Porque Dios aparece completamente inclinado hacia el hombre. Como quien ya recorrió toda la distancia posible. Su mano está extendida. Su mirada también. Es un Dios que busca. Que llama. Que espera. En cambio, la mano de Adán parece distinta. Está levantada... pero todavía le falta ese último movimiento. No parece un hombre incapaz de llegar. Parece un hombre que aún no termina de decidirse. Y quizá ahí está el verdadero drama de nuestra vida. Muchas veces pensamos que Dios está lejos. Que guarda silencio. Que no responde. Que nos abandonó. Pero... ¿y si la distancia nunca hubiera estado de su lado? ¿Y si el único espacio que realmente existe fuera ese pequeño centímetro que nosotros seguimos dejando entre Él y nuestra libertad?
Porque el libre albedrío no consiste simplemente en hacer lo que uno quiera. Consiste en ese instante en el que puedes responder... o seguir esperando. Perdonar... o conservar el rencor. Comenzar... o seguir aplazándolo. Pedir ayuda... o continuar fingiendo que todo está bien. Volver... o permanecer dónde estás. La mayoría de las grandes decisiones de nuestra vida no requieren recorrer kilómetros. Solo requieren dar ese último paso que llevamos demasiado tiempo posponiendo. Y quizá esa sea la razón por la que tantas personas viven sintiendo que Dios está lejos. No porque Él haya dejado de acercarse. Sino porque nosotros seguimos dejando intacto ese pequeño espacio. Ese centímetro. El único que Dios nunca atravesará por la fuerza. Porque el amor verdadero nunca invade. Invita. Respeta. Espera.
Tal vez hoy no estás tan lejos como imaginas. Tal vez no necesitas empezar una vida completamente nueva. Tal vez solo necesitas hacer ese pequeño movimiento que llevas meses... o años... posponiendo. Y quizá descubras entonces que Dios nunca estuvo a kilómetros de distancia. Siempre estuvo... a tan solo un centímetro. Porque lo que ocurrió hace siglos… tiene eco en la eternidad. AA
P. D.
Desde hace algunos años, diversos especialistas han señalado que el manto rojizo que envuelve a Dios recuerda sorprendentemente la forma de un cerebro humano. La hipótesis fue propuesta por el médico Frank Meshberger en 1990 y ha generado un intenso debate entre historiadores del arte. Miguel Ángel conocía profundamente la anatomía gracias a los estudios que realizó sobre cadáveres, pero nunca dejó escrito que esa fuera su intención. Ahí mismo, están el cerebelo, el lóbulo frontal, el tronco encefálico… incluso que la cinta verde coincide con la arteria vertebral que alimenta el cerebro, como si Miguel Ángel quisiera decir que Dios no solo da vida… sino inteligencia… y la libertad del hombre frente a Dios. Y hay más detalles que apuntan hacia nosotros. Por ejemplo: Adán tiene ombligo. Y eso abre una pregunta inevitable. Si no nació de mujer… ¿por qué tiene cicatriz de origen? No es un “error” de Miguel Ángel. Es una decisión. Porque no está pintando solo al primer hombre… está pintando al hombre de todos los tiempos. A un ser que ya viene marcado por una historia, por una condición, por una humanidad completa. Dentro de ese mismo manto aparece también una figura femenina. Muchos la identifican con Eva, aún no creada; otros creen que representa a toda la humanidad contenida desde siempre en el proyecto creador de Dios. Tal vez nunca sepamos qué quiso ocultar Miguel Ángel entre esas formas. Pero, aun si todas esas interpretaciones fueran equivocadas, hay algo que el fresco sigue diciendo con una fuerza extraordinaria: Dios ofrece la vida, la inteligencia, la capacidad de amar… pero deja intacto el espacio donde solo puede entrar una decisión libre. Y ese espacio... sigue teniendo aproximadamente un centímetro.

A veces la vida... 06

01 de Octubre - Día Internacional del Adulto Mayor... 04

01 de Octubre...

Buenos días... 2026-266