lunes, 5 de octubre de 2026

Lo pequeño también cuenta…

Jesús estaba sentado frente al lugar donde las personas depositaban sus ofrendas. Muchos entregaban cantidades importantes. Entonces apareció una viuda y dejó solamente dos pequeñas monedas.

Casi nadie habría reparado en ella.

Jesús sí.

Vivimos en un mundo que suele medir la importancia por el tamaño. Grandes resultados, grandes audiencias, grandes proyectos, grandes reconocimientos.

Y podemos terminar creyendo que lo pequeño no cuenta. Pero buena parte de la vida se sostiene precisamente con cosas pequeñas: llegar puntuales, cumplir una promesa, contestar un mensaje, llevar algo a quien lo necesita, preguntar por alguien, hacer bien una tarea, aunque nadie vaya a felicitarnos.

Tal vez nunca sepamos cuánto significó para otra persona alguno de esos gestos.

Jesús miró dos monedas que probablemente todos los demás habían ignorado.

Quizá Dios sigue mirando de la misma manera muchas de las pequeñas cosas que hacemos cada día.

Evangelio: La ofrenda de la viuda (Marcos 12, 41-44). RM

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