La audición de una persona
mayor podría ser un presagio de la salud cardíaca, según un estudio reciente.
Las personas que experimentan pérdida auditiva son más propensas a desarrollar
insuficiencia cardiaca, reportaron los investigadores en la edición del 8 de
abril de la revista Heart. Además, el riesgo de insuficiencia cardiaca aumenta
a medida que la pérdida auditiva progresa, encontraron los investigadores.
La angustia psicológica
provocada por la pérdida auditiva juega un rol clave en esta asociación, añadieron
los investigadores. “Debido a que los problemas auditivos pueden conducir a
dificultades en la comprensión del habla y a una mala participación en las
actividades sociales, las personas con discapacidad auditiva son más propensas
a experimentar aislamiento social, angustia psicológica, ansiedad y depresión
que las personas sin discapacidad auditiva”, escribió el equipo de
investigación dirigido por el Dr. Xianhui Qin, profesor de la Universidad
Médica del Sur en Guangdong, China.
Pero el vínculo también puede
explicarse por cómo los problemas cardíacos podrían afectar a la audición de
una persona, añadieron los investigadores.
Para este estudio, los
investigadores analizaron datos de más de 164.000 personas que participaban en
el Biobanco del Reino Unido, un proyecto de investigación de salud a largo
plazo. Para empezar, ninguno de los participantes tenía insuficiencia cardíaca,
pero casi 4.400 usaban audífonos. Durante un seguimiento promedio de 11 años,
alrededor del 3% de los participantes desarrollaron insuficiencia cardíaca.
Los resultados muestran que
las personas con pérdida auditiva leve tenían un 15% más de riesgo de
insuficiencia cardíaca, mientras que aquellas con una pérdida auditiva más
grave tenían un 28% más de riesgo. Las personas que usaban audífonos tenían un
riesgo un 26% más alto de insuficiencia cardíaca, añadieron los investigadores.
“Cabe destacar que tanto los
participantes que usaron audífonos como los que tenían una audición deficiente
tuvieron un aumento igualmente significativo en el riesgo de insuficiencia
cardiaca incidente, lo que sugiere que, aunque los audífonos pueden mejorar la
función auditiva, es posible que no aborden los problemas vasculares
subyacentes que contribuyen al riesgo de insuficiencia cardíaca”, escribieron
los investigadores.
Al analizar las posibles
explicaciones de este vínculo, los investigadores encontraron que la angustia
psicológica entre las personas que experimentaban pérdida auditiva representaba
alrededor del 17% de su mayor riesgo de insuficiencia cardíaca. Esta angustia
podría desencadenar respuestas hormonales de ‘lucha o huida’ que aceleran el
endurecimiento de las arterias y ejercen una presión adicional sobre el
corazón, apuntaron los investigadores.
Pero también hay vínculos
directos entre la salud cardíaca y la audición, anotaron los investigadores. “La
rica distribución de capilares en la cóclea y la alta demanda metabólica del
oído interno pueden hacer que estas regiones sean más sensibles a los
trastornos vasculares sistémicos en lugar de solo a los problemas circulatorios
locales”, escribieron los investigadores.
“Por lo tanto, la discapacidad
auditiva podría reflejar la salud vascular y servir como un predictor temprano
y sensible de la enfermedad cardiovascular, incluida la insuficiencia cardíaca”,
añadió el equipo.
En el futuro, los médicos
podrían querer añadir las pruebas de audición a la lista de métodos de
detección que se usan para predecir los problemas cardiacos, apuntaron los
investigadores. Además, la salud cardíaca de las personas con discapacidad
auditiva podría beneficiarse de la terapia y la consejería, añadieron. BP
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