viernes, 29 de noviembre de 2019

El Hospital Italiano aplica nueva técnica para detectar cáncer de mama

El Hospital Italiano de Buenos Aires desarrolló un proyecto para la evaluación de la densidad mamaria en imágenes, implementando inteligencia artificial (IA) a través de una red neuronal entrenada y validada en la Institución. De esta manera los profesionales cuentan con un recurso adicional al momento de realizar el análisis y el reporte del estudio.
La densidad mamaria es la cantidad de tejido glandular que conforma la mama. Esta densidad es evaluada mediante una mamografía. El tejido mamario normal está compuesto por tejido glandular, conductos galactóforos, tejido de sostén (de color blanco en la mamografía), y tejido graso (se visualiza en distintos tonos de grises). La densidad mamaria puede enmascarar (ocultar) el cáncer en la mamografía y es un factor de riesgo independiente para desarrollar la enfermedad.
En la actualidad, el análisis de un paciente y la decisión de un tratamiento adecuado, se han vuelto más complejos debido al aumento exponencial de los datos disponibles que supera ampliamente la capacidad de procesamiento del cerebro humano.
El avance tecnológico en la inteligencia artificial permite el procesamiento de grandes volúmenes de datos que, combinados con la aplicación de redes neuronales capaces de aprender y crear reglas, culmina en la generación de algoritmos exactos para asistir al profesional en la toma de decisiones clínicas. Se logra de esta manera mayor eficiencia que el cerebro humano y se modifican ciertos aspectos del trabajo médico.
El proyecto de densidad mamaria tiene como objetivo la implementación de una red neuronal -llamada Artemisia en honor a Artemisia Gentileschi, la primera mujer que integró la Accademia di Arte del Disegno de Florencia, Italia.
En esta iniciativa trabajaron de manera conjunta un equipo médico y un equipo técnico, en un proyecto que fue liderado por la Dra. Karina Pesce, jefa de la Sección Diagnóstico e Intervencionismo Mamario del Servicio de Diagnóstico por Imágenes y el Dr. Daniel Luna, jefe del Departamento de Informática en Salud.
La iniciativa contó con la colaboración de especialistas del área y fue coordinada por el equipo del Programa de IA en Salud de la Institución.
La evaluación de la densidad mamaria generalmente se realiza en función de la apariencia mamográfica, es decir, de la cantidad de tejido fibroglandular en relación con el tejido graso presente en la mamografía.
Actualmente la cantidad de tejido fibroglandular que posee una mujer es evaluando por el médico radiólogo, mediante el análisis visual de la apariencia que presenta en la mamografía. Esta es una evaluación subjetiva, que conlleva a variaciones en los resultados entre los distintos médicos que analizan una misma mamografía y, también, entre un mismo médico cuando vuelve a evaluarla un tiempo después.
En este sentido, la inteligencia artificial aplicada al análisis de la densidad mamaria es sumamente útil ya que contribuye a lograr diagnósticos más precisos.
Para llevar a cabo el proyecto, se apuntó al desarrollo de la red neuronal buscando la mayor precisión posible en sus resultados; es decir en la categorización de la densidad mamaria correcta.
En segundo término, se incluyó a Artemisia en el flujo de trabajo de los especialistas que informan mamografías integrándola a los sistemas actuales convirtiéndose en una herramienta más para mejorar la calidad del informe.
El desafío que enfrentan hoy los especialistas en informática en salud consiste, en primer lugar, en producir y perfeccionar algoritmos que den soporte al profesional; y, en segundo término, acompañarlo en su nueva función de validar e incorporar estos nuevos recursos en su práctica médica diaria, en pos del cuidado de la salud
En el ámbito local, el informe 'Tecnologías de IA en Salud' -que elaboró este año el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación- destaca que las principales instituciones que investigan en esta especialidad son: Conicet, Universidad de Buenos Aires, Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, el Hospital Italiano de Buenos Aires y la Comisión de Investigaciones Científicas.
Durante la próxima década, la inteligencia artificial permitirá a los profesionales médicos rendir a niveles más altos que los posibles sin ayuda, sintetizando datos complejos que en el pasado podrían haber requerido un equipo multidisciplinario. A medida que la inteligencia artificial asuma este rol, los médicos tendrán más tiempo para participar en el arte de la medicina.
Acerca del Programa de IA en Salud del Hospital Italiano de Buenos Aires (pIASHIBA)
El Programa de Inteligencia Artificial en Salud del Hospital Italiano de Buenos Aires (pIASHIBA), fue creado en el año 2018 por el Departamento de Informática en Salud. Su objetivo es investigar las posibles aplicaciones de IA en el ámbito de la salud y desarrollar e integrar estas herramientas en los procesos de atención médica.
Lleva adelante diversos proyectos, como el desarrollo de herramientas para la asistencia a profesionales en el diagnóstico de una determinada patología o factor de riesgo, la predicción de los tiempos de espera en la atención de pacientes o reconocimiento facial para identificación de pacientes.
El equipo que trabaja en el programa está conformado por profesionales de diferentes disciplinas -médicos clínicos, radiólogos e informáticos; licenciados en enfermería; bioingenieros; ingenieros en sistemas y licenciados en informática. BP

Científicos argentinos desarrollan una técnica para desinfectar aguas

Sería particularmente útil para hogares que la extraen de pozos y para el tratamiento de efluentes cloacales. Remueve el 99% de un tipo de bacterias que causan diarrea, infecciones del tracto urinario y neumonía, entre otras enfermedades.
Una técnica sencilla para limpiar agua contaminada con bacterias patógenas fue desarrollada por científicos argentinos. El avance sería particularmente apropiado para casas y escuelas que no cuentan con servicios de red y la extraen de pozo, así como para el tratamiento de efluentes cloacales.
Además de sales y arsénico, el agua de pozo puede tener Escherichia coli: un grupo grande de bacterias que se encuentra en el ambiente, los alimentos y los intestinos de las personas y los animales. Aunque la mayoría de las cepas son inofensivas, otras pueden causar diarrea, infecciones del tracto urinario, enfermedades respiratorias, y otras patologías.
“Nuestra herramienta logró remover casi el 100% de los patógenos”, indicó la primera autora del trabajo, la doctora María Belén González, investigadora del Instituto de Ingeniería Electroquímica y Corrosión (INIEC), en Bahía Blanca. “Si bien se probó en condiciones de laboratorio, podrían desarrollarse sistemas masivos de tratamiento de aguas residuales para proteger los ecosistemas y, por lo tanto, la salud humana y animal”, añadió.
La técnica se basa en la inmovilización de especies de cobre sobre una superficie porosa formada por polímeros, constituyendo una especie de filtro o “celda de flujo continuo”. En el estudio, los investigadores pusieron agua de pozo contaminada con Escherichia coli en contacto con ese material. Y midieron la carga microbiana antes y después de atravesarlo.
“En algunos casos, la reducción llegó a un 99%”, indicó la investigadora de la institución que depende del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y del CONICET. “Está previsto continuar con los ensayos, en particular vamos a intentar mejorar  la herramienta probando la inmovilización de nanopartículas de plata sobre la superficie porosa”, indicó González.
Del avance, descrito también participaron Daniel Flamini y Silvana Saidman, del INIEC; Lorena Brugnoni, del  Instituto de Investigaciones Biológicas y Biomédicas del Sur (INBIOSUR), que depende del Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia de la UNS; y Lidia Quinzani, de la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI), dependiente de la UNS y del CONICET. ACyTA-FL

¿Qué debe hacer un católico con las cadenas de oración de Whatsapp?

Desde hace algunos años es común recibir a través de Whatsapp las conocidas “cadenas de oración”, que exhortan a reenviar un mensaje a todos los contactos en un cierto periodo de tiempo con el fin de recibir una bendición de Dios y evitar “un castigo”.
Ante este tipo de oraciones que circulan por Internet, ¿qué es lo que debe hacer un católico? El sacerdote mexicano, P. Sergio Román, explicó cómo responder a estas cadenas en un artículo publicado en el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME).
¿Qué hacer?
“En primer lugar, lo que debemos hacer es recordar que Dios no puso condiciones a la hora de invitar a sus discípulos a orar, por lo que lo recomendable es borrar el texto, aunque quien nos lo haya enviado sea nuestro mejor amigo. ¿Y no pasa nada? ¡Absolutamente nada! No se preocupen”, indicó.
En segundo lugar, el presbítero sostuvo que se puede “aprovechar este tipo de cadenas como un recordatorio para orar por las muchas necesidades del mundo”, sin embargo, no se puede “dejar de señalar que intrínsecamente son malas, y no deben hacerse ni seguirse, porque presentan una imagen equivocada y supersticiosa de Dios”.
En tercer lugar, tener una legítima, la devoción a Jesús, a la Virgen y a los santos, porque “de esa manera estarían haciendo una propaganda buena que serviría para instruir a otras personas y para animarlas a compartir su devoción”.
Razones por las cuales las cadenas NO son recomendables     
1. Causan molestias
Si bien que estas cadenas son hechas por “personas de buena fe que piensan que de ese modo ayudarán a fomentar la devoción a algún santo”, el P. Román asegura que “lo único que hacen es causar molestias a sus contactos, sobre todo a aquellos que, por ignorancia, se dejan esclavizar por las cadenas”.
2. Fomentan supersticiones
Fomentan la superstición al hacer creer que las gracias divinas dependen de la repetición sin sentido de una acción que no tiene ninguna importancia, sostiene el presbítero.
3. Se asemejan a la magia o brujería
“Las cadenas rayan en la magia o en la brujería, que atribuye a las cosas el poder que solo Dios tiene y que considera que hay fórmulas infalibles para obligar a Dios a hacer nuestros caprichos”, concluyó el P. Román.
Los mismos criterios se aplican a cadenas de oración difundidas por medio de otras redes sociales. CN

Día litúrgico: Sábado XXXIV (C) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 4,18-22): En aquel tiempo, caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos al instante, dejando las redes, Le siguieron. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, Le siguieron.

«Os haré pescadores de hombres»

Comentario: Prof. Dr. Mons. Lluís CLAVELL (Roma, Italia)

Hoy es la fiesta de san Andrés apóstol, una fiesta celebrada de manera solemne entre los cristianos de Oriente. Fue uno de los dos primeros jóvenes que conocieron a Jesús a la orilla del río Jordán y que tuvieron una larga conversación con Él. Enseguida buscó a su hermano Pedro, diciéndole «Hemos encontrado al Mesías» y lo llevó a Jesús (Jn 2,41). Poco tiempo después, Jesús llamó a estos dos hermanos pescadores amigos suyos, tal como leemos en el Evangelio de hoy: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres» (Mt 4,19). En el mismo pueblo había otra pareja de hermanos, Santiago y Juan, compañeros y amigos de los primeros, y pescadores como ellos. Jesús los llamó también a seguirlo. Es maravilloso leer que ellos lo dejaron todo y le siguieron “al instante”, palabras que se repiten en ambos casos. A Jesús no se le ha de decir: “después”, “más adelante”, “ahora tengo demasiado trabajo”...
También a cada uno de nosotros —a todos los cristianos— Jesús nos pide cada día que pongamos a su servicio todo lo que somos y tenemos —esto significa dejarlo todo, no tener nada como propio— para que, viviendo con Él las tareas de nuestro trabajo profesional y de nuestra familia, seamos “pescadores de hombres”. ¿Qué quiere decir “pescadores de hombres”? Una bonita respuesta puede ser un comentario de san Juan Crisóstomo. Este Padre y Doctor de la Iglesia dice que Andrés no sabía explicarle bien a su hermano Pedro quién era Jesús y, por esto, «lo llevó a la misma fuente de la luz», que es Jesucristo. “Pescar hombres” quiere decir ayudar a quienes nos rodean en la familia y en el trabajo a que encuentren a Cristo que es la única luz para nuestro camino.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Ya ganó Critina...


Lo mismo que la gente grande...


Le dio ocupado...


Ha jugado un trapo...


Gestión de crisis...


Bernardo Francisco de Hoyos, Beato

Sacerdote Jesuita, 29 de Noviembre
Martirologio Romano: Presbítero jesuita, primer y principal apóstol en España de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús († 1735)
Fecha de beatificación: 18 de abril de 2010, siendo Papa S.S. Benedicto XVI.

Bernardo Francisco de Hoyos (1711-1735) nació en Torrelobatón (Valladolid) y fue declarado Venerable por Juan Pablo II el 12 de Enero de 1996. Está considerado como el principal apóstol de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España y, a pesar de sus pocos años de vida, puede considerarse un místico extraordinario. No escribió grandes obras, pues Bernardo de Hoyos falleció a los 24 años, pocos meses después de su ordenación sacerdotal. Solamente instrucciones y documentos espirituales, algunos sermones, apuntes, y varios centenares de cartas, posiblemente más de 200 de ellas a su director espiritual el P. Juan de Loyola.
Al fallecer Bernardo de Hoyos en 1735, el P. Juan de Loyola escribió un manuscrito titulado «Vida del V. y angelical joven P. Bernardo Francisco de Hoyos de la Compañía de Jesús» en el que relata la vida de Bernardo: Comienza por su nacimiento y primeros años en Torrelobatón (Valladolid), luego la vida de estudiante en Villagarcía de Campos y en Medina del Campo, la de estudiante de Teología en Valladolid, su ordenación sacerdotal, y su fallecimiento pocos meses después.
En mayo de 1733, cuando Bernardo tenía solamente 21 años y era estudiante de teología en Valladolid, tuvo conocimiento del culto al Sagrado Corazón de Jesús. Esto escribió Bernardo entonces: «Yo que no había oído jamás tal cosa, empecé a leer el origen del culto del Corazón de nuestro amor Jesús, y sentí en mi espíritu un extraordinario movimiento fuerte, suave y nada arrebatado ni impetuoso, con el cual me fui luego al punto delante del Señor sacramentado a ofrecerme a su Corazón para cooperar cuanto pudiese a lo menos con oraciones a la extensión de su culto».
Bernardo de Hoyos pedía que la devoción al Corazón de Jesús fuese conocida en España, como lo era en Francia y en otros países, y que hubiese la fiesta del Sagrado Corazón. Escribió Bernardo: «Dióseme a entender que no se me daban a gustar las riquezas de este Corazón para mí sólo, sino para que por mí las gustasen otros. Pedí a toda la Santísima Trinidad la consecución de nuestros deseos, y pidiendo esta fiesta en especialidad para España, en que ni aun memoria parece hay de ella, me dijo Jesús: ‘Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes’ «.
El joven Bernardo quería extender el culto al Sagrado Corazón en España, en la América española y en todo el mundo. Ayudó a que se trajeron estampas de Roma, que luego se imprimieron también aquí. Pidió a su director espiritual el P. Juan de Loyola que escribiese un libro que se tituló «Tesoro escondido en el Sacratísimo Corazón de Jesús», ocupándose Bernardo de recaudar los fondos necesarios para su impresión (la primera edición del libro se hizo en Valladolid, en 1734, en la imprenta de Alonso del Riego, impresor de la Real Universidad). Se enviaron ejemplares a la Casa Real, a Obispos y Arzobispos, y a muchas partes de España y América. Numerosos Obispos y Arzobispos concedieron indulgencias a los que lo leyesen. Fue tal la difusión del libro «Tesoro escondido», que en pocos años se hicieron ocho ediciones en diferentes ciudades.
En relación a la primera edición del «Tesoro escondido», en la que tanto colaboró Bernardo, su director espiritual el P. Juan de Loyola relata lo siguiente: Cuando Bernardo de Hoyos se acercó a comulgar llevando bajo la sotana el primer ejemplar del libro, «... preguntó amorosísimo el Señor al H. Bernardo qué pedía a su Corazón en recompensa....; respondió el H. Bernardo que no pedía más que la extensión de su celestial culto y sus progresos en España y en toda la Iglesia. Pero sintiendo que deseaba el Señor le pidiese todavía alguna gracia especial para su librito del Tesoro, le suplicó humildemente se sirviese confirmar las gracias e indulgencias que los señores Obispos habían concedido a los que lo leyesen. Oyó el benignísimo Señor la humilde súplica de su siervo, y accediendo a ella, le respondió con un rostro de amor y majestad que su Corazón las confirmaba: mas, que los que leyesen este librito con buena intención, serían aprobados de su Corazón; el cual a todos concedía, entre otros, un don especial: a los pecadores, inspiraciones por medio de su lectura para salir de su mal estado; a los justos, mayores gracias y deseos de caminar a la perfección; a los perfectos, un amor purísimo y ardentísimo a su Corazón, en el cual sentirían sus deliciosísimas dulzuras».
En 1735, el P. Bernardo de Hoyos enfermó de tifus y tras una corta enfermedad, falleció en Valladolid el 29 de noviembre de 1735.