Ya sea
que ellos migraron, o tú migraste, diciembre puede ser un mes de emociones
intensas. Cómo lograr cercanía aún en la distancia.
No
todo el mundo puede viajar para pasar las Fiestas con sus seres queridos. Ya
sea por compromisos de trabajo, por el costo, o por otras razones, estar lejos
de la familia implica gestionar una combinación de distancia física, soledad
emocional y dinámicas familiares intensas.
Gracias
a que vivimos en un mundo digital, hoy podemos sentirnos más cerca de las
personas que amamos y que están lejos. Aunque parezca frío, una laptop, una
tableta e incluso el teléfono acercan distancias. Y con ciertas aplicaciones
podemos estar conectados por horas.
Esta
primera certeza calma la ansiedad y la tristeza que pueden surgir de la
lejanía.
Además,
expertos en vínculos sugieren:
Ajusta tus expectativas. No todas las Fiestas son como las películas
románticas o las comedias de reencuentros familiares. Y no por eso son peores.
Aceptar que habrá distancia te ayudará a dejar de sentirte mal y a planificar
en función de esa distancia.
Recuerda que la distancia no
te limita al teléfono.
Por qué no utilizar internet en tu TV si tienes un aparato inteligente. Y poner
la mesa enfrente, puede ser hasta divertido, definitivamente de película. Es
redefinir lo que es una fiesta exitosa. Y que los más jóvenes ayuden a los
mayores a entender esta nueva dinámica.
No reproduzcas en el mundo
digital los problemas que puedan surgir en persona. Sabemos que muchas veces las reuniones familiares no
son fáciles y puede haber discusiones, reproches y toda una gama de
sentimientos vinculados a la dinámica de cada núcleo familiar en particular.
Por eso, ‘haz una pausa, analiza y modifica’, esto es reacciona de manera
positiva, recordando que quizás hay temas que mejor no tocar, al menos por una
noche: lo importante es pasar un buen momento.
Planifica momentos de conexión
virtual con intención.
Si piensas que una cena virtual es demasiado, planifica claramente el momento
en el que quieres conectarte. Puede ser una videollamada específica que incluya
una actividad compartida, como abrir un regalo juntos o preparar la misma
receta estando conectados por video desde las cocinas.
Reconoce el sentimiento de
pérdida. Es totalmente normal
experimentar nostalgia o tristeza por las tradiciones que te estás perdiendo.
Permítete sentirlo sin juzgarte por no estar alegre o positivo las 24 horas del
día, los siete días de la semana.
Recuerda que los amigos
también son seres queridos.
No pienses que si no estás con tu familia, no son Fiestas en el sentido pleno
del término. Seguramente si estás en tu tierra o estás lejos, tendrás tu propia
comunidad de personas que aprecias y con las que quieres pasar buenos momentos
como, por ejemplo, un fin de año. Sé agradecido por esto. Los nuevos vínculos y
las nuevas tradiciones no reemplazan a tu familia, la complementan. Y
enriquecen tu experiencia vital y tu entramado de afectos. CdeB
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