miércoles, 3 de marzo de 2021

Según la OMS, menos del 10% de la población mundial tiene anticuerpos contra el Covid-19…

La OMS anunció el domingo que menos del 10% de la población mundial tiene anticuerpos contra el coronavirus. La afirmación fue realizada por Soumya Swaminathan, jefa de científicos de dicho ente. “Menos del 10% de la población mundial tiene anticuerpos contra este virus” reconoció Swaminathan en una entrevista oficiada por la misma OMS y difundida a través de Twitter. 
“Por supuesto, en algunos entornos, como particularmente en los asentamientos urbanos de muy alta densidad, hay focos donde el 50-60% de la población ha estado expuesta al virus y tiene anticuerpos” continuó. 
Acto seguido, la jefa de científicos admitió: “la única forma de lograr la inmunidad colectiva es mediante la vacunación. Las vacunas aprobadas actualmente ofrecen una buena protección contra enfermedades, hospitalización y muerte por COVID-19”, precisó.  
Concluyendo con la entrevista, recordó que “aún se está estudiando la eficacia de las vacunas con respecto a la enfermedad leve y la infección asintomática por coronavirus”. 
Se han confirmado más de 114 millones de casos de coronavirus en todo el mundo desde el inicio de la pandemia. Según datos de la Universidad Johns Hopkins, la cifra global de muertes por COVID-19 supera los 2,5 millones.

Calor y alimentos: cuidados básicos para consumir comida segura…

Durante los meses de calor, los días se prestan para el picnic en la playa o en el parque, la comida se lleva en viandas y permanece varias horas fuera de la heladera. En verano también consumimos más frutas y verduras crudas, que si no son bien desinfectadas, pueden enfermarnos. También hay que manipular bien las carnes y los huevos, y cuidar los cambios de temperaturas de los alimentos frescos. El calor y los alimentos son un combo especial para la proliferación de bacterias. Es por eso que durante todo el año, pero en especial en verano, hay que tener cuidado con el tiempo en que la comida permanece fuera de la heladera. Al respecto, Luján Costa, Jefa del Departamento de Vigilancia, Información y Educación Alimentaria del Instituto Biológico 'Tomás Perón', institución perteneciente al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, señaló que siempre cualquier alimento de alto riesgo, carnes, huevos, derivados y todos los que necesitan frío, no pueden estar más de 2 horas fuera de la heladera: «En lo posible, ahora en verano cuando se está fuera de casa, siempre hay que tratar de mantenerlos en conservadora con hielo. Con esta medida, lo que se evita es que la comida entre en una temperatura en la cual las bacterias pueden llegar a desarrollarse. Mientras menos tiempo esté expuesto ese alimento a temperaturas cercanas a los 30°C, menos riesgo va a tener de enfermarnos». 
Salmonella y Escherichia Coli, dos bacterias peligrosas 
Una de las enfermedades frecuentes es la salmonelosis, causada por la Salmonella, que está principalmente en el pollo y los huevos. Esta bacteria está en los intestinos de esos animales y queda en la carne y huevos, y si no los manipulamos bien al cocinarlos, la podemos consumir junto con el alimento. 
Para evitar la infección, hay que realizar siempre la cocción completa, lavarse las manos y evitar la contaminación cruzada: «No hay que guardar el pollo en un plato al lado del tomate que voy a usar para la ensalada porque esas bacterias pueden pasarse a la fruta que voy a comer cruda. En el pollo la voy a matar con la cocción, pero no en el tomate». 
Lo recomendable es conservar en la heladera siempre en un recipiente con tapa. Esta contaminación cruzada también se evita usando otra tabla, platos y utensilios para cortar el pollo crudo y los vegetales. Lo mismo con las manos, luego de manipular el pollo crudo hay que lavarse antes de tocar otro alimento que vayamos a consumir. 
La especialista detalló que la infección por Salmonella puede ocasionar la misma sintomatología que cualquier intoxicación transmitida por alimentos: vómitos, cefaleas, diarrea y malestar estomacal, un cuadro que, en niños y ancianos puede derivarse en grave. En el caso del huevo, no hay que lavarlo ni cepillarlo antes de guardarlo, porque el huevo tiene una protección en su cáscara que hace que las bacterias no puedan ingresar. «Si yo lo cepillo, esa capa se sale. No es necesario lavarlo, pero de hacerlo solo previo a la cocción. Además, ante la presencia de un huevo cascado o roto, hay que descartarlo inmediatamente». 
Por otro lado, así como se encuentra la Salmonella en el pollo, en la carne de vaca en general se encuentra Escherichia coli, una bacteria que vive en el intestino de las vacas. De ahí que también es muy importante la cocción completa de la carne, ya que esa bacteria, al igual que la Salmonella, muere con el calor. «Sea el método de cocción que sea, siempre me tengo que asegurar que la carne esté bien cocida por fuera y por dentro». 
Costa recuerda además que es importante que los niños menores de 5 años, incluso un poco mayores, no consuman carne picada o trozada por ser uno de los alimentos que más riesgo tienen de causar Síndrome Urémico Hemolítico, la enfermedad que ocasiona la Escherichia Coli: «Al estar picada o trozada, la bacteria puede estar tanto dentro como por fuera de la carne. Por eso hay que cocinarla muy bien y evitar que la coman los niños». 
Recomendaciones para el lavado de frutas y verduras 
Para hacer una correcta desinfección de frutas y verduras lo ideal es sumergirlo en agua con unas gotitas de lavandina. Hoy en el mercado hay distintas marcas y distintos tipos, por eso es que tenemos que asegurarnos dos cosas: primero que en su rótulo tenga el logo que indica que es apto agua o apto alimentos. 
«Esto es fundamental porque no podemos usar cualquier lavandina para desinfectar alimentos porque puede ser tóxica», detalló Costa. Por otro lado, hay que verificar en el rótulo cuál es la dilución que indica para desinfectar alimentos, porque vienen con distintas concentraciones. «Siempre hablamos de las 2 gotitas por litro, pero puede variar, por eso siempre lo aconsejable es leer cada etiqueta». La especialista destaca que la desinfección con lavandina se tiene que hacer incluso cuando al alimento se le saque la cáscara y luego se cocine. «Por supuesto que la verdura cruda tiene mayor riesgo de generar algún tipo de enfermedad. Hay que hacer principal hincapié en hacer una limpieza y desinfección profunda de los vegetales y frutas, sobre todo, los que consumimos crudos», explicó la especialista. 
El uso correcto de la heladera y el freezer 
La comida no puede estar más de 2 horas fuera de la heladera, pero por otro lado, también hay que evitar refrigerar el alimento que aún está caliente. «Cuando uno cocina volúmenes muy grandes y lo vamos a guardar en la heladera, no es lo ideal guardar una olla o fuente caliente». Costa explicó que lo ideal es hacer un proceso de enfriado, esto se logra fraccionando en porciones más pequeñas, o haciendo un baño maría invertido, es decir, colocando la fuente en otra más grande con agua y hielo. 
Con respecto al freezer también hay una serie de recomendaciones, como por ejemplo que solo se puede volver a freezar un alimento si se cambia el estado, es decir, de crudo a cocido. En relación al descongelamiento, Costa remarcó una práctica habitual que es dejar el alimento descongelando a temperatura ambiente: «Nunca descongelen sus alimentos en la mesada o en la bacha, esto trae muchos riesgos porque queda sometido a temperatura ambiente, en donde las bacterias se reproducen». La práctica ideal es prever lo que se va a cocinar y descongelar dentro de la heladera el día antes. Tampoco es aconsejable descongelar bajo el chorro de agua o sumergiendo en agua caliente, «todas estas prácticas son muy riesgosas», subrayó. 
También, si se trata de una porción chica, se puede usar el microondas para descongelar previo a la cocción, siempre revolviendo para que reciba el calor uniforme. 
Por último, cuando un alimento está ya cocido y se va a recalentar, siempre es muy importante volver a calentar a temperaturas altas, como si se estuviera volviendo a cocinar, «refrigerando no mato las bacterias, y si quedó alguna, solo la elimino con altas temperaturas, no entibiando. Hay que calentar en todas las partes, sobre todo en el microondas que calienta desparejo», aclaró. BP

Atención multidisciplinaria: la clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades raras…

Desde 2008, se utiliza el último día de febrero para generar concientización sobre las Enfermedades Poco Frecuentes (EPF) e impulsar el desarrollo de investigaciones para generar diagnósticos tempranos y precisos, tratamientos oportunos y una mejor calidad de vida. En la Argentina, los niños, niñas y adolescentes representan un tercio de la población, es decir más de 13 millones. Por lo que cuando hablamos de una Enfermedad Poco Frecuente, que en nuestro país tienen una incidencia de 1 caso en 2000 personas, hablamos de más de 6.000 casos potenciales que necesitan de un centro de referencia para realizar un diagnóstico preciso, a tiempo y que permita tratamientos integrales y una calidad de vida más óptima. 
El Hospital Garrahan es el centro de referencia de Argentina y de muchos países de la región en cuanto a diagnóstico y atención de enfermedades raras. Es por esto que lo poco frecuente, en nuestro hospital se vuelve frecuente. Con un abordaje multidisciplinario que involucra a todos los servicios asistenciales, laboratorios, área de farmacia y personal de enfermería, el Garrahan da respuesta a gran parte de esta demanda. 
«Durante el año 2020 nos valimos de herramientas de comunicación a distancia que facilitaron el acercamiento de los pacientes al sistema de salud, permitiendo sostener la asistencia de estos niños. El desafío para este nuevo año es ordenar la red de recursos socio sanitarios disponibles, seguros y accesibles, tanto para lograr el diagnóstico de enfermedades que pudieron haber quedado invisibilizadas durante estos meses, como así también para la atención de emergencias y el seguimiento programado», señaló la Dra. Patricia García Arrigoni, directora médica ejecutiva. 
«El día de las Enfermedades Poco Frecuentes es una oportunidad que tiene el mundo de mostrar cómo son estas enfermedades y cuál es la trayectoria que tienen que atravesar sus pacientes. Muchas veces es complejo para las familias por la dificultad para conseguir un diagnóstico y un centro de referencia que les dé respuesta y que esté en conocimiento de esa enfermedad puntual. Que exista este día hace que se visualicen en la sociedad para tratar de que haya una mayor conciencia», destacó la Dra. Virginia Fano, jefa del servicio de Crecimiento y Desarrollo, que realiza parte del seguimiento de estas enfermedades, sobre todo en condiciones de desarrollo esquelético y trastornos de crecimiento. 
La mayoría de las EPF afectan a niños y niñas, y el 80% de estas tienen un origen genético. El resto de los casos es completado por enfermedades del sistema inmune y nervioso, cáncer, e infecciones poco comunes. Las enfermedades raras que padecen niños y niñas son tan desconocidas para los padres, la sociedad y la comunidad médica en general que su detección puede ser muy complicada. 
«Nosotros en Argentina tenemos la Ley 26.689 de Enfermedades Poco Frecuentes que las define con una incidencia menor a 1 en 2.000. Si bien el corte varía según los países, el propósito es darles a todos estos pacientes un tratamiento integral. La ley destaca que todas las obras sociales deben dar cobertura a estas enfermedades», explicó la Dra. Fano. 
El factor común del diagnóstico: el laboratorio 
El Hospital Garrahan posee 14 laboratorios, divididos en dos áreas, para realizar análisis clínicos y dar respuesta asistencial a los pacientes. Es por esto que el Laboratorio Central y el Laboratorio de Especialidades ocupan un rol muy importante en el diagnóstico de muchas de estas enfermedades poco frecuentes. 
«En algunos casos se trata de estudios de rutina que se realizan en el Laboratorio Central y que orientan al médico en el diagnóstico presuntivo, mientras que en otros casos se trata de estudios complejos que se resuelven en los Laboratorios Especializados, como todos los análisis genómicos y de ADN. Las patologías para las cuales se realizan estudios de ADN incluyen inmunodeficiencias, neoplasias, patologías endocrinológicas, hematológicas, neurológicas, enfermedades mitocondriales, enfermedades metabólicas y diversas patologías sindrómicas», detalló la Dra. Cristina Alonso, responsable de Laboratorio de Especialidades. 
El Garrahan actúa como centro de referencia para muchas de las enfermedades poco frecuentes, por lo cual en los Laboratorios existe una amplia experiencia y especialización en las técnicas asociadas con su diagnóstico. 
«Conociendo la patología que se solicita estudiar y los datos clínicos asociados, se aplican algoritmos de estudio específicos para cada patología. En algunas enfermedades el diagnóstico implica la realización de un solo ensayo que confirma o descarta el diagnóstico, pero en otros casos es necesario realizar una batería de ensayos hasta llegar al diagnóstico del paciente», agregó la Dra. Alonso. 
Los estudios moleculares se utilizan para analizar el ADN y encontrar muchos de los trastornos genéticos que producen las EPF. En promedio ingresan unas 150 muestras por mes que representan 1800 muestras anuales, con diagnóstico presuntivo de enfermedades de origen genético. 
Un trabajo multidisciplinario: tratar, investigar y comunicar 
Muchas de estas enfermedades de origen genético devienen en cuadros de inmunodepresión. Las inmunodeficiencias son un grupo de enfermedades en la que el sistema inmunológico no puede dar respuesta completa en la protección del cuerpo con la producción de anticuerpos, volviéndolo vulnerable a distintos factores. 
Se conocen aproximadamente 430 inmunodeficiencias, y si bien agrupadas su incidencia es mayor, cada cuadro en particular responde a la premisa de menos de 1 caso cada 2000 habitantes. 
«En el Hospital Garrahan atendemos con diagnóstico de inmunodeficiencia a unos 300 pacientes en seguimiento, y tenemos registrado el tratamiento de unos 1500 niños, niñas y adolescentes desde el inicio del servicio», detalló el Dr. Matías Oleastro, jefe de clínica del servicio de Inmunología y Reumatología. 
Si bien los tratamientos de cada caso son particulares, incluyendo desde cuidados medioambientales y modificaciones en los calendarios de vacunación, muchos pacientes con déficit serio de producción de anticuerpos requieren un trasplante de células hematopoyéticas, conocida como médula ósea. 
«Desde Inmunología colaboramos en esta tarea multidisciplinaria de dar atención a todos los niños, niñas y adolescentes con EPF, y también el trabajo que se realiza tanto de investigación como de docencia para brindar a la comunidad todos los nuevos conocimientos producidos para estos casos tan poco comunes», concluyó el Dr. Oleastro. BP

Extender la mano…

La felicidad solo es posible allí donde nos sentimos acogidos y aceptados. Donde falta acogida, falta vida; nuestro ser se paraliza; la creatividad se atrofia. Por eso una «sociedad cerrada es una sociedad sin futuro, una sociedad que mata la esperanza de vida de los marginados y que finalmente se hunde a sí misma» (Jürgen Moltmann).

Son muchos los factores que invitan a los hombres y mujeres de nuestro tiempo a vivir en círculos cerrados y exclusivistas. En una sociedad en la que crece la inseguridad, la indiferencia o la agresividad es explicable que cada uno tratemos de asegurar nuestra «pequeña felicidad» junto a los que sentimos iguales.

Las personas que son como nosotros, que piensan y quieren lo mismo que nosotros, nos dan seguridad. En cambio, las personas que son diferentes, que piensan, sienten y quieren de manera diferente, nos producen inquietud y temor.

Por eso se agrupan las naciones en «bloques» que se miran mutuamente con hostilidad. Por eso buscamos cada uno nuestro «recinto de seguridad», ese círculo de amigos, cerrado a aquellos que no son de nuestra misma condición.

Vivimos como «a la defensiva», cada vez más incapaces de romper distancias para adoptar una postura de amistad abierta hacia toda persona. Nos hemos acostumbrado a aceptar solo a los más cercanos. A los demás los toleramos o los miramos con indiferencia, si no es con cautela y prevención.

Ingenuamente pensamos que, si cada uno se preocupa de asegurar su pequeña parcela de felicidad, la humanidad seguirá caminando hacia su bienestar. Y no nos damos cuenta de que estamos creando marginación, aislamiento y soledad. Y que en esta sociedad va a ser cada vez más difícil ser feliz.

Por eso el gesto de Jesús cobra especial actualidad para nosotros. Jesús no solo limpia al leproso. Extiende la mano y lo toca, rompiendo prejuicios, tabúes y fronteras de aislamiento y marginación que excluyen a los leprosos de la convivencia. Los seguidores de Jesús hemos de sentirnos llamados a aportar amistad abierta a los sectores marginados de nuestra sociedad. Son muchos los que necesitan una mano extendida que llegue a tocarlos. JAP

Día litúrgico: Jueves II (B) de Cuaresma

Texto del Evangelio (Mc 6,7-13): En aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordenó que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; sino: «Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas». Y les dijo: «Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta marchar de allí. Si algún lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de allí sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos». Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran; expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.
 
«Jesús llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos (...) 
Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran»
 
Comentario: + Rev. D. Josep VALL i Mundó (Barcelona, España)
 
Hoy, el Evangelio relata la primera de las misiones apostólicas. Cristo envía a los Doce a predicar, a curar todo tipo de enfermos y a preparar los caminos de la salvación definitiva. Ésta es la misión de la Iglesia, y también la de cada cristiano. El Concilio Vaticano II afirmó que «la vocación cristiana implica como tal la vocación al apostolado. Ningún miembro tiene una función pasiva. Por tanto, quien no se esforzara por el crecimiento del cuerpo sería, por ello mismo, inútil para toda la Iglesia como también para sí mismo» 
El mundo actual necesita —como decía Gustave Thibon— un ‘suplemento de alma’ para poderlo regenerar. Sólo Cristo con su doctrina es medicina para las enfermedades de todo el mundo. Éste tiene sus crisis. No se trata solamente de una parcial crisis moral, o de valores humanos: es una crisis de todo el conjunto. Y el término más preciso para definirla es el de una ‘crisis de alma’. 
Los cristianos con la gracia y la doctrina de Jesús, nos encontramos en medio de las estructuras temporales para vivificarlas y ordenarlas hacia el Creador: «Que el mundo, por la predicación de la Iglesia, escuchando pueda creer, creyendo pueda esperar, y esperando pueda amar» (san Agustín). El cristiano no puede huir de este mundo. Tal como escribía Bernanos: «Nos has lanzado en medio de la masa, en medio de la multitud como levadura; reconquistaremos, palmo a palmo, el universo que el pecado nos ha arrebatado; Señor, te lo devolveremos tal como lo recibimos aquella primera mañana de los días, en todo su orden y en toda su santidad». 
Uno de los secretos está en amar al mundo con toda el alma y vivir con amor la misión encomendada por Cristo a los Apóstoles y a todos nosotros. Con palabras de san Josemaría, «el apostolado es amor de Dios, que se desborda, con entrega de uno mismo a los otros (...). Y el afán de apostolado es la manifestación exacta, adecuada, necesaria, de la vida interior». Éste ha de ser nuestro testimonio cotidiano en medio de los hombres y a lo largo de todas las épocas.

Buenos días... 248