La hidradenitis supurativa es
una enfermedad cutánea crónica también conocida como hidrosadenitis supurativa.
Se manifiesta con protuberancias inflamadas, similares a las del acné, que
pueden generar dolor y molestias. Aunque actualmente no existe una cura
definitiva, su diagnóstico puede ayudar a controlar sus síntomas y evitar
complicaciones.
¿Qué es la hidradenitis
supurativa y cuáles son sus síntomas?
La hidradenitis supurativa se
produce por la obstrucción de los folículos pilosos. Esto provoca la aparición
de nódulos dolorosos bajo la piel, que en algunos casos pueden abrirse, supurar
y formar túneles o fístulas. Los síntomas pueden variar en gravedad y
presentación, pero los más comunes incluyen:
• Puntos negros:
se suelen formar espinillas en las zonas afectadas.
• Bultos
dolorosos: inicialmente pequeños, pueden crecer y generar molestias
significativas.
• Túneles
subcutáneos: en casos avanzados, los bultos se conectan entre sí bajo la piel,
formando trayectos fistulosos que pueden tardar mucho en cicatrizar.
Esta afección suele aparecer
en áreas donde hay fricción, como las axilas, la ingle, los senos y los
glúteos. El calor, la humedad y los cambios hormonales pueden empeorar los
síntomas.
Factores de riesgo y
tratamientos disponibles
Aunque no se conoce la causa
exacta de la hidradenitis supurativa, se han identificado 3 factores de riesgo
clave:
1. Género y
edad: es más común en mujeres y en personas de entre 18 y 29 años.
2. Genética:
los antecedentes familiares pueden aumentar la probabilidad de desarrollarla.
3. Obesidad y
tabaquismo: pueden agravar la inflamación y la severidad de los síntomas.
El tratamiento depende de la
gravedad. En casos leves, pueden utilizarse cremas antibióticas y otras medidas
básicas de cuidado de la piel. Para formas más avanzadas, se pueden emplear,
entre otros, antibióticos sistémicos. En situaciones severas, los médicos
pueden recurrir a procedimientos como:
• Destechamiento
de túneles: para exponer y tratar los trayectos fistulosos.
• Terapia con
láser: para eliminar lesiones persistentes.
• Extracción
quirúrgica: en los casos más graves, se puede requerir la eliminación de toda
el área afectada con injertos de piel sana.
A pesar de que actualmente no
existe una cura, es posible aliviar los síntomas de la hidradenitis supurativa.
Mantener una buena higiene, un peso saludable y usar ropa holgada pueden ayudar
a reducir la frecuencia y la intensidad de los brotes.
Recuerda:
• La
hidradenitis supurativa es una enfermedad cutánea crónica que causa bultos
dolorosos, inflamación y, en casos avanzados, túneles bajo la piel.
• Aunque su
causa exacta es desconocida, la genética, la obesidad y el tabaquismo pueden
aumentar el riesgo de padecerla.
• No tiene
cura definitiva, pero con los tratamientos médicos y el estilo de vida adecuado
es posible controlar los síntomas y reducir los brotes. BP
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