“Cuando te llama como nadie más”
María está llorando.
Mira el sepulcro. Mira el vacío. Mira sin
entender.
Y entonces Él aparece. Pero no lo reconoce. Hasta que dice una sola palabra: su nombre. “María”. Y todo cambia.
No fue un discurso. No fue una explicación. Fue
algo más íntimo. Ser llamada.
Pienso en eso mientras camino por la ciudad. Entre
voces, ruido, notificaciones. Nombres que se repiten sin peso.
Pero hay momentos… en que alguien pronuncia tu
nombre distinto. Con verdad. Con cercanía.
Y ahí sabes que no eres uno más.
Cristo no llama en masa. Llama en lo personal.
Cierre
A veces la fe empieza cuando descubres que Dios te conoce por tu
nombre.
RM
No hay comentarios.:
Publicar un comentario