Algunos virus respiratorios,
responsables de enfermedades como el COVID, la gripe o el resfriado común,
comparten síntomas entre ellos y con otros, como las alergias estacionales,
pero la mayoría no sabe identificarlos ni tratarlos. De hecho, son muchos los
que creen tener un resfriado y aguantan con el tratamiento sintomático durante
semanas esperando a mejorar sin éxito. ¿Cómo podemos identificarlos y saber qué
tenemos? Hablando con expertos en la materia para que nos resuelvan todas las
dudas y nos ayuden a identificar lo que nos pasa. Lo primero que hay que sabes
es que a pesar de compartir síntomas como estornudos o secreción nasal, “las
causas y la forma de abordarlos son diferentes”, señaló la Dra. Susana
Rodríguez de Cos, médica especialista en Atención Primaria en España.
“Las infecciones respiratorias
de vías altas tienen un origen infeccioso, lo más frecuente es que sea vírico,
mientras que las alergias se producen por la reacción de nuestro sistema
inmunológico a determinados alérgenos. Es importante saber diferenciar los
síntomas para identificar si nos encontramos ante un cuadro alérgico o ante una
infección respiratoria y poder aplicar el tratamiento más adecuado”, advirtió
la especialista.
Alergia, lo más difícil de
identificar
Si no eres alérgico y nunca lo
has sido es posible que no sepas que lo seas y que creas que tienes un
resfriado común o COVID, por eso es importante conocer qué ocurre en el cuerpo
cuando tenemos alergia. Como afirmó la Dra. Marcela Santaolalla, especialista
en Alergología y jefe de equipo en la Unidad de Alergología en el Hospital HM
de Sanchinarro (España), “la alergia respiratoria a veces está
infradiagnosticada puesto que comparte síntomas con otras patologías como, por
ejemplo, las infecciones respiratorias. Esta confusión es más fácil cuando la
alergia aparece en meses invernales en los que las infecciones también son más
frecuentes”.
Como explicó la Dra. Rodríguez
de Cos, en el caso de las alergias, en España, según sus datos, “afectan entre
un 20-25% de la población y van en aumento, 1 de cada 5 españoles padece alguna
enfermedad respiratoria alérgica, rinitis o asma alérgica”. Este aumento de
patologías alérgicas respiratorias no es casualidad, ya que “está relacionado
con la contaminación atmosférica y cambios climáticos y mayores exposiciones a
pólenes y otros alérgenos ambientales”.
Es importante saber que “la
alergia puede aparecer en cualquier momento de la vida y es más prevalente en
general en niños y jóvenes aunque algunos tipos, como la alergia a
medicamentos, son más prevalentes en la edad adulta”, informó la Dra.
Santaolalla. ¿Cuándo surgen? Como explicó la Dra. Rodríguez de Cos, “se dan
cuando el sistema inmune reacciona de forma exagerada a sustancias normalmente
inofensivas como polen o ácaros, produciendo anticuerpos Ig E que liberan
histamina que al volver a contactar con ese alérgeno producen los síntomas de
la alergia”.
Dicho de otra forma, en palabras
de la Dra. Santaolalla, “la alergia resulta de la interacción entre la
predisposición genética, que marca la susceptibilidad para tener alergia, y los
factores ambientales, como la dieta, contaminación y estrés entre otros, que
hacen que los genes se activen o desactiven”. Así, “en cada paciente el
comienzo de sus síntomas de alergia puede estar desencadenado por diferentes
factores como por ejemplo una muy alta exposición a un determinado polen”.
Así, añadió la Dra. de Cos,
los síntomas típicos de la alergia son:
• Estornudos repetidos a
menudo en salvas
• Picor y lagrimeo de ojos
• Picor y goteo nasal
• Congestión o taponamiento
nasal
• Picor de paladar, garganta y
oídos.
• Si va en aumento, las
alergias pueden producir tos persistente y dificultad para respirar con
pitidos.
¿Cómo saber si tengo gripe,
resfriado o alergia?
En función de los síntomas
presentes, podemos identificar si se trata de un resfriado común, de gripe o de
alergia. Así explicó la experta, “hay algunos síntomas, como la fiebre o el
tipo de mucosidad, que nos dan pistas muy valiosas para descartar que se trate
de una alergia”.
Además, otro factor importante
y diferenciador es la duración de los síntomas. “Las infecciones respiratorias
de vías altas no suelen durar más de una a dos semanas, pero en el caso de la
alergia están presentes durante todo el periodo en el que la persona está
expuesta al alérgeno, que pueden ser varias semanas”, explicó en detalle.
Así resumió la experta, las
claves para distinguir la alergia de un resfriado son:
1. La alergia dura semanas o
meses y el resfriado de 5 a 10 días
2. El moco es más transparente
y acuoso en la alergia
3. Los estornudos muy seguidos
e incoercibles son propios de la alergia
4. En la alergia el picor de
ojos y de nariz es más intenso y típico que en un resfriado
5. En la alergia no suele
haber fiebre ni dolores corporales como en los resfriados
En opinión de la Dra.
Santaolalla, “siempre es importante conocer los alérgenos responsables”. En el
caso de la alergia respiratoria, es importante, “para disminuir la exposición
en la medida de lo posible y para valorar un tratamiento específico con
inmunoterapia”. En el caso de otros alérgenos como alimentos o medicamentos “se
debe evitar la exposición a los mismos y buscar alternativas”.
Cómo se tratan
Teniendo esto en cuenta, el
siguiente paso es saber qué tratamiento hay para cada problema de salud. Aquí
es importante saber que “los cuadros alérgicos pueden tratarse con
antihistamínicos, descongestivos e, incluso, vacunas, en función de las
necesidades específicas de cada paciente”. Así, informó, “el tratamiento de la
alergia consiste en evitar la exposición al alérgeno en la medida de lo posible
(cierre de ventanas en horas de alta contaminación y polen, purificadores de aire
HEPA, mascarilla FFP2, usar gafas de sol, no salir en horas críticas de
polinización...), antihistamínicos orales, nasales, y/o en colirios,
corticoides nasales, broncodilatadores inhalados, inhibidores de los
leucotrienos y en casos seleccionados inmunoterapia (vacunas antialérgicas)”.
En cualquier caso es
fundamental siempre “contar con asesoramiento profesional, tanto para la
identificación del alérgeno, como para la elección del tratamiento más adecuado
en cada caso”, destaca.
En el caso de la gripe y el
resfriado, el Dr. Joaquín López, farmacéutico, recordó que “es importante
tratar los síntomas de forma completa y desde su aparición, para evitar que
evolucionen en cuadros más graves y para reducir el impacto de los síntomas en
nuestra calidad de vida”. Y añade que “los tratamientos multisintomáticos,
también conocidos como antigripales, permiten abordar conjuntamente diferentes
síntomas gracias a su combinación específica de principios activos, como:
• Paracetamol, indicado para
tratar el dolor y la fiebre;
• Dextrometorfano, eficaz
contra la tos;
• Clorfenamina, para reducir
la secreción nasal y los estornudos;
• Cafeína, que nos ayuda a
combatir el decaimiento;
• Vitamina C, que, gracias a
su efecto antioxidante, favorece la reparación de tejidos”.
El abordaje temprano de los
síntomas es esencial, aunque no es lo habitual entre la población, tal y como
recoge un estudio de Kantar para Kenvue, que afirma que más de la mitad de la
población no toma ninguna medida cuando aparecen los primeros síntomas y
aproximadamente el 40% solo recurre a medicamentos antigripales cuando los
síntomas empeoran. BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario