viernes, 31 de julio de 2026

Cuando el plan cambia de manos…

Oficina con vistas al tráfico. Carpeta llena de proyectos. Agenda marcada hasta el último minuto. Vivimos programando cada hora, cada paso, cada meta. Pero a veces, la vida se atreve a desordenar nuestras hojas.

Ese retraso, esa llamada inesperada, ese ‘no’ que no entendemos… no siempre son fracasos. A veces son desvíos para llevarnos a un propósito que no habíamos visto.

Porque nuestros planes son mapas hechos a lápiz, pero los propósitos de Dios están grabados a fuego. Y cuando dejamos que Él tome la pluma, descubrimos que lo que parecía un cambio de ruta… era, en realidad, el verdadero destino.

“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11) RM

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