No necesitas irte lejos. El desierto puede caber en cinco minutos.
Cerrar el celular. Cerrar la boca. Abrir el corazón.
Cristo no compite con el ruido. Espera el silencio.
La Cuaresma no pide discursos largos. Pide escucha.
“¿Qué buscas?” Tal vez no lo sabes. Pero Él sí sabe que te busca. RM
No hay comentarios.:
Publicar un comentario