Ciudad que nunca duerme. Luces. Alarma antes del
amanecer.
En medio del ruido, una certeza antigua resiste: Con Dios me acuesto, con Dios me levanto.
No porque todo esté resuelto, sino porque la fe
también duerme conmigo… y amanece más viva.
Cierre: ¿Qué oración te acompaña en la noche? ¿Con qué
esperanza abres los ojos? RM
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