“Cuando creías que ya lo habías superado”
Las puertas están cerradas. No por costumbre. Por miedo.
Eso también vuelve. Aunque ya vieron a Cristo. Aunque ya escucharon
su voz. El miedo regresa.
Y eso me hace sentido. Porque uno cree que después de ciertos momentos ya
no volverá a sentir lo mismo. Pero sí. La
inseguridad. La duda. La inquietud.
La fe no elimina automáticamente el miedo. Aprende a convivir con él. Y aun así… Cristo entra. No porque la puerta se abrió. Sino a pesar de que
estaba cerrada.
Cierre
El miedo puede quedarse… pero no impide que Dios entre. RM
No hay comentarios.:
Publicar un comentario