Muchas veces, la expulsión de
los gases nos resulta vergonzosa. Especialmente, cuando nos encontramos
rodeados por otras personas. En esos momentos, normalmente, intentamos
reprimirlos para evitar dar una mala impresión. Todo lo relacionado con la ‘expulsión
de desechos’ nos resulta desagradable y poco favorecedor para nuestra imagen.
No obstante, se trata de algo natural. Y no dejar que fluya de esa manera puede
resultar perjudicial para el organismo. Por eso, en esta oportunidad develamos
qué pasa si retenemos los gases.
¿Es malo para el organismo
retener los gases?
La liberación de los gases es
algo natural y, de acuerdo a un artículo de National Institute of Diabetes and
Digestion and Kidney Diseases, expulsar entre 13 y 21 gases al día es
completamente normal. Si se consumen alimentos ricos en fibra o en gas, como lo
es el caso de las gaseosas, lo más probable es que este número aumente.
Muchas pueden ser las razones
por las que el cuerpo genera gases. Incluso, momentos de la vida que en
ocasiones, muy incómodas y desafortunadas, también se nos llena la panza de
gases. Las flatulencias pueden generarse por los alimentos que se ingieren, el
aire que se introduce al hablar o por las bacterias que se generan en el
proceso de la digestión. Si bien es comprensible que tengamos pudor o
consideración a la hora de expulsar un gas en público, tampoco debemos optar
por suprimir este impulso natural del organismo.
Todos hemos pasado por esto:
luchar contra nosotros mismos para aguantar ese proceso natural de expulsar los
aires olorosos y ruidosos. Sin embargo, aunque todos lo sospechamos, existen
consecuencias muy malas a esa acción voluntaria de retener gases en el
intestino.
Esas consecuencias varían en
función de la frecuencia con que se realice la retención de los gases. A mayor
frecuencia, mayor daño. Si bien no representa un problema grave para la salud,
algunas de las consecuencias de aguantarse los gases pueden ser muy molestas.
En la lista se encuentran las siguientes:
1. Dolor abdominal
2. Hedor más intenso
3. Dolor de estómago
4. Inflamación del abdomen
Por medio de las flatulencias
podemos saber el estado de nuestro cuerpo. El olor y los componentes que lo
causan, así como también la cantidad que se expulsa al día, evidencian cómo se
realiza el proceso digestivo. El retener un gas puede impedir que reconozcas
bien los síntomas de alguna condición importante. Tener cólicos o hinchazón
abdominal puede generarse por miles de patologías, pero si tenemos esta mala
costumbre de aguantarlos, no sabemos a qué se debe en realidad. Algunas de las
afecciones que causan exceso de flatulencias son las siguientes:
1. Proliferación de bacterias
en el intestino delgado
2. Síndrome de intestino
irritable
3. Reflujo gastroesofágico
4. Intolerancia a la lactosa,
a la fructosa y al gluten
Y recuerda, la gran máquina
bien engrasada que es el cuerpo está diseñada para expulsar todo lo que le es
inútil. Expulsar las flatulencias podría prevenir la formación de divertículos
(que derivan en diverticulitis), además de ser una barrera y un sistema de
alerta contra otras enfermedades. La recomendación principal es que las dejes
salir, pero también podrías intentar comer más despacio, evitar bebidas que
contienen gas, alimentos como la cebolla, el brócoli, e incluso evitar mascar
chicle y fumar.
Además, es importante
controlar el estado de ánimo y recordar que no es recomendable pasar demasiado
tiempo sin ir al baño. Esta visita puede ser de utilidad para eliminar las
flatulencias que se tengan. Si una persona tiene demasiadas, sí es recomendable
consultar con un especialista.
Es así que quizás lo mejor
para tu salud sea soportar la vergüenza o buscar un lugar seguro para expulsar
a tus ruidosos amigos. BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario