sábado, 18 de abril de 2026

El pan partido…

“El momento en que todo encaja”

Llegan. El día cae. La conversación se detiene.

“Quédate”. No es una gran oración. Es una petición sencilla.

Y entonces pasa. Parte el pan. Un gesto conocido. Repetido. Cotidiano.

Y en ese instante… lo reconocen. No en el camino. No en las explicaciones. No en las palabras.

En un gesto. Eso me golpea. Porque a veces espero que Dios se manifieste de forma extraordinaria. Clara. Indiscutible.

Y sin embargo… aparece en lo simple. En lo que ya conocía pero no había entendido.

Cierre

A veces vemos a Dios cuando algo cotidiano revela su profundidad. RM

No hay comentarios.:

Publicar un comentario