martes, 14 de abril de 2026

La pausa…

“Cuando todo parece normal”

Después de la Resurrección no todo cambia de golpe. La ciudad sigue igual. El trabajo espera. Las rutinas regresan.

No hay música constante. No hay señales extraordinarias cada día. Solo… vida.

Y eso puede desconcertar. Porque uno esperaría que después de un momento así todo fuera distinto. Pero no. La fe no elimina lo cotidiano. Lo habita. Cristo no vino a sacarnos del mundo. Vino a quedarse en él.

En lo repetido. En lo sencillo. En lo que parece no tener nada especial. Y ahí…
empieza a hacer algo nuevo.

Cierre

Después de la Resurrección, lo extraordinario aprende a vivir en lo cotidiano. RM

No hay comentarios.:

Publicar un comentario