“Cuando empieza a quedarse”
Al principio parecía un momento. Un
acontecimiento. Algo que ocurrió… y ya. Pero no.
Cristo no vino solo a aparecer. Vino a quedarse.
No siempre de forma visible. No siempre de forma
clara. Pero constante.
En medio del día. En medio del ruido. En medio de
lo que no entiendo.
Empiezo a intuirlo.
No como una emoción intensa. Sino como una
presencia.
Algo que no se va. Y entonces comprendo: la Resurrección no fue un
instante. Es una forma nueva de estar.
Cierre
Cristo no solo venció a la muerte… aprendió a quedarse con nosotros. RM
No hay comentarios.:
Publicar un comentario