Cada vez más mujeres consultan
por caída del cabello, pero la mayoría no sabe cuándo este problema deja de ser
algo normal y empieza a ser una señal de alerta. Aunque muchos estudios se
enfocan en la calvicie masculina, la alopecia femenina está creciendo, y aún
faltan datos claros sobre cuántas mujeres la padecen.
La Dra. Ana Rodríguez Villa
Lario, dermatóloga del Instituto Médico Ricart (IMR) en Valencia, España,
explicó que hay muchos tipos de caída del cabello y que las causas pueden ser
muy variadas: desde cambios hormonales y genéticos hasta situaciones de estrés
o falta de vitaminas. Además del impacto físico, este problema puede afectar la
autoestima y la salud emocional de quienes lo sufren.
¿Qué tipos de alopecia existen
en mujeres?
1. Efluvio
telógeno: la caída por estrés
Es una de las formas más
comunes. Se produce cuando la caída diaria supera los 100 o 150 cabellos. A
menudo ocurre tras una situación estresante, una enfermedad, una cirugía o un
cambio en la medicación. En la mayoría de los casos mejora por sí sola en unas
semanas, pero si se mantiene, puede volverse crónica.
La dermatóloga recomienda
realizar una analítica para descartar anemia o falta de nutrientes, y revisar
el historial médico para detectar el posible origen del problema.
2. Alopecia
androgénica: la más frecuente tras la menopausia
Aunque se suele relacionar con
los hombres, también afecta a las mujeres. El cabello se va afinando poco a
poco, especialmente en la parte frontal y superior de la cabeza. Está
relacionada con desequilibrios hormonales, como el síndrome de ovario
poliquístico, o con la menopausia.
3. Alopecia
areata: caída por causas inmunológicas
Aquí es el propio sistema
inmune quien ataca por error los folículos del cabello, provocando calvas en
forma de parches o una caída más generalizada. También puede afectar a cejas y
vello corporal. Es importante analizar si hay otras enfermedades autoinmunes,
como problemas de tiroides.
¿Qué hacer si noto más caída
de lo habitual?
La clave está en acudir a un
dermatólogo cuanto antes para obtener un diagnóstico adecuado. En la actualidad
se utilizan herramientas avanzadas que miden con precisión la densidad y el
grosor del cabello. Con estos datos, los médicos pueden diseñar un tratamiento
a medida.
Los tratamientos pueden
incluir:
• Fórmulas personalizadas, con
ingredientes que ayudan a frenar la caída.
• Mesoterapia capilar, que
consiste en pequeñas inyecciones de vitaminas en el cuero cabelludo.
• Plasma rico en plaquetas,
que estimula el crecimiento con factores regenerativos extraídos de la propia
sangre.
• Cuidado cosmético, como
champús, mascarillas o sérums adaptados a cada tipo de cabello.
• Limpieza profunda, con
tecnología como Hydrafacial capilar para eliminar impurezas.
Una señal de alerta, no solo
un tema estético
La caída del cabello no
siempre es un problema estético: puede ser el primer síntoma de una condición
de salud que necesita atención. Si notas que tu cabello se cae más de lo
habitual, no lo ignores. Consultar a tiempo puede evitar que la situación
empeore y ayudarte a recuperar tanto tu cabello como tu bienestar.
La caída del cabello en
mujeres no debe subestimarse ni tratarse como un asunto menor. Aunque puede
tener causas pasajeras y benignas, también puede ser el reflejo de alteraciones
hormonales, inmunológicas o nutricionales que requieren atención médica.
Conocer los distintos tipos de alopecia y sus síntomas es el primer paso para
actuar a tiempo.
Gracias a los avances en el
diagnóstico y los tratamientos personalizados, hoy es posible frenar la
progresión de muchos tipos de alopecia e incluso recuperar parte del cabello
perdido.
Por eso, si notas una pérdida
más abundante de lo normal, especialmente si se prolonga durante semanas o
aparecen zonas sin cabello, lo más importante es consultar a un especialista.
Cuidar tu salud capilar es
también cuidar tu bienestar emocional. El cabello es parte de nuestra
identidad, y merece el mismo respeto y atención que cualquier otro aspecto de
nuestra salud. BP
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