viernes, 1 de septiembre de 2023

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Antonino, Santo

Mártir, 02 de Septiembre
Elogio: En Apamea, lugar de Siria, san Antonino, mártir de la fe, de quien se dice que los paganos lo mataron por destruir ídolos gentiles cuando tenía veinte años de edad.
País: Siria - †: s. IV
 
De acuerdo con la leyenda oriental, Antonino era un tallador de piedra sirio que con un extraordinario desinterés reconvino a los idólatras de su ciudad natal por adorar imágenes de piedra. Después de aquel acto impetuoso, salió apresuradamente de la ciudad y se refugió en la celda de un ermitaño con el que vivió durante dos años. Entonces decidió regresar a la ciudad y tuvo el desconsuelo de advertir que los habitantes aún rendían culto a los falsos dioses, por lo cual adoptó una actitud más enérgica todavía: entró a los templos y arrojó por tierra a los ídolos. Después, huyó más que de prisa de la ciudad y se refugió en Apamea. Allí, el obispo le dio instrucciones para que construyera una iglesia, a lo que accedió Antonino. Pero, apenas comenzada la obra, los paganos se enfurecieron a tal punto que, tras de organizar un tumulto para acabar con la construcción, asesinaron a Antonino, que ni siquiera trató de defenderse. El santo no tenía más de veinte años de edad.

Se tiene entendido que este Antonino mártir es el que figura en el Martirologio Romano como sacrificado en Pamiers, donde existen leyendas locales sobre él. Algunas de sus supuestas reliquias fueron trasladadas a Palencia, España, ciudad ésta de la que el santo es patrono y que tiene su propia versión sobre la leyenda de Pamiers, en la que el santo es, además, diácono (lo que explica muchas de sus representaciones iconográficas). El nombre de san Antonino se asocia con los de san Almaquio y san Juan, de quienes se supone que sufrieron con él. También hay otro error en relación con Capua, donde se venera, el 3 de Septiembre, a un «niño san Antonino» junto con san Aristeo. A raíz de la mención de este mártir en el martirologio más antiguo de cuantos se conocen, el Hieronymianum, surgieron grandes confusiones.

¿Puede un fármaco para dormir ser la clave para retrasar el Alzheimer?...

La relación entre tiempo de descanso y Alzheimer viene de lejos. Son muchos los estudios que indican que dormir poco aumenta el riesgo de padecerlo o que incluso los trastornos del sueño pueden ser un signo temprano de esta enfermedad neurodegenerativa. Muchas personas finalmente diagnosticadas con alzhéimer comienzan a experimentar dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormidos, años antes de que surjan problemas cognitivos como pérdida de memoria y confusión. Es un círculo vicioso: la enfermedad implica cambios en el cerebro que interrumpen el sueño, y la falta de sueño acelera cambios dañinos en el cerebro. 
Ahora investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, han identificado una posible forma de ayudar a romper ese ciclo. Un pequeño estudio de dos noches ha demostrado que las personas que tomaron una pastilla para dormir antes de acostarse experimentaron una caída en los niveles de las proteínas clave del Alzheimer, una buena señal, ya que los niveles más altos de dichas proteínas acompañan al empeoramiento de la enfermedad.
En el estudio, publicado en la revista Annals of Neurology, se utilizó suvorexant, un fármaco aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EEUU (FDA) para el insomnio. Los resultados de la investigación sugieren el potencial de los medicamentos para dormir para retrasar o detener la progresión de la enfermedad de Alzheimer, aunque se necesita mucho más trabajo que confirme la viabilidad de tal enfoque.
«Este es un pequeño estudio de prueba de concepto. Sería prematuro que las personas que están preocupadas por desarrollar Alzheimer lo interpreten como una razón para comenzar a tomar suvorexant todas las noches», advierte el autor principal, Dr. Brendan Lucey, profesor asociado de neurología y director del Centro de Medicina del Sueño de la Universidad de Washington. «Todavía no sabemos si el uso a largo plazo es eficaz para evitar el deterioro cognitivo y, si lo es, en qué dosis y para quién. Aún así, estos resultados son muy alentadores. Este medicamento ya está disponible y se ha comprobado que es seguro, y ahora tenemos evidencia de que afecta los niveles de proteínas que son fundamentales para impulsar la enfermedad de Alzheimer», añade.
Suvorexant pertenece a una clase de medicamentos para el insomnio conocidos como antagonistas duales de los receptores de orexina, una biomolécula natural que favorece la vigilia. De este modo, cuando se bloquea la orexina, las personas se quedan dormidas. Actualmente, ya hay tres inhibidores de la orexina aprobados por la FDA hay más en proyecto.
La enfermedad de Alzheimer comienza cuando las placas de la proteína beta amiloide comienzan a acumularse en el cerebro. Después de años de acumulación de amiloide, una segunda proteína cerebral, tau, comienza a formar marañas que son tóxicas para las neuronas. Las personas con la enfermedad de Alzheimer comienzan a experimentar síntomas cognitivos, como pérdida de memoria, alrededor del momento en que los enredos de tau ya son detectables.
El Dr. Lucey y sus colegas fueron de los primeros en mostrar en personas que la falta de sueño está relacionada con niveles más altos de amiloide y tau en el cerebro. La pregunta sigue siendo si un buen sueño tiene el efecto contrario: una reducción en los niveles de amiloide y tau, y una detención o reversión del progreso de la enfermedad de Alzheimer. Los estudios en ratones con inhibidores de orexina han sido prometedores.
Como primer paso para evaluar el efecto de los inhibidores de orexina en las personas, el Dr. Lucey y sus colegas reclutaron a 38 participantes de 45 a 65 años de edad y sin deficiencias cognitivas para someterse a un estudio de sueño de dos noches. Los participantes recibieron una dosis más baja (10 mg) de suvorexant (13 personas), una dosis más alta (20 mg) de suvorexant (12 personas) o un placebo (13 personas) a las 9 de la noche y luego se fueron a dormir en una unidad de investigación clínica de la Universidad de Washington. Los investigadores extrajeron una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo a través de una punción lumbar cada dos horas durante 36 horas, comenzando una hora antes de administrar el somnífero o el placebo, para medir cómo cambiaron los niveles de amiloide y tau durante el siguiente día y medio.
Los niveles de amiloide se redujeron entre un 10% y un 20% en el líquido cefalorraquídeo de las personas que habían recibido la dosis alta de suvorexant en comparación con las personas que habían recibido un placebo, y los niveles de una forma clave de tau conocida como tau hiperfosforilada se redujeron entre un 10% y un 15% respecto a las personas que habían recibido placebo. Ambas diferencias son estadísticamente significativas, pero no hubo una diferencia significativa entre las personas que recibieron una dosis baja de suvorexant y las que recibieron el placebo.
Veinticuatro horas después de la primera dosis, los niveles de tau hiperfosforilada en el grupo de dosis alta habían aumentado, mientras que los niveles de amiloide permanecieron bajos en comparación con el grupo de placebo. Una segunda dosis de suvorexant, administrada la segunda noche, redujo nuevamente los niveles de ambas proteínas en las personas del grupo de mayor dosis.
«Si podemos reducir el contenido de amiloide todos los días, creemos que la acumulación de placas de amiloide en el cerebro disminuirá con el tiempo. Y la tau hiperfosforilada es muy importante en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, porque está asociada con la formación de ovillos de tau que matan las neuronas. Si puede reducir la fosforilación de tau, potencialmente habría menos formación de enredos y menos muerte neuronal», afirma el Dr. Lucey.
El estudio es preliminar, ya que solo analizó el efecto de dos dosis del fármaco en un pequeño grupo de participantes. El Dr. Lucey tiene estudios en marcha para evaluar los efectos a largo plazo de los inhibidores de orexina en personas con mayor riesgo de demencia.
«Tengo la esperanza de que con el tiempo desarrollemos medicamentos que aprovechen el vínculo entre el sueño y el Alzheimer para prevenir el deterioro cognitivo. Todavía no hemos llegado ahí. En este punto, el mejor consejo que puedo darte es que duermas bien por la noche si puedes, y si no lo consigues, consulta a un especialista y trata tus problemas de sueño», concluye el investigador. BP

El ¡Sí! de Helena…

Llovía copiosamente en la Ciudad de México. Refugiados bajo el minúsculo toldo de un local comercial, una docena de personas esperábamos el amaine de la lluvia. Ahí estaba ella, no mayor de 30, esbelta, moderna, hablando por teléfono. Era inevitable no escuchar su conversación: “Ya te dije que necesitamos ponernos de acuerdo, no voy a dejar de trabajar sólo porque tú me lo pides”. En su voz se reflejaba el enojo y la desilusión que las palabras de su interlocutor le producían. Después de una pausa, continuó: “Durante años me quemé las pestañas estudiando, preparándome para sacar el título que hoy me califica para estar en el puesto que tengo dentro de la empresa, y tú quieres que tire todo a la borda; no, eso no lo voy a hacer… Ni loca”. Miradas de aprobación se dirigieron hacia ella por parte de la audiencia que la escuchaba, incluso, hubo quien levantando el dedo pulgar de la mano le mostró su empatía.

“…No, esa no es la razón correcta -continuó- por lo único que yo dejaría mi trabajo, y de manera temporal ¡Eh!,  sería por la responsabilidad para educar a nuestros hijos. Porque educar a un hijo es un trabajo de tiempo completo y la presencia de la madre es insustituible, lo mismo que la participación del padre. No quiero que los primeros años de mi hijo los pase sin sentirse amado y protegido, ¡y mira que de eso yo sé mucho!, y tú también lo sabes. Los hijos necesitan un modelo, una guía que les ayude a crecer de manera integral, en lo físico y lo espiritual. Y si la madre no está y el padre tampoco, será un gran lío. En eso me queda muy claro que no hay título ni trabajo alguno que justifique el abandono de un hijo a la buena de Dios… Ya ves cómo está de descompuesta la sociedad; no quiero que nuestros hijos se confundan con eso del género, ni que se mezclen con drogas. Quiero que sea un hombre bien, centrado, responsable de su propia familia y un buen tipo para la sociedad, o una mujer, muy mujer, una buena mujer, que sepa lo que quiere. Que estudie, se prepare, y si lo desea, se case, tenga hijos y los eduque como tú y yo lo haremos con ella. Quiero que nuestros hijos sean felices”.

Los involuntarios escuchas, en silencio, movían sus cabezas en signo de aprobación

“No, no estoy enojada. Sólo quería que quedara claro ese asunto del trabajo y los hijos antes de casarnos ¿Cuántos? No lo sé, dos o tres, ya veremos, a su tiempo, que nos manda Dios, y qué tan responsables nos portamos. Eso sí, abiertos a la vida... Sí, claro que me parece bien, en diciembre nos casamos, cuando recibamos el aguinaldo…”

La lluvia cedió y nos dimos a la tarea de retomar cada quien nuestros caminos. Aunque no pude evitar hablar con ella y preguntarle su nombre. Helena, Helena con h me respondió sonriente.

En una época como la que vivimos y en circunstancias tan adversas para quienes buscan formar una familia, que una joven y exitosa mujer afirme que sólo el amor y la educación de un hijo lograría sacarla de todo lo que profesionalmente ha logrado, es de alabarse. Habla de una mujer con gran autoestima, que sabe lo que vale, que reconoce la importancia que tiene como pilar de la familia y bastión fundamental de la sociedad. Sin duda que tampoco es una decisión fácil de tomar, ni por la que, desafortunadamente, todas las mujeres pueden optar dadas sus circunstancias personales.

Pero lo cierto es que la mujer que libremente decide ser esposa y madre, quedarse en casa a cuidar a los hijos y la familia, no está renunciando al legado histórico que, como mujer, hoy en día, le permite gozar plenamente de los logros sociales obtenidos para su beneficio y crecimiento; tampoco la condena al ostracismo ni la limita en su preparación intelectual y cívica. Al contrario, es una mujer consciente de sus derechos y prerrogativas, que no tiene miedo a ser quien es, para hacer lo que debe hacer. Está poniendo sus talentos y experiencia al servicio de un bien mayor, como es el cuidado y la educación de la familia, obra verdaderamente sublime que empieza en la cuna y abraza toda la vida del hombre.

Para todo hay un tiempo y un lugar. La mayoría de las mujeres que somos esposas y madres podemos combinar nuestras tareas del hogar con nuestra profesión o empleo, de acuerdo con la edad y necesidad de los hijos, independientemente si el esposo tiene o no suficientes ingresos económicos que nos permitan estar tranquilas en este sentido y no estar presionadas de tener que salir de casa a ganar dinero para contribuir en los gastos familiares.

En lo que quiero hacer énfasis, es en la necesidad de valorar y dignificar la decisión de la mujer que quiere ‘retomar su lugar en el hogar’, de valorar su presencia en el seno familiar. Es verdad que una mujer inteligente, competitiva, puede emprender un negocio, pelear por un puesto directivo y obtener miles de reconocimientos pero, al final del día, es probable que en todas estas áreas de la vida sea sustituible, pero en donde jamás podrá ser sustituida es en su hogar, con sus hijos, en su familia.

Todavía hay quien piensa que la ama de casa es gente ignorante y poco productiva por el hecho que no genera ingresos económicos para aportar a la familia y por consiguiente esta devaluado el trabajo que hace una mujer en su propio hogar. No hay una idea más tonta que ésta.

Las madres son nada más y nada menos las que educan a los hombres y a las mujeres que forman parte de la base social más importantes de un país y de ellos depende el rumbo que éste tome; son las que inculcan valores y respeto, son las que consiguen a base de mucho trabajo tener a una familia unida, que en estos tiempos tanta falta nos hace. ¿Te parece poco? ¿Qué otra profesión conoces que sea más importante que ésta?

Si tú eres una mujer que sólo se dedica a su hogar y a educar a sus hijos por la razón que sea, no te sientas menos que las demás mujeres que pueden tener un trabajo y hacerse cargo de su familia, cada una tenemos oportunidades diferentes y vamos labrando nuestra vida según nuestras propias prioridades.

Tener una familia unida es la mejor empresa y ser madre es la mejor profesión que una mujer puede tener, así que  levanta la cara y, cuando te pregunten a que te dedicas, responde con orgullo que tienes una gran empresa llamada familia y la profesión más importante del mundo, la de ser madre. AIC

Día litúrgico: Sábado XXI (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 25,14-30): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Un hombre, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio, el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor.
»Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: ‘Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado’. Su señor le dijo: ‘¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor’. Llegándose también el de los dos talentos dijo: ‘Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado’. Su señor le dijo: ‘¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor’.
»Llegándose también el que había recibido un talento dijo: ‘Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo’. Mas su señor le respondió: ‘Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes’».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy escuchamos la ‘Parábola de los talentos’. Tema de fondo: aprovechamiento del tiempo. Aquel que escondió el dinero no lo hizo para robarlo, sino para devolverlo sin más. Ahí está el problema: ‘sin más’. ¡Es la imagen del que no se moja!
—No hizo nada malo ni nada bueno, pero mereció el calificativo de «siervo malo y perezoso». ¡El amor nunca es neutro!

01 de Septiembre...

Buenos días... 872