Los trastornos de la conducta
alimentaria (TCA) son un grupo de enfermedades mentales que se caracterizan por
alteraciones significativas en los hábitos alimenticios y en la percepción del
peso y la imagen corporal. Aunque pueden manifestarse en cualquier persona, son
más frecuentes en adolescentes y mujeres jóvenes.
Se calcula que en España unas
400.000 personas padecen un TCA, una cifra que se espera que crezca un 12% en
la próxima década. Su detección es clave, y las fiestas de fin de año hacen que
estas patologías sean más visibles debido a las numerosas reuniones sociales
centradas en la comida.
Tipos de TCA
Lo cierto es que los TCA se
pueden esconder detrás de distintos tipos de comportamiento frente a la comida.
Todos ellos comparten una característica: se presenta una conducta alterada
frente a la ingesta alimentaria, o aparecen comportamientos orientados a
controlar el peso. Los TCA más comunes son:
• Anorexia nerviosa: se
caracteriza por la restricción extrema de la ingesta calórica, lo que conduce a
una pérdida significativa de peso. Incluye dos subtipos: restrictiva, donde
predominan el ayuno y el ejercicio; y atracones/purgas, que implica episodios
de consumo excesivo de alimentos seguidos de vómitos o uso de laxantes.
• Bulimia nerviosa: se define
por episodios recurrentes de atracones acompañados de conductas compensatorias
como vómitos autoprovocados, ayuno o ejercicio excesivo. Durante los atracones,
las personas con bulimia sienten una pérdida de control.
• Trastorno por atracón:
implica episodios de ingesta excesiva de alimentos, generalmente acompañados de
sentimientos de culpa y malestar emocional, pero sin conductas compensatorias
posteriores.
• Trastorno
evitativo/restrictivo de la ingesta alimentaria (TERIA): tiene que ver con la
evitación de alimentos debido a la falta de interés, sensibilidad a sus
propiedades sensoriales o temor a consecuencias negativas como el
atragantamiento. Aunque no está relacionado con preocupaciones sobre el peso,
puede generar graves deficiencias nutricionales.
En un sentido más extenso, los
síntomas que puede mostrar una persona con TCA puede incluir el saltarse
comidas, ir al baño tras comer o realizar ejercicio compulsivamente. En el
plano emocional, destaca la baja autoestima, miedo intenso a ganar peso y
cierto aislamiento social.
¿Se pueden tratar los TCA?
Los TCA son tratables. Sin
embargo, también son procesos complejos que requieren de un enfoque
multidisciplinar, en el que participan médicos, psicólogos, psiquiatras y
nutricionistas. Este puede desarrollarse en diferentes niveles de atención
según la gravedad del caso:
• Consulta externa: se basa en
sesiones individuales y familiares, con un seguimiento regular. Es el nivel más
común en los casos iniciales.
• Hospital de día: ofrece un
tratamiento más intensivo que incluye terapias grupales, educación nutricional
y apoyo psicológico continuo.
• Hospitalización: reservada
para casos graves con complicaciones médicas o riesgos asociados, como una
desnutrición severa o conductas autolesivas.
Los principales objetivos del
tratamiento, además de restablecer el peso y nutrición adecuados, pasan por
fomentar una relación saludable con la comida y corregir aquellos pensamientos
distorsionados sobre el peso y la imagen corporal. Pero, además, también se
pone el acento en el refuerzo de la autoestima para prevenir las recaídas.
En paralelo, en comidas y
cenas con seres queridos, es importante evitar comentarios sobre el peso o la
cantidad de alimentos consumidos. La empatía, el acompañamiento y la educación
en hábitos saludables son claves para prevenir y tratar los TCA de manera
efectiva.
Recuerda:
• Los TCA son un grupo de
enfermedades mentales que se caracterizan por alteraciones significativas en
los hábitos alimenticios.
• Entre los TCA más frecuentes
están la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno por atracón y el
trastorno evitativo/restrictivo de la ingesta alimentaria.
• Los TCA son tratables, pero
requieren de un abordaje multidisciplinar para restablecer el peso y mejorar la
relación con la comida. BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario