viernes, 30 de octubre de 2015

El glaucoma produce daño cerebral desde su inicio


"El glaucoma es una enfermedad que daña progresivamente al nervio óptico y la principal causa de ceguera irreversible a nivel mundial. Aqueja a más de 60 millones de personas en todo el mundo y ya ha dejado ciegos a más de 8 millones", alertó el ex presidente de la Sociedad Argentina de Oftalmología, Fabián Lerner. 
El especialista afirmó que a pesar de esas "alarmantes cifras", las personas afectadas pueden llegar a perder hasta un 40% de visión antes de darse cuenta de que algo les sucede. 
"En la Argentina más de un millón y medio de personas padece glaucoma, enfermedad que prevalece en más del 3% de la población mayor de 40 años y en el 7% de mayores de 75. Según una investigación realizada en Buenos Aires por la Fundación para el Estudio del Glaucoma, el 80% de los argentinos desconoce qué tipo de glaucoma tiene", precisó. 
Lerner señaló que como la enfermedad es asintomática, se la conoce como "el ladrón silencioso de la vista", y que por ello los estudios anuales son fundamentales para la detección a tiempo. 
"Resulta fundamental la detección temprana del glaucoma ya que el tratamiento es capaz de detener la enfermedad, aunque la visión perdida lamentablemente no se recupera. Por eso es necesario trabajar en la importancia de la concientización para prevenir la pérdida progresiva de la visión", remarcó. 
El oftalmólogo contó que para contribuir con la concientización de la población se presentó en América Latina la campaña "Mira por tus ojos", que promueve los exámenes periódicos de la visión y comparte materiales informativos sobre la enfermedad a través de Facebook, Twitter y Tumblr. 
"Es importante destacar que las pruebas utilizadas para diagnosticar la enfermedad no son invasivas ni causan dolor, y que los parientes de los pacientes afectados tienen entre cinco y seis veces más posibilidades de padecer glaucoma, al igual que aquellas personas que padecen miopía, que es otro factor de riesgo", remarcó. 
Lerner explicó que el nervio óptico está compuesto de prolongaciones de neuronas que nacen en el ojo y se dirigen al cerebro, donde hay muchas interconexiones que llegan a la corteza visual. 
"Es por eso que cuando se produce el daño a nivel ocular, también se produce a nivel cerebral. El conocimiento del daño en el cerebro no es nuevo, pero lo que recientemente se sabe es que el daño es precoz y ocurre en cuanto comienza la enfermedad, lo que abre nuevas perspectivas de posibles tratamientos", puntualizó. 
Consultado sobre las afecciones de la vista propias de la primavera, el médico del Hospital Tornú, Andrés Jacofsky, precisó que tanto la conjuntivitis alérgica estacional como la queratoconjuntivitis vernal y atópica, la conjuntivitis gigantopapilar y la alergia ocular de contacto son todos tipos de alergias. 
"El aumento de la incidencia de conjuntivitis en la estación primaveral se da por la polinización de los árboles y los ácaros de las plantas, y en las ciudades urbanizadas contribuyen los hidrocarburos, el benceno y la contaminación ambiental, que irritan la superficie ocular". 
La alergia "es una patología crónica que no tiene cura, y el objetivo del manejo terapéutico es disminuir el impacto de las crisis agudas y prolongar los intervalos de bienestar intercrisis", precisó. 
Para aliviar los síntomas, se aconseja conseguir una humedad ambiente adecuada, generar espacios libres de polvo (aspirar en lugar de barrer ayuda), limpiar los filtros de aire acondicionado, mantener las paredes y los suelos desnudos, evitar tóxicos y viajar con las ventanillas de los vehículos cerradas. 
"El estilo de vida y los factores ambientales en las ciudades facilitan la aparición de alergias, ya que las áreas urbanas tienen porcentajes significativamente más elevados que las áreas rurales. También desempeñan un papel importante los factores genéticos, pero no hay que olvidar la incidencia del microambiente en casas y lugares de trabajo", insistió.

30 de Octubre - Ángel de Acri

Ángel de Acri, Beato
Sacerdote, 30 de Octubre

Martirologio Romano: En Acri, Calabria, Italia, beato Ángel de Acri, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que viajó por todo el reino de Nápoles predicando la Palabra de Dios en un estilo adaptado a la gente sencilla. († 1739) 
Etimológicamente: Ángel = quien lleva el mensaje, viene de la lengua griega.
Fecha de beatificación: 18 de diciembre de 1825 por el Papa León XII.

Lucas Antonio Falcone nació en Acri, Cosenza, Italia, el 19 de octubre de 1669. Sus padres, el campesino Francisco Falcone, y Diana Enrico, panadera, le educaron en la fe. Diana era devota de la Virgen de los Dolores y de san Francisco de Asís, lo cual influyó en el pequeño Lucas que creció en un hogar de mínimos recursos, pero amasando una fortaleza que sería su mayor legado. Travieso, como son la mayoría de los niños, hallándose en la iglesia con su madre intentó descolgar la imagen de la Virgen, pero algo percibió en su mirada y desistió. Se hincó de rodillas colocando debajo unos granos de trigo y en un momento dado vio que la imagen resplandecía ante él «ceñida de rayos», hecho que le causó gran conmoción.
En 1689, mientras escuchaba el sermón del capuchino P. Antonio de Olivadi, creyó que tenía vocación para integrarse en su comunidad y fue admitido en ella ese mismo año. Contra el parecer de su madre, y de un tío sacerdote, ingresó en Dipignano. Al no hallar conformidad con la vida que se encontró, regresó con su familia. Pero íntimamente le parecía percibir una voz haciéndole ver que su lugar era otro. Volvió a las puertas del convento de los frailes, solo que en este caso eran las de Acri, confiando en que sería acogido y perdonado, como así fue. Por segunda vez reinició el noviciado en 1689, en esta ocasión en Belvedere. Le atenazaron las dudas, se dejó llevar de pensamientos mundanos, y nuevamente se marchó.
Parecía como si su reticencia para huir atrajese sobre él más gracia divina. A mediados de noviembre de 1690 por tercera vez se planteó la posibilidad de ser capuchino. Según confesó después, fue el diablo bajo una poderosa apariencia física, quien lo transportó permitiéndole atravesar de ese modo una peligrosa corriente; interpretó el hecho como un castigo divino impuesto al maligno que había influido en su voluntad en las dos ocasiones anteriores. Ángel llegó al convento de Belvedere tembloroso, cargado de humildad, pertrechado por su fe y el espíritu de un neófito. Los religiosos volvieron a dar pruebas de bondad y de caridad, acogiéndole. Y el beato, decidido a todo por Cristo, en esta ocasión perseveró en la vivencia de las enseñanzas que fue recibiendo, entregado a la oración y a la penitencia. No obstante, tuvo que luchar contra las tentaciones de abandono que pugnaban por abrirse paso dentro de sí con inusitada fuerza. Por algo advierte Cristo que se debe ser fiel en las cosas pequeñas. Los resquicios que dejan las dudas no hacen más que aventar la indecisión. Si se le dan alas una vez, la vida espiritual comienza a derrapar por un peligroso desfiladero porque la debilidad se asienta cómodamente en el interior. En cambio, toda negativa a volver la vista atrás fortalece.
Ángel se había dejado llevar de sus temores en tres ocasiones, y la lucha se le presentaba más enconada. Así que, conocer la vida de fray Corleone y su combate contra las tendencias humanas, le ayudó muchísimo. Casi desfallecido por la batalla que mantenía contra el envite del maligno, suplicó: «¡Ayúdame, Señor! No resisto más». Y escuchó esta respuesta: «Compórtate como fray Bernardo de Corleone». Entonces, tomó al fraile como modelo y, con la ayuda de su formador Juan de Orsomarso, que le animó en todo momento, profesó en 1691, habiendo encomendado su vocación a María. Lo encaminaron a la vida sacerdotal, cursó estudios teológicos y en 1700 fue ordenado sacerdote en la catedral de Cassano Jonio.
Destinado a predicar, supo llegar al corazón de las pobres gentes, campesinos y pastores en su mayoría, que malvivían trabajando de sol a sol, mientras los beneficios iban a parar a los señores. Les hablaba del amor de Dios con un mensaje sencillo, comprensible, despojado de retóricas y artificios, en conformidad con el espíritu franciscano. Obtuvo muchas conversiones. Fueron treinta y ocho años los que pasó predicando cuaresmas, ejercicios espirituales, misiones populares, etc., por muchas regiones de Italia, pasando por encima de penalidades y contratiempos. No se amilanaba a la hora de defender a los débiles. Denunciaba con pasión los abusos que cometían contra ellos lesionando sus derechos esenciales, y reclamaba a las autoridades civiles y a miembros de la nobleza el trato justo que merecían. Fue un gran confesor y pacificador. En el púlpito no le temblaba el pulso a la hora de condenar la gravedad de la conducta de los pecadores, aunque en el confesionario acogía a los penitentes con misericordia y piedad.
Hizo de su celda un centro de consulta para los que demandaban su consejo, que eran de todas las clases y condiciones sociales: la nobleza y el clero también acudía a él. Dirigió espiritualmente a religiosos y religiosas. Notable fue la atención que tuvo con el VIII príncipe de Bisignano, Giuseppe Leopoldo Sanseverino, siendo autorizado por Benedicto XIII para que residiera en el palacio a efecto de poder confortarle espiritualmente. Contando con la ayuda de Sanseverino, Ángel impulsó la construcción del convento de capuchinas en Acri, donde ingresaría la hija de este noble, sor María Ángela del Crucificado.
El beato aceptó por obediencia las misiones que se leen comendaron: maestro de novicios, guardián, visitador, definidor, ministro provincial y pro-visitador general. Fue un gran humanista y poeta, un excelso religioso agraciado con dones extraordinarios: milagros, profecía, bilocación, dirección y penetración de conciencias, éxtasis y curaciones. Murió en Acri el 30 de octubre de 1739.

jueves, 29 de octubre de 2015

Ezequiel 25


1 La palabra del Señor me llegó en estos términos:
2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia los amonitas y profetiza contra ellos.
3 Tú dirás a los amonitas: Escuchen la palabra del Señor: Así habla el Señor: Porque te has burlado de mi Santuario cuando fue profanado, de la tierra de Israel cuando fue devastada, y del pueblo de Judá cuando iba al destierro,
4 por eso, te voy a entregar en posesión a los Orientales: ellos instalarán en ti sus campamentos y establecerán en ti sus moradas; ellos comerán tus frutos y beberán tu leche.
5 Convertiré a Rabá en un pastizal de camellos y a las ciudades de los amonitas en un corral de ovejas: así ustedes sabrán que yo soy el Señor.
6 Así habla el Señor: Porque has aplaudido y pataleado, porque te has regocijado, con todo el desprecio de tu alma, a causa de la tierra de Israel,
7 por eso yo extenderé mi mano contra ti; te entregaré como presa a las naciones, te extirparé de entre los pueblos, y te haré desaparecer de entre los países y te aniquilaré: así sabrás que yo soy el Señor.
8 Así habla el Señor: Porque Moab ha dicho: «La casa de Judá es igual que todas las naciones»,
9 por eso yo, desmantelaré la ladera de Moab, arrasaré de un extremo al otro sus ciudades, las joyas de ese país: Bet Iesimot, Baal Meón y Quiriataim.
10 Los entregaré en posesión a los Orientales, junto con los amonitas, para que no quede ni el recuerdo de los amonitas entre las naciones.
11 e infligiré justos castigos a Moab; así sabrán que yo soy el Señor.
12 Así habla el Señor: Porque Edom; se ha vengado implacablemente de la casa de Judá y se ha hecho gravemente culpable al vengarse de ella,
13 por eso, así habla el Señor: Yo extiendo mi mano contra Edom; exterminaré de él a hombres y animales, y lo convertiré en una ruina. Desde Temán hasta Dedán, todos caerán bajo la espada.
14 Me vengaré de Edom, por medio de mi pueblo Israel: él lo tratará conforme a mi ira y mi furor, y Edom conocerá mi venganza –oráculo del Señor–.
15 Así habla el Señor: Porque los filisteos han obrado por venganza y se han vengado con profundo desprecio, por el afán de destruir, a causa de una antigua enemistad,
16 por eso, así habla el Señor: Yo extiendo mi mano contra los filisteos; extirparé a los quereteos y haré perecer al resto de los que habitan la costa del mar.
17 Ejecutaré contra ellos terribles venganzas, castigándolos furiosamente; y cuando ejecute mi venganza contra ellos, sabrán que yo soy el Señor.

¿Son necesarios los dogmas?


— ¿Y es necesario que la Iglesia tenga dogmas, y una autoridad y un Magisterio? ¿No bastaría que cada uno procurara vivir lo que dijo Jesucristo y lo que viene recogido en la Biblia?
Lo que dices es la tesis protestante de la “sola Scriptura”. Sin embargo, si se trata de vivir lo que dice la Sagrada Escritura, convendría tener presente que en ella se dice con claridad que Jesucristo fundó la Iglesia (por ejemplo, en Mt 16, 16-19; Mt 18, 18; etc.). Y puestos a dar también algunas razones de orden práctico, cabe añadir que desde los tiempos de Lutero hasta ahora han surgido ya más de 25.000 diferentes denominaciones protestantes, y que en la actualidad nacen 5 nuevas cada semana, en un proceso progresivo de desconcierto y atomización. Por eso ha escrito Scott Hahn que una Sagrada Escritura sin Iglesia sería algo parecido a lo que habría supuesto que los fundadores del Estado norteamericano que promulgaron la Constitución se hubieran limitado a añadir una genérica recomendación diciendo “que el espíritu de George Washington guíe a cada ciudadano”, pero sin prever un gobierno, un congreso y un sistema judicial, necesarios para aplicar e interpretar la Constitución. Y si hacer eso es imprescindible para gobernar un país, también lo es para gobernar una Iglesia que abarca el mundo entero. Por eso es bastante lógico que Jesucristo nos haya dejado su Iglesia, dotada de una jerarquía, con el Papa, los obispos, los Concilios, etc., todo ello necesario para aplicar e interpretar la escritura. AA

Evangelio del Viernes 30 de Octubre

Día Litúrgico: Viernes XXX (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 14,1-6): Un sábado, Jesús fue a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. Había allí, delante de Él, un hombre hidrópico. Entonces preguntó Jesús a los legistas y a los fariseos: «¿Es lícito curar en sábado, o no?». Pero ellos se callaron. Entonces le tomó, le curó, y le despidió. Y a ellos les dijo: «¿A quién de vosotros se le cae un hijo o un buey a un pozo en día de sábado y no lo saca al momento?». Y no pudieron replicar a esto.

«¿Es lícito curar en sábado, o no?»

Comentario: Rvdo. D. Manuel COCIÑA Abella (Madrid, España)

Hoy fijamos nuestra atención en la punzante pregunta que Jesús hace a los fariseos: «¿Es lícito curar en sábado, o no?» (Lc 14,3), y en la significativa anotación que hace san Lucas: «Pero ellos se callaron» (Lc 14,4).
Son muchos los episodios evangélicos en los que el Señor echa en cara a los fariseos su hipocresía. Es notable el empeño de Dios en dejarnos claro hasta qué punto le desagrada ese pecado —la falsa apariencia, el engaño vanidoso—, que se sitúa en las antípodas de aquel elogio de Cristo a Natanael: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño» (Jn 1,47). Dios ama la sencillez de corazón, la ingenuidad de espíritu y, por el contrario, rechaza enérgicamente el enmarañamiento, la mirada turbia, el ánimo doble, la hipocresía.
Lo significativo de la pregunta del Señor y de la respuesta silenciosa de los fariseos es la mala conciencia que éstos, en el fondo, tenían. Delante yacía un enfermo que buscaba ser curado por Jesús. El cumplimiento de la Ley judaica —mera atención a la letra con menosprecio del espíritu— y la fatua presunción de su conducta intachable, les lleva a escandalizarse ante la actitud de Cristo que, llevado por su corazón misericordioso, no se deja atar por el formalismo de una ley, y quiere devolver la salud al que carecía de ella.
Los fariseos se dan cuenta de que su conducta hipócrita no es justificable y, por eso, callan. En este pasaje resplandece una clara lección: la necesidad de entender que la santidad es seguimiento de Cristo —hasta el enamoramiento pleno— y no frío cumplimiento legal de unos preceptos. Los mandamientos son santos porque proceden directamente de la Sabiduría infinita de Dios, pero es posible vivirlos de una manera legalista y vacía, y entonces se da la incongruencia —auténtico sarcasmo— de pretender seguir a Dios para terminar yendo detrás de nosotros mismos.
Dejemos que la encantadora sencillez de la Virgen María se imponga en nuestras vidas.

Recomiendan cateterismo para tratar el ACV


Este año unas 17 millones de personas sufrirán un ataque cerebral (ACV) en el mundo, y un tercio de ellas fallecerá mientras que otro tercio quedará con discapacidades permanentes como pérdida de visión o del habla, afirmó la Organización Mundial del ACV. Por lo que especialistas recomiendan por primera vez en materia de tratamiento el cateterismo para algunos pacientes, un procedimiento no invasivo con buenos resultados.
"Es la primera vez que este tipo de tratamiento endovascular o cateterismo se recomienda enfáticamente para el ataque cerebral, dado que nuevos estudios mostraron con suma claridad que es beneficioso en ciertos grupos de pacientes", aseguró el Dr. Pedro Lylyk, presidente de la Asociación Argentina de Ataque Cerebral, con motivo del Día mundial de la enfermedad, que se conmemora cada 29 de octubre. 
El ataque cerebral puede ser de dos tipos: el más frecuente es el isquémico, que consiste en el bloqueo del vaso debido a un coágulo de sangre, y el otro es el hemorrágico, que ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo en el cerebro. 
"Si se trata de un ACV isquémico se deben administrar drogas trombolíticas lo más rápido que se pueda, como máximo hasta cuatro horas y media después del evento; pasado ese tiempo, se debe optar por otras técnicas", precisó el Dr. Lylyk, quien enfatizó que "sigue siendo fundamental llegar a un centro de atención primaria lo antes posible". 
Entre las soluciones innovadoras para acelerar el tratamiento se encuentran las Unidades Móviles de Rescate Cerebral, ambulancias especialmente equipadas con tecnología y profesionales para el diagnóstico y tratamiento inmediato. La Argentina cuenta con la primera unidad móvil de ese tipo en Latinoamérica -perteneciente a la Clínica La Sagrada Familia-, que según estudios recientes reduce significativamente el tiempo que transcurre hasta la implementación del tratamiento y mejora las tasas de sobrevida del paciente. 
"En el mundo hay un ACV cada cuatro minutos y en la Argentina existen 126.000 casos nuevos cada año. Únicamente un cuarto de esos pacientes tendrá una recuperación completa y el resto presentará secuelas neurológicas que limitarán su calidad de vida", recordó el Dr. Máximo Zimerman, director del Departamento de Neurorehabilitación del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco). 
El también profesor de neurología de la Universidad Favaloro afirmó que los esfuerzos deben orientarse al desarrollo de políticas de salud destinadas a la prevención y reconocimiento de la patología. 
"Es crucial saber que en la mayoría de los casos el ACV es prevenible, y para ello es importante el tratamiento de la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol, los triglicéridos altos, el sedentarismo, el sobrepeso y abandonar el cigarrillo y el alcohol", remarcó. 
El Dr. Zimerman, quien regresó recientemente al país tras realizar una especialización de nueve años en Hamburgo, Alemania, explicó que las estrategias terapéuticas pueden ser divididas de acuerdo a la etapas del ACV, que son aguda, subaguda y crónica. 
"Inicialmente es importante reconocer los síntomas para actuar de forma inmediata. Dentro de los signos importantes a tener en cuenta se encuentran la dificultad para hablar, debilidad súbita de brazos y piernas, asimetría facial, pérdida de la visión de un ojo y dolor de cabeza de gran intensidad", detalló. 
Una vez instaurado el ACV, "se debe realizar un tratamiento que prevenga futuros episodios y rehabilitar al paciente, proceso que debe ser llevado a cabo por un equipo multidisciplinario integrado por neurólogos kinesiólogos, terapistas ocupacionales, neurofoniatras y neuropsiquiatras", aclaró. 
"La neurorehabilitación se fundamenta en la capacidad plástica que tiene el sistema nervioso, ampliamente demostrada en animales de experimentación y de manera reciente en personas adultas, quienes se han recuperado aún años después de haber padecido una lesión cerebral", apuntó. 
"Además del enfoque farmacológico tradicional, esa disciplina se apoya en nuevas terapias no farmacológicas como la robótica, la realidad virtual, el biofeedback, y más recientemente incorporada al arsenal terapéutico, la estimulación no invasiva cerebral", coincidió con el Dr. Lylyk. 
En cuanto al tratamiento, el Dr. Raúl Muda, fundador y director del Grupo Medihome, afirmó que los pacientes con ACV se recuperan más rápido cerca de sus familias, casa y entorno. 
"La internación domiciliaria permite mejorar la calidad de vida del paciente, tener una participación activa en el proceso curativo, una atención personalizada, evitar traslados innecesarios y disminuir los gastos de internación sanatorial e infecciones intrahospitalarias", subrayó. 
El Dr. Pablo Fernández, director médico del Grupo, coincidió y agregó que si bien en un primer período agudo el paciente debe ser internado en un hospital, "una vez que la persona se estabiliza se puede lograr una externación temprana". 
"Es importante reconocer a tiempo los síntomas de un ACV para cuidar el órgano más fundamental de nuestro organismo", concluyó.

29 de Octubre - Abraham Kidunaia de Edesa

Abraham Kidunaia de Edesa, Santo
Anacoreta, 29 de Octubre

Martirologio Romano: En Edesa, en la antigua Siria, San Abraham, anacoreta, cuya vida fue descrita por el diácono San Efrén († c.366).
Etimológicamente: Abraham = Aquel que es padre de muchos pueblos.

El admirable varón san Abraham, cuya vida nos dejó escrita san Efrén, nació en las cercanías de Edesa en la Mesopotámica, de padres muy ricos, los cuales le amaban tiernísimamente, y fue tanta la instancia que le hicieron para que se casase, y tantas las lágrimas que derramó la madre, que sólo por no contristarlos dijo que se casaría.
Se prepararon las fiestas y bodas, y habiendo durado seis días el regocijo, el séptimo, al tiempo que toda la casa estaba ocupada en convites, músicas, bailes y danzas, salió Abraham secretamente de ella y fue a encerrarse en una gruta que distaba a más o menos una legua del lugar.
Le hallaron allí al cabo de diecisiete días, y el santo habló a sus padres con tanto espíritu de Dios, que hasta recabó de su esposa que consintiese en una perpetua separación. Todo cuanto poseía en la tierra era una túnica de pelo de cabra, un manto, una escudilla para comer y beber, y una estera de juncos para acostarse.
En esta vida había pasado ya algunos años cuando el obispo de Edesa le mandó que se ordenase de sacerdote y evangelizase una población de gentiles muy obstinados que había en la diócesis. Tres años gastó el santo en la obra de convertirlos: le apedrearon, le dejaron por muerto, le arrastraron tres veces por las calles; pero finalmente se rindieron, y se echaron a sus pies para que les bautizase.
Volvióse después Abraham a su antiguo encerramiento, y en esta sazón una sobrina suya llamada María quedó huérfana a los siete años de su edad, y la llevaron al santo; el cual la puso en una celda inmediata a la suya y allí por una ventanilla la instruía en las cosas de Dios.
Pero como a los pocos años de su recogimiento viniese la doncella a perderse por la tentación de un mozo que en hábito de monje fue a visitar al santo, en lugar de arrepentirse de su pecado, se fue a una ciudad, que estaba de allí a dos jornadas, y con hábito de seglar, galano y lascivo se entró en un mesón para perderse del todo.
Tuvo Abraham revelación de la caída de su sobrina, y deseoso de sacar aquella alma de las garras del dragón infernal y restituirla a Jesucristo, buscó un caballo, y vestido de soldado, se fue a la ciudad y al mesón donde María vivía, a la cual habló con tan tiernas palabras, que compungida y llena de confusión se deshizo en lágrimas,
Sin osar mirar la cara de su tío. «No te desesperes, hija, -le dijo el santo- porque no hay llaga tan incurable que con la sangre de Cristo no se pueda curar». Volvió luego María a su antigua morada, donde se dio de tal suerte a la penitencia, que fue un perfecto retrato de la santidad de su tío, y finalmente compañera de su gloria en su dichoso tránsito.

ORACIÓN
Oh Dios,
que cada año nos alegras con la fiesta,
de tu confesor,
el bienaventurado Abraham,
danos tu gracia para que
celebrando la nueva vida
de que goza en la gloria,
imitemos sus virtuosas acciones en la tierra.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Ezequiel 24


1 El año noveno, el día diez del décimo mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos:
2 Hijo de hombre, anota la fecha del día de hoy, justo la de este día, porque hoy mismo el rey de Babilonia se ha lanzado contra Jerusalén.
3 Di una parábola a ese pueblo rebelde. Tú les dirás: Así habla el Señor: Arrima la olla al fuego, arrímala y échale agua.
4 Agrégale trozos de carne, los mejores trozos –la pata y la espalda–, llénala con los mejores huesos.
5 Toma lo mejor del rebaño y amontona leña debajo de ella, para que hierva a borbotones y se cocinen hasta los huesos.
6 Por eso, así habla el Señor: ¡Ay de la ciudad sanguinaria, esa olla herrumbrada cuya herrumbre no desaparece! Vacíala pedazo a pedazo, sin que la suerte caiga sobre ella.
7 Porque la sangre que derramó está en medio de ella: la puso sobre la roca desnuda, no la derramó por tierra ni la cubrió con el polvo.
8 Para que desborde mi ira, para dar lugar a mi vergüenza, he puesto su sangre sobre la roca desnuda, a fin de que no sea cubierta.
9 Por eso, así habla el Señor: ¡Ay de la ciudad sanguinaria! Yo también voy a encender una gran hoguera.
10 Amontona la leña, enciende el fuego, cocina bien la carne, prepara el condimento, y que se consuman los huesos.
11 Coloca luego la olla vacía sobre las brasas, y el bronce se ponga al rojo vivo, para que se fundan las impurezas dentro de ella y se consuma su herrumbre.
12 Pero es tanta su herrumbre, que no desaparece ni con el fuego.
13 Yo he querido purificarte de tu infame lascivia, pero tú no te has dejado purificar: por eso, no quedará purificada hasta que no haya apaciguado mi furor contra ti,
14 Yo, el Señor, he hablado y esto sucederá: obraré y no me volveré atrás, no tendré compasión ni me arrepentiré. Conforme a tu conducta y a tus malas acciones se te juzgará –oráculo del Señor.
15 La palabra del Señor me llegó en estos términos:
16 Hijo de hombre, yo voy a arrebatarte de golpe la delicia de tus ojos, pero tú no te lamentarás, ni llorarás, ni derramarás lágrimas.
17 Suspira en silencio, no hagas ninguna clase de duelo, cíñete el turbante, cálzate con sandalias, no te cubras la barba ni comas pan de duelo.
18 Yo hablé al pueblo por la mañana, y por la tarde murió mi esposa; y a la mañana siguiente hice lo que se me había ordenado.
19 La gente me dijo: «¿No vas a explicarnos qué significa lo que haces?».
20 Yo les dije: Las palabra del Señor me llegó en estos términos:
21 Di a la casa de Israel: Así habla el Señor: Yo voy a profanar mi Santuario, el orgullo de su fuerza, la delicia de sus ojos y la esperanza de sus vidas. Los hijos y las hijas que ustedes han dejado, caerán bajo la espada,
22 y ustedes harán lo mismo que yo: no se cubrirán la barba, no comerán el pan de duelo,
23 no se quitarán el turbante de la cabeza ni las sandalias de los pies, no se lamentarán, ni llorarán, sino que se consumirán a causa de sus culpas y gemirán unos con otros.
24 Ezequiel habrá sido para ustedes un presagio: ustedes harán lo mismo que él hizo, y cuando esto suceda sabrán que yo soy el Señor.
25 En cuanto a ti, hijo de hombre, el día en que yo les quite su refugio, su espléndida alegría, la delicia de sus ojos, la pasión de sus vidas, y también a sus hijos y a sus hijas,
26 ese día llegará hasta ti un fugitivo para comunicarte la noticia.
27 Ese día tu boca se abrirá para hablar al fugitivo y ya no te quedarás mudo; serás para ellos un presagio, y así sabrán que yo soy el Señor.

¿Cómo mantenerlo interesado?


Carta de un Padre a su pequeña hija.
Querida Hija:
Recientemente, tu madre y yo estábamos buscando algo en Google. A la mitad de escribir la pregunta, Google nos mostró una lista con las búsquedas más populares en el mundo. La búsqueda más popular en la lista era ¿Cómo mantenerlo interesado?
Me sorprendió. Revisé varios artículos de la incontable cantidad que aparecieron acerca de cómo ser sexy y sexual, cuándo llevarle una cerveza en vez de un sándwich y las formas de hacerlo sentir más inteligente y superior.
Me enfurecí.
Pequeña, esto no es, nunca ha sido y nunca será tu trabajo – ‘mantenerlo interesado’.
Pequeña, tu única tarea es saber muy dentro de tu alma –en ese lugar inquebrantable que no se transforma por el rechazo, la pérdida o el ego- que tú eres digna de interés. Si puedes recordar que todos también son dignos de interés, estarás por ganar la batalla de tu vida. Pero esa es otra carta para otro día.
Si puedes estar segura de que vales en este sentido, serás atractiva en la manera más importante del mundo: atraerás a un chico que sea digno de tu interés y que también querrá pasar su vida invirtiendo todo su interés en ti.
Pequeña, quiero decirte algo acerca del hombre que no necesita que lo mantengan interesado, porque él sabe que tú eres interesante:
No me importa que ponga los codos en la mesa -siempre y cuando él ponga sus ojos en la manera en que tu nariz se frunce cuando sonríes. Y que luego no puede dejar de ver.
No me importa si no puede jugar golf conmigo –siempre y cuando él pueda jugar con los hijos que le des y disfrute todas las formas gloriosas y frustrantes en las que se parecen tanto a ti.
No me importa que no persiga el dinero –siempre y cuando él persiga su corazón y siempre lo lleve de vuelta a ti.
No me importa si es fuerte –siempre y cuando él te dé espacio para ejercitar la fuerza que hay en tu corazón.
No me importa el color de su piel –siempre y cuando él pinte el lienzo de sus vidas con pinceladas de paciencia, sacrificio, vulnerabilidad y ternura.
No me importa si fue educado en esta religión o en otra o en ninguna –siempre y cuando haya sido educado para valorar lo sagrado y para saber que cada momento de la vida y cada momento que pase contigo es algo profundamente sagrado.
Al final pequeña, si te topas con un hombre como ese y parece que él y yo no tenemos nada en común, en realidad tendremos en común lo más importante: Tú.

Porque al final, pequeña, la única cosa que debes hacer para ‘mantenerlo interesado’ es ser tú misma.
Tu hombre eternamente interesado, Papá – MR

Evangelio del Jueves 29 de Octubre

Día Litúrgico: Jueves XXX (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 13,31-35): En aquel tiempo, algunos fariseos se acercaron a Jesús y le dijeron: «Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte». Y Él les dijo: «Id a decir a ese zorro: ‘Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy consumado. Pero conviene que hoy y mañana y pasado siga adelante, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén’.
»¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, se os va a dejar vuestra casa. Os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!».

«¡Jerusalén, Jerusalén! (...) ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos (...) 
y no habéis querido!»

Comentario: Rev. D. Àngel Eugeni PÉREZ i Sánchez (Barcelona, España)

Hoy podemos admirar la firmeza de Jesús en el cumplimiento de la misión que le ha encomendado el Padre del cielo. Él no se va a detener por nada: «Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana» (Lc 13,32). Con esta actitud, el Señor marcó la pauta de conducta que a lo largo de los siglos seguirían los mensajeros del Evangelio ante las persecuciones: no doblegarse ante el poder temporal. San Agustín dice que, en tiempo de persecuciones, los pastores no deben abandonar a los fieles: ni a los que sufrirán el martirio ni a los que sobrevivirán, como el Buen Pastor, que al ver venir al lobo, no abandona el rebaño, sino que lo defiende. Pero visto el fervor con que todos los pastores de la Iglesia se disponían a derramar su sangre, indica que lo mejor será echar a suertes quiénes de los clérigos se entregarán al martirio y quiénes se pondrán a salvo para luego cuidarse de los supervivientes.
En nuestra época, con desgraciada frecuencia, nos llegan noticias de persecuciones religiosas, violencias tribales o revueltas étnicas en países del Tercer Mundo. Las embajadas occidentales aconsejan a sus conciudadanos que abandonen la región y repatríen su personal. Los únicos que permanecen son los misioneros y las organizaciones de voluntarios, porque les parecería una traición abandonar a los “suyos” en momentos difíciles.
«¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, se os va a dejar vuestra casa» (Lc 13,34-35). Este lamento del Señor produce en nosotros, los cristianos del siglo XXI, una tristeza especial, debida al sangrante conflicto entre judíos y palestinos. Para nosotros, esa región del Próximo Oriente es la Tierra Santa, la tierra de Jesús y de María. Y el clamor por la paz en todos los países debe ser más intenso y sentido por la paz en Israel y Palestina.