martes, 31 de diciembre de 2019

No atorarse en la casuística bioética

Los casos extremos gustan a cierto tipo de prensa. Un enfermo paralizado en la cama por varios años. Una chica adolescente en un embarazo difícil. Un diagnóstico prenatal que señala defectos muy graves en el hijo.
En torno a esos casos surge el debate, especialmente si hay grupos que buscan promover el aborto o la eutanasia. Este tipo de debates tendrían sentido si hubiera una clara información sobre cada asunto en cuestión y si se evitase todo tipo de engaños o suposiciones arbitrarias.
Sin embargo, no podemos olvidar que existe un derecho a la privacidad: no resulta correcto permitir al gran público el acceso a expedientes médicos. Por lo mismo, muchos casos particulares son difícilmente conocidos en su complejidad, mientras el debate crece y crece, alimentado por el viento de quienes buscan presionar a adoptar ciertas decisiones.
Por eso es importante no ahogarse en casos extremos a la hora de debatir sobre temas que se refieren a la vida y a la muerte. No sólo porque la ley no debe construirse desde esos casos, sino porque no tiene sentido un debate con información insuficiente y con riesgos de manipulación.
Casos como los de Nancy Cruzan, Terri Schiavo, Eluana Englaro, Ramón Sampedro, Vincent Lambert, merecen ser estudiados con una atención y seriedad que los grandes medios no permiten. Incluso si hubiera un acceso suficiente a los documentos sobre cada enfermo, no habría que buscar desde esos casos el modo de afrontar situaciones parecidas, sino desde criterios básicos de justicia y desde una sana visión ética.
Para ello debería ser de ayuda una disciplina vista como nueva, la bioética, aunque cuenta con precedentes importantes en la historia humana. Con esta disciplina será posible encuadrar bien las situaciones y señalar los criterios éticos fundamentales que han de ser respetados para una tutela suficiente de todas las personas implicadas en los casos de cada día (y también en las situaciones extremas) que afectan a la vida y a la muerte de los seres humanos. FP

Día litúrgico: 1 de Enero: Santa María, Madre de Dios (Día octavo de la octava de Navidad)

Texto del Evangelio (Lc 2,16-21): En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.

«Los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre»

Comentario: Rev. D. Manel VALLS i Serra (Barcelona, España)

Hoy, la Iglesia contempla agradecida la maternidad de la Madre de Dios, modelo de su propia maternidad para con todos nosotros. Lucas nos presenta el ‘encuentro’ de los pastores ‘con el Niño’, el cual está acompañado de María, su Madre, y de José. La discreta presencia de José sugiere la importante misión de ser custodio del gran misterio del Hijo de Dios. Todos juntos, pastores, María y José, «con el Niño acostado en el pesebre» (Lc 2,16) son como una imagen preciosa de la Iglesia en adoración.
‘El pesebre’: Jesús ya está ahí puesto, en una velada alusión a la Eucaristía. ¡Es María quien lo ha puesto! Lucas habla de un ‘encuentro’, de un encuentro de los pastores con Jesús. En efecto, sin la experiencia de un ‘encuentro’ personal con el Señor no se da la fe. Sólo este ‘encuentro’, el cual ha comportado un ‘ver con los propios ojos’, y en cierta manera un ‘tocar’, hace capaces a los pastores de llegar a ser testigos de la Buena Nueva, verdaderos evangelizadores que pueden dar «a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño» (Lc 2,17).
Se nos señala aquí un primer fruto del ‘encuentro’ con Cristo: «Todos los que lo oyeron se maravillaban» (Lc 2,18). Hemos de pedir la gracia de saber suscitar este ‘maravillamiento’, esta admiración en aquellos a quienes anunciamos el Evangelio.
Hay todavía un segundo fruto de este encuentro: «Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto» (Lc 2,20). La adoración del Niño les llena el corazón de entusiasmo por comunicar lo que han visto y oído, y la comunicación de lo que han visto y oído los conduce hasta la plegaria de alabanza y de acción de gracias, a la glorificación del Señor.
María, maestra de contemplación —«guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19)— nos da Jesús, cuyo nombre significa ‘Dios salva’. Su nombre es también nuestra Paz. ¡Acojamos en el corazón este sagrado y dulcísimo Nombre y tengámoslo frecuentemente en nuestros labios!

lunes, 30 de diciembre de 2019

España de noche (Algorta)


España de noche (Albacete)


No puedo prometerte...


Deja que tus sueños y tus acciones...


Luis Vidaurrázaga González, Beato

Sacerdote y Mártir, 31 de Diciembre
Martirologio Romano: En el arroyo de la Elipa, Madrid, Venerable Siervo de Dios Luis Vidaurrázaga González, sacerdote benedictino, fusilado in odium fidei (1936)
Beatificación: 29 de octubre de 2016, durante el pontificado de S.S. Francisco.
El papa Francisco recibió el 26 de abril de 2016, al prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, cardenal Ángelo Amato, y autorizó la promulgación del decreto de martirio de José Antón Gómez, y 3 compañeros -Padre Antolín Pablos Villanueva, Padre Rafael Alcocer Martínez y Padre Luis Vidaurrázaga González- presbíteros de la Orden de San Benito.

El Padre Luis nació en Bilbao el 13 de septiembre de 1901. La temprana muerte de su padre dejó a la familia bastante desvalida. Ingresó en el oblatorio de Silos a los 12 años. Profesó como monje benedictino el 15 de septiembre de 1919. Fue ordenado sacerdote en Burgos por el Obispo Auxiliar Monseñor Jaime Viladrich el 19 de diciembre de 1925. Destinado al monasterio de Santa María de Cogullada, Zaragoza, en 1928 vino a Montserrat de Madrid.
Encarcelado en los primeros meses de la Guerra Civil, estuvo un tiempo excarcelado, pero descubierto de nuevo, fue fusilado en el arroyo de la Elipa el 31 de diciembre de 1936. Exhumado su cadáver y enterrado con los otros mártires en el cementerio de la Almudena, en 1960 fue trasladado al monasterio de Montserrat donde actualmente reposa en su iglesia.

¿Por qué es tan importante cuidar el intestino?

El intestino es como la ovejita negra de los órganos, da vergüenza, pudor, por lo general se relaciona con ruidos raros, gases, evacuación y cuestiones escatológicas. No es cool hablar de estos temas, aunque sean compartidos absolutamente por todos los seres humanos; sin duda las cuestiones del intestino son absolutamente democráticas.
¿Sabías que el 80% del sistema inmunitario se aloja en el intestino; que este largo tubo mantiene una línea de comunicación directa con el cerebro; que se renueva todo cada dos semanas, y que tiene un impacto muy significativo en el estado de ánimo y en la salud en general?
El intestino es considerado el 'segundo cerebro' porque tiene la capacidad de funcionar de manera independiente y, a su vez, en conexión directa con aquel. Ante la pregunta del cerebro: ¿cómo está todo mi cuerpo?, el intestino es su principal fuente, ya que se trata del órgano sensorial más grande que recoge información sobre la calidad de los nutrientes, sobre cómo están las células inmunes, o las hormonas de la sangre, y luego envía toda esa información al cerebro para que la vincule con nuestras emociones y pensamientos. El intestino es así el órgano estrella donde todo sucede para el buen funcionamiento del organismo y, por si fuera poco, juega un rol decisivo en el bienestar emocional.
Muchas veces se escucha la frase 'somos lo que comemos', o se insiste acerca de la importancia de llevar una alimentación sana y balanceada, de sumar más verduras, frutas, yogur con probióticos, semillas, etc.; pero poco se sabe acerca de las razones que subyacen en la recomendación de consumir estos alimentos, de qué manera conviene incorporarlos en función de las particularidades de cada organismo, y qué rol cumple cada uno en el buen funcionamiento del sistema digestivo, y cómo inciden en el estado de ánimo.
Asimismo, en ocasiones la pregunta es por qué cuando se ingieren determinados alimentos algunos son tolerados, otros no y se siente malestar; o por qué cuando se dejan de comer harinas cambia el humor; o por qué el estrés baja las defensas. Y acá aparece la gran caja negra que tiene la respuesta a todos estos interrogantes y es, nada más ni nada menos, que el intestino.
Si bien suele asociarse a este órgano con un rol poco glamoroso, y cuando se refiere a él la tendencia es relacionarlo con disfunciones y/o malestares físicos, en realidad desempeña funciones que son de vital importancia para la salud.
«El intestino es un órgano clave porque es una de las vías más importantes de comunicación entre el mundo exterior y nosotros», afirmó el biólogo e investigador del Conicet, Dr. Gabriel Vinderola.
¿Cómo nos comunica el intestino con el mundo exterior?
En primer lugar, puede decirse que el intestino, entre el delgado y el grueso, alcanza una longitud de ocho metros aproximadamente, y aunque esté todo enrollado alcanza el tamaño de una cancha de tenis. Si se lo pudiera ver con una lupa, se observaría que se parece a una toalla de algodón, y esos pelitos del algodón en el intestino se llaman microvellosidades. Allí se aloja la microbiota.
La microbiota intestinal (antes conocida como flora intestinal) está compuesta por cientos de millones de microorganismos y bacterias que se encuentran en el tracto intestinal, y allí conviven dos bandos. Por un lado, los 'soldados' del bando de los buenos y, por el otro el bando de los malos, que viven disputándose ese territorio: cada uno busca ocupar más espacio en el intestino.
Para que el intestino pueda funcionar correctamente, la microbiota debe estar en equilibrio, los microorganismos del bando de los buenos deben ser abundante y diversos. Pero lamentablemente en la vida cotidiana existen muchos hábitos que rompen ese equilibrio: mala alimentación, abuso del uso de antibióticos y de productos antisépticos, y estrés, entre otros.
Para que pueda restablecerse esa armonía es necesario incorporar más 'soldados' de los buenos, ellos son los probióticos, que están presenten en yogures y algunos quesos. Pero también hay que incorporar fibras, a través de las frutas, verduras, cereales integrales, etc., porque las bacterias buenas (presentes en los probióticos) se alimentan de ellas y en ese proceso de digestión producen vitaminas, y ácidos grasos de cadena corta, como el ácido butírico.
«El ácido butírico es un compuesto antiinflamatorio y anticancerígeno que usan las células intestinales para renovarse, multiplicarse y mantener al intestino sano y desinflamado. A su vez, este ácido es utilizado por otras células para producir la serotonina, que es uno de los principales neurotransmisores encargados de comunicar al intestino con el cerebro, y es conocida como la 'hormona de la felicidad' ya que está relacionada con el bienestar, el comportamiento, la actividad sexual y el sueño», explicó Vinderola. Y agregó: «De ahí viene el dicho que reza que para estar bien de la cabeza hay que empezar por estar bien del intestino».
A veces, cuando alguien está angustiado o triste y le preguntan qué le pasa, no sabe qué contestar. Esto se debe a que el estado de ánimo no siempre depende de un factor externo, (una discusión con alguien o un día difícil en el trabajo), sino que es algo que se siente y no se logra explicar qué es. Muchas veces esa respuesta puede hallarse en el intestino: tal vez la persona esté atravesando un estado de disbiosis intestinal.
¿Qué significa esto? Se trata de una alteración de la microbiota que puede afectar la producción de serotonina y el sistema inmune y provocar inflamación, alergias, depresión, irritabilidad y falta de sueño, entre otros desequilibrios.
En síntesis, el intestino tiene múltiples funciones: «la digestión de alimentos, la absorción de nutrientes y, como si esto fuera poco, allí se aloja la microbiota intestinal, que activa y modula al sistema inmunológico para protegernos de infecciones, mantiene controlada la respuesta inflamatoria y produce sustancias que impactan de manera positiva en nuestro cerebro (la serotonina) y nos da estabilidad emocional y buen humor», puntualizó el Dr. Vinderola.
Y subrayó: «Pero para que el intestino cumpla con sus múltiples tareas, hay que cuidarlo, la mejor forma es incorporando alimentos fermentados, alimentos con probióticos, y fibras, aumentando el consumo de verduras, frutas, cereales integrales, avena, yogur con probióticos y frutas secas como así también evitar el consumo de antibióticos sin control, y no abusar de productos antisépticos». BP

Extrañas herramientas médicas del pasado

Después de ver estos dispositivos médicos extraños y espeluznantes del pasado, estarás agradecido de que vivas en el siglo XXI. Verdaderamente, hemos encontrado una nueva apreciación por la medicina moderna basada en la evidencia y particularmente el milagro de la anestesia después de investigar este artículo. Lo que encontramos aún más sorprendente es que algunas de estas técnicas han evolucionado y todavía se usan en medicina hasta el día de hoy. Otros, por otro lado, no han resistido la prueba del tiempo, y para nuestra propia suerte, entendimos cuán peligrosos y potencialmente mortales eran realmente.
1. Baños eléctricos
¿Crees que comenzaríamos con un artilugio de tortura medieval? Para nada, eso vendrá más tarde. En cambio, comencemos nuestra lista con un invento más reciente. Con el descubrimiento de la electricidad, inevitablemente nacieron los primeros dispositivos eléctricos médicos, los llamados baños eléctricos, que eran diferentes dispositivos que usaban corrientes eléctricas para cargar el cuerpo con electricidad. Una de las primeras personas que experimentó con baños eléctricos fue en realidad Benjamín Franklin, después de lo cual el proceso de electrificar esencialmente a la persona llegó a llamarse Franklinización. Estos primeros prototipos de baños eléctricos aparecieron a mediados del siglo XVIII y alcanzaron su pico de popularidad en el siglo XIX, pero en el siglo XX, fueron reemplazados por dispositivos de terapia de luz, que parecían habitaciones o cajas llenas de lámparas que emitían diferentes lámparas. Se cree que estos tipos de luz son beneficiosos para la salud física y mental. Esencialmente, estas versiones más modernas de baños eléctricos eran camas de bronceado temprano, pero supuestamente podrían curar muchos problemas crónicos de salud, así como la ansiedad y la depresión. Hoy, sabemos que incluso las camas de bronceado modernas son muy peligrosas y pueden causar cáncer de piel, pero estas versiones anteriores eran aún más inseguras y a menudo causaban quemaduras graves, músculos dañados y otras afecciones potencialmente mortales. 
2. Guillotina Amígdala
Este artilugio es tan aterrador como parece y hace exactamente lo que el nombre sugiere. Las guillotinas de amígdalas eran dispositivos metálicos largos equipados con una cuchilla afilada en su extremo que se usaban para realizar amigdalectomías, un procedimiento de rutina para tratar infecciones crónicas de amígdalas. Estos dispositivos espeluznantes se usaron desde el siglo XVIII, mucho antes de la anestesia y los antibióticos adecuados, y perseveraron todos el camino hasta la década de 1970, cuando finalmente cayeron en desgracia. Este instrumento de aspecto tortuoso le permite al médico alcanzar las amígdalas del paciente, perforar el absceso y eliminar el tejido inflamado de una sola vez y sin el riesgo de ser mordido por el paciente.
3. Banco hipocrático
También conocido como el escándalo, el Banco hipocrático fue, como era de esperar, la invención de Hipócrates, que utilizó la tracción para restablecer los huesos rotos y corregir la curvatura de la columna vertebral. El famoso médico griego usó este dispositivo para tratar problemas de la columna y para enderezar fracturas superpuestas.
El dispositivo en sí es un banco de madera con cuerdas y cabrestantes unidos en sus esquinas. El paciente se colocaría en el dispositivo y las cuerdas se atarían alrededor de sus extremidades, cuello y cintura, dependiendo del área que requiriera tratamiento. Lentamente, las cuerdas se tensarían utilizando los cabrestantes, tirando y aumentando la distancia entre las partes del cuerpo. ¿Este dispositivo le recuerda a un estante de tortura medieval? Esta extraña semejanza está absolutamente garantizada, ya que el bastidor fue realmente ‘inspirado’ por el Banco Hipocrático, al igual que muchos dispositivos ortopédicos modernos que funcionan con tracción esquelética, por lo que, en cierto modo, esta técnica sigue vigente hoy en día.
4. Dispositivos de trepanación
Hablando de técnicas antiguas espeluznantes que viven hasta el día de hoy, ingresa a la trepanación, uno de los primeros procedimientos médicos registrados en la historia de la humanidad. Las trepanaciones se ejecutaron durante milenios, con curanderos griegos y aztecas que incursionaron en el concepto de perforar agujeros en los cráneos humanos. Se creía que las trepanaciones ‘trataban’ varios problemas físicos y mentales o eran parte de la práctica religiosa. El tratamiento se usó para tratar cualquier cosa, desde epilepsia hasta dolores de cabeza, abscesos y enfermedades mentales, o simplemente como una forma de liberar la enfermedad maligna.
5. Artículos para la cabeza pre-PET
Aunque esta versión inicial de un escáner PET no está necesariamente desactualizada o dañina per se, es un dispositivo de aspecto muy extraño en una especie de ciencia ficción. Este artilugio fue el predecesor de una exploración PET construida en 1961 para ayudar a los primeros intentos de idear una forma no invasiva de detectar tumores cerebrales en el Laboratorio Nacional de Brookhaven. Este trabajo resultó en un verdadero avance en neurociencia, donde hoy podemos estudiar el cerebro y su actividad en humanos en acción sin ningún daño para los sujetos.
6. Mercurio
El mercurio no es un dispositivo per se, pero sigue siendo una herramienta que las personas han utilizado durante miles de años para ‘curar’ enfermedades. Huelga decir que el mercurio, así como el arsénico y el plomo son extremadamente tóxicos para los humanos, pero nuestros antepasados ​​no tenían idea de que este era el caso. Los ungüentos de mercurio eran un tratamiento popular entre los antiguos persas y griegos, y los antiguos alquimistas chinos estaban convencidos de que el mercurio podría extender la esperanza de vida o incluso otorgar la vida eterna o el poder de caminar sobre el agua. Famoso, el emperador chino Qin Shi Huang murió de envenenamiento por mercurio después de tomar una de esas pociones de inmortalidad. Siglos después, los fabricantes de medicamentos europeos vendieron píldoras de mercurio como tratamiento para las ETS, como la sífilis. Sobra decir que el tratamiento no tuvo éxito en el tratamiento de la afección y la mayoría de estos pacientes murieron de insuficiencia hepática y renal con un dolor y sufrimiento terribles. Sin embargo, esta práctica continuó hasta principios del siglo XX y, según los informes, incluso Paul Gaugin, el famoso impresionista. El artista murió de envenenamiento por mercurio, que tomó para tratar la sífilis. El arsénico, el plomo y, más recientemente, el asbesto, tienen historias tristes similares de beneficios saludables o embellecedores mal concebidos. YTL

Cosas que debes evitar antes de ir a la cama

Conseguir dormir plácidamente es importante para tu estado de ánimo, tus niveles de energía y tu salud en general. Esto depende de lo que hagas durante el día, de la comida que ingieres, de lo que bebes y de lo estimulado que estés mentalmente, especialmente en los horas previas antes de ir a la cama. 
Muchas personas que sufren de insomnio lo padecen porque de manera errónea hacen cosas que no deberían hacer en lugar de prepararse para dormir. En la mayoría de las ocasiones es de manera no intencionada. Te presentamos una serie de cosas que no deberías hacer antes de dormir: 
1. Beber demasiada  agua
Es muy importante estar hidratado durante todo el día, pero seguramente no es una buena idea, beber un vaso de agua justo antes de ir a dormir a no ser que tu objetivo sea levantarte en mitad de la noche para ir al baño. Es mejor beber agua durante todo el día y siempre ir al baño antes de dormir aunque no tenga necesidad.
2. Consumir café 
Aquellos que tengan problemas para conciliar el sueño, no deberían tomar café después de las cinco de la tarde. Los efectos de la cafeína pueden durar hasta 12 horas. Incluso si tomas café descafeinado los efectos pueden ser duraderos, pues aunque los comerciantes lo vendan como descafeinado la cafeína no se llega a eliminar del todo de los granos de café. 
3. Beber té
Si el café contiene cafeína, lo mismo sucede con el té aunque no sea tan evidente. El consumo de tu té preferido antes de ir a dormir te puede ocasionar una mala noche. Sin embargo, un buen truco para consumir té antes de dormir es reutilizar las bolsas de té. Primero mete la bolsita de té en agua hirviendo y luego esa misma bolsa en otra taza de agua. De esa manera, la dosis de cafeína será mucho menor.
4. Comer chocolate
Otra fuente de cafeína es el chocolate, fundamentalmente el chocolate negro. Normalmente no se piensa que los helados de chocolate o café pueden contener cafeína pero, en muchas ocasiones puede ser bastante arriesgado para aquellos que son sensibles a la cafeína.  En cualquier caso el chocolate con leche, siempre es más indicado y por supuesto el chocolate blanco.
5. Dormir con tu mascota
Todo el mundo que tiene mascota sabe que cuando invitas a un perro a tu cama te despertará varias veces durante la noche. Además, el pelo y la caspa de tu perro o gato te producirán alergias o problemas respiratorios contribuyendo a una mala respiración. 
6. Dormir con demasiado calor
A la hora de ir a dormir es mejor reducir los grados de nuestra calefacción o bien desconectarlo totalmente. Si bien es cierto que nuestra temperatura se reduce cuando dormimos, es mejor dormir en una habitación no demasiado caliente. 
7. Consumir alcohol
Se dice que el alcohol ayuda a dormir cuando lo tomamos en pequeñas cantidades pero cuando nuestro cuerpo comienza a habituarse necesitamos más y más cantidad y esto puede ser contraproducente. Además, el alcohol es diurético, es decir, que probablemente necesitemos levantarnos varias veces durante la noche. 
8. Tomar ciertos medicamentos
Si toma medicamentos o suplementos a diario y sufre problemas de sueño debería preguntarle a su médico si esta puede ser la causa. Pues muchos medicamentos producen un estado de alerta después de su consumo. Los antidepresivos pueden tener claros efectos sobre el sueño y además algunos medicamentos para el dolor pueden causar malestar estomacal y hacer el sueño más difícil. Por lo otro lado, las pastillas para dormir no son la solución para sus problemas. Pueden ser útiles por un corto periodo de tiempo pero no para siempre. Debe encontrar la causa de su problema y hacerle frente con terapias. Las pastillas no son aconsejables para más de dos semanas.  
9. Revisar el correo del trabajo
Más que prohibido no solo por la luz de la pantalla sino porque revisar el correo del trabajo hará que pensemos en todas las cosas que tenemos que hacer a la mañana siguiente. Solo es aconsejable si estamos esperando algún correo importante que hará que nuestra mente se despeje y podamos dormir mejor. 
10. Portátiles y otros dispositivos electrónicos
Diversos estudios han demostrado que la luz artificial de los teléfonos, ordenadores e incluso ver la televisión antes de dormir, puede perturbar el sueño. Se recomienda evitar esta exposición al menos una hora antes de ir a dormir. Si no quieres renunciar a leer en la cama antes de ir a dormir, al menos reduce la luz de tu dispositivo de lectura.
La próxima vez que tengas la tentación de enviar algún mensaje a un amigo, piénsalo dos veces, pues te verás participando en una conversación de grupo y además con el riesgo de que alguno te despierte durante la noche. Lo mejor es dejar el móvil en silencio y sin conexión wifi durante la noche o en otra habitación para evitar las ganas de enviar mensajes. LH