viernes, 1 de abril de 2022

Cómo saber si están saliendo los primeros dientes del bebé…

Se llama dentición al período de crecimiento de los dientes a través de las encías que experimentan los bebés y niños pequeños. Suele ser un proceso lento y extenso que se caracteriza por las molestias, dolor e incomodidad. Conoce aquí cómo saber cuándo están saliendo los primeros dientes del bebé y qué recomiendan los profesionales para atravesar esta etapa de la mejor manera. 
El crecimiento de los primero dientes o inicio de la dentición suele situarse entre los 6 y 8 meses de edad del bebé. Los 20 dientes temporales deberán estar presentes en su lugar alrededor de los 30 meses. 
Generalmente, la aparición de los dientes ocurre de la siguiente manera: 
·        Primeros en aparecer: dientes frontales inferiores (o incisivos inferiores). 
·        Segundos en aparecer: dientes frontales superiores (o incisivos superiores). 
·        Últimos en aparecer: molares inferiores y superiores, caninos y molares laterales inf. y superiores. 
Síntomas de la salida de los primeros dientes 
Durante el largo camino de la dentición, los más pequeños pueden presentar los siguientes síntomas: 
·        Babear excesivamente. 
·        Llorar sin que nada pueda calmarlos.  
·        Morder o masticar objetos duros. 
·        Mostrarse irritables e incómodos.  
·        Sufrir inflamación o sensibilidad de las encías. 
·        Tener las encías rojas e inflamadas. 
·        Tener las mejillas rojas y calientes.  
·        Tener poco apetito o rechazar la comida. 
·        Tener problemas para dormir o despertarse a menudo. 
Importante: aunque muchas veces se escucha o lee que la dentición puede ser responsable de fiebres o diarreas, los expertos señalan que eso no es cierto. Si el bebé presenta esos síntomas deberás consultar a un médico cuanto antes para identificar la verdadera causa. 
Cómo aliviar el dolor de la dentición 
El malestar que provoca la salida de los primeros dientes no solo puede irritar al bebé sino también angustiar a los padres. Prueba con estas opciones para calmar la dentición: 
·        Agrega flúor a la dieta del bebé. Este es un mineral que ayuda a prevenir las caries dentales y fortalece el esmalte, además, es muy fácil de incorporar ya que suele encontrarse en el agua corriente. Puedes consultar a un experto para saber si ese es el caso de tu agua, de lo contrario, los profesionales de la salud pueden recomendar suplementos específicos. 
·        Dale al bebé un objeto frío (no congelado) para masticar, como manzana o yogur. También puedes conseguir mordedores.  
·        Limpia la cara del bebé con un paño para quitar el exceso de babas y prevenir sarpullidos. 
·        Masajea las encías inflamadas del bebé para ayudar a calmar el dolor. Puedes hacerlo con la mano limpia (dedo o nudillos) o con paños o gasas limpias, húmedas y frías. También puedes usar anillos de dentición sólidos (se aconseja evitar los que tienen líquido dentro). 
·        ¡No olvides el cariño! Mimarlos, acunarlos, y distraer a los bebés inquietos por la dentición es una gran manera de que olviden el dolor, al menos durante un tiempo. 
Qué no debes hacer para calmar el dolor 
Como vimos, muchas acciones pueden resultar de ayuda para que la dentición sea más llevadera para el bebé. Sin embargo, otras prácticas, muchas veces muy arraigadas por tradición familiar, no solo no son beneficiosas, sino que también pueden ser peligrosas: 
·        No amarres ningún objeto para la dentición alrededor del cuello del bebé. 
·        No coloque nada congelado contra las encías del bebé. 
·        No cortes ni dañes la encía para facilitar la salida del diente. 
·        No frotes alcohol sobre las encías del bebé. 
·        No le des aspirinas al bebé para aliviar la dentición.  
·        No recurras a polvos para la dentición. 
·        No utilices remedios homeopáticos. Aunque desde la medicina tradicional se destacan las propiedades calmantes de muchos remedios caseros, como manzanilla o belladona, no sabes cómo puede reaccionar el bebé ante estas hierbas.  
·        No uses tabletas para la dentición.  
·        No uses geles con benzocaína. Estos productos suelen comercializarse para aliviar el dolor de la dentición, sin embargo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA), señaló que la benzocaína puede causar problemas respiratorios potencialmente mortales, especialmente en los menores de 2 años. 
Una vez que el niño tenga dientes, deberás cepillarlos dos veces al día con poco dentífrico con flúor (se calcula el tamaño de un grano de arroz). Para cumplir con estas medidas existen cepillos dentales específicos. 
Es importante realizar la primera visita al dentista una vez que salgan los primeros dientes. HD

Qué se puede hacer para reducir la flacidez en las piernas…

Es normal que con el tiempo nuestra piel y músculos pierdan firmeza, especialmente en el rostro, brazos, abdomen glúteos y muslos. Afortunadamente, no es necesario esconder este problema, ya que existen distintas formas de combatirlo. Existen muchas formas de flacidez, por ejemplo, la cutánea, caracterizada por la pérdida de firmeza en la dermis y epidermis, o la muscular, que ocurre cuando el músculo se destensa. La más común se conoce como flacidez mixta, y es una mezcla de las dos anteriores, en la que se aprecia la caída de las capas más superficiales de la piel y una reducción del tono muscular. 
La flacidez corporal ocurre por déficits de dos proteínas que se encargan de dar firmeza a la piel y los músculos: elastina y colágeno. Esta pérdida puede ocurrir como consecuencias del paso del tiempo, aunque también se puede deber a la pérdida brusca de peso, mala alimentación, hábitos sedentarios o exposición excesiva a la luz solar. Los siguientes hábitos pueden ayudarte a reducir la flacidez en las piernas. 
Hacer ejercicio 
La vida sedentaria retrasa la renovación celular y hace más lenta la generación de colágeno. Tu cuerpo pierde tono muscular, mientras que la piel carece de elasticidad y luce menos luminosa. Si no eres amante del gimnasio, puedes salir a caminar o andar en bicicleta, 30 minutos por día, 5 veces por semana marcará la diferencia. Otros ejercicios que pueden resultar útiles son: 
Sentadillas 
Puedes reducir la flacidez de las piernas haciendo sentadillas. Para ello, párate con la espalda erguida. Flexiona las rodillas y cadera para bajar el cuerpo (como si te fueras a sentar) hasta que los muslos estén en paralelo con el suelo. Vuelve a la posición inicial y repite. Puedes aumentar la dificultad añadiendo peso o incrementando el número de repeticiones. 
Estocada 
Comienza parado con una distancia entre cada pie equivalente al ancho de las caderas. Da un paso hacia delante mientras la pierna de atrás se sostiene en punto. Mantén el torso recto y perpendicular al suelo y el muslo de la pierna delantera paralelo al suelo. Regresa a la posición inicial y repite con la otra pierna. 
Elevación 
Comienza acostado con los brazos a los costados. Eleva las piernas hasta qué estén perpendiculares al suelo, mantenlas así por unos segundos y desciende hasta alcanzar la posición inicial. 
Beber agua 
Para lograr una piel suave y tonificada se necesita hidratarla todos los días. Beber agua (10 vasos diarios) es indispensable para conservar la hidratación y favorecer la producción de colágeno. Cuando la producción de colágeno disminuye, la piel retiene menos agua, se hace más delgada y pierde su capacidad de conservar nutrientes. 
Consumir más proteínas 
Junto con las grasas y los carbohidratos, las proteínas son imprescindibles para una buena dieta. Se las denomina el ‘hormigón’ del cuerpo, ya que son el principal componente que da estructura a las células y son necesarias para el crecimiento y la reparación de los tejidos. Podemos hallarlas en las carnes, clara de huevo, legumbres, semillas, frutos secos, lácteos, o soja y sus derivados. 
Depurar el organismo 
A veces los músculos y la piel se ven flácidos si hay mucha concentración de toxinas en el organismo. Estas pueden eliminarse a través de la transpiración y la orina, aunque esto se puede reforzar recurriendo a alimentos o bebidas depuradoras, como jugo de remolacha y limón, de banana y cúrcuma, o de zanahoria y manzana, entre otros. 
Activar la piel con agua fría 
Cuando te bañes, evita usar agua demasiado caliente, ya que puede resecar la piel. Antes de secarte, abre el agua fría y déjala caer sobre las piernas. Notarás cómo se activa de inmediato la circulación, que le hará muy bien a tu piel y ayudará a mantener la estructura cutánea y muscular. 
Dejar de fumar 
Distintos estudios revelaron que en la piel de los fumadores disminuye el flujo sanguíneo, lo cual la priva de la llegada de suficiente oxígeno y nutrientes esenciales. Esto deshidrata la superficie cutánea y malogra su aspecto. También disminuye la absorción de vitamina A, y afecta el colágeno y la elastina de la piel. 
¿Sirven los suplementos? 
El consumo de suplementos como antioxidantes, selenio y resveratrol retrasan la decadencia de los tejidos. También ayuda el uso de cosméticos de buena calidad que hidraten la piel en profundidad o de sustancias químicas que actúan en la piel favoreciendo su nutrición. Sin embargo, el uso de estas opciones debe ser recomendado y supervisado por un profesional de la salud. 
Recuerda 
La piel es un órgano formado por tres capas: la dermis, epidermis e hipodermis. Contiene células y fibras que le dan elasticidad y firmeza, cualidades que se van perdiendo con la edad. Además, algunas personas tienen predisposición genética a la hiperlaxitud, mientras que otras, a tener piernas o brazos firmes y torneados aun sin hacer ejercicio. HD

Especialistas del CONICET buscan sacarle años de ventaja al cáncer de colon…

‘Cerrar la brecha de atención’ fue el lema adoptado el 4 de febrero pasado para conmemorar el Día Mundial contra el Cáncer, con el objetivo de fortalecer los mecanismos para un mejor acceso a la información, diagnóstico y tratamientos en torno a este conjunto de enfermedades caracterizadas por el crecimiento descontrolado de células en casi cualquier órgano o tejido del cuerpo. 
La consigna vuelve a tomar protagonismo el 31 de marzo, fecha elegida como Día Mundial contra el Cáncer de Colon, teniendo en cuenta que esta dolencia en particular tiene un aspecto positivo del que la comunidad global puede y debe sacar ventaja: una lenta progresión que permite, en más del 90% de los casos, no ya curarse, sino directamente evitar su desarrollo y aparición. 
De la mano del Proyecto de Unidad Ejecutora (PUE) titulado ‘La inflamación intestinal crónica de bajo grado como estadio inicial del cáncer de colon: estudio del rol de la microbiota, búsqueda de biomarcadores y desarrollo de estrategias de intervención preventivas’, cuatro grupos de investigación del Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA) amalgamaron su pericia y líneas de trabajo para llegar a los orígenes más incipientes del cáncer colorrectal, una enfermedad cuyo lado más oscuro se plasma en las estadísticas que lo sitúan entre los de mayor frecuencia en la población mundial. Argentina no escapa a esta realidad: es el segundo en incidencia -detrás del de mama- con 15.895 casos por año. 
Como su nombre lo indica, este tipo de cáncer se sitúa en el intestino grueso (colon y recto) y en el 80% de los casos comienza con la aparición de pólipos -una pequeña acumulación de células en el revestimiento interno- llamados adenomas que pueden crecer durante más de 10 años y transformarse en un tumor maligno. «El tiempo de desarrollo es muy lento, por eso se insiste tanto en los estudios de detección temprana, que permiten localizar ese tejido y extirparlo inmediatamente, dejando al paciente libre de riesgo», explicó Cecilia Muglia, investigadora del CONICET en el IIFP y una de las participantes del proyecto que busca, precisamente, identificar señales prematuras que sugieran la formación de pólipos, pero mucho antes de que estos siquiera existan como tales. 
Un factor de riesgo que en muchos casos predispone a la aparición de pólipos es la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), una afección crónica que puede ser principalmente de dos tipos: Enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Cualquiera de estas condiciones genera un ambiente favorable para la mutación de células, que luego se puede combinar -o no, depende de cada persona- con hábitos de vida, alimentación o antecedentes familiares que aumenten las posibilidades de padecer este cáncer. Gracias a una colaboración con el Hospital Italiano de La Plata, el IIFP recibe muestras de sangre, materia fecal y biopsias -tejidos de 3 milímetros- de pólipos o lesiones intestinales de pacientes que se atienden allí, lo cual permite hacer un seguimiento exhaustivo con todas las variables involucradas a lo largo del tiempo. 
«Lo valioso es poder observar qué pasa, por ejemplo, con un paciente en cuya primera colonoscopía de rutina no apareció nada, pero al repetirla después de unos años ya tiene una pequeña lesión que puede progresar a un pólipo; es ahí donde hay que buscar los rastros aparentemente imperceptibles de esa evolución», señaló Renata Curciarello, investigadora del CONICET en el IIFP. El trabajo consiste, entonces, en correlacionar los valores que arrojan los análisis de sangre con lo observado a nivel del tejido, y esto a su vez con la microbiota presente en la materia fecal, ya que «el cáncer colorrectal está asociado a la presencia de ciertas bacterias que son normales en el intestino pero que, cuando están aumentadas producto de un desbalance, podrían contribuir a un ambiente inflamatorio que a su vez favorecería la transformación celular», describió Muglia. 
La lupa, en este punto, está puesta a nivel molecular, con prometedoras expectativas de encontrar biomarcadores -sustancias que se utilizan como indicadoras de un estado biológico- para predecir con la mayor anticipación posible cuándo un intestino tiene indicios de futuras lesiones compatibles con cáncer colorrectal. «Además de observar los cambios en los distintos tipos de células, nos concentramos en los micro ARNs, pequeñas moléculas que modifican la expresión de genes, buscando advertir cambios; concretamente, cuán aumentadas o disminuidas aparecen de acuerdo a los estados inflamatorios de las muestras, para poder trazar un patrón que nos sirva como señalador de aquellos casos que con más seguridad vayan a desarrollar un tumor», apuntó Curciarello. «Idealmente -coinciden las expertas- estos estudios aspiran a contribuir a futuro con el desarrollo de terapias génicas, que con el silenciamiento de un gen puedan frenar la transformación de determinadas células». 
Otra de las aristas que en paralelo aborda el proyecto es la puesta a punto de un modelo animal para estudiar la EII y los factores que predisponen a la aparición de lesiones y, posteriormente, de un tumor en esa región, como así también para poder probar procedimientos eventualmente terapéuticos. David Romanin, investigador del CONICET y responsable de esta parte del estudio, explicó: «Para emular la condición multifactorial del cáncer, trabajamos con ratones en los que inducimos la inflamación mediante la administración en el agua de bebida de pequeñas dosis de un detergente que causa irritación de las mucosas y del tracto digestivo. Luego, se introduce mediante inyección y por única vez, una molécula muy pequeña que genera modificaciones químicas en el ADN que predisponen a las mutaciones, las que a su vez pueden dar lugar a la proliferación de células anormales». 
Estas dos condiciones recreadas artificialmente -predisposición genética y alimentación como factor ambiental-, contribuyen a la formación de pólipos, para a partir de allí ensayar la aplicación de distintas estrategias de intervención que podrían derivar en tratamientos preventivos. Una de ellas utiliza microorganismos probióticos, es decir, que al consumirlos traen beneficios a la salud: concretamente levaduras aisladas del kéfir, un producto lácteo fermentado. «Como tienen capacidad antiinflamatoria, nosotros ya las hemos probado en modelos de otras patologías de intestino, como colitis ulcerosa, por ejemplo, y sabemos que ejercen un efecto protector contra la inflamación. Nuestra hipótesis de trabajo es que, con estas mismas levaduras antiinflamatorias, podríamos prevenir la formación de los pólipos», explicó Romanin. 
Si bien los ensayos están en pleno desarrollo y llevan mucho tiempo, los primeros resultados ya muestran una clara disminución en la incidencia de la formación de pólipos en los ratones que ingieren las levaduras en una gelatina frente a los que no, evidenciando un efecto preventivo que de algún modo contrarresta la inflamación intestinal. Los trabajos descriptos se desarrollan en permanente interrelación con otros que se concentran específicamente en el comportamiento celular, y entre todos dan forma a este proyecto de gran envergadura que busca con ahínco desandar por completo el camino del cáncer colorrectal y sacarle a la enfermedad unas cuantas vidas de ventaja. BP

Los infectados por COVID-19 tendrían más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2…

Los efectos en el cuerpo de la infección por COVID-19 aún es tema de estudio en gran parte del mundo. La infección en su forma grave, o incluso leve, deja múltiples secuelas en los enfermos. Ahora, una nueva investigación publicada en la revista especializada Diabetología, de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), sugirió una asociación entre los casos leves de COVID-19 y el posterior diagnóstico de diabetes tipo 2. 
El análisis de registros de salud de 1.171 prácticas de medicina general e interna en toda Alemania realizado por los especialistas Wolfgang Rathmann y Oliver Kuss del Centro de Diabetes en la Universidad Heinrich Heine en Dusseldorf, Alemania, y Karel Kostev, perteneciente a IQVIA en Frankfurt, Alemania, líder mundial en el uso de datos, encontró que los adultos que se recuperan de COVID-19 en su mayoría leve tiene un riesgo significativamente mayor de desarrollar diabetes tipo 2 que un grupo de control emparejado que tenía otros tipos de infecciones respiratorias, que también son causadas con frecuencia por virus. 
Según los investigadores, estos resultados indican que se debe recomendar la detección de diabetes en individuos después de la recuperación de formas leves de COVID-19. Este posible vínculo entre la COVID-19 y la diabetes también se está investigando en varios estudios en curso, incluido el registro CoviDiab y otros estudios relacionados con el llamado ‘COVID prolongado’. 
Estudios anteriores han señalado que la inflamación causada por el SARS-CoV-2 puede dañar las células beta, productoras de insulina, provocando su muerte o cambiando su funcionamiento, lo que resulta en una hiperglucemia aguda (nivel alto de glucosa en la sangre). 
También se cree que una posible causa es que los tejidos se vuelvan menos reactivos a la insulina debido a la inflamación en el cuerpo. Los estilos de vida sedentarios provocados por los aislamientos al inicio de la pandemia también podrían estar jugando un papel disparador. Esto puede explicar por qué se han notificado casos de hiperglucemia y resistencia a la insulina de nueva aparición en pacientes con COVID-19 sin antecedentes de diabetes. 
Sin embargo, no está claro si estos cambios metabólicos son temporales o si las personas con COVID-19 pueden tener un mayor riesgo de desarrollar diabetes crónica. Además, faltan estudios que investiguen la incidencia de diabetes después de la recuperación de COVID-19 en casos leves. 
Para proporcionar más evidencia, los investigadores relevaron los registros de salud electrónicos de la base de datos del Analizador de enfermedades, que incluía información sobre 8,8 millones de adultos que realizaron 1.171 prácticas de medicina general e interna en Alemania entre marzo de 2020 y enero de 2021. 
Esto incluyó a 35.865 pacientes a los que se les diagnosticó COVID-19. La incidencia de diabetes después del virus se comparó con una cohorte de personas (edad promedio 43 años; 46% mujeres) a las que se les diagnosticó una infección aguda del tracto respiratorio superior (AURI) pero no COVID-19 en el mismo período, organizados por sexo, edad, cobertura de seguro médico, mes índice de diagnósticos de COVID-19 y comorbilidades (obesidad, presión arterial alta, colesterol alto, infarto, accidente cerebrovascular). 
Se excluyeron las personas con antecedentes de COVID-19 o diabetes, y las que usaron corticosteroides dentro de los 30 días posteriores a las fechas del relevamiento. Durante un seguimiento promedio de 119 días para COVID-19 y 161 para AURI, el número de hospitalizaciones fue similar en ambos grupos (COVID-19: 3,2% vs controles: 3,1%; mediana de hospitalizaciones: 1 en ambas cohortes). 
Los investigadores encontraron que los nuevos casos de diabetes tipo 2 fueron más comunes en pacientes que dieron positivo en la prueba de COVID-19 que en aquellos con infección aguda del tracto respiratorio superior (15,8 frente a 12,3 por 1000 personas por año), lo que da una tasa de incidencia (TIR) de 1,28. 
En términos simples, esto significa que el riesgo relativo de desarrollar diabetes tipo 2 en el grupo de COVID fue un 28% mayor que en el grupo de con infección aguda del tracto respiratorio superior. 
«La infección por COVID-19 puede conducir a la diabetes por la regulación positiva del sistema inmunológico después de la remisión, lo que puede inducir disfunción de las células beta pancreáticas y resistencia a la insulina, o los pacientes pueden haber estado en riesgo de desarrollar diabetes debido a la obesidad o prediabetes, y el estrés COVID-19 en sus cuerpos lo aceleró», declaró el autor principal, el profesor Wolfgang Rathmann. 
«El riesgo de niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre en personas con COVID-19 probablemente sea continuo, dependiendo de factores de riesgo como lesiones en las células beta, una respuesta inflamatoria exagerada y cambios en el aumento de peso y la disminución de la actividad física relacionados con la pandemia», completó el coautor Oliver Kuss. 
El profesor Rathmann agregó que «dado que los pacientes con COVID-19 solo fueron seguidos durante unos 3 meses, se necesita más seguimiento para comprender si la diabetes tipo 2 después de un COVID-19 leve es solo temporal y puede revertirse después de que se hayan recuperado por completo, o si conduce a una condición crónica». BP

Cuaresma, explicación para niños…

Cuaresma, tiempo de conversión, tiempo de reconciliación, tiempo de amar a nuestro prójimo. Generalmente, como adultos entendemos el significado de estas palabras y lo que los Evangelios nos quieren decir mediante las hermosas homilías de nuestros Sacerdotes.

Un tiempo en el que Dios nos invita a “convertirnos y creer en el Evangelio”; palabras que acompañan la Señal de la Cruz con ceniza en el llamado “Miércoles de Ceniza”. Signos de conversión que podemos entender nosotros, los adultos.

Pero, quizás para muchos niños Cuaresma es sinónimo de “espera” pero de los huevitos de chocolate, respondiendo a una costumbre de origen egipcio en donde usualmente se regalaban huevos pintados y decorados por ellos mismos. Hoy, la tradición de regalar huevitos de chocolate para la Pascua de Resurrección se vive en muchos países del mundo. Difícil es encontrar a un niño que no le fascine el Domingo en el que llegan los huevitos; es normal y lógico que así sea. Y aquí está la importancia de lograr educar, enseñar y en definitiva transmitir la Fe.
No es tarea fácil explicar a un niño lo que a veces los adultos entendemos sólo porque creemos, sólo por Fe. Pero si utilizamos algunas estrategias, quizás resulte algo mejor.
Primero que todo, no podemos hablarles de Cuaresma, sin explicarles que se trata de un Tiempo Litúrgico. Y un Tiempo Litúrgico pertenece al Año Litúrgico. A su vez, el Año Litúrgico es una forma en que la Iglesia Católica organiza los días del año. Palabras simples para definir Cuaresma como un tiempo del año litúrgico que consta de cuarenta días en los que los católicos recordamos los últimos momentos que vivió Jesús antes de morir aquí en la tierra. La Cuaresma por tanto comienza el Miércoles de Ceniza y desde ahí, descontando los días Domingos, serían 40 días hasta el Sábado Santo.

La conversión en palabras simples, para explicarles a nuestros hijos, es recuperar nuestra amistad con Dios, alejándonos del mal. Y en la práctica significa, cambiar nuestras acciones hacia aquellas en las que Jesús, nuestro amigo, se sienta Feliz. Obedecer a los papás, cumplir sus normas, aunque no nos gusten, hacer nuestras obligaciones y tareas con gusto, ayudar a nuestros hermanos y todo aquellos que nos haga ser mejores hijos y agradar a nuestros papás. Pero también debemos mirar a nuestro prójimo; aquel niño o niña que no tiene familia, al más necesitado en bienes materiales, a aquellos abuelitos que no tienen compañía o los hogares de acogida.

Cuaresma significa también, vivir nuestra vida como Cristo la vivió. Ocupado en las personas que lo necesitaban, los pobres, los enfermos, los desamparados. Destinar un tiempo de nuestro día para ir tras ellos. Muy importante es que nuestros hijos se logran percatar de que en este tiempo existe un cambio a nivel familiar y eso debe iniciarse con los Padres.

Por tanto, debemos ser más bondadosos, rezar un poquito más de lo que usualmente lo hacemos, asistir a misa infaltablemente los días Domingos contenidos en este tiempo y en lo posible participar de las actividades parroquiales, por cierto muy hermosas en este período.

La Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua, debe ser sinónimo de paz, tranquilidad, recogimiento, serenidad. Que realmente nuestros hijos experimenten el cambio de actitud en casa; que realmente exista conversión. No obstante, lo importante de este tiempo no es recordar con tristeza lo que Cristo vivió en estos días, sino celebrar y entender por qué murió y resucitó. La Semana Santa fue la última Semana de Cristo en la tierra y su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

En el Domingo de Ramos celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén recordando con ramos de árboles y plantas la alabanza que el pueblo le realizó en ese momento. El Sacerdote, nos bendice nuestros ramitos, volvemos a casa y los colocamos en un lugar visible para que nos proteja durante todo el año.

En el Jueves Santo recordamos la última cena que Jesús realizó junto a sus Apóstoles.

En el Viernes Santo recordamos la Pasión y muerte de Jesús en la Cruz.

El Sábado Santo es un día de luto, pues no tenemos a Jesús entre nosotros.

El Domingo de Pascua es el paso de la vida a la muerte. El día más importante para quienes creemos en Jesús; Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al cielo y vivir junto felices junto a nuestro Padre.

Recursos hermosos para utilizar en Semana Santa son las películas para niños, darse un tiempo para verlas con ellos e ir explicando su significado, existen también juegos y dinámicas para jugar en familia, así como también crucigramas y dibujos para colorear. Todo ello, contribuye a que los niños recuerden y comprendan más adelante, de que se trató de un fin de semana especial y muy distinto a todos los otros.

Recordemos que nuestra primera Iglesia es la “Iglesia Doméstica” y responsabilidad nuestra es educar en la Fe. Si logramos como Padres, explicar en qué consiste realmente este tiempo, los niños podrán vivir la Pascua de Resurrección al amparo de Dios y por cierto, comiendo huevitos de chocolate. MY

Día litúrgico: Sábado IV (C) de Cuaresma

Texto del Evangelio (Jn 7,40-53): En aquel tiempo, muchos entre la gente, que habían escuchado a Jesús, decían: «Éste es verdaderamente el profeta». Otros decían: «Éste es el Cristo». Pero otros replicaban: «¿Acaso va a venir de Galilea el Cristo? ¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?».
Se originó, pues, una disensión entre la gente por causa de Él. Algunos de ellos querían detenerle, pero nadie le echó mano. Los guardias volvieron donde los sumos sacerdotes y los fariseos. Estos les dijeron: «¿Por qué no le habéis traído?». Respondieron los guardias: «Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre». Los fariseos les respondieron: «¿Vosotros también os habéis dejado embaucar? ¿Acaso ha creído en Él algún magistrado o algún fariseo? Pero esa gente que no conoce la Ley son unos malditos».
Les dice Nicodemo, que era uno de ellos, el que había ido anteriormente donde Jesús: «¿Acaso nuestra Ley juzga a un hombre sin haberle antes oído y sin saber lo que hace?». Ellos le respondieron: «¿También tú eres de Galilea? Indaga y verás que de Galilea no sale ningún profeta». Y se volvieron cada uno a su casa.
 
«Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre»
 
Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)
 
Hoy notamos cómo se ‘complica’ el ambiente alrededor del Señor, pocos días antes de la Pasión ocurrida en Jerusalén. Por causa de Él se genera como una suerte de discusión y controversia. No podía ser de otro modo: «¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? Os digo que no, sino división» (Lc 12,51).
Y no es que el Redentor desee la controversia y la división, sino que ante Dios no valen las ‘medias tintas’: «Quien no está conmigo, está contra mí; y quien no recoge conmigo, desparrama» (Lc 11,23). ¡Es inevitable! Ante Él no hay ninguna postura neutra: o existe, o no existe; es mi Señor, o no es mi Señor. No es posible servir a dos señores a la vez (cf. Mt 6,24).
San Juan Pablo II consideraba que ante Dios hay que optar. La fe sencilla que nuestro buen Dios nos pide implica una opción. Hay que optar porque Él no se nos quiere imponer; vino a la Tierra de manera discreta; murió empequeñecido, sin hacer alarde de su condición divina (Flp 2,6). Es lo que expresa maravillosamente santo Tomás de Aquino en el Adoro Te devote: «En la cruz se escondía sólo la divinidad, aquí [en la Eucaristía] se esconde también la humanidad».
¡Hay que optar! Dios no se impone; se ofrece. Y queda para nosotros la decisión de optar a favor de Él o de no hacerlo. Es una cuestión personal que cada uno —con la ayuda del Espíritu Santo— ha de resolver. De nada sirven los milagros, si las disposiciones del hombre no son de humildad y de sencillez. Ante los mismos hechos, vemos a los judíos divididos. Y es que en cuestiones de amor no se puede dar una respuesta tibia, a medias: la vocación cristiana comporta una respuesta radical, tan radical como fue el testimonio de entrega y obediencia de Cristo en la Cruz.
 
Pensamientos para el Evangelio de hoy
 
«El Verbo de Dios se hizo hombre y el Hijo de Dios se hizo Hijo del hombre para que el hombre, unido íntimamente al Verbo de Dios, se hiciera hijo de Dios por adopción» (San Ireneo de Lyon)
«En la raíz del misterio de la salvación está, en efecto, la voluntad de un Dios misericordioso, que no se quiere rendir ante la incomprensión, la culpa y la miseria del hombre» (Francisco)
«Entre las autoridades religiosas de Jerusalén, no solamente el fariseo Nicodemo o el notable José de Arimatea eran en secreto discípulos de Jesús, sino que durante mucho tiempo hubo disensiones a propósito de Él hasta el punto de que en la misma víspera de su pasión, san Juan pudo decir de ellos que ‘un buen número creyó en Él’, aunque de una manera muy imperfecta (Jn 12,42). Eso no tiene nada de extraño si se considera que al día siguiente de Pentecostés ‘multitud de sacerdotes iban aceptando la fe’ (Hch 6,7) y que ‘algunos de la secta de los Fariseos... habían abrazado la fe’ (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 595)

Buenos días... 543