miércoles, 1 de junio de 2022

Su propio camino...

Proyecto...

Joseph Tien [Thao Tien], Beato

Presbítero y mártir, 02 de Junio
Elogio: En Ban Talang, Houaphan, Laos, beato Joseph Tien [Thao Tien], sacerdote del vicariato apostólico (actual diócesis) de Thanh Hoá y mártir.
País: Laos - †: c. 1954

¿Con qué frecuencia debes lavar las sábanas de tu cama?

Algunos pueden pensar que es un tema que no se debe discutir públicamente, pero nos afecta a todos: ¿Con qué frecuencia se deben cambiar y lavar las sábanas?

Algunas investigaciones han demostrado que el público no puede ponerse de acuerdo sobre la respuesta, y una nueva encuesta a 2.250 adultos en el Reino Unido encontró otra división.

Casi la mitad de los hombres solteros dijeron que no lavan sus sábanas durante cuatro meses seguidos, y 12% admitió que las lava cuando se acuerda, lo que podría suponer incluso más tiempo.

“Ese no es realmente un buen plan”, le dice a la BBC la doctora Lindsay Browning, psicóloga colegiada, neurocientífica y experta en sueño.

Las mujeres solteras las cambian con más frecuencia: un 62% dijo lavar su ropa de cama cada dos semanas y las parejas afirmaron hacerlo cada tres semanas, según datos de una empresa de ropa de cama.  
¿Por qué tenemos que cambiar nuestras sábanas?  
La doctora Browning dice que deberíamos cambiar nuestras sábanas una vez a la semana o cada dos semanas como máximo. 
La higiene es un factor importante, y una de las razones es el sudor. Si alguna vez has intentado dormir en una ola de calor, sabrás lo difícil que puede ser. “El sudor entra en las sábanas, lo que hace que no solo tengan un olor desagradable, sino que también se obstruyan bastante”, explicó Browning. 
Necesitamos tener flujo de aire para sentirnos frescos cuando dormimos, ya que es cuando conseguimos el mejor sueño, aseguró la especialista. 
Pero no solo debemos pensar en el sudor. Nuestras propias células muertas de la piel, de las que nos deshacemos durante el sueño, también son una preocupación. “Si no lavas las sábanas lo suficiente, las células muertas de tu piel se acumularán en estas sábanas”. 
¿Suena horrible? Se pone peor. Esa acumulación significa que pequeñas criaturas conocidas como ácaros pueden alimentarse de esas células, causando molestias y erupciones en la piel. “No solo dormirás con la asquerosidad del sudor y las células muertas de la piel, sino también con los ácaros”. 
¿Importa la época del año? 
Más o menos. “Podemos ser un poco más indulgentes en los meses de invierno, pero una vez a la semana sería ideal”, señaló Browning. Si cambias las sábanas más allá de cada dos semanas, “te estás metiendo en un territorio no tan bueno”, insistió. 
A pesar de que sudamos menos en el invierno, todavía te estás deshaciendo de las células muertas de la piel. “Y todavía te vas a la cama con las manos un poco sucias, el mismo aliento saliendo de tu boca”, añadió. 
Un 18% de los encuestados dijo que ducharse por la noche, para que las sábanas no se ensucien, era una razón para no cambiar la ropa de cama con tanta frecuencia. 
La doctora Browning señaló que el verano trae el problema adicional de la fiebre del heno y el polen. “Es realmente importante lavar las sábanas regularmente porque esos alérgenos impregnarán la cama, lo que hará que tengas congestión”. 
Un santuario 
Entre las razones para no cambiar la ropa de cama con más frecuencia, un 67% de los encuestados dijo que se olvidaba, un 35% que no quiere tomarse la molestia, y un 22% afirmó no tener otra ropa de cama limpia. El 38% aseguró que no creía que la ropa de cama tenía que lavarse “más a menudo”, según la investigación de Pizuna Linens. 
La doctora Browning indicó que el dormitorio debe ser un “santuario” para dormir y “un lugar maravilloso y agradable donde nos sintamos felices”. 
A sus pacientes que padecen insomnio, les dice: “Si tus sábanas no están lavadas y se ven sucias, o huelen, eso se suma a esa sensación de que tu cama no es el lugar donde quieres estar”. 
“Si nos metemos en la cama y nos sentimos relajados, cómodos y felices, ese olor a ropa de cama nueva nos ayuda a sentirnos tranquilos y felices”. BBCNM

Remedios caseros para la garganta reseca…

Tal vez no lo parezca, pero la garganta es una parte del cuerpo que suele verse muy afectada por ciertos hábitos y circunstancias, como la temperatura o alimentación, o por enfermedades subyacentes. Esto factores pueden provocar sequedad, que, aunque parece una afección leve e inofensiva, suele ser dolorosa y muy incómoda. 
Según los profesionales de la salud, la sequedad de garganta causa: 
·        Cambios en el sentido del gusto. 
·        Mal aliento.  
·        Problemas para masticar, tragar e incluso hablar.  
·        Ronquera. 
Aquí repasamos que factores debes tener en cuenta para prevenir su aparición y qué remedios pueden ayudarte a aliviar la sequedad de garganta. 
Hábitos o circunstancias 
La sequedad de la garganta puede ocurrir por ciertos hábitos o circunstancias: 
Deshidratación 
Mantenernos hidratados es fundamental para que el organismo cumpla sus funciones de manera óptima. Para lograrlo, los profesionales recomiendan beber de un litro y medio a dos litros de agua al día. Cuando existe deshidratación se puede padecer garganta seca, además de otros síntomas como: 
·        Cansancio. 
·        Mareos. 
·        Menor cantidad de orina u orina oscura. 
·        Piel reseca.  
·        Sed. 
Dormir con la boca abierta 
Cuando se duerme con la boca abierta el aire seca la saliva que se produce para mantener la boca y la garganta humectadas, provocando sequedad. Esta afección puede ocurrir por la necesidad de respirar por la boca en lugar de la nariz, como consecuencia de algún problema médico, como tabique nasal torcido o deforme, pólipos nasales, o congestión nasal por resfriados o alergias. 
Exceso de alcohol o tabaco 
El alcohol actúa como diurético, es decir, te hace perder más líquido del que consumes. Cuando lo bebes, el cuerpo utiliza sus reservas de agua para procesar y eliminarlo, lo que puede provocar deshidratación, y, entre otras cosas, sequedad en la garganta. El tabaco, especialmente los cigarrillos (ya que poseen muchos químicos y aditivos), también es un gran responsable de la sequedad e irritación de la garganta. 
Exposición a climas fríos y secos 
Esta categoría hace referencia especialmente al uso de aires acondicionados, pues estos dispositivos son responsables de generar tres condiciones fundamentales para la sequedad de la garganta: 
·        Clima frío. 
·        Cambio abrupto de la temperatura. 
·        Sequedad en el ambiente (ya que retienen gran parte de la humedad del aire que ingresa). 
Afecciones o enfermedades subyacentes 
La sequedad en la garganta puede ser consecuencia de enfermedades o afecciones subyacentes: 
Amigdalitis 
La amigdalitis es la inflamación de las amígdalas, masas de tejido situadas a ambos lados de la parte posterior de la garganta. Normalmente ocurre por una infección viral, aunque también puede ser bacteriana. Entre otros síntomas, esta afección provoca: 
·        Sequedad de la garganta con carraspera. 
·        Amígdalas enrojecidas, manchadas o inflamadas. 
·        Dolor de cabeza. 
·        Fiebre. 
·        Mal aliento. 
·        Rigidez en el cuello. 
·        Ronquera. 
Gripe o resfrío 
La sequedad en la garganta acompañada por irritación o carraspera también puede ser consecuencia de la gripe o resfriado. Al igual que ocurre con las personas que duermen con la boca abierta, la gripe o el resfriado provocan congestión nasal que obliga a respirar por la boca y aumenta el contacto del aire con la boca y garganta, reduciendo la presencia de saliva. Estas afecciones también pueden provocar tos seca, dolor de garganta, problemas para tragar y fatiga. 
Reflujo 
El reflujo es una sensación de ardor, popularmente llamada acidez, que provoca que los ácidos regresen del estómago hacia el esófago. Ese ácido en el esófago causa ardor, y sequedad en la garganta, además de otros síntomas como: 
·        Eructos. 
·        Problemas para tragar. 
·        Ronquera. 
·        Tos seca. 
Cómo aliviar la garganta seca 
La mejor forma de combatir la sequedad en la garganta es ocupándose de aquello que la causa. Para eso, lo mejor es consultar a un médico, que realizará un diagnóstico y determinará el mejor tratamiento. Generalmente, suelen recetar espray, geles, humectantes, o pastillas, con el objetivo de estimular la producción de saliva. 
También puedes probar los siguientes remedios caseros como complemento de las recomendaciones médicas (nunca como sustitutos): 
Hidrátate: Cómo señalamos, para evitar la sequedad en la garganta es muy importante mantenerse hidratado. Puedes optar por agua mineral o por jugos de frutas, y así obtener nutrientes extras. Recuerda evitar los refrescos o bebidas carbonatadas, ya que no solo son dañinas, sino que poseen cafeína que favorece la sequedad, o las bebidas alcohólicas. También es importante que las bebidas no estén demasiado frías. 
Gárgaras: Un remedio casero antiguo y muy popular para alcanzar y aliviar la sequedad de la garganta consiste en elaborar diferentes preparaciones para hacer gárgaras: 
·        Para aliviar el dolor y combatir bacterias dañinas causadas por la sequedad de la garganta, puedes preparar una solución de agua con sal. Solo recuerda que el agua este tibia para poder disolver la sal. Luego haz gárgaras durante 20 segundos la cantidad de veces que sea necesario. Recuerda: es muy importante que no tragues esta solución. 
·        Hierve una cebolla para que libere un compuesto antiinflamatorio llamado quercetina. Luego cuela, déjala enfriar y haz gárgaras durante 20 segundos. 
·        Lava muy bien una raíz de regaliz y troza finas rodajas hasta completar una cucharada. Infusiona en 250 ml. de agua, cuela, deja reposar y luego haz gárgaras durante 20 segundos. El regaliz posee propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. 
Inhalar o beber infusiones de eucalipto 
El eucalipto es ampliamente reconocido en la medicina tradicional por sus propiedades descongestionantes, antiinflamatorias y antimicrobianas. Los investigadores señalan que estas se deben a compuestos como eucaliptol, mentol, timol, o salicilato de metilo. Puedes aprovechar el eucalipto para tratar la sequedad o dolor de garganta preparándolo en infusiones, hirviendo una cucharada de eucalipto por taza de agua, o preparando soluciones para hacer gárgaras. También puedes realizar inhalaciones, ya que el vapor de eucalipto es ideal para limpiar las vías respiratorias, evitando la respiración por la boca. 
Miel con limón 
Tanto la miel como el limón poseen propiedades antimicrobianas y antinflamatorias. Se cree que su combinación es uno de los remedios más antiguos que existen, especialmente para aliviar el dolor y sequedad de la garganta. Para preparar este remedio solo necesitas exprimir el jugo de un limón pequeño o medio limón grande, mezclarlo con una cucharada de miel, calentarlo un poco, dejarlo reposar y consumir. Otra opción es preparar una infusión de limón y sumar una cucharita de miel para agregar sabor. HD

La consulta a un especialista aumenta 6 veces las chances de dejar de fumar…

En el Día Mundial sin Tabaco (31/05), el especialista recordó que el tabaco está relacionado a 8 de las 10 principales causas de muerte en el mundo -como enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares (ACV) y problemas en la circulación en miembros inferiores- y su tasa de mortalidad en el país asciende al 14%. 
«Dejar de fumar es la mejor medida preventiva y se ve que aquellos que toman la decisión de buscar ayuda profesional alcanzan hasta el 36% de éxito mientras que quienes intentan por su cuenta apenas llegan al 6% de probabilidad de dejar el cigarrillo», dijo. 
El Dr. Sánchez Gelós explicó que «en Argentina la adicción al cigarrillo suele extenderse al menos 20 años, y la edad de inicio es cada vez más temprana, rondando actualmente entre los 11 y 13 años. Además, el pico del consumo de cigarrillo se da entre los 28 y los 35 años». 
«Las afecciones más frecuentes que desencadena el hábito de fumar son infartos, enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares (ACV) y problemas en la circulación en miembros inferiores. Quienes fuman tienen 20 veces más posibilidades de padecer este tipo de afecciones», dijo, y agregó que «el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares está presente aún cuando se consumen menos de cinco cigarrillos al día». 
Pero también existen riesgos para quienes viven con un fumador: «Se conoce como fumador pasivo a quien está cerca de la persona que fuma, pero también existe el humo de tercera mano, que básicamente es la resiliencia de sustancias como la nicotina y otros químicos que pueden quedar impregnados en toallas, sábanas, sillones o incluso electrodomésticos. Estas sustancias pueden perdurar bastante tiempo en los ambientes y suelen ser causantes de bronquiolitis en niños por lo que dejar de fumar es una decisión que favorece a terceros también», alertó el Dr. Sánchez Gelós. 
El Consultorio de Cesación Tabáquica del Hospital de Clínicas, ubicado en planta baja del edificio, funciona desde 2005 y hasta la fecha se han atendido más de 2.500 pacientes. 
«En el consultorio -que funciona 4 veces por semana- atienden a 50 pacientes por mes y el porcentaje de cesación a lo largo de un año alcanza el 36% de los casos», concluyó el especialista. BP

Brote actual de Viruela del Mono: ¿Debes preocuparte?

La viruela del mono se considera generalmente una enfermedad rara que se da principalmente en África central y occidental. Sin embargo, desde finales de abril de 2022 se ha notificado un número creciente de casos de viruela del mono en varios países europeos, el Reino Unido, Canadá y, más recientemente, también en Estados Unidos. Para la mayoría, se trata de un panorama inquietantemente similar. A finales de 2019. Un oscuro virus diferente ha provocado una pandemia mundial y ha desarraigado la vida de miles de millones de personas. Así que, comprensiblemente, puedes estar preocupado. Sin embargo, los científicos señalan que la viruela del mono es diferente del COVID-19 en varios aspectos clave, y las posibilidades de que cause una pandemia completa son extremadamente bajas. ¿Qué hace que este virus sea tan diferente del nuevo coronavirus? Bueno, la respuesta corta es: casi todo, aparte del hecho de que ambas son enfermedades virales. Repasemos los detalles de la viruela del mono y lo que se puede hacer para limitar esta rara dolencia vírica. 
¿Qué es la viruela del mono? 
Al igual que el COVID-19, la viruela del mono es una enfermedad denominada zoonótica, lo que significa que puede transmitirse de los animales a los seres humanos. Sin embargo, a diferencia del nuevo coronavirus, la transmisión de persona a persona de la viruela del mono se considera bastante rara, y la mayoría de las personas contraen este virus después de un viaje internacional, especialmente después de pasar tiempo en los bosques tropicales. Cuando una persona se infecta con el virus de la viruela del mono, puede manifestar síntomas en los siguientes 5-21 días. Los síntomas más comunes son la inflamación de los ganglios linfáticos, la fiebre, los dolores de cabeza y un sarpullido con aspecto de ampollas blancas y rojas en la cara y las extremidades. La mayoría de estos casos son leves y se resuelven solos en 2-4 semanas. Aunque los casos graves son poco frecuentes, la viruela del mono puede causar complicaciones bastante graves, como: 
·        Sepsis 
·        Neumonía 
·        Encefalitis - inflamación en el cerebro 
·        Una infección de la córnea (podría provocar la pérdida de la visión) 
·        Pérdida de grandes áreas de piel 
·        Entre el 1 y el 10% de los casos de viruela del mono son mortales. 
¿Qué causa la viruela del mono? 
El virus de la viruela del mono, un primo lejano del virus de la viruela del género orthopoxvirus, causa esta enfermedad viral. El primer caso de viruela del mono se registró en 1958 en monos utilizados para la investigación, pero no fue hasta 1970, cuando se identificó un brote del virus en la República Democrática del Congo, que los investigadores descubrieron que el virus también puede infectar a los humanos. 
¿Cómo se transmite la viruela del mono? 
Una de las principales diferencias entre la viruela del mono y otras enfermedades víricas conocidas, como la gripe o el COVID-19, es que se propaga por la comunidad mucho más lentamente. Sólo puede transmitirse a través del contacto estrecho con la piel, los fluidos corporales, la sangre, las mordeduras y los arañazos de los animales, y el contacto con objetos contaminados. Como la viruela del mono provoca una erupción característica, suele ser bastante fácil detectar y aislar a los individuos infectados del público. “La gente se da cuenta de que hay viruela del mono en su comunidad”, declaró al Huffington Post el Dr. Richard Martinello, experto en enfermedades infecciosas de Yale Medicine. Por eso, la actual aparición de la viruela del mono en varios continentes en individuos distintos es bastante desconcertante, y los científicos aún no se explican cómo el virus de la viruela del mono ha conseguido extenderse tan lejos de su ‘hábitat’ habitual. 
¿Cómo es posible limitar la propagación de la viruela del mono en el futuro? 
Aunque la viruela del mono aún no se considera generalizada, sigue siendo útil saber qué se puede hacer para evitar esta enfermedad, por si acaso. Una de las mejores cosas que puedes hacer es estar atento a la erupción, especialmente si estás planeando viajar al extranjero o conoces a alguien que haya estado en uno de los países con casos de viruela del mono. Además de la concientización general, las prácticas higiénicas habituales, como lavarse las manos con frecuencia y utilizar desinfectantes, también son aplicables en este caso. Asimismo, es importante evitar el contacto con animales potencialmente infectados y con objetos que puedan haber estado en contacto con animales enfermos. Por último, pero no menos importante, se ha investigado que las vacunas contra la viruela pueden proteger de la viruela del mono. Como se ha dicho anteriormente, la viruela del mono está relacionada con la viruela, una enfermedad que en su día fue muy grave y que se ha erradicado en todo el mundo desde 1977 gracias a los esfuerzos de vacunación a nivel mundial. El Dr. Kartik Cherabuddi, profesor clínico asociado de enfermedades infecciosas en la Universidad de Florida, declaró a Medical News Today que la vacuna no está actualmente disponible para el público en los Estados Unidos y en muchos lugares del mundo. “La viruela del mono es un virus muy diferente al COVID-19”, declaró al Huffington Post el Dr. Amesh Adalja, experto en enfermedades infecciosas y profesor titular del Centro de Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins. “No tiene potencial pandémico, y tenemos contramedidas como la vacuna contra la viruela que son capaces de detener los brotes”. SF

¿Después de la Ascensión, qué?…

Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que anuncie la Buena Nueva. Ahora nos toca a nosotros, sus discípulos, hacerlo. Los Sacerdotes predicando (sobre todo) con la palabra, los laicos predicando (sobre todo) con el ejemplo, los padres de familia predicando con la palabra y el ejemplo. 
Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que compadezca a los pobres y lo enfermos. Ahora nos toca a nosotros. 
Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que multiplique los panes y los pescados para alimentar a las multitudes. Esa es ahora nuestra tarea, multiplicando nuestros esfuerzos para dar de comer sino a las multitudes, por lo menos a los pobres que podamos. 
Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que cuide a sus ovejas. Ahora nosotros tenemos que velar por ellas, especialmente por aquellas (el cónyuge, los hijos, los hermanos, los trabajadores) que Dios nos ha encomendado a cada uno. 
Después de la Ascensión a nosotros nos toca ser la voz de Jesús para alentar y consolar. Sus manos para tenderlas a todo el que necesite ayuda. Sus pies para llevarlo a donde no lo conocen. 
Después de la Ascensión: ¡No podemos quedarnos mirando al Cielo! KA

Día litúrgico: Jueves VII (C) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 17,20-26): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
»Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté, estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos».
 
«Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que (...) creerán en mí»
 
Comentario: P. Joaquim PETIT Llimona, L.C. (Barcelona, España)
 
Hoy, encontramos en el Evangelio un sólido fundamento para la confianza: «Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que (...) creerán en mí» (Jn 17,20). Es el Corazón de Jesús que, en la intimidad con los suyos, les abre los tesoros inagotables de su Amor. Quiere afianzar sus corazones apesadumbrados por el aire de despedida que tienen las palabras y gestos del Maestro durante la Última Cena. Es la oración indefectible de Jesús que sube al Padre pidiendo por ellos. ¡Cuánta seguridad y fortaleza encontrarán después en esta oración a lo largo de su misión apostólica! En medio de todas las dificultades y peligros que tuvieron que afrontar, esa oración les acompañará y será la fuente en la que encontrarán la fuerza y arrojo para dar testimonio de su fe con la entrega de la propia vida.
La contemplación de esta realidad, de esa oración de Jesús por los suyos, tiene que llegar también a nuestras vidas: «No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que (...) creerán en mí». Esas palabras atraviesan los siglos y llegan, con la misma intensidad con que fueron pronunciadas, hasta el corazón de todos y cada uno de los creyentes.
En el recuerdo de la última visita de San Juan Pablo II a España, encontramos en las palabras del Papa el eco de esa oración de Jesús por los suyos: «Con mis brazos abiertos os llevo a todos en mi corazón —dijo el Pontífice ante más de un millón de personas—. El recuerdo de estos días se hará oración pidiendo para vosotros la paz en fraterna convivencia, alentados por la esperanza cristiana que no defrauda». Y ya no tan cercano, otro Papa hacía una exhortación que nos llega al corazón después de muchos siglos: «No hay ningún enfermo a quien le sea negada la victoria de la cruz, ni hay nadie a quien no le ayude la oración de Cristo. Ya que si ésta fue de provecho para los que se ensañaron con Él, ¿cuánto más lo será para los que se convierten a Él?» (San León Magno).

Buenos días... 581