lunes, 1 de julio de 2024

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Pubertad, ¿por qué se adelanta cada vez más?...

Es un hecho, la pubertad está llegando antes. Un incremento de la obesidad en la edad infantil, los plásticos e insecticidas cuyos componentes afectan a las hormonas sexuales parecen ser las causas más plausibles. No obstante, esa anticipación no es perjudicial para la salud. Diferente es si hablamos de pubertad precoz, que amerita tratamiento, pues tiene consecuencias en el crecimiento.
María Jesús Ceñal, secretaria de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA), asegura que la pubertad lleva siglos adelantándose. Sin embargo, reconoce que en los últimos quince años se ha producido una aceleración manifiesta. Manuela Buño, endocrina pediátrica del Hospital Quirónsalud de A Coruña, y Jorge Muñoz, director del Espacio Jorge el Pediatra, coinciden en que esta etapa de la vida aparece a más temprana edad. “Lo estamos viendo todos”, comenta gráficamente Buño, quien añade que es motivo frecuente de consulta médica.
Los especialistas sitúan ese adelanto entre un año y medio y dos años. La llegada de la primera menstruación en las niñas es una muestra clara de esta realidad, que se está produciendo prácticamente dos años antes: “Hace algo más de una década, la media de edad estaba en torno a los 14 años y ahora ha bajado a 12 años”, asegura Muñoz. Hay que matizar, no obstante, que la menstruación es una etapa de la pubertad, cuyos primeros signos son el botón mamario en las niñas y el aumento del tamaño testicular en los niños. Así, entre la salida del botón mamario y la regla suelen transcurrir aproximadamente dos años.
Sobre las razones de este adelanto puberal de los últimos años, existen varias hipótesis y también evidencias. El sobrepeso y la obesidad son los factores más repetidos. “Está estudiado que existe una interacción importante entre la nutrición y la pubertad. El aumento de la grasa corporal de la población infantil se relacionada con la pubertad adelantada”, asevera Buño.
De la misma forma, Ceñal señala que los datos demuestran que en períodos de hambruna y con problemas de desnutrición como los provocados por la anorexia, la pubertad se retrasa. “El sobrepeso engaña a nuestro cerebro y le hace creer que nuestro cuerpo ya está preparado. Además, la grasa corporal produce más estrógenos, lo que hace que se dispare la menstruación”, razona Jorge Muñoz.
Adelanto de la pubertad durante la pandemia
En este sentido, la endocrina pediátrica de Quirónsalud saca a colación estudios científicos que evidenciaron una pubertad a edad más temprana durante la pandemia de la Covid-19. En cuanto a las causas, Buño se decanta sobre todo por un aumento de la obesidad: “Es cierto que una situación de estrés puede activar el mecanismo hormonal, pero yo creo que la causa más plausible es un incremento del sobrepeso en la población pediátrica a raíz de una actividad física muy limitada, el abuso de las pantallas y el aumento de la ingesta”.
Otro motivo en el que estos especialistas coinciden tiene que ver con los disruptores endocrinos, sustancias químicas que se encuentran en plásticos y pesticidas que tienen una estructura parecida a las hormonas asociadas a la pubertad, explica Ceñal: “Cualquier molécula que se parezca a nuestras hormonas sexuales puede engañar al organismo”.
Manuela Buño menciona un tercer factor: los niños que nacen con bajo peso y, sobre todo, aquellos que tienen un crecimiento muy rápido durante los primeros meses de vida: “En ellos hay mayor incidencia de pubertad adelantada y pubertad precoz”. Por su parte, Muñoz alude al cambio climático como posible modificador: “La temperatura se ha elevado en todo el globo terráqueo y sabemos que en los países más calurosos las niñas tienen la regla antes”.
¿El adelanto de la pubertad afecta a la salud?
Sin embargo, ¿este adelanto puberal generalizado de año y medio/dos años puede tener consecuencias para la salud? La respuesta a esta pregunta es unánimemente negativa. “Es una variante de la normalidad”, asegura la portavoz de la SEMA. En primer lugar, Ceñal recuerda que la edad puberal se hereda de madres a hijas y que es un dato que hay que tener muy en cuenta: “Realmente las familias se preocupan mucho más cuando la madre ha tenido su primera menstruación tarde y la hija pronto, las madres que la han tenido pronto se angustian menos”.
El mensaje es de tranquilidad cuando los primeros signos puberales llegan a partir de los 8-9 años en las niñas y de los 9-10 años en los niños. Además, Ceñal pone el acento en una de las preocupaciones que más comúnmente surgen ante una pubertad adelantada, que es la talla final: “No hay que angustiarse por la talla. Ahora se sabe que no influye”.
Pubertad precoz
Otra cosa es la pubertad precoz, que es patológica y que requiere de un estudio para analizar los desencadenantes y de un tratamiento porque los niños que la sufren sí pueden tener consecuencias, ralentizándose su crecimiento y padeciendo trastornos de índole psicológica.
Muñoz confirma que este concepto ha variado un poco en función de esa aceleración puberal general de las últimas décadas. Hoy en día se considera pubertad precoz cuando el botón mamario aparece en las niñas antes de los 8 años y se produce un aumento del tamaño testicular en los niños antes de los 9. Un aumento del vello público, el acné o manchas en las braguitas antes de esas edades son otras señales para consultar con el pediatra. Son cambios que indican que es necesario un examen médico para determinar si obedecen a otra enfermedad o a una pubertad precoz.
En este segundo caso el tratamiento es hormonal, es muy efectivo y lo instaura el endocrino pediátrico. Se utiliza un medicamento que es capaz de bloquear el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas, que se pone en marcha con la pubertad. Se administra vía intramuscular y con periodicidad mensual o trimestral.

Un espacio sin dominación masculina…

Una mujer avergonzada y temerosa se acerca a Jesús secretamente, con la confianza de quedar curada de una enfermedad que la humilla desde hace tiempo. Arruinada por los médicos, sola y sin futuro, viene a Jesús con una fe grande. Solo busca una vida más digna y más sana.
En el trasfondo del relato se adivina un grave problema. La mujer sufre pérdidas de sangre: una enfermedad que la obliga a vivir en un estado de impureza ritual y discriminación. Las leyes religiosas le obligan a evitar el contacto con Jesús y, sin embargo, es precisamente ese contacto el que la podría curar.
La curación se produce cuando aquella mujer, educada en unas categorías religiosas que la condenan a la discriminación, logra liberarse de la ley para confiar en Jesús. En aquel profeta, enviado de Dios, hay una fuerza capaz de salvarla. Ella «notó que su cuerpo estaba curado»; Jesús «notó la fuerza salvadora que había salido de él».
Este episodio, aparentemente insignificante, es un exponente más de lo que se recoge de manera constante en las fuentes evangélicas: la actuación salvadora de Jesús, comprometido siempre en liberar a la mujer de la exclusión social, de la opresión del varón en la familia patriarcal y de la dominación religiosa dentro del pueblo de Dios.
Sería anacrónico presentar a Jesús como un feminista de nuestros días, comprometido en la lucha por la igualdad de derechos entre mujer y varón. Su mensaje es más radical: la superioridad del varón y la sumisión de la mujer no vienen de Dios. Por eso entre sus seguidores han de desaparecer. Jesús concibe su movimiento como un espacio sin dominación masculina.
La relación entre varones y mujeres sigue enferma, incluso dentro de la Iglesia. Las mujeres no pueden notar con transparencia «la fuerza salvadora» que sale de Jesús. Es uno de nuestros grandes pecados. El camino de la curación es claro: suprimir las leyes, costumbres, estructuras y prácticas que generan discriminación de la mujer, para hacer de la Iglesia un espacio sin dominación masculina. JAP

Día litúrgico: Martes XIII (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 8,23-27): En aquel tiempo, Jesús subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero Él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy los Apóstoles están embarcados en medio de una tormenta. Jesús está con ellos, pero dormido. Ellos, desesperados, le despiertan: ¡vamos a naufragar! El Señor de los cielos y de los mares «increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza».
- «¿Por qué tenéis miedo?». La pregunta sigue vigente. Jesús ‘duerme’ en la Eucaristía, en la intimidad de nuestros templos. Jesús ‘duerme’, pero Dios lo ve todo y está en todo. Si no fuera así, la barca de la Iglesia ya habría desaparecido hace siglos. ¿No es cierto?

Lunes 01 de Julio...

01 de Julio...


Para algunos si, importan...

Feliz lunes... 95